3 de diciembre de 2005

Las máquinas de votación, el secreto del voto, Microsoft y el software libre

Esta mañana, la rectora del Consejo Nacional Electoral Tibisay Lucena explicó en VTV lo que ocurrió en la famosa auditoría donde el señor Leopoldo González pudo determinar, frente a observadores internacionales, por quien había votado cada uno de los electores en esa simulación.

Indicó que las máquinas de votación tienen un programa "barajeador" que se encarga de cambiar el orden en el que se colocan los votos en la memoria de la máquina de votación y en la memoria flash de la misma, para así evitar que quede alguna secuencia que indique por quién votó cada ciudadano.

"Ese programa lo diseñó Microsoft", indicó Lucena. Explicó que, debido a la gran competencia entre empresas informáticas, "una compañía que es de la competencia de la corporación Microsoft consigue hacer un programa que puede encontrarle los huecos a este programa barajeador. Uno de los observadores nacionales consigue en Linux un programa que baja de Internet que, aplicado a una máquina de votación, dio la posibilidad de reconstruir la secuencialización del voto."

"Eso, sin embargo, lo hizo en el proceso de auditoría." En la vida real, explicó que se necesitan una serie de complicidades para poder conseguir la intencionalidad del voto.


  • Para poder acceder a los programas de la máquina, se estableció un código que fue colocado en parte por los partidos de la oposición, en parte por los partidos del bloque del Cambio y en parte por el propio CNE, lo que significa que, para que haya fraude tendrían que ponerse de acuerdo las tres partes.

  • Una vez se hubieran puesto de acuerdo las tres partes, tendrían que acceder a las 17.330 máquinas de votación para obtener los votos y aplicarles el programa para recuperar el orden original, ello para poder determinar el orden en el que las personas votaron. Recordemos además que las máquinas de votación no pueden ser tocadas por nadie excepto por los operadores; si alguien, sea miembro de mesa, del Cufan o algún desconocido, intentara tocar o abrir una máquina para meterle algún programita, se formaría un escándalo dentro del centro de votación y esa persona iría presa.

  • Pero ello sólo sirve para obtener el orden de votación. Para determinar a qué persona corresponde cada voto, hay que acceder a las máquinas captahuellas, que en teoría tienen el mismo orden de votación que las máquinas de votación. Pero en la práctica, el hecho de que una persona adelante a otra o de que alguien se retrase, haga preguntas, vaya al baño, tarde mucho votando, etc. etc., alterará esa correspondencia entre máquinas de votación y máquinas captahuellas, en particular si hay varias máquinas. Ello hará inútiles todos los esfuerzos anteriores.

  • Además, tendría que haber una completa complicidad del Cufan y de todos los soldados y efectivos militares, complicidad de los testigos de mesa (quienes son designados por los partidos políticos) y complicidad de los propios votantes, ya que 45 por ciento de las máquinas serán auditadas en un acto público donde podrá asistir cualquier elector.

¿Para qué tomarse tasntas molestias y arriesgarse tanto, si son públicas desde hace meses las listas de firmantes por el referendo consultivo y el referendo presidencial? A partir de ellas se sabe si alguien es chavista o escuálido. Por favor... ¡dejen las ridiculeces!

Software libre

Todo esto denota además la necesidad de que las máquinas de votación se pasen a software libre para los próximos procesos electorales, como lo dictamina el Decreto Presidencial 3.390. Las máquinas utilizan una versión del sistema operativo Windows, y el código fuente del software de las máquinas sólo puede ser examinado por los auditores (miembros de partidos políticos, organizaciones no gubernamentales que se inscriban previamente, etc.), pero no está a la vista de todos los venezolanos.

¡Precisamente a mí me da mucha desconfianza que un adeco pueda ver el código fuente de la máquina y yo no pueda!

Si el código fuente de las máquinas hubiera estado disponible en Internet a la vista de todos, estoy seguro de que gente de grupos de usuarios de Linux como Unplug o Velug, de la comunidad de Software Libre, etc. etc., habrían visto el problema del algoritmo barajeador desde hace meses, y el CNE/Smartmatic hubieran podido corregirlo sin que los medios de oposición hubiera utilizado el desconocimiento del público sobre el tema para imponer la falsa matriz de opinión de que el gobierno sabe por quien vota cada ciudadano.

El engaño de CNN

Como denunciamos, los medios de comunicación llevan días afirmando que los partidos políticos opositores se retiraron, supuestamente debido a "una auditoría hecha por técnicos de la oposición en presencia de observadores internacionales, que reveló que el sistema de votación automatizado, el mismo que se usó en el referendo de 2004 que ratificó a Chávez en el poder, registra la secuencia de votos y de votantes y, por ende, vulnera el secreto del sufragio."

Esas fueron palabras textuales de la periodista Ligimat Pérez, de CNN en Español, luego de las cuales se entrevistó al opositor recalcitrante Diego Arria quien afirmó que "Venezuela es el único país del mundo donde el Estado conoce cómo ha votado sus ciudadanos en las anteriores elecciones que se han realizado en los últimos dos o tres años".

Esa es la imagen que CNN esparce sobre Venezuela en el resto del mundo. ¿Imparcialidad, o empleados de mafias anticastristas?
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