31 de marzo de 2007

¡Ideologización hasta en los juguetes! ¡Viva el mall!

Mientras que la oposición continúa llamando "ideologización" al proyecto del gobierno bolivariano de inyectar valores en la educación (lo que se llama el "Tercer Motor: Moral y Luces"), la verdad es que ellos sí continúan ideologizando. En vez de "ideología comunista", tenemos ideología consumista. No sólo a través de telenovelas, programas de radio, televisión y publicidad, sino hasta en los juguetes.



Este es un juego de mesa que se ve en las vitrinas de una conocida red de librerías caraqueña. Se llama "Vamos de Compra" y es de la empresa estadounidense Hasbro, que lo comercia en su país de origen con el nombre "Mall madness". En su caja se leen cosas como "ten lista tu tarjeta de crédito y compra lo que quieras", "¡ME LO LLEVO!" y "Escucha las frases del cajero electrónico". Está dirigido a niñas de 9 años.

El juego se vende en Venezuela a 135 mil bolívares (unos 63 dólares... más del doble de lo que cuesta en Estados Unidos). La reseña dice: "Toma tu lista de compras y ve de tienda en tienda. Corre por encontrar rápidamente las mejores ofertas y has tus compras, pero recuerda que no todos serán fáciles, algunas veces lo que quieres puede estar agotado o deberás ir al cajero por más dinero. El primer jugador que haga 6 compras y llegue a su destino final será el ganador".

Esa misma reseña dice que el juego incluye "piezas plásticas para armar tu centro comercial", "cuatro tarjetas de crédito", "31 señales de oferta/liquidación", "8 fichas de comida"... en fin, todo lo necesario para sobrevivir en un centro comercial.

¿Qué enseña el juego? la obsesión por las compras. El consumismo. Vivir en un centro comercial yendo "de shopping". Endeudarse usando una tarjeta de crédito, con todos los riesgos que eso involucra.


Otro juguete es ciertamente una "chequera" del "Banco de la Amistad" de Hello Kitty, con el cual podrás darle "cheques" a tus mejores amigas expresándoles tu cariño.



Como si eso fuera poco, una comiquita transmitida en Latinoamérica por Cartoon Networks enseña cosas parecidas. Se llama "6teen" (se puede traducir como "Dieciseis" o como "Seis Adolescentes") y transcurre completamente en un centro comercial, donde los jóvenes protagonistas, con actitudes muy "fashion", se relacionan, compran, sifrinean y se divierten al estilo Britney Spears. El mensaje: el "mall" es el centro de tu vida. Es el nuevo templo del Siglo XXI.


¡Cien millones de bolívares por cada niño o niña que saque buenas notas en Historia de Venezuela!

Es difícil que se pueda competir contra esta ideologización cosumista tan fuerte. Para crear éste o cualquier otro tipo de juguete o producto para niños, las empresas contratan a decenas de expertos que lo diseñan cuidadosamente, haciendo todo tipo de estudios, análisis de mercado, encuestas y pruebas con niños reales. Se contrata a ilustradores para hacer imágenes muy bonitas y atractivas, se hacen pruebas de uso y se aseguran que hasta el infante más torpe pueda entender el juego y lo encuentre divertido.

¿Se imaginan si se hiciera el mismo esmero con un libro de Historia para niños y niñas?
  • Que los autores tuvieran un gran esmero no sólo en la calidad académica del libro, sino que trabajaran duro para que el libro fuera interesante y hasta divertido para un niño o niña.
  • Que se contratara a ilustradores y diseñadores de primera línea para que hicieran hermosos dibujos, atractivos y explicativos para los niños, que complementen a los cuadros de Martín Tovar y Tovar o Tito Salas.
  • Que a los libros se le hicieran pruebas de uso, con niños, para determinar cuales partes del libro son aburridas de tal forma que fueran reescritas o mejoradas.
Ésta no es una crítica contra los historiadores o los autores de libros educativos... es una crítica contra nuestra sociedad en general. No es posible que una empresa transnacional reúna a 30 ó 40 expertos y gaste cientos de miles de dólares en investigación para crear un juego de mesa que enseña consumismo. Y mientras, el material educativo que convertirá a nuestros niños en los hombres y mujeres del mañana es hecho por uno o dos académicos mal pagados y con poco apoyo.

Es como si nuestra sociedad tuviera sus prioridades invertidas: es más importante vender jueguitos para "ir de shopping" que crear textos escolares de buena calidad.

Les doy otro ejemplo: No es posible que, para aumentar el consumo de su cerveza, las Empresas Polar se hayan gastado decenas de millardos de bolívares para pintarnos las letras PSSST! PSSST! en vallas, paradas, quioscos, calles, cines y hasta en las nalgas (imagen de Loqueleo.com). Pero en cambio, para enseñar mejores valores a nuestros niños, los diferentes gobiernos se comportan de forma tacaña y acusan de "ideologizador" a aquellos que quieren marcar la diferencia.

¿Saben cuál es la única forma de que el capitalismo cambie eso? Pues, con dinero. Alguien tendría que ofrecerle a la empresa privada cien millones de bolívares por cada niño o niña que saque buenas notas en Matemáticas, Biología, Historia y Geografía, y que tenga valores éticos y morales correctamente formados. ¡Entonces allí sí veremos a los empresarios dejando de jugar a la política! Los veremos reuniendo a sus mejores redactores, ilustradores, pedagogos y diseñadores, sentados junto con académicos, echándole coco para crear un libro de Historia que camine, hable, vuele, y que sea tan, pero tan, pero tan bueno, que los niños lo leerán porque les gusta y no porque los obligan.

¡Esa es la única forma de que el capitalismo forme nuevos ciudadanos y ciudadanas de altura!

Como el capitalismo ha fallado rotundamente en eso (ni el capitalismo gringo ni el europeo lo han logrado), entonces démosle una oportunidad al nuevo socialismo. Pero exijámosle también que este Tercer Motor, "Moral y Luces", comience efectivamente a formar niños y niñas con conocimientos y valores necesarios para fomentar esa nueva sociedad que necesitamos.
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