5 de enero de 2006

La Hojilla revive el debate sobre Secuestro Express

Excelente el análisis que hicieron Mario Silva y Lina Ron esta noche de la película "Secuestro Express".

Recientemente un profesor nos explicó algo de lenguaje cinematográfico en un taller de documentales en la UCV, y también nos habló mucho sobre los guiones en cine. En particular, los mejores guiones no se limitan simplemente a contar una historia, sino que usan metáforas, simbolismos y otros recursos para mostrar algo que está, digámoslo así, "debajo" de la historia principal. Cosas de las cuales uno se da cuenta cuando ve la película por segunda o tercera vez, y le sigue encontrando cosas interesantes. Un "más allá". Una enseñanza. Una moraleja. Una opinión personal. Un mensaje político.

El profesor recién había visto Secuestro Express y estaba muy contento por el excelente uso del lenguaje cinematográfico que había logrado Jonathan Jakubowicz en su película. Y pasó a explicarnos lo que él interpretaba como ese "más allá", ese significado oculto que él había detectado en Secuestro Express.

Quiero recalcar que este profesor es un opositor al gobierno de Chávez, quien incluso ha escrito artículos en contra del gobierno. Y lo aclaro no porque eso sea malo, sino para evitar que alguien diga que esta es una teoría loca inventada por un comunistoide trasnochado. El profesor no sólo ha estudiado cine, sino que ha sido autor de varios documentales y está terminando otro en estos momentos.

Según la opinión de este profesor, Carla (la joven protagonista interpretada por Mía Maestro) representa a Venezuela. Recordemos que ella es traicionada por su novio, Martín, quien la abandona y la deja a manos de los secuestradores para huir cobardemente diciéndole a uno de ellos que "ella ya no me importa. Haz con ella lo que te dé la gana. Mátala si quieres".

Según el profesor, Martín representa a los diferentes gobiernos (incluyendo el actual...) que han traicionado y abandonado al país después de años de promesas, dejando a Venezuela tal como a Carla: traicionada, sola y abandonada a su suerte, en manos de criminales.

Hoy, Mario Silva (quien estoy seguro que no ha tenido contacto alguno con ese profesor) encontró un detallito interesante en la película que pareciera reforzar esa interpretación: el trato a los militares.

Silva detalló la escena en la cual un homosexual de origen colombiano se encontraba en un jacuzzi desnudo con otro hombre, aspirando cocaína. Posteriormente, el homosexual se viste y recibe a sus panas secuestradores, y entonces se ve al otro hombre saliendo: era un cadete de la Academia Militar venezolana, quien abandona el lugar vestido con su uniforme azul.

A primera vista, pareciera que esta escena busca únicamente ofender a los militares venezolanos. De hecho, la escena recuerda mucho a una película italiana, Salón Kitty. Esa película transcurre en la II Guerra Mundial, y se desarrolla en un burdel frecuentado por altos oficiales nazis. Y una de sus escenas más recordadas es la de uno de los generales alemanes, quien en la cama, cuando está sólo con la prostituta, se quita el vistoso uniforme para dejar ver un tutú rosado y comenzar a comportarse como una niñita. Esa escena tampoco era importante en la trama de esa película italiana y podía ser cortada sin alterar la trama. Pero evidentemente formaba parte de un mensaje político bastante obvio, en el cual el director buscaba denigrar a los militares nazis alemanos.

En Secuestro Express, la aparición del militar es menos obvia que en Salón Kitty, pero igualmente es muy intencional y calculada. Era innecesaria para entender la trama de la película, pues -al igual que el general nazi con el tutú rosado- su aparición no altera en lo más mínimo el guión.

¿Y entonces? Evidentemente esta aparición forma parte de la metáfora o del mensaje político que subyace por debajo del guión principal del film.

¿Y qué significaba ese militar? Es algo muy subjetivo, pero en mi humilde opinión, la aparición del militar buscaba más que simplemente insultar a los oficiales de la Fuerza Armada venezolana. Buscaba reforzar el mensaje opositor de que los militares de nuestro país son unos "cobardes que usan pantaletas" y que "no tuvieron las bolas" de tumbar a Chávez cuando tuvieron la oportunidad. Lina Ron de hecho nos recordó las ocasiones en las que protestas opositoras le lanzaban pantaletas y maíz a los militares en la sede de la Guardia Nacional en El Paraíso y les gritaban "cobardes", exigiéndoles que se llenaran de valentía y fueran a tumbar al gobierno.

Es necesario tener esto en claro: la forma como se presenta a los militares en Secuestro Express sólo puede apreciarse en su justa dimensión si entendemos que Carla representa a una "Venezuela abandonada", y Martín a los "políticos traidores".

Por supuesto, todas estas son opiniones subjetivas y cada quien tendrá la suya. ¿Qué opinan los panitas opositores al respecto? ¿Creen ustedes que esa aparición del militar puede interpretarse de otra forma? Están invitados a dejarlas en los comentarios.

Necesitamos conocimientos

Lo que no se puede negar es el abundante conocimiento de Jakubowicz en escritura de guiones, que le dio la capacidad de transmitir múltiples mensajes más allá de aquel que percibimos en la trama superficial. De hecho, ¿recuerdan aquella vez que Jakubowicz fue a la UCV y dio una larga exposición de dos horas, respondiendo preguntas pacientemente sobre la película? Bien, él respondió preguntas de todo tipo excepto de algo muy importante: el guión de Secuestro Express. Respecto al mismo sólo dijo una frase, que no recuerdo con exactitud pero daba a entender de una forma arrogante que su guión tuvo esa calidad gracias a su capacidad innata y sus conocimientos, y que allí no habían secretos que él pudiera dar.

El gobierno bolivariano debe entender (sí Raúl, aquí voy otra vez) que no podemos combatir a las grandes fuerzas que quieren atacar el proyecto de país que queremos si no tenemos una adecuada preparación.

No basta con darle una cámara miniDV a un grupo de personas que fueron excluidas de nuestro sistema educativo y entonces esperar que ellas produzcan materiales de alta calidad, que puedan competir con gente como Jakubowicz, quien se graduó en la UCV y luego estudió en el exterior y participó en varias películas con directores reconocidos. Lo que necesitan esas personas es preparación. Tenemos que prepararnos, sin importar si eso requiere traer expertos del exterior, contratar a opositores o infiltrarnos en sitios escuálidos para recibir conocimiento.

Y es que nuestro pueblo tiene cosas que decir muchísimo más valiosas que las que dijo Jakubowicz en S.E. Sólo necesita que alguien les enseñe a expresar esas cosas, usando el mismo lenguaje cinematográfico que estamos acostumbrados a ver en los medios que vemos desde chiquiticos.

Y eso no abarca únicamente al cine (estoy consciente de que el CNAC está dando cursos gratuitos, y hay que apludírselos). Abarca casi cualquier área del conocimiento,
incluyendo medicina, educación, software libre o cualquier otra. Es necesario prepararnos, para enotnces poder crear ese nuevo socialismo que todos necesitamos.

Secuestro Express... ¿no es política?

En ese foro, por cierto, fue muy triste la defensa que hizo Jakubowicz al criticado comienzo de Secuestro Express, cuando se presenta, con música siniestra, una panorámica de lo que es nuestro país para el cineasta.

Hoy Silva nos volvió a mostrar el comienzo de la película:

Con una música bastante siniestra se muestra una panorámica aérea de varios barrios venezolanos. De allí, cortes muy rápidos de edición pasan por un tanque de agua con la frase "Caracas te quiero" en la cima de un barrio, la imagen de la Virgen de la Rosa Mística (que fue usada como símbolo de la oposición), la Av. Bolívar, buhoneros, cachaperos, el Centro Sambil, el Country Club, y de allí a las marchas opositoras gritando "asesinos", los Guardias Nacionales con máscaras lanzando bombas lacrimógenas y disparando perdigones (en el punto en el que la música se pone más dramática) y opositores huyéndole a las bombas lacrimógenas que caían del cielo y esquivando los disparos.

Secuestro Express vs. King Kong

Cualquiera podría decir que Jakubowicz "sólo buscaba ser realista". Es verdad que, como él mismo dijo, él no trabaja para el Ministerio de Turismo y no está obligado a mostrar una imagen bonita de Venezuela. Pero, por otro lado, todos recordamos el comienzo de la versión de King Kong de Peter Jackson en la cual se muestra una imagen de los Estados Unidos en los años treinta del siglo pasado. Ambas películas muestran a un país en crisis. Ambas muestran imágenes terribles. Ambas muestran protestas. La de Peter Jackson incluso va mas allá: muestra a gente deprimida en las calles, muestra a personas de clase media comiendo basura.

Pero de alguna manera la genialidad de Jackson le permitió hacerlo sin que ningún estadounidense se sintiera ofendido, y sin que nadie reclamara que un neozelandés hiciera dinero hablando mal de una de las peores crisis que ha afrontado Norteamérica. Simplemente el uso de la música adecuada y de las imágenes pertinentes le hicieron sentir a todo estadonidense: "sí, ese es mi país hace 75 años" sin que nadie se sintiera ofendido.

En Secuestro Express, sólo los opositores radicales de Caracas que viven pegados a Noticiero Digital sintieron que esa era su Venezuela. Más de la mitad de las imágenes de la introducción de la película eran de protestas antichavistas y de la GN reprimiendo y disparando, y me disculpan pero esa no es Venezuela, excepto en la imaginación de algunos guarimberos.

Esa introducción tampoco tenía nada de original; básicamente parecía uno de los documentales políticos de Globovisión o Venevisión, sólo que con técnicas de edición de buena calidad, pero nada originales. Si me dijeran: "Okey, es política pero al menos es innovadora" o "esa combinación de música e imágenes añade un toque satírico que nunca antes había visto" me vería obligado a reconocer la genialidad de Jakubowicz. Pero básicamente estamos hablando de que los primeros minutos de S.E. consisten en un documental de Globovisión llevado al cine.

En Secuestro Express, la escena final (la de los policías que intentan violarse a la protagonista) muestra oficiales vestidos como los de la Policía de Caracas, pero con sellos que dicen "Policía Nacional", en alusión al cuerpo policial unificado del cual se está hablando hace varios años. Otras escenas, como aquella bastante frenética en la que se oye de fondo al presidente Chávez gritando "carajooo", o el propio comienzo con las escenas de disparos desde Llaguno, son evidentemente políticas.

Lo más triste no fue que Jakubowicz dijera que allí no había ningún mensaje político. Lo más triste es que, en un salón con más de 200 estudiantes de la UCV, ¡nadie se lo refutara! (y me incluyo, por desgracia). Todo lo contrario, la gente lo aplaudiera por su respuesta, que básicamente fue algo así como "esos becerros que me critican no saben lo que dicen". En fin, viva la UCV...

No me malentiendan. Secuestro Express, desde el punto de vista técnico, es una película para sentirse orgullosos como venezolanos, y lo sostengo. Y no voy a negar que, como película, me gustó. Además, yo no critico a S.E. por mostrar a un Guardia Nacional corrupto que se roba la droga de los secuestradores, o porque Carla sea casi violada por dos policías (Mario, ¡no podemos perder la capacidad crítica!) Ambas escenas están basadas en hechos reales: negar que hayan algunos guardias nacionales corruptos sería tratar de tapar el sol con un dedo, y sería irreal negar que hayan algunos policías capaces de violarse a una muchacha bonita si la encuentran abandonada en un cerro, porque, de hecho, ya ha pasado.

Pero el problema es que todo eso forma parte de un mensaje político claro, y aplaudir a Secuestro Express como una excelente película venezolana equivaldría a aplaudir a Globovisión por ser un excelente noticiero. De verdad no se puede negar la calidad técnica de Globovisión y la formación de sus profesionales... ¡quisiera yo que VTV se viera como Globovisión!

Pero cuando analizamos el contenido político que hay detrás de cada noticia de Globovisión, la manipulación y la tergiversación allí presentes y la violación a la ética periodística y profesional en la que incurren día a día, uno entiende que todos los méritos técnicos de Globovisión se pierden, y que es preferible ver VTV así pasen un aburrido programa de un niño con un papagayo... aunque... bueno... en ese caso es preferible navegar en Internet o escuchar radio :-)

En fin, Jakubowicz metió un mensaje político en su película. Cuando uno se mete en la política, uno sabe que es responsable por sus opiniones: yo apoyo al proceso bolivariano y lo asumo públicamente aún cuando eso me ha significado ser reseñado en sitios de oposición, tener a 30 opositores insultándome en mi propio blog y estar vetado en determinadas empresas privadas o trasnacionales.

No estoy de acuerdo conque no hayan nominado a Jakubowicz al Oscar, pero por otro lado, yo no creo que la excelente periodista venezolana Vanessa Davies pueda ir a la oficina del director de El Nacional, Miguel Henrique Otero, y pedirle que la postule para el premio Rey de España. Si viera a Davies en un foro despotrincando de ese señor únicamente porque no la nominó para un premio, ella perdería todo mi respeto. ¿Qué opinarían si Mario Silva diera una rueda de prensa molesto porque RCTV no le dio un programa con Miguel Angel Rodríguez? ;)
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