3 de noviembre de 2006

Radicalización, lamentable pero inevitable... y el Software Libre en todo esto

Como se esperaba, las cosas se iban a radicalizar a medida que se acercara el 3 de diciembre, fecha de las elecciones. Y como siempre, nadie hubiera podido predecir cuál iba a ser el punto de giro que iba a iniciar el conflicto: el discurso de Rafael Ramírez que sectores saboteadores dentro de la empresa enviaron a los medios privados para crear desestabilización.

Entendamos el punto: un pequeño grupo de opositores radicales no hacen otra cosa sino maquinar cómo volver a parar la empresa petrolera. Otros opositores más sensatos sólo quieren hacer su trabajo y ganar su sueldo, aún cuando sueñan con el día que "el tipo ese se vaya". Esto ocurre dentro de una gran empresa llena de tubos y tanques con sustancias altamente inflamables, controladas por equipos informáticos que ya fueron saboteados una vez en diciembre de 2002, y de donde salen millones de dólares diarios que financian los éxitos del gobierno.

¿Es PDVSA roja? ¡De bolas que sí! Quienes trabajan dentro de PDVSA, así sean antichavistas declarados, lo están haciendo para la principal industria que sostiene al proceso bolivariano, a las misiones sociales, a las clínicas de diagnóstico integral, que ha financiado y ayudado a terminar al tren del Tuy, al metro de Los Teques, a los puentes sobre el Orinoco y a muchas otras obras. Trabajan para la empresa que le da petróleo a Cuba a cambio de médicos cubanos, que le da petróleo a Uruguay y Argentina a cambio de vaquitas preñadas y otros servicios.

Al igual que, si yo trabajara como WebMaster de Globovisión, por muy chavista que sea, estoy ayudando al principal medio de oposición, financiado por intereses extranjeros, y que tergiversa o miente en buena parte de las noticias que publica.

Todo esto se los digo porque algunas personas lamentablemente siguen insistiendo en que lo que ellas hacen no tiene nada que ver con la política. "Yo soy pro-software libre pero soy nini, o antichavista", dicen muchos que aún no me terminan de explicar qué carajo pretenden. Si gana Manuel Rosales, inmediatamente se cae cualquier proyecto pro-software libre de implantar y llevar adelante el software libre. No me extrañaría ver Windows XP en los infocentros y CBITs, por ejemplo.

Peor aún, se daría entrada a contratos abiertos con transnacionales del software, se aprobarían Tratados de Libre Comercio y ALCAs que aprobarían patentes de software y pondrían en desventaja total a desarrolladores y autores locales, y créanme que cosas como los "troll parties" y el apoyo del gobierno a eventos de software libre desaparecerían.

¿Dividiendo a la comunidad?

Por allí estaba Efraim Márquez Arreaza diciendo que yo estoy dividiendo a las comunidades de Software Libre, y que si yo creo una comunidad de software libre "chavista", entonces él creará una antichavista. Pero la realidad es que yo no estoy dividiendo a la comunidad de Software Libre; la comunidad está dividida desde hace mucho tiempo. ¿Evidencias?

  • En las listas de correo de Linux venezolanas, cada vez que alguien trata de discutir en términos políticos (no politiqueros) sobre la relación entre el Software Libre y el Socialismo del Siglo XXI, inmediatamente salen varias personas indignadas a decir que no quieren que se hable de política en la lista. Nos pasó muchas veces en SOLVE.

  • Durante las discusiones en torno a la Ley de Infogobierno, propusimos muchas acciones políticas para darle apoyo a cambios en el proyecto de ley, entre ellas hacer caravanas o marchas con otras organizaciones sociales y políticas, como Clase Media en Positivo, el Partido Comunista o con colectivos estudiantiles, políticos o sociales que son claramente chavistas. Lamentablemente la idea era vista con muy malos ojos por algunas personas de las comunidades, y el pensar en que SOLVE u otros grupos se unieran a grupos claramente chavistas y rojos era simplemente un sueño.

  • Por razones como estas u otras, muchos enemigos del software libre (incluso opositores dentro del gobierno) decían que las comunidades están llenas de escuálidos y que no se pueden confiar en ellas. Entre otros lo decía nuestro "pana" el diputado Luis Tascón, quien además se encargó de regar el rumor de que Felipe Pérez y Ricardo Strusberg usaban el S.L. como un negocio e insinuar que los demás estábamos siguiendo su ejemplo.

  • Tal vez por eso sea que ni el Presidente Chávez ni otros funcionarios que antes estaban resteados con el Software Libre hoy hagan mención de él.
¿Y las comunidades no apoyan al proceso en los momentos críticos?

¡Qué bonito sería que una o varias organizaciones de software libre venezolanas expresaran en este momento un apoyo claro e incondicional al ministro Rafael Ramírez y al Presidente Chávez ante los nuevos intentos de desestabilización en PDVSA! Intentos que recuerdan mucho a la desestabilización tecnológica de hace 4 años y en la cual miembros de las comunidades de S.L. trabajaron fuertemente en combatir. Pero no creo que ni siquiera SOLVE pueda hacer eso, porque muchos de sus miembros se opondrían rotundamente.

CONCLUSIÓN: sí se necesita una organización de software libre que esté claramente y sin tapujos apoyando al proceso revolucionario.

Si Efraím crea una organización de S.L. antichavista, por mí sería excelente. Él sólo tendría que buscar alguna lista de correos, como por ejemplo Unplug, y cambiarle el nombre. Se saldrían 5 ó 6 personas, pero ya. Si la crean, sería una excelente demostración de las libertades políticas en nuestro país, y particularmente yo las mencionaría cada vez que alguien diga que en Venezuela hay una dictadura.

Por cierto, aquí nadie está dividiendo a la comunidad porque si mañana alguien funda una organización de Software Libre chavista, sus miembros no estarían obligados a salirse de las otras organizaciones.
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