19 de octubre de 2005

Aprendiendo de Secuestro Express

Este martes tuve la oportunidad de asistir a un foro que dictó el director de Secuestro Express, Jonathan Jakubowicz, en la Sala de Conciertos de la Universidad Central de Venezuela (UCV), casa de estudios de donde él egresó como comunicador social. El lugar estaba completamente lleno de jóvenes, en su mayoría provenientes de las escuelas de Artes y Comunicación Social de la universidad.

Jakubowicz expuso muchos secretos y formas de hacer películas de bajo presupuesto, desde el punto de vista técnico, artistico y de producción. También habló de financiamientos, del CNAC, de alguito de política, etc.

Como mis panas de VTV se la pasan diciendo que yo critico mucho la aburrida programación de este canal pero no hago nada para solucionarlo, les dejo este resumen de la experiencia de Jakubowicz, donde el joven director dejó muchísimos tips y enseñanzas que creo que todos podemos aplicar. Así podremos convertir esos aburridos documentales en excelentes piezas que muestre los atractivos y los problemas a los que se enfrentan los excluidos en Venezuela.

Este post tiene muy poco contenido político; se centra más que todo en aspectos técnicos sobre cómo producir películas, videos y documentales. Espero sus comentarios.

La película

Secuestro Express se encuentra hoy en cartelera en quince cines a nivel nacional, por nueve semanas consecutivas. Según su director, la película destruyó completamente la taquilla venezolana de filmes como Batman Begins, Duques de Hazzard y Charlie y la Fábrica de Chocolates, acaparando el 75 por ciento de la taquilla durante el verano. El rodaje durói siete semanas y media, y si bien no dijo cuánto había costado por ser algo confidencial, aseguró que fue "la mitad de lo que costó Manuelita Saenz".

Video vs. formato cine

Si bien Jakubowicz reconoce la superioridad del formato cine sobre el video, también es sincero al decir que muy pocos cineastas debutantes va a poder iniciarse utilizando los costosos equipos y materiales que requiere el formato de 35 milímetros.

Secuestro Express fue filmada en formato video, con cámaras Sony PD-150, "inferiores a las utilizadas para filmar las bodas caraqueñas". Recordó que hoy hay nuevos estándares, como las cámaras de alta definición (HDV) ya disponibles en el mercado.

Luego de editada, la película fue convertida a 35 mm "utilizando métodos bastante costosos", según afirmó el cineasta en la etapa de preguntas. No podemos negar quienes vimos la película en el cine que, cuando comenzó Secuestro Express, se notó cuán borrosos y opacos se veían los ranchitos en la secuencia inicial. La diferencia de calidad entre la película y los trailers que la precedieron era abismal. Pero en el foro, Jakubowicz trajo un DVD de la película y nos mostró algunas escenas, reproduciéndolas en una computadora con un video beam. La calidad era muy superior a la que vimos en el cine, lo que indica que la conversión de video a 35 mm la dañó bastante.

"Si se ilumina bien, se ve bien"

"Uno de los secretos del cine digital es que, si se ilumina bien, se ve bien". Insiste en que mucho cine estudiantil hecho con video se ve mal porque los jóvenes se mentalizan en que el video ya de por sí hará todo inferior, y entonces ni siquiera iluminan la escena. Insta a ser muy cuidadoso con la iluminación. "Iluminen tanto o más como su estuvieran filmando en formato cine".

Recordó que el video tiene un rango de luz inferior que el 35 mm, por lo que hay que adaptarse y trabajar dentro de ese rango para evitar que se forme ruido en la imagen . "Tuvimos mucho cuidado cuando filmábamos con el cielo de fondo".

Usa varias cámaras al mismo tiempo

Recordó, sin embargo, que el formato video tiene muchas ventajas. Las cámaras son muy pequeñas en comparación con las de formato cine y las cintas duran 40 minutos. Esto le permitía trabajar con varias cámaras simultáneamente grabando la misma escena, y colocarlas en lugares donde les hubiera sido imposible ponerlas si fueran más grandes. Por ejemplo, en los automóviles: les era posible colocar cámaras en las guanteras, debajo del parabrisas, entre los asientos, etc., pudiendo así ahorrar dinero que normalmente se usaría para desarmar un automóvil y llenarlo de grúas y parapetos.

Indicó que en la llamada "vieja escuela" le enseñan a los estudiantes que no se debe filmar con más de una cámara, y calificó de atrasados a quienes todavía enseñan eso.

Igualmente, explicó que el grabar una misma escena con varias cámaras les permitía cubrirse las espaldas en caso de errores en la filmación. "Muchas veces descubríamos en la post producción algunos errores en las tomas, actuaciones deficientes, y el poder tener varias tomas de una misma escena nos permitía cubrirnos las espaldas", dijo recordando que en el cine es muy costoso tener que volver a reunir a los actores para volver a grabar una escena.

Cintas de video duran más

Otra de las ventajas del formato video es que las cintas duraban 40 minutos, mientras que los carretes de 35 milímetros duran diez minutos. Explicó que, debido a que los actores en su mayoría tenían poca experiencia, se requería estar grabando por lapsos largos de tiempo, sobre todo en exteriores, esperando a que ocurrieran las condiciones idóneas para que la actuación fuera lo más convincente posible. Muchas de esas cosas no hubieran sido posibles si hubieran tenido que cortar cada diez minutois para poner un nuevo carrete.

Recordó una escena de la película en la que la actriz Mía Maestro gritába irritada "Me voy de esta mierda", contando que ella había dicho eso en una de esas discusiones que a cada rato ocurren en una filmación. Afortunadamente la captó una cámara que habían dejado grabando (justamente porque no tenían el límite de los 10 minutos), y como lo hizo de una forma muy expresiva, se pudo convertir una rabieta en una parte integral de la película.

Todo esto trajo una ventaja colateral: se tuvieron 150 horas de cinta grabada, que lograron comprimir en una película de 90 minutos. El tener tanto material les dio mucho de donde escoger, para así lograr la mejor edición. "Tampoco sabíamos lo que hacíamos, pero mientras más tengas de donde esocger, mejor. Uno se va a equivocar porque el hacer cine es muy complicado. Pero mientras más material tengan, mejor podrán cubrirse las espaldas ante un error."

Planifica las transiciones entre escenas

Otra cosa en la que pidió a los jóvenes ser cuidadosos es en las transiciones entre escenas. Recordó que las escenas son planificadas muy cuidadosamente por los cineastas, pero las transiciones no, lo que hace que en muchas películas del cine independiente el pase de una escena a otra sea muy brusco. "Las transiciones hacen la diferencia entre el cine amateur y el profesional", explicó. "Piensa en las transiciones con la misma importancia que le das a las escenas tradicionales".

Entre otras transiciones, recordó:

  • La del chamo de la patineta (el que no tiene piernas), que permitió dar en pocos segundos un muy buen panorama de lo que es el centro de Caracas.
  • La toma acelerada en el tunel del Country Club (cuando los personajes esnifean la droga).
  • La cámara que rota alrededor de los tres maleantes (efecto "tipo Matrix" que se logró diciéndole a los actores "quédense quietos, ¡no respiren!" mientras movían la cámara, y luego aceleraron la escena en post producción... jejejejeje).
  • Escenas diversas donde se veía a personas comiendo cachapas, gente caminando, etc., logradas simplemente pidiéndole a su equipoe que fueran a detemrinadas horas a hacer filmaciones de la ciudad. "En cámara 2 y cámara 3 tenía a más de 13 personas haciendo esas grabaciones".
  • Transiciones de automóviles en la avenida Libertador: afirma que fueron horas y horas de grabación para poder hacer el montaje. "Fue aburrido pero se necesitaba."

En cuanto a las escenas, pidió pensarlas cuidadosamente y preguntarse: ¿Qué hace que esta escena llame la atención? "Si una escena no tiene algo que llame la atención, la gente se aburrirá y perderás a tu público".

Si la escena tiene detalles, déjala más tiempo

Recordó las particularidades del cine. En una sala de cine grande, el ojo tarda más en llegar de un punto al otro de la pantalla, a diferencia de cuando uno está editando en un computador. Por ello, citó una recomendación que le dió el director Roberto Rodríguez: si la escena tiene muchos detalles (es un paisaje o hay muchas cosas que ver), déjala mucho tiempo en pantalla. En cambio, si es un close-up, sé breve y corta las escenas rápido.

Jakubowicz reconoció que, como editor, tenía el defecto que de cortaba mucho las escenas y las hacía muy breves. Pero el consejo quer recibió de Rodríguez lo ayudó bastante a alargar la película (que en principio duraba siete minutos menos) y hacerla menos "esquizofrénica", como él mismo la describió.

A quienes editan para VTV hay que aconsejarles lo contrario: aprendan a cortar. No sé si nadie se los ha dicho, pero eso de tener una escena de 5 minutos de un campesino mirando el atardecer, que para más colmo no se entiende lo que dice porque no usaron los micrófonos apropiados, ¡da sueño y fastidio!

La cámara no debe estar estática

La cámara nunca se paraba de mover, y esto es fundamental en el cine moderno. Afirma que utilizaron técnicas muy comunes en el cine de bajo presupuesto. "Un dolly (plataforma rodante para colocar una cámara en movimiento) puede consistir en algo tan simple como un camarógrafo en una silla de ruedas grabando a los actores". ¿Alguien recuerda a Robert Rodríguez y El Mariachi?

Busqué en Google "dolly cine" y el primer resultado que conseguí fue esta guía para construir un dolly casero usando ruedas de patines, una tabla de madera y dos tubos de PVC.



En la UCV veo todos los días a los señores que hacen mantenimiento y vacían los pipotes de basura, usando unas plataformas con ruedas para llevar las bolsas hasta el basurero. Son ruidosas, pero en ellas se pueden montar con comodidad dos o tres personas mientras una o dos empujan la plataforma. Si el piso es liso, no deben dar problemas.

Hay otras formas: hay unos chalecos que permiten llevar una cámara y tenerla estabilizada, de tal forma que el movimiento con ellas sea muy suave. Los comerciales pueden costar más que una cámara nueva (busca "camera stabilizer" o "steadycam"en Froogle), pero coño, los venezolanos somos conocidos por ser muy inventivos. En Blogacine encontré un link a este estabilizador de cámaras casero, que puede hacerse con tubos de plomería y otras piezas con un costo que no llega a 15 dólares.

Por supuesto, también están las formas caras: alquilar grúas, dollys con rieles, etc. etc.

La CIA no nos dio plata: Efectos especiales caseros

Jakubowicz mostró una escena particular de S.E. y explicó como la hicieron, tratando de desmontar algunos comentarios que decían que se invirtieron miles de dólares en equipos costosos y efectos especiales extraordinarios, y que ese dinero venía de la CIA :-S

La escena era la del cajero: ya saben, el secuestrado, Martín, se baja del carro para sacar plata acompañado de un secuestrador, quien lo deja solo por momentos. Viene otro choro y trata de asaltar a Martín, y todo termina con un disparo.

Al mostrárnosla tres veces, pudimos ver una cantidad enorme de detalles que no percibimos la primera vez que vimos la película. Por ejemplo, en el momento que suena el celular del choro se ven una especie de efectos especiales previos al disparo de Niga, que duran menos de medio segundo. ¿Maya? ¿3D Studio? ¿After Effects? No joda. Simplemente se fueron a Baruta, filmaron desde un carro en movimiento los cables de unos postes de luz, luego "lo editamos poniéndole el contraste y la luminosidad al máximo y lo aceleramos."

¿Y el efecto cuando suena el celular y se ve un acercamiento acelerado al choro, previo al disparo? Un dolly casero: un camarógrafo en una silla de ruedas. Claro, todo eso acompañado de los comunes efectos de sonido a los que estamos tan acostumbrados hoy, y que The Matrix dejó fijos en nuestros subconcientes.

Inmediatamente luego del disparo se ve la cara de Mía Maestro dentro de la camioneta, preocupada al ver a Martín lleno de sangre. Su cara: estupefacta. Se ve un efecto en el cual el edificio que está detrás de la camioneta parece encogerse mientras la camioneta, que está en primer plano, se agranda. ¿Cámaras multimillonarias? ¿Un edificio inflable? ¿Edición multicapas? Nop. Un camarógrafo en una silla de ruedas alejándose de la camioneta, al mismo tiempo que se aumenta el zoom. Legados que nos dejó Alfred Hitchcock.

"No hubo efectos especiales, fueron cosas artesanales hechas sin dinero alguno", dijo Jakubowicz.

¿Y las tomas en helicóptero? Bueno, Jakubowicz cuenta que, cuando llegó Mia Maestro a Venezuela, "un tipo de la Alcaldía Mayor se quería lucir con ella" (recordemos que esto fue en el 2003, el gordito Barreto aún no era alcalde). Para conquistarla, el galán de la alcaldía la invitó a pasear en helicóptero y conocer Caracas, y el equipo de Jakubowicz aprovechó para acompañarla con una cámara y hacer las tomas aéreas que vimos en la película. ¿Costo? Cero. Pero no hubieran podido hacerlo si hubieran tenido que usar las voluminosas cámaras de 35 milímetros.

Edición y post producción

Sobre post producción, recordó el gran secreto que ya todos conocemos: se puede editar cine en tu casa. La edición la hicieron en el cuarto de visita de la productora. Contaron que usaron el software Avid DV Express (¡gracias carlanga!), que tiene un precio estudiantil que no supera los 300 dólares. Reconoce la superioridad de Apple Final Cut y afirma que directores como David Fincher (Seven y The Fight Club) están usando esa tecnología.

Efectos de sonido

"El sonido es la mitad o más de la experiencia cinematográfica", explicó el director de Secuestro Express, contando lo importante que es rehacer en un estudio aquellos sonidos que no pudieron grabarse en la película. Por ejemplo, los pasos cuando alguien camina o cuando alguien toma un vaso con agua.

Explicó que la fricción de la chaqueta de nylon de Rubén Blades fue hecha en post producción por su equipo, y tardaron horas en hacerlo. Como espectadores no nos dimos cuenta porque todos esperábamos escuchar esos ruidos (estamos acostumbrados a ello por el cine gringo, que cuida mucho esos detalles). Pero sin esos efectos, nos hubiéramos dado cuenta de que en esa escena faltaba algo, que había algo irreal o mal hecho.

"Los disparos suenan como disparos y no como cebollitas", contó Jakubowicz, recordando un poco las películas venezolanas de los años ochenta.

También recordó que los sonidos de Caracas son únicos en el mundo. Hicieron que un estadounidense viniera a la ciudad y grabara, utilizando micrófonos especiales, diversos sonidos de las calles, de los parques, del Ávila, de la gente caminando, de las muchachas hablando en los centros comerciales, y esos sonidos se colocaron de fondo en casi toda la película para darle un mejor ambiente al film.

Indicó que en la película también usaron algunos "sonidos psicológicos": cuando Martín se escapa en el centro de Caracas, se hace un collage con un montón de imágenes cortadas una detrás de la otra, ¿recuerdan? Iglesias, una procesión religiosa, etc. En ese montaje hay sonidos de martillos de fondo, que no tienen nada que ver con la escena pero le añaden un efecto psicológico bastante fuerte.

"Por favor, no usen cosas trilladas, como el tum tum de un corazón. Y si quieren asustar a la gente, por amor de Dios, ¡no usen a Carmina Burana!"

"Sobre la banda sonora no hay mucho que decir", dijo vanagloríandose porque no se puede negar la calidad de la misma.

Actuación

La actuación en Secuestro Express estuvo ensayándose por unos seis meses previos a la filmación. Tras comentar que mucha gente lo había felicitado por "lo realista de la actuación de Budú", recordó que lo que hizo Pedro Pérez, el gordito del grupo Vagos y Maleantes, no es real.

"No traten de hacer que los actores actúen como en la vida real, porque en la realidad la gente no sabe actuar. ¿No han visto a un chamo declarándosele a una muchacha? Eso a veces da tristeza", dijo Jakubowicz en medio de risas. "Busquen copiar la realidad cinematográfica, las actuaciones exageradas".

Recordó la escena en la que Budú y los otros secuestradores van a buscar la camioneta y encuentran conque se la habían robado. Y Budú comienza a gritar desaforadamente: "¡cooooñoooo de la maaaadreeee!", tirando patadas en medio de la calle. Todos estábamos muertos de risa en el cine, pero recordemos que eso no es real: nadie se pone a gritar así cuando le roban el carro. Es una realidad cinematográfica por la que todos pagamos para ir al cine; nadie pagaría 9 mil bolívares para ver cosas cotidianas.

Otro consejo: "hagan que en las escenas hayan muchos actores, que haya un gentío allí." Eso, junto al consejo de usar varias cámaras, permite lidiar con el hecho de que hayan actores malos. "Si en un determinado momento cuatro personas actuaron mal pero una actuó bien, puedes cortar y editar para hacer que la acción se concentre en el actor bueno."

Financiamiento

Jakubowicz no cree en financiamientos del Estado para hacer largometrajes. Su mensaje contra el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC, ente dependiente del Ministerio de la Cultura) fue muy duro porque, para obtener un crédito de ellos hay que someterse a sus lineamientos. Por ello, aconseja a los cineastas proponer el cine como un negocio, como una inversión que produce ganancias y que requiere de la participación de empresarios venezolanos.

Para ello, evidentemente necesitan crear guiones e historias que se identifiquen con el público. Mostrarle a la gente lo que ellos quieren ver y no lo que una pequeña élite cultural considera como "cine de calidad", que sólo se puede mostrar en festivales.

No sé por qué recordé en ese momento a la presidenta de VTV diciendo que "a la gente hay que enseñarle a ver una nueva televisión". Pero la gente como que no quiere aprender a ver televisión aburrida, digo yo.

Resaltó el hecho de que la meca hollywoodense está mal, de que en los últimos años sólo han producido refritos y remakes (Batman, Hechizada, Los Duques de Hazzard, Terminator y pronto viene Rambo VI, Rocky Vi, otra de Superman y más remakes) y necesitan con desesperación de nuevos talentos, por lo que, si los jóvenes desean ingresar al mundo del cine, este es el momento.

Tras indicar que la inversión que se hizo en la película dio el doble en ganancias, Jakubowicz insistió en que el empresario, en vez de comprar un local en el Sambil, debe confiar en los jóvenes talentos y hacer del cine una inversión, que si bien es arriesgada puede traer frutos muy buenos. "Quitémonos eso de que en Venezuela no se puede hacer cine; Secuestro Express ha sido la mejor inversión en Venezuela en los últimos 3 ó 4 años".

Sobre el CNAC, Jakubowicz dijo mucho. Podría hacer un post completo con eso, pero prefiero dejar lo político para después. Sólo les diré algo: cuando Jakubowicz dijo que "el CNAC lleva años financiando a la misma rosca de siempre para que hagan bodríos que nadie quiere ver", la gente rompió en aplausos. La anfitriona, una profesora de la escuela de Comunicación Social, lo entendió: "me queda muy claro que nadie en este auditorio simpatiza con el CNAC".

Sí aconsejó, sin embargo, usar al CNAC para obtener créditos para producir cortos; "si desean pedir 10 millones de bolívares por un corto para poder proyectarse y ganar experiencia, no duden en hacerlo."

La UCV no lo ayudó mucho; aprender por su cuenta

Una parte cómica -pero en el fondo triste- ocurrió cuando la anfitriona, profesora de Comunicación Social de la UCV (no anoté el nombre), le preguntó a Jakubowicz en qué medida sus estudios en la UCV le habían servido para llegar a ser lo que es. El creador de Secuestro Express, con ella a un lado y con el director de la Escuela, Adolfo Herrera, al otro, respondió:

-Es decir, ¿usted me está preguntando si yo llegué a ser lo que soy gracias a ustedes?

La sala estalló en risa, para entonces él responder: "Absolutamente no", mientras las risas continuaban. "La UCV te forma como ser humano, no como profesional. Te da una visión pluralista." Indicó que profesionalmente aprendió mucho trabajando con otros. "Llegué a ser asistente de producción de Robert Rodríguez en dos ocasiones y eso me ayudó mucho." Es de destacar que antes de eso él llegó a hacer un documental que fue transmitido por el canal HBO. De allí la esposa de Robert Rodríguez lo contacta y allí comienza su conocida amistad.

Le sugirió a los jóvenes conseguir una cámara y ganar experiencia: "filmen a su mamá haciendo arepas, hagan un video porno con su novia, métan eso a una computadora, editen, experimenten y aprendan".

Esto es todo lo que voy a escribir por ahora. Jacubowicz también habló bastante sobre cómo llegó a Hollywood, cómo se inspiró para la película, etc. Habló durante dos horas; creo que podría hacer posts sobre esto por una semana si quisiera. No dio secreto alguno para hacer guiones, simplemente dijo que "se fajen escribiendo, que aquí hay gente muy buena haciendo eso."

No dio detalles sobre su próximo proyecto; dijo que tal vez grabe algunas películas en Estados Unidos, pero que nunca va a dejar de hacer películas en Venezuela "duélale a quien le duela."
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