25 de julio de 2005

Logos y demás mariqueras

Esto es un logo:

Expresa una idea, su mensaje se entiende aún cuando algunos no lo acepten. Hasta el opositor más radical entiende que el gobierno quiere expresar la idea de unidad. Los revolucionarios lo entendemos y lo apreciamos, y el gobierno lo usa rutinariamente en todos los entes oficiales y en actos en los que el gobierno tenga alguna participación. ¡Es tremendo logo!

Esto es otro logo:

Telesur es un canal de televisión internacional enfatizado en dar cobertura de los acontecimientos de los países de Suramérica y el Caribe, desde el punto de vista del sur, no del norte. La idea queda muy clara en su logotipo, e incluso la idea de la diversidad de los pueblos del sur queda representada en el uso de múltiples colores. ¡Es tremendo logo!

Esto era un logo:



Si bien esa "V" no tenía un significado particular (además del que conllevan las siglas de Venezolana de Televisión), sin embargo estaba bien posicionada después de años y años de usarse en sus diferentes variantes. Los chavistas, durante 3 o 4 años, han tenido que ver la pantalla de Venezolana de Televisión (VTV) buscando una verdad alternativa, buscando un sitio que reflejara lo que ellos vieron en las calles pero que los medios privados quieren ocultar, buscando respuesta a las acusaciones que Leopoldo Castillo lanza todos los días o buscando un sitio donde denunciar las fallas del gobierno para hacerlo mejorar.

La "V" significaba algo para las millones de personas que la veían todos los días.

Esto no es un logo:

Esto es una rosquilla, una tuerca, una dona, un aro, el logo de El Observador en los ochentas, el logo del extinto Banco Consolidado, del Banco Federal, del Unión, el logo de Microsoft Office para Macintosh, unos labios mal colocados, los bigotes de Carlos Ortega cuando lo agarraron en el bingo. Usa letras en katakana, en chino o en árabe, dependiendo de como lo veas. Y, lo peor, es que cuando se pone pequeñito en la parte superior izquierda de la pantalla, se confunde con el de Globovisión.

Politizarse es malo, despolitizarse también

La imagen de un medio es fundamental. El problema es que, en Venezuela, ha sido rutinario que los medios pongan sus imágenes en peligro por cuestiones políticas. El Nacional y El Universal dejaron su aparente imparcialidad para colocarse en una línea totalmente antigubernalmental, perdiendo decenas de miles de lectores. Igual hizo Globovisión. Durante el paro de diciembre de 2002 y enero de 2003, muchas empresas también adoptaron posiciones políticas. Muchas personas que despreciaban dichas posiciones políticas probaron los productos de la competencia, descubrieron que eran mejores y decidieron quedarse con ellos.

Definitivamente, politizarse es malo en el mundo de los negocios. Pero VTV probó que lo inverso también es malo.

El nuevo logo VTV, creado aparentemente por "publicistas profesionales" que no tenían la más mínima idea de lo que hay detrás del proceso bolivariano, se hizo luego de que alguien decidió ir en la dirección contraria: se trató de "despolitizar" al logotipo del medio, con un rechazo que nunca antes había visto en mi vida.

Me refiero a que, en los últimos años, hemos visto muchos cambios de logos y de imagen: Pepsi, Banesco, Banco de Venezuela, Provincial, RCTV, etc. La gente muchas veces decía, luego del cambio de imagen: "ay que logo tan feo", o "que bonito está", pero igual continuaban con sus vidas como si nada. Nadie cambiaba de banco sólo porque cambió de logo.

El caso de VTV es distinto: la gente amaba al logo viejo, y odia al logo nuevo, tal vez por su parecido a Globovisión. Si Globovisión cambiara su logotipo y se inventara algo parecido a una "V", también pasaría algo parecido entre sus usuarios.

Para la historia

Tal vez el problema era que VTV no necesitaba un cambio de logo... tal vez sí un cambio de imagen o de colores, pero no de logo.

Este caso del logo de VTV deberá ir a los anales de los libros de historia de la Publicidad y a las facultades de Comunicación Social y Sociología como un ejemplo de algo que no se debe hacer, al igual que los medios privados venezolanos, que también pasaron a la historia negra del periodismo.
Publicar un comentario