29 de junio de 2007

Lo más triste del caso William Echeverría

El caso William Echeverría es mucho, pero mucho más grave de lo que parece.

Durante meses o años, Echeverría ha mostrado ante muchos ser un "opositor ecuánime y democrático", una de esas personas que, aún cuando mantiene sus opiniones críticas contra el presidente Hugo Chávez y su gobierno, sin embargo es alguien (así decían) con quien se puede dialogar, sentarse a trabajar y llegar a un consenso al menos en algunos puntos.

Echeverría se ganó la confianza de Vanessa Davies y de Alberto Aranguibel -entre otros-, quienes lo recomendaron como una persona democrática y sensata, una voz distinta quien, a pesar de que trabajaba en Globovisión, sin embargo no acosaba a sus invitados chavistas ni los sometía al escarnio o al extremismo que veríamos en Aló Ciudadano, La Entrevista u otros programas opositores. Creo que lo veían como una especie de Ernesto Villegas, pero "del otro bando".

Es por ello que el pasado miércoles le dieron más de dos horas de espacio en el programa de VTV de María Teresa Gutiérrez, donde mantuvo posiciones bien sensatas. Al día siguiente le dieron casi una hora de espacio en el programa de Ernesto Villegas. Pudo expresarse como quiso, dijo lo que le dio la gana, nadie lo censuró, nadie lo amordazó.

Pero luego, fue al Teatro Teresa Carreño e hizo el desastre que hizo. Hasta se burló de la confianza de la prof. Cristina González, a quien le dijo que recibiría el premio luego de leer su discurso.


William Echeverria rechaza premio (completo)
(Esta es la versión completa, transmitida por La Hojilla este jueves 28 de junio, con algunos comentarios de Mario Silva)

Toda la confianza que este "opositor sensato" había tardado años en crear, se vino abajo. En sólo cinco minutos dejó de ser un símbolo de la oposición democrática, para convertirse en un recordatoio de que "no se puede confiar en nadie de la oposición", como dicen algunos. "¡Mosca con Fulano, que es otro Echeverría!", he escuchado un par de veces en las últimas horas.

De esta manera, Echeverría ha hecho una terrible contribución a la radicalización en el país. Ha aumentado muchísimo más la desconfianza, el resentimiento, el odio. Los chavistas que sigan viendo su programa de Globovisión ya no lo verán con los mismos ojos... lo verán simplemente como un Leopoldo Castillo o un Miguel Angel Rodríguez disfrazado, esperando una nueva oportunidad para dar otro zarpazo.

Gracias por nada, William.

Les dejo la carta que dos hijas de Anibal Nazoe escribieron tras el espectáculo que hizo este jueves.

Caracas 29 de junio de 2007


A los compatriotas de Aníbal Nazoa

Nosotras, Sara y Laura Nazoa, hijas de Aníbal Nazoa, queremos expresar nuestro rechazo categórico a la intervención del señor William Echeverría, periodista "independiente" de Globovisión ,durante el día de ayer, en el acto de entrega del premio de la Alcaldía Metropolitana que lleva el nombre de nuestro padre, y reconoce a destacados periodistas nacionales.

Consideramos indignante, injusto, descortés, inadecuado e impertinente, que se utilice un espacio dedicado a honrar la memoria de Aníbal Nazoa, muy ilustre escritor, correctísimo ciudadano y nuestro padre, para vomitar falsedades a voz en cuello y hacia el mundo entero, paradójicamente, sobre la supuesta falta de libertad de expresión, que no es otra cosa que la más reciente bandera de la oposición venezolana para ocultar su fervoroso y criminal deseo de deshacerse del Presidente Hugo Chávez, cuando todos sabemos que nunca antes en la historia nacional la libertad de expresión ha sido más amplia que ahora, como lo demostró ayer el señor Echeverría con su perorata.

Es curioso ver cómo este señor Echeverría, luego de vociferar contra todo lo que quiso, o lo que quisieron quienes lo mandaron, despachó la medalla de un plumazo, pero dispuso del dinero del premio. Más curiosa aún resulta esta acción cuando tenemos en cuenta que, en algún momento durante la IV república, a Aníbal Nazoa le otorgaron un Premio Municipal de Periodismo y, luego de recibir honorablemente la medalla, al intentar cobrar el cheque, este no tenía fondos.

Finalmente, queremos también por esta vía hacer pública la satisfacción que nos produce el hecho de que una persona de la categoría del señor Echeverría, entregado como está a intereses oscuros y sin ningún principio que pueda siquiera rozar por lo bajo la integridad política y moral de nuestro padre, haya rechazado este premio, en una actitud, además, decididamente contraria a la proverbial e inquebrantable humildad de Aníbal Nazoa, heredada de la más elemental decencia popular venezolana, fundamento ideológico de su vida impecable.

Con un fraterno abrazo revolucionario,

Sara Nazoa
CI: 3753968

Laura Nazoa
CI:4163012

Pueden ver otra perspectiva sobre este mismo tema en el blog de Carlchucho.
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