15 de septiembre de 2007

Venezuela votó en la ISO a favor del neoliberalismo informático por el caso de la "Guerra de los formatos Office"

La "guerra de los formatos Office" continúa, a pesar de lo difícil que es hallar información OFICIAL sobre cual fue el voto final de Venezuela en dicha votación.

Como se sabe, Microsoft está intentando que su estándar cerrado OOXML (mejor conocido como "el formato de archivos de Microsoft Office 2007") sea reconocido por la ISO como un estándar abierto, ello a pesar de que ya existe un estándar abierto ISO para documentos de oficina, el OpenDocument ISO 26300 (que usan OpenOffice, KOffice, Abiword y que Microsoft podría usar si quisiera). La realidad, y eso está comprobado técnicamente, es que el formato de Microsoft Office 2007 no es un estándar abierto. Básicamente sólo hay una aplicación en todo el mundo que abre los archivos en formato Office 2007, y es... ¡Microsoft Office 2007! Lo que crea dependencias tecnológicas sobre software propietario.

Informaciones extraoficiales encontradas en distintas páginas web informan que Venezuela votó SÍ al formato de Microsoft (ver aquí), ello a pesar de:

  • Una carta emitida por Eduardo Samán, director de Sencamer, recomendando a Fondonorma (la ONG venezolana que representa a ISO en Venezuela) votar NO por el estándar (ver página 1 y página 2, fotos cortesía de Ailé Filipi).

  • Los intentos de un pequeño grupo de once miembros de la Comunidad de Software Libre, quienes por iniciativa propia acudieron a la sede de Fondonorma a entregar un documento solicitando un derecho de palabra ante Fondonorma (cosa que es obligatorio conceder según normas de la propia ISO). El derecho de palabra no fue concedido.
Sin embargo, a pesar del voto de Venezuela a favor del neoliberalismo informático (que contrasta con el voto de Cuba y de Ecuador, que fue en contra), el estándar no fue aprobado, según informa la página web de la ISO. Se requería el voto positivo del 66% de los países, pero sólo 53% estuvo de acuerdo en aprobar el formato de Microsoft. 26% votaron en contra. Esto no significa que la guerra haya acabado; la ISO decidió que, a pesar de que la especificación recibió más de 10 mil comentarios sobre posibles fallas técnicas (comentarios hechos por los países que votaron), sin embargo se hará una nueva reunión en febrero de 2008 con el fin de evaluar el estándar otra vez.

Diferentes comunidades de software libre venezolanas están ejecutando pasos en estos momentos con el fin de lograr, de una forma u otra, que Venezuela cambie su voto para febrero de 2008. ¡Desde aquí les deseamos suerte! Sentimos que -con contadísimas excepciones- estamos solos. No hay apoyo ni de entes del Estado (excepto Sencamer), ni de medios de comunicación del gobierno bolivariano (exceptuando a medios alternativos como Aporrea). ¿Es sólo por falta de información? ¿O hay irregularidades detrás de esto?

Por supuesto que hay problemas y prioridades mucho más importantes en Venezuela: la Reforma Constitucional, los 5 motores, las leyes habilitantes, los consejos comunales, resolver problemas de salud, delincuencia, indigencia, educación, ideología y tantos otros. Y creo que de eso se está aprovechando Microsoft: mientras luchamos contra problemas graves, se aprovechan del poco conocimiento de la población en temas tecnológicos para causarnos daños que serán muy difíciles de solucionar en el futuro.

Irregularidades en las votaciones

Es de notar las diferentes irregularidades en las votaciones. Microsoft hizo lobby y se logró que Uruguay, Ecuador, Venezuela, Jamaica, Trinidad Tobago, Turquía, Malta, Pakistán, Líbano, Chipre y Costa de Marfil pasaran de ser miembros observadores de la ISO (miembros O) a miembros permanentes (miembros P). ¡Tal cantidad de "ascensos" nunca había tenido precedentes! De todos ellos, sólo Ecuador votó en contra de Microsoft; los otros 10 miembros P votaron a favor. Curiosamente, Microsoft obtuvo 17 votos de miembros P a favor.

El vergonzoso caso de Suecia y Microsoft

Son muchas las irregularidades que ocurrieron en las votaciones, pero la más notoria sin duda fue la de Suecia. En este país, el Instituto Sueco de Estándares había decidido votar "Sí" a favor del formato de Microsoft, hasta que se descubrió que uno de sus miembros había votado dos veces a favor de Microsoft. Luego, según un artículo de ComputerWorld, Microsoft Suecia admitió que un empleado ofreció "compensación monetaria" a los socios de Microsoft si ellos votaban a favor de su estándar en las votaciones en el Instituto Sueco de Estándares. También Microsoft admitió que habían contactado a socios de negocios para pedirles que se unieran al Instituto Sueco de Estándares y votaran a favor de Microsoft, si bien indicaron que eso era perfectamente legal y dentro de las normas del organismo.

Particularmente en Venezuela, el secretismo y el bajo perfil con el que Fondonorma ha manejado la situación dificulta detectar cualquier tipo de jugadas como estas. Ni siquiera se sabe con exactitud quienes votaron y cual fue su voto... sólo sabemos que el profesor de Ingeniería que representó a la Universidad Central de Venezuela y votó "Sí" en nombre de sus 50 mil estudiantes y 12 mil profesores, también es ejecutivo de Microsoft Venezuela. También tenemos informaciones no confirmadas de que los representantes de PDVSA y CENIT habrían votado positivamente.

La Free Software Foundation hizo este comentario en un reporte reciente:

Fue por los pelos en ambos pero, considerando el contexto, fue una gran realización para nuestra comunidad: la compra de votos y el relleno de comités públicamente admitidos por Microsoft; el intolerable cambio de última hora de varios países que votaran en favor de Microsoft para el estado de "participante"; la desinformación difundida por empleados de Microsoft que lograron volverse directores de los equipos de estudio en los órganos de estandarización de la mayoría de los países, y entonces descaminaron muchos de estos países a enviar votos de aprobación que, por las reglas de ISO, deberían ser de rechazo; desinformación sobre la disposición de Microsoft en
participar del desarrollo del Open Document Format; desinformación sobre el propósito del estándar propuesto, defendido como algo que posibilitaría la decodificación de documentos legados, pero que no contiene ninguna información necesaria para esta decodificación. (...)

Agradecemos a todos ellos por los esfuerzos para evitar la aprobación de un estándar que traería inconveniencia a todo usuario, por la necesidad de mantener software compatible con ambos los estándares para compartir archivos con otros, lo que sólo beneficiaría a Microsoft, por encorajar la mayor adopción de sus recién-propuestos formatos. Un estándar competidor no beneficia a nadie más, especialmente un estándar que solamente la compañía que lo propuse puede implementar, por su estado técnico incompleto en la especificación y la inseguridad jurídica a respeto de las partes opcionales y no especificadas en el estándar.

No tenemos duda de que, hasta febrero, Microsoft va a hacer mucha presión para lograr que más países apoyen su formato en la reunión para resolución de votos de ISO (Ballot Resolution meeting), donde las objeciones apuntadas deben ser corregidas. Entonces, cada país será invitado a votar una vez más. Necesitamos hacer nuestra parte y alcanzar los órganos de estandarización en nuestros países y garantizar que votos de rechazo así permanezcan, que países que no manifestaron su opinión o que fueron descaminados corrijan sus votos para un rechazo, y que la manipulación de los órganos de estandarización no vuelva el serio proceso de ISO en una fraude.
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