30 de marzo de 2006

¿Y así quieren que compremos CDs originales?

Definitivamente la industria de la música cada día da más y más razones a los consumidores para que se pongan a bajar MP3 o comprar CDs piratas a los buhoneros. Luego del famosísimo root kit de Sony, ahora nos llega una variante de EMI Music incluida en un CD de la cantante Marisa Montes. Podemos leer al respecto en Boing Boing, Alt1040 o el blog de Jimmy Rosario.

El CD de música se comercializa en Brasil. Al introducirse en la bandeja de CD-ROM, se activa un software que muestra una licencia de usuario, la cual está únicamente en inglés (no hay una versión en portugués).

Primer problema: el sistema impide escuchar el CD en Linux o MacOS. Cosa particularmente molesta en Brasil, donde pronto el gobierno distribuirá un millón de computadores con Linux. También impide usar dispositivos como iPods para escuchar las canciones de ese CD.

Bajo Windows, el disco compacto presenta al usuario un acuerdo o licencia larga y difícil de leer. No se puede copiar el texto al portapapeles. Si tratas de hacerle scroll, se saltan muchas líneas a la vez. El acuerdo afirma en inglés que ”algunos archivos y directorios podrían permanecer en su computadora incluso después que el usuario elimine el contenido digital, el software y/o el reproductor”.

La licencia tiene un botón de aceptar y otro de no aceptar, pero el software se instala aún haciéndole click en no aceptar.

Indica Jimmy Rosario: "Aparte de tratarse de un extenso y complicado texto de condiciones jurídicas, algunas de ellas altamente cuestionables, el acuerdo de licencia está presentado de forma que el usuario no puede marcarlo y recortarlo para su análisis posterior."

En la práctica, hay decenas de formas de evadir esa licencia y lograr escuchar los CDs en sistemas operativos como Linux o MacOS. Pero no es la idea que uno tenga que pagar 40 mil bolívares por un CD original (en Venezuela eso es la décima parte del salario mínimo) para pasar por todos esos inconvenientes, o por los otros traídos por el rootkit de Sony. ¡La gente simplemente dejará de comprar CDs! ¡Comprar CDs originales es casi como inyectarle un virus a la computadoira, con la diferencia de que uno está pagando para eso!

Un pana más bien me estaba comentando una alternativa mucho más chévere: en la discotienda Esperanto están vendiendo a 10 mil bolívares CDs originales de grupos venezolanos, quienes los llevan allá y los dejan en consignación dándole buenas ganancias tanto a ellos como a la tienda. Es un precio asequible, y lo mejor: uno sabe que las ganancias están yendo realmente al bolsillo de los artistas y no a alimentar los trucos de comercialización y de manejo de restricciones digitales que tienen las disqueras.
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