3 de febrero de 2007

Todos los latinoamericanos somos la misma gente... ¡dejémosnos de nacionalismos estúpidos!

Es triste que la oposición venezolana carezca de líderes, de ideas, de personas con una visión diferente del mundo. En sus líderes prevalece el egoísmo, el individualismo, la sinvergüenzura. Se nota en su manera de pensar, en el odio que exclaman al hablar y en las ideas que profieren. Ygracias a gente como ésta, Chávez gobernará por lo menos por 50 años más... afortunadamente.

Para muestra un botón: aquí les dejo un fragmento de un minuto de unas palabras del líder adeco Rafael Marquina, proclamado por algunos como una de las nuevas caras y líderes jóvenes y renovadores de Acción Democrática.



El fragmento en particular me indignó por la parte donde Marquina le reclama al Presidente Chávez haber condonado una deuda de "10 millardos de dólares" a Nicaragua. El líder adeco exige ir a cobrarles esa deuda para arreglar los problemas de los venezolanos.

En Wikipedia podemos ver que Nicaragua es un país de menos de 6 millones de habitantes... más o menos la cantidad de gente que vive en Caracas. Su PIB per cápita es casi la mitad del venezolano (3.770 dólaves vs. 5.999 dólares). Sus reservas internacionales se ubican apenas en 904 millones de dólares (según su Banco Central), en contraste con los más de 30 mil millones de dólares que tiene Venezuela.

Nicaragua está en estos momentos sumida en problemas porque tiene que pagar en febrero una deuda interna de unos 100 millones de dólares en bonos de compensación, y además le debe al Banco Interamericano de Desarrollo 1.500 millones de dólares, una deuda que el presidente Daniel Ortega califica de "impagable" y está buscando formas de renegociar.

En medio de todos estos problemas, el Presidente Hugo Chávez anunció que Venezuela condonará la deuda que Nicaragua tiene con nuestro país, valorada en 32 millones de dólares y no en 10 millardos (10 mil millones) de dólares, como dice el mentiroso compulsivo de Marquina en el video. Es un gesto de buena voluntad para con un país que tiene problemas económicos, energéticos y de otra índole, donde buena parte de su población está sumida en la pobreza, y quienes no tienen todas las riquezas naturales con las que fue bendecido nuestro país. Busca además despertar la solidaridad de otros países, para que ellos también condonen sus deudas y busquen más bien la forma de ayudar a países pequeños y no tan afortunados.

El absurdo nacionalismo de los latinoamericanos contra sí mismos

Lo que no entienden mentes tan estrechas como la de Marquina y sus compinches es que hace algún tiempo, algunas mentes obtusas se dedicaron a dibujar alrededor de nuestros pueblos unas líneas imaginarias llamadas fronteras, gracias a las cuales personas que somos prácticamente iguales y que deberíamos estar luchando por los mismos fines y contra enemigos comunes, más bien estamos divididas, peleándonos entre nosotros mismos y luchando unos contra otros, teniendo absurdos sentimientos de superioridad en contra de nuestros propios hermanos.

Por ejemplo, el absurdo racismo que hay en Venezuela contra los colombianos, ello a pesar de que prácticamente no existe ningún caraqueño que no tenga amigos, primos o familiares gochos. Y pŕacticamente no existe ningún gocho que no tenga familiares en Colombia, por lo que, por transitividad, todo caraqueño tiene amigos o familiares colombianos, ya sea directa o indirectamente.

Un colombiano, básicamente, es un venezolano que nació más allá de las fronteras del río Táchira. Algunos son más oscuritos (en particular si nacieron hacia la costa del Pacífico). Otros son más trigueños. Unos hablan más graciosos que otros. Y sí, es verdad que tienen muchos problemas internos. PERO DE RESTO SOMOS LO MISMO.

Si bajamos al sur, encontramos a los ecuatorianos, bolivianos y peruanos, de quienes podríamos hacer un análisis similar: muchos de ellos tienen rasgos indígenas, son más gorditos y redondos, pero de resto SOMOS LA MISMA GENTE.

Si bajamos aún más, encontraremos a Paraguay, Uruguay, Argentina y Chile, países llenos de descendientes de europeos y de habitantes de la zona quienes, a pesar de su gran autoestima, tampoco se diferencian mucho de nosotros. SOMOS LA MISMA GENTE.

Centroamérica es una porción pequeña de tierra pequeñita, de apenas 530 mil kilómetros cuadrados (la mitad del territorio venezolano), dividida lamentablemente en SIETE PAISES DISTINTOS. En vez de luchar juntos por los mismos ideales y en contra de los problemas comunes que ellos tienen, más bien han sido separados y se la pasan compitiendo y peleando entre sí.

Para colmo, varios de ellos fueron diezmados por guerras civiles propiciadas por el gobierno de Estados Unidos de América y por funcionarios asesinos como el Sr. John Negroponte, actual Vicesecretario de Estado norteamericano, dejando decenas de miles de muertos y ajusticiados, y a millones de personas temerosas de meterse en política para evitar nuevas intervenciones gringas. Pero los centroamericanos SON LA MISMA GENTE que nosotros.

Sin embargo, eso no evita que tratemos de forma despectiva e insultante a los colombianos, a los bolivianos, a los peruanos, a los centroamericanos. Los calificamos de invasores, los llamamos despectivamente "los colombianos esos", "la peruana esa", "el indio ese", y criticamos "al tipo" que tenemos de Presidente por condonarles deudas, por iniciar pactos y alianzas para suministrarles fuentes de energía, darles petróleo más barato, etc.

A lo que quiero llegar, es que Venezuela no va a salir sola de la pobreza, porque no está sola en Latinoamérica. O salimos todos juntos, o no podremos salir ninguno. Y nuestro Presidente lo sabe.

Si Venezuela intenta salir sola de la pobreza, al día siguiente miles de colombianos, peruanos, dominicanos y centroamericanos vendrán a nuestro país a vivir aquí, porque ellos también quieren dejar de ser pobres. ¿Cómo evitarlo? ¿Imitamos a los estadounidenses o a los israelíes y construimos un muro?

Esa es sólo una de las razones por las cuals el Presidente Chávez inicia pactos, acuerdos, convenios y tratados con paísesmás pobres y los ayuda a salir adelante. Él quiere hacer lo imposible para que todos los países latinoamericamos entendamos el momento histórico en el que estamos y todos juntos salgamos de la pobreza, como Bolívar lo soñó. Es por ello que algunos admiramos su visión como líder y persona que ve mucho más allá de lo que algunos políticos creen.

Mientras tanto, la oposición tendrá que seguir a sus Marquinas, seres llenos de egoísmo y de odio, cuya única propuesta coherente es la de ir a Nicaragua a cobrarles hasta el último centavo, imitando a los niños grandulones y malos de los colegios, que van adonde los niños chiquitos y los golpean para quitarles el dinero.

¡Esa es la oposición que tenemos! ¡Dios nos salve de ella!
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