24 de septiembre de 2005

El verdadero problema

Conversando y hablando con la gente he notado que la mayoría de las personas están decepcionadas por lo de Walter Martínez. En el foro de Aporrea se debaten soluciones; para algunos, se debería continuar protestando el día lunes o martes a las 7 de la noche en VTV. Deberían reunirse cada quien en sus organizaciones de base y discutirlo.

Yo creo que hay que denotar que el problema aquí no es VTV, ni tampoco Walter Martínez. El problema radica en los métodos para nada revolucionarios que utilizaron quienes dirigen la política comunicacional del Estado para resolver las disyuntivas, entre ellos el haber hecho uso de la censura, el amedrentamiento y la suspensión. Que, hasta hace unos meses, era lo que más criticábamos a la derecha.

Estos son problemas que pueden incrementarse luego del fuerte apoyo que le dio el Presidente Chávez a líderes de VTV y el MCI. "O estás conmigo, o estás con la oposición", repetirá más de uno.

Y no sé si les ha pasado, pero cada vez que voy a casa de panas chavistas, los encuentro viendo cualquier cosa menos VTV. Están viendo Aprieta y Gana, Ají Picante, programas de Venevisión, televisión por cable, Radio Rochela, etc. Hasta los domingos la gente ve Aló Presidente salteadito: un ratico a Chávez, luego cuando se cansan ponen otros programas, al ratico regresan, etc.

Lamentablemente todos los programas de entretenimiento de VTV fracasaron. "Lo que viene es bueno", el de Nené Quintana, fue uno. "Ojo pelao", el de Perucho Conde, también. Joselo no pudo hacer más sino un squetch de 5 minutos de un escuálido rezándole a Dios para que Chávez no se fuera. La novela "Amores de Barrio Adentro" fue un excelente intento, pero sus costos hicieron que no se pudiera crear más de un capítulo a la semana. E incluso cuando se transmitía entre semana, muchas mujeres bolivarianas preferían ver novelas de medios privados.

La programación infantil de VTV se limita a alguien con una Handicam filmando a 3 chamitos. "Nuestra Mañana", uno de los espacios más vistos incluso por las opositoras al "rrrrrégimen", fue removida. Y "La Hojilla" a las 5.30 pm, que era divertida para un buen sector de la población, fue trasladada a un horario donde la clase trabajadora no la puede ver.

La programación de VTV se convirtió lentamente en política y opinión casi las 24 horas. Y nuestra gente será muy chavista, pero eso de política todo el tiempo obstina, aún más si el tema es tan repetitivo: los escuálidos son malos, el 11 de abril los fascistas nos derrotaron, el 13 de abril Chávez volvió y todos lloramos de la alegría, etc.
Pareciera como si quisiéramos vivir todo el tiempo en el pasado para excusar nuestra falta de originalidad con el presente.

No ha habido forma de promover la discusión del socialismo de una manera que capte el interés de la gran mayoría de la gente. Interesaban mucho aquellos programas que iban a las comunidades y permitían
a las personas denunciar problemas y buscar soluciones (ej.: el desaparecido programa de Diógenes Carrillo), pero esos espacios fueron desplazados, tal vez porque algunos políticos se sentían incómodos.

Entonces, lo que hay que denunciar son los problemas de VTV y a quienes los causan. Y pedir la solución, que no necesariamente está en una renuncia. Pero si no hay solución, si la gente pierde interés en los medios del Estado, pues no habrá forma de hacer discusiones sobre el nuevo socialismo. Y entonces el nuevo socialismo no será discutido, sino que será impuesto por quienes tengan el poder. O, peor aún, será derrotado por quienes quieren acabarlo.
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