29 de septiembre de 2005

VTV requiere dos horas diarias de programación para atacar a Walter Martínez

Casi dos horas de la programación de VTV le fueron dedicadas al tema de Walter Martínez este miércoles, para despotrincar de él e intentar hacer leña del árbol caído. ¿No me creen? Cuéntenlos:

  • A las 7 de la mañana, una entrevista de 40 minutos al viceministro William Castillo, la cual se tomó unos siete minutos adicionales del programa que venía después.

  • En la noche, a las 10:30 pm, se repitió la entrevista que Vanessa Davies hizo el pasado domingo a dos directores de medios del Estado, en la cual se atacó nuevamente a Dossier por un largo rato. Duró una hora, y si bien hay que reconocer que en la misma se trataron otros temas, es interesante recordar que no se reúne a dos directores de medios del Estado para hablar de la hacienda La Marqueseña o de una guarimba en Altamira.

  • Las palabras del Presidente Chávez, quien es y será mi admirado y respetado Presidente, pero que cae en el error de continuar vilipendiando indirectamente a alguien que era un gran amigo de él. Sus palabras fueron repetidas varias veces durante la programación de VTV, a diferencia de cuando regañó públicamente a Julio Montes, Freddy Bernal, Juan Barreto, Andrés Izarra u otras personalidades del proceso, en cuyos casos los regaños solo podían verse en diferido en Globovisión.

  • Y, si contamos un lapso completo de 24 horas, podríamos meter aquí las palabras de Maripili Hernández criticando a su colega, y sumamos 3 minutos más a la callapa mediática.
¿Es tan fuerte el descontento popular que hay con el Minci y Venezolana de Televisión, que se requieren dos horas de programación para tratar de reparar los errores cometidos por estos entes del Estado? ¿Sus intenciones son las de convencernos de que Martínez es un escuálido traidor? ¿O simplemente buscan hacerlo estallar -otra vez- para tener al menos una razón creíble para justificar la salida del aire de Dossier?

Cómo radicalizar un debate

Permítanme recordarles la estrategia que usó Globovisión cuando comenzó a atacar a nuestro Presidente, allá en 2000-2001: comenzó a hablar mal del gobierno por horas enteras. ¿Qué resultado tuvo eso? ¿Alguien brincó la talanquera hacia la oposición? Muy pocos. Todo lo contrario, tanto opositores como chavistas nos volvimos más radicales en nuestra posición. El gobierno entonces acusó a los medios privados de profundizar la polarización, y con razón.

Hoy, pareciera que VTV usa la misma estrategia contra Martínez. Luego de las dos horas de ataques de hoy, pude notar con amigos, así como en chats y foros, que quienes están contra Dossier se radicalizaron, y quienes a favor de Martínez también lo hicieron. Ninguno (que yo sepa) cambió su posición.

Por analogía, es el Minci y VTV quienes están polarizando el debate sobre el tema Dossier, pero esta vez dentro del proceso bolivariano. De hecho, yo no estaría aquí, escribiendo indignado este artículo, si no fuera por los tristes ataques que vi hoy en la televisión del Estado. ¿Hay algún interés oculto tras esto? Quiero pensar que no, que es simple desesperación.

¿Discutir los asuntos en casa?

Por otro lado: ¿qué pasó con aquello de "discutir los asuntos en casa"? ¿Sólo es válido cuando el afectado es un ministro, un alcalde o un diputado? Ni Vladimir Acosta, con el certero análisis que hizo el lunes, ni Mario Silva, con la consideración que hizo este martes, se atrevieron a apuntar el dedo contra alguna persona en específico, como lo han hecho en menos de 24 horas el Sr. Castillo, la Sra. Maripili y el Sr. Fernández.

¿Acaso se está haciendo un concurso, paralelo al del logo de VTV, en el cual quien hable más feo de Walter Martínez se ganará el favor del Presidente?

¿Estarán abiertos los micrófonos de VTV cuando haya que hacer una fundamentada crítica contra cualquier funcionario de este proceso? Por dar un ejemplo: muchas personas están indignadas con algunos de los escogidos para ser candidatos a diputados para diciembre, y quisieran decirlo a través de los micrófonos del Estado y no en Globovisión. ¿Qué es peor? ¿La rabieta de Walter Martínez, o lo que hizo un diputado emeverrista el año pasado: tratar de aprobar una ley que permitía privatizar las cabeceras de ríos y lagos? Y, sin embargo, a ese diputado se le premió lanzándolo para la reelección.

Cambiando los argumentos

También duele un poco ver el cambio de giro de los argumentos del Minci ante la percepción de que censuraron Dossier.

  • Antes, el problema era que Walter Martínez había dicho que "estamos hartos de gente que se pone la boína roja para robar". Ese era el punto número uno del desaparecido comunicado del Minci/VTV, que pedía a Martínez ir a la Fiscalía a llevar allí las pruebas.

  • Ahora, según entendí en la entrevista de Castillo de este miércoles, el problema es que Walter Martínez tuvo, por primera vez en 30 años, una "conducta inapropiada" en su programa, y se le pide rectificar su conducta, más no su opinión. En otras palabras, Martínez podrá seguir diciendo que "hay gente que se pone la cachucha roja para robar" y "hay gente que juega al chavismo sin Chávez", porque "esa es su visión del mundo". Eso sí: con una conducta más apropiada. Sin griticos, por favor. Y sin hacer muecas con la cara, que se ve tan feo.
Dejo todo esto para reflexionar. Walter Martínez, en mi muy humilde opinión, cometió algunos errores en sus célebres programas del 15 y 16 de septiembre. Y seguramente debería cambiar algunas cosas. Pero no puedo permitirme quedarme callado al ver ataques que parecieran provenir de gente que quiere cobrarse viejos rencores, envidias y odios, y que ya de por sí son errores mucho más graves que los que vimos en Dossier. No puedo quedarme callado al ver ataques tan incesantes, mientras que otros funcionarios del proceso que han cometido errores mucho peores son más bien aclamados... ¡y a ellos no se les pide humildad!
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