13 de septiembre de 2005

Diputada de Cataluña cuenta su odisea en Nueva Orleans a través de un blog

Mi amiga Tormenta me informa que Lourdes Muñoz Santamaría, diputada del Partido Socialista de Cataluña quien pasó varios días angustiantes en Nueva Orleans y el tristemente famoso Centro de Convenciones, abrió un blog donde cuenta lo que padeció durante aquellos tristes días. Recordemos que hablamos de ella en este mismo blog, cuando denunció vía telefónica la falta de atención de las autoridades estadounidenses y las deplorables condiciones de dicho lugar.

Algunas citas:

Eran los momentos más fuertes del Katrina y teníamos miedo cada vez que notábamos una ráfaga de viento. Al cabo de un rato nos trasladamos de habitación porque empezaron las goteras y peligraba el falso techo. Justo cuando acabamos el traslado con nuestras cosas cayó una parte del techo de la habitación donde dormíamos.

Es curioso que, contrario a lo que yo creía, Nueva Orleans no se inundó durante el paso del huracán. La ciudad fue azotada por Katrina el lunes 29 de agosto en la madrugada. Durante el día, al pasar el peligro, la diputada recorrió la ciudad y notó lo siguiente:

Nos llamó la atención el hecho de que tras tantas horas desde el paso del Katrina no se hubiera empezado a recoger nada, ni siquiera un árbol... no se podía ni pasar por la calle.



Pero al levantarse al día siguiente, el martes 30, leemos:

Una mujer que viene del Downtown nos cuenta que se ha inundado. Volvemos al B&B (hotel) y otras personas nos explican que todo está inundado. Los vecinos salen al patio con la radio a todo volumen. Escuchamos que se ha inundado la ciudad y el aeropuerto, que no se puede ni salir ni entrar a la ciudad. (...) El día pasaba y la situación empeoraba, parecía la ciudad de los muertos vivientes, la mayoría de gente estaba robando o desesperada. Teníamos hambre y miedo, la policía pasaba de largo.

(...)

Jordi salía a ratos al patio a escuchar la radio de los vecinos para tener información:

- Las autoridades anuncian que no se puede salir a la calle por la noche bajo amenaza de disparar. Nos parece increíble que piensen en disparar en lugar de repartir comida en los barrios dónde la gente está desesperada.
- Confirman que las autoridades han prohibido salir y entrar de la ciudad.
- Nuestro barrio era una de las pocas zonas que no se habían inundado
- Nablan de la situación en el Estadio SuperDome. Cuentan que la gente no tiene agua ni luz y que se ha inundado.

El miércoles 31, leemos:

Al fin llegamos al Centro de Convenciones y cual fue nuestra sorpresa al comprobar que... allí... ¡¡¡no había nadie!!! En la puerta del Hall H encontramos un grupo de coches de policía parados. Les preguntamos dónde debíamos ir y nos respondieron que no lo sabían, que también estaban perdidos.

(...)

Lo que íbamos viendo nos recordaba una situación cotidiana del denominado “tercer mundo”. Veíamos a la gente agolpada, desesperada, esperando en los vestíbulos. Comentamos: ”imagina que ves esta imagen y te preguntan de qué país es... Seguro que el último país que se te ocurriría decir es EEUU”.




Finalmente Jordi se acercó a las cabinas para hacer una llamada y justamente en aquel momento se organizó una avalancha iniciada por el sonido de un disparo. La sensación fue horrorosa ... oir un rumor de fondo sin identificar de donde venía, cada vez mayor. La gente gritaba “water! water!“. El hecho de que nos hubieran dicho que la ciudad se acabaría inundando hizo que el pánico se apoderara de la multitud. La sensación era de que una ola gigante estaba apunto de llegar y ahogarnos.

(...)

Veíamos pasar bandas organizadas. Nos situamos para descansar al lado de una escalera de emergencia ya que había más iluminación y estábamos cerca de las cabinas telefónicas, nuestro único contacto con el exterior. Al lado teníamos otra familia con una niña de 4 años, Selena. No podíamos dormir y empezamos a hablar. Era increíble que todo esto estuviera pasando en Estados Unidos comentábamos. El padre de Jeanola, Alan, se preguntaba dónde estaba el ejercito americano. "Es el ejercito más poderoso del mundo y no nos viene a evacuar -se preguntaba-. ¿Cómo era posible que el gobierno gastara 3.000 millones de dólares diarios en la guerra de Irak y en cambio no dedica dinero a sacarnos de aquí?" Estábamos indignados.

(...)

Nos sorprendía, por otra parte, la carencia casi absoluta de crítica de las personas hacinadas en el Centro. En realidad no esperaban que el gobierno (el Estado) hiciera algo por ellas. Jordi decía: “a esta gente le deben de poner algo en el agua desde pequeña para que no tengan capacidad critica.” Aquella noche hubo otra avalancha en el piso inferior; avalancha que vivimos con mucho miedo pero que afortunadamente no nos afectó.



Jueves 1 de septiembre, desde el Centro de Convenciones:

Anochecía y en la radio las noticias no eran demasiada buenas. Se informó oficialmente que se había suspendido la evacuación del centro por considerarlo peligroso. Lo justificaron diciendo que un soldado había reultado herido la noche anterior. Yo pensaba...: “¿os imagináis que en un Barrio de Barcelona pasara esto?... que hay un disparo y la policía se marche en vez de volver con más policía para proteger al resto de 9.999 ciudadanos que también se sentían inseguros?”

(...)

Aquella noche nos enteramos de que murieron varias personas y de que hubo secuestros a mano armada dentro del centro. La sensación de inseguridad era total. Sobrevivir ya no era tan sólo una cuestión de conseguir agua y comida... era cuestión de suerte no quedar atrapados en medio de algún tiroteo.

(...)

Todo empeoraba por momentos. Todo estaba mucho más sucio, el agua era muy escasa, la gente estaba mucho más desesperada... en realidad nosotros éramos afortunados... la mayoría de la gente había perdido la casa y no sabían si una parte de su familia estaba viva o muerta.

Viernes 2 de septiembre:

La gente desesperada contaba como los soldados no nos dejaban salir más allá de un cierto perímetro. “Pues marcharemos y que nos arresten, y así al menos tendrán que darnos agua y comida” decía la gente. Otros empezaron a gritar “nos tienen a todos los negros aquí por que desesperados nos matamos entre nosotros”.


La diputada y sus acompañantes hicieorn un gran esfuerzo dando a conocer, a través de CNN en Español y en inglés la situación de más de 10 mil personas hacinadas en el Centro de Convenciones. El gobierno español hizo grandes diligencias para pedir su rescate, lo que puede leerse a través de todo el texto.

Finalmente, el día 2 de septiembre, son rescatados:

De repente vemos un grupo de soldados (estadounidenses) que parece que buscan alguien. ¿Nos buscan a nosotros? Al identificarnos nos piden que los acompañemos rápidamente. Mientras marchamos se produce uno de los momentos más emotivos: los soldados nos venían a buscar y a la vez a proteger por si la gente se sublevaba al ver que salíamos del centro antes de que ellos... sin embargo su reacción fue aplaudirnos. Mucha gente sabía de los esfuerzos realizados por visibilizar la situación infrahumana del Centro de Convenciones y nos lo agradecieron. Fue un momento emocionante que nunca olvidaremos, sentir la solidaridad y humanidad de la gente aunque estuviera desesperada.

El resto de las personas fueron rescatadas el sábado 3 y el domingo 4 de septiembre, como reportamos en este blog.

(Las fotos provienen de su blog)
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