28 de agosto de 2007

Millones de venezolanos a punto de ser engañados por Microsoft y falsos revolucionarios... ¿lo permitirás?

¿Conoce usted las medidas que el Presidente Chávez y el gobierno bolivariano están tomando para evitar que vuelva a ocurrir, por negligencia o por falta de celeridad, un paro tecnológico que afecte a nuestro país, similar al que afectó a PDVSA y a la industria petrolera venezolana en 2002? ¿Conoce usted las acciones que monopolios trasnsnacionales extranjeros están ejecutando en estos momentos en contra de estas medidas, con la complicidad de algunos funcionarios públicos? ¿Sabe usted que, en estos momentos, se está efectuando una votación que, de ser manipulada por una conocida transnacional, podría afectar la soberanía informática de nuestro país?

El Presidente Chávez firmó en 2004 el Decreto 3.390, ordenando que la Administración Pública migrara sus sistemas informáticos a Software Libre y Estándares Abiertos. Es una medida que, para algunos, puede parecer fastidiosa, pero de cuyo éxito depende la independencia tecnológica de los sistemas informáticos del país: que los venezolanos no seamos simples usuarios de computadoras y programas que nos venden desde el extranjero, sino que sepamos cómo modificarlos, adaptarlos a nuestras necesidades, mejorarlos y compartirlos con otros pueblos que también los necesiten. ¡De tal forma que nadie pueda volver a parar nuestras industrias de nuevo!

Son muchas las razones por las que algunos apuestan a que el Decreto 3.390 fracase (hay muchos contratos y comisiones multimillonarias en juego), y son muchas las estrategias que se usan para hacerlo.

La estrategia Microsoft: Hacerse pasar por "Software Libre"

Microsoft, la conocida empresa que vende millones de copias de Windows y Office todos los años, genera una plusvalía tan inmensa que, en sólo dos décadas, creó a dos de los diez hombres con más dinero en el mundo. ¡Las ganancias que un sólo hombre (Bill Gates) ha obtenido negándole al mundo los conocimientos detrás de Windows y sus derivados, es mucho mayor que las reservas internacionales de Venezuela, un país petrolero con 26 millones de habitantes!

A pesar de sus multimillonarias ganancias, Microsoft se constituyó en la principal enemiga del Decreto 3.390. El año pasado, la trasnacional consiguió el apoyo de un conocido diputado "chavista" y del director del organismo gubernamental para las Tecnologías de Información, para intentar aprobar la "Ley de Infogobierno", en la cual básicamente cambiaban la definición de "Software Libre" para ajustarla según lo requería Microsoft, y permitirle seguir vendiendo su software al Estado, esta vez de una forma masiva.

La estrategia de Microsoft no fue atacar al Software Libre, sino intentar cambiar su concepto para engañar a los ingenuos y lograr que las aplicaciones propietarias de Microsoft pudieran ser adquiridas por el Estado. En otras palabras, la estrategia de Microsoft fue parecida a decir: "cambiemos la definición de socialismo, para que todo lo capitalista pueda hacerse pasar por socialista". Parecido a la frase de cierto ex director del CNTI, que dijo en una entrevista: "las tecnologías libres incluyen todas las tecnologías: incluye las tecnologías libres y las no libres" [4]

De no haber sido por la fuerte protesta de funcionarios públicos revolucionarios y de muchos miembros de las comunidades de Software Libre, muy probablemente esta ley hubiera sido aprobada, con consecuencias funestas para la soberanía del país.

OpenXML: En 2007 la estrategia se repite

Un año después, la transnacional del software regresa con el mismo modus operandi:

  • Microsoft busca que una Organización No Gubernamental, Fondonorma, en nombre de toda Venezuela, apruebe como estándar de la OSI los formatos de Microsoft Office 2007, cínicamente denominados "OpenXML" (.docx, .xlsx, .pptx, etc., también llamados OOXML o Office Open XML). Su intención es principalmente comercial: de lograrlo, será necesario que millones de personas, empresas y entes públicos y privados adquieran el nuevo Office 2007 para manipular estos archivos.

  • El objetivo, nuevamente, no es anular el software libre ni los estándares abiertos, sino "cambiar los conceptos" para hacer creer a los incautos que el formato de Microsoft es un estándar abierto.

  • Un estándar abierto es aquel cuyas especificaciones pueden ser conocidas y usadas por cualquier persona. Por ejemplo: todo el mundo sabe que un semáforo de tránsito tiene luces rojas, amarillas y verdes, cada una con un significado específico. Es un estándar: algo en lo que todos nos hemos puesto de acuerdo. Si usted mañana decidiera fabricar semáforos, no tiene que pedirle permiso a nadie para usar los colores rojo, amarillo y verde. Nadie es dueño de los colores; por tanto, nadie puede venir a pedirle regalías por usarlos en un semáforo.

    Lo opuesto son los estándares propietarios o cerrados: aquellos cuya especificación interna se mantiene parcial o totalmente secreta, y se requiere pagar regalías para poder usarlas. Por ejemplo, si usted quisiera montar un cine y ponerle el logotipo "Dolby Digital", tiene que pagar una enorme cantidad de dinero en equipos y certificaciones, así como cumplir determinadas normas para que una empresa privada le autorice a colocar ese logotipo en su cine.

  • El objetivo de Microsoft es que Fondonorma declare "estándar abierto" un estándar cerrado, valiéndose de sus influencias en funcionarios públicos y privados. En Fondonorma, muchos entes públicos tienen derecho a voto, al igual que miembros del sector académico y empresarial. Microsoft nuevamente ha influenciado a varios funcionarios de organismos públicos (entre ellos estarían, aparentemente, CENIT y PDVSA, entre otros), para que voten a su favor. Otro caso extraño lo constituye un representante de la Universidad Central de Venezuela, quien dice votar a nombre de esa casa de estudios, pero también es empleado de Microsoft y defiende sus intereses.

  • Los formatos OpenXML de Microsoft NO SON estándares abiertos ni libres: Grandes porciones del mismo son cerradas (no es posible conocer cómo funcionan) y dependen de formatos y especificaciones que no se conocen. Además, tiene más de 300 errores técnicos. Puede verse mayor información en las referencias [1], [2] y [3]

  • Los formatos OpenXML de Microsoft requieren comprar aplicaciones propietarias de Microsoft para poder usarse: Debido a las dificultades y obstáculos que Microsoft pone en su pseudo-estándar, será muy difícil generar software que logre cumplir sus parámetros a cabalidad. La mayoría de las personas preferirán comprar aplicaciones propietarias de Microsoft, alegando que "estas sí lo hacen bien", a escoger aplicaciones libres que sólo puedan implementarlo parcialmente.

  • OpenXML está patentado por Microsoft: esto dificulta la posibilidad de que aplicaciones libres puedan abrirlo y guardarlo con tranquilidad. Microsoft podría, en cualquier momento, exigir regalías o amenazar con demandar a quienes hagan programas que utilicen este formato.

  • Hay alternativas frente a OpenXML: OpenDocument sí es un estándar abierto, aprobado por organismos de estandarización como la OSI y OASIS. Sus especificaciones están totalmente disponibles. Está libre de patentes. Está construido sobre muchos otros estándares abiertos, y hay una enorme variedad de aplicaciones que pueden manipularlo: OpenOffice, AbiWord, Koffice y hasta Microsoft Office usando un plugin. Microsoft podría usarlo como su estándar para archivos si así lo deseara.

Nuevamente, nuestro gobierno bolivariano, anti-imperialista, pro-socialista y
anti-neoliberal, se ve en tremenda contradicción ideológica cuando algunos de sus funcionarios deciden votar y apoyar a Microsoft, ejemplo cumbre del neoliberalismo monopólico trasnacional, con el fin de que sus estándares propietarios se conviertan en estándares "abiertos". Una vez hecho eso, muchos funcionarios públicos se sentirán "autorizados" a comprar miles de licencias del software propietario Microsoft Office 2007, con el fin de poder seguir abriendo y manipulando estos archivos durante los próximos años, con una alta probabilidad de que los datos de la nación no sean perennes.

Aunque a algunos les parezca un asunto meramente técnico y de poco interés para los sectores populares y la población en general, el hecho es que este es un asunto político. No se trata de atacar a Microsoft porque nos caiga mal, porque sea una transnacional extranjera o porque sea el mayor monopolio informático del mundo. Se trata de que dicha empresa intenta engañar a millones de venezolanos, afectando nuestra soberanía tecnológica y nuestro derecho a almacenar los datos de todos los venezolanos en formatos que puedan ser manipulados sin depender de productos propietarios extranjeros.

Las votaciones finales aparentemente se realizarán el 2 de septiembre. Si usted trabaja en un ente del Estado, ¿conoce la posición que la Dirección de Informática de su ente llevará ante Fondonorma? Si usted trabaja o estudia en una universidad autónoma, ¿conoce cual será el pronunciamiento de la misma?

Exijamos saberlo.

Referencias:

[1] http://www.jesuslara.com.ve/blog/2007/08/24/argumentos-tecnicos-en-contra-de-ooxml-i-parte/

[2] http://www.openxml.info/

[3] http://www.noooxml.org/

[4] http://lubrio.blogspot.com/2006/02/jorge-berrizbeitia-sobre-el-caso-java.html
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