12 de octubre de 2013

La Línea

Hoy anunciaron por la televisión
que se ha creado el Órgano Superior de Comunicación,
cuya función principal será la de dar Líneas,
como si estuviéramos en un partido de beisbol.

El nuevo, grande y poderoso órgano dará Líneas al Sibci,
que dará Líneas al Minci,
que dará Líneas a los ministerios,
que dará Líneas a las direcciones de comunicaciones,
que dará Líneas a los directores de área,
que dará Líneas a los coordinadores,
que dará Líneas a los periodistas, técnicos y locutores.
Yo compré un cuaderno cuadriculado,
creyendo haber entendido el concepto:
que con tantas Líneas y rayas
mejoraríamos la comunicación en nuestro proceso.

A medida que van de bajada,
las Líneas serán adecuadamente tratadas:
dobladas, torcidas, atornilladas y deformadas,
porque cada cual transforma La Línea
usando la función trigonométrica que mejor cree que le aplica.
Convirtiéndolas en curvas, parábolas,
hipérbolas, senos, cosenos y tangentes. Pero nunca en Líneas.
Pobres inocentes los ministros,
que creen que sus periodistas saben cuál es La Línea.

Sólo una regla es fundamental:
Las Líneas nunca suben; sólo bajan.
Aunque a veces alguien decide que La Línea no puede bajar más,
porque si los de abajo no saben un carajo, harán mejor el trabajo.
Bueno, eso dicen los de arriba.
Y por eso es que los de abajo
decimos que Las Líneas son una tontería.

Hoy anunciamos por la televisión
que hemos creado el Órgano Superior de Comunicación.
Mañana convocarán una reunión urgente con mucho esmero
para analizar por qué Noticias24 siempre publica primero
Por qué La Patilla es tan veloz
y por qué nuestras Líneas no bajan tan rápido
como quisiéramos tú y yo.

Luego convocarán otra reunión
para amonestar a los que no esperamos La Línea.
Nos gritarán que somos unos desobedientes anarquistas;
troskistas, amarillistas, pantalleros y... bueno, chavistas.
Nos acusarán de brutos que no podemos aguantar
que la derecha diga del Arañero cualquier barbaridad.
Preguntarán por qué carajo no podemos entender
que nuestra función es esperar, callar y obedecer.
"¿Y si no llega la línea?",
preguntó una chama rascándose el mentón.
"Tú como que tienes mucho sabañón.
¡Agárrate un reposo y no perturbes a Rendón!"
Así le dijo el coordinador
con su franela amarilla
oye, ¡de razón que nunca me llega La Línea!

Hoy anunciamos por la televisión
que hemos creado el Órgano Superior de Comunicación.
En unos meses anunciarán otra cosa
Ojalá entonces les salga mejor.

Mientras, me iré a jugar softbol
con los panas de la cuadra.
Escuchando salsa y merengue,
que por mucho que nos lo critiquen,
es lo que se oye en mi Patria.
Porque entre ponche y ponche
con meditación, alegría y emoción,
¡batearemos nuestras propias Líneas,
como El Arañero de Sabaneta nos enseñó!


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