4 de abril de 2006

Segundo artículo sobre el Foro de Software Libre vs. Software Privativo en el Parlamento venezolano

Ayer escribí mis primeras impresiones de lo que ocurrió en el foro "Software Libre vs. Software Privativo" realizado en el Parlamento venezolano, por iniciativa de los diputados de la Comisión de Ciencia y Tecnología para discutir el proyecto de Ley de Tecnologías de Información. Ya Octavio Rossell también escribió unas impresiones de lo ocurrido. También hay un artículo en Aporrea.

También publicamos los audios en MP3 de las siete ponencias principales.

Hoy vamos a ser más específicos en cuanto a los hechos. En este artículo nos centraremos en las mentiras esgrimidas por la gente de Microsoft y el discurso pseudo-nacionalista y pseudo-regionalista usado por el representante de Cavecom-e para tratar de vender sus argumentos. También veremos rápidamente el discurso de Felipe Pérez y el de Jorge Berrizbeitia. Y me disculpan pero dejaré para mañana a Ernesto Hernández-Novich y a Ana Morillo, así como a la segunda tanda de preguntas.

Particularmente insisto en que este fue un debate doblemente histórico, tanto para el movimiento del Software Libre a nivel mundial, como para el gobierno bolivariano y su lucha para lograr la democracia participativa y protagónica, la eliminación de la pobreza y la exclusión. En otras palabras, cuando yo vea que en el Capitolio de los Estados Unidos pueden entrar no sólo los representantes de las transnacionales sino gente de las del pueblo llano a discutir una ley, entonces accederé a pensar que Estados Unidos es tan democrático como nosotros.

El debate se inició aproximadamente a las 10.30 am a casa llena, como señalé antes. El lugar era el Hemiciclo Protocolar del Parlamento, aquel que siempre veíamos en televisión, donde normalmente se reúnen los diputados en plenaria para discutir las leyes. Allí es donde también se juramenta al Presidente de la República, y donde él presenta la memoria y cuenta anual a la Nación.

En el podio, estaban los diputados Luis Tascón e Isrrael Sotillo Infante, miembros de la Comisión de Medios y Tecnología de la Asamblea Nacional. Fueron los únicos parlamentarios presentes. Igualmente, estaban siete ponentes, quienes hablaron en este orden:

  • Jorge Berrizbeitia, presidente del CNTI.
  • Jorge Salles, representante de Microsoft.
  • David Durán, representante de IBM de Venezuela.
  • Ramón Vera, directivo de Saint Maracaibo y representante escogido por Cavecom-e.
  • Felipe Pérez, profesor del IESA y representante de la comunidad de Software Libre.
  • Ernesto Hernández Novich, profesor de la USB y representante de los empresarios del Software Libre.
  • Ana Morillo, representante del Nudetel Cambalache.

Como informé en el primer artículo, el auditorio estaba lleno con unas 300 personas. Dos tercios de los asistentes ocupaban el lado derecho del recinto apoyando al software privativo (la mayoría eran muchachos bastante jóvenes, de 19 años a lo sumo, y en las primeras filas estaban empresarios, abogados, personas de traje y corbata). En el lado izquierdo, estaban en su mayoría quienes apoyábamos al Software Libre.

Salas y la propuesta de Microsoft: mentir, mentir y mentir

Jorge Salas, una persona con acento brasileño, fue el ponente de parte de Microsoft de Venezuela. Afirma que él es quien maneja las comunidades de Microsoft en Latinoamérica, que -según él- cuentan con un millón trescientas mil personas.

Y de hecho, la gran mayoría de los muchachos asistentes, quienes vinieron desde Mérida y Maracay para gritarle loas a Microsoft y aplaudir con gran fuerza, seguramente fueron convocadas por él y su comunidad. La mayoría de ellos no pasaban de 19 años, y todos levantaron las manos cuando Salles pregunto quienes en la sala eran miembros de la Comunidad Microsoft de Venezuela.

De hecho, la cosa fue triste cuando, a las 4 de la tarde, casi todos se fueron al mismo tiempo dejando al auditorio casi vacío. Sólo quedamos los activistas del Software Libre y algunos del software privativo, y hasta Tascón lo notó: "felicito a los del Software Libre como comunidad porque fueron casi los únicos que se quedaron... todos los demás se fueron", a lo que un pana en el público gritó: "¡Es que Microsoft no paga por hora!" :)

Bien, volviendo al discurso de Microsoft: Salas se valió de varios mitos y medias verdades para atacar al Software Libre. Vamos a enumerar sus tácticas para conocerlas bien:

  • Afirmó que Linux "no es un sistema operativo como tal, sino que hay que añadirle varias otras partes para que cumpla con funcionalidades y bondades, que ya existen en un sistema como Windows."

    Esto es una verdad a medias que da a entender a quien no sabe del tema, que si instala Linux va a tener un sistema operativo incompleto, y que hay que instalarle muchas otras cosas para que sea funcional. Se basa en el hecho de que lo que programó Linus Torvalds es el kernel de Linux y no el sistema operativo completo. Pero lo que no dice este señor es la existencia de distribuciones de Linux (como Debian) que existen desde hace más de 10 años y que incluyen todo lo necesario y más, cuidadosamente probadas.

  • Afirma que en Linux hay muchas comunidades pequeñas, con muchos desarrolladores. Pero entonces alegó que muy pocos de esos desarrolladores son profesionales, y cuestionó la calidad de los productos de software libre. Una mentira absolutamente temeraria.

  • Luego citó a Red Hat como un ejemplo de Software Libre (Red Hat es un Linux propietario, ¡por Dios!) y explicó que una distribución de Red Hat para oficina tiene como 670 conjuntos de paquetes desarrollado por programadores voluntarios independientes, que están esparcidos en todas partes del mundo, y que eso hacía muy compleja la integración entre los componentes de la distribución.

    Preguntó a los del Software Libre en forma retórica: "¿Qué tan difícil es implementar aplicaciones en una escala muy amplia? ¿Qué tan dificil es mantener versiones? ¿Qué tan difícil es construir soluciones, y asegurarse de que esas soluciones que usan un pedacito de esto y otro pedacito de esto, quedarán compatibles con ellos, mientras ellos evolucionan a través de la comunidad de Software Libre? ¿Cómo garantizar que el paquete funcionará de una manera perfecta y con los programas que serán desarrollados?" (sic)

    Afirmó también que, una vez alguien hizo un cambio al software, entonces ya "no se trata más de la versión tal del producto porque yo cambié tal cosa". Este punto y el anterior son dos terribles mentiras que este señor esgrimió en contra del software libre, desconociendo la existencia de paquetes de control de versiones muy avanzados como SVN y Subversion, o el hecho de que muchas distribuciones como Debian mantienen tres versiones distintas (una 100% estable para producción, una de desarrollo y una experimental, con lo último de lo último) para suplir las necesidades de cada quien.

  • Otra mentira: que en aplicaciones de seguridad nacional no se puede usar software libre porque cualquiera puede entrar y cambiar código sin que nadie se dé cuenta. Como le respondió Ernesto Hernández después, ¡se supone que cualquier administrador de red competente, con mínimos conocimientos de seguridad, no va a permitir que nadie salvo él mismo puedan modificar el código fuente de un servidor en producción!

  • Otra verdad a medias: Afirmó que, si uno hace mejoras a alguna aplicación libre como OpenOffice, los dueños de esta aplicación tendrán la última palabra en si estas mejoras serán admitidas en la aplicación o no. Lo cual es cierto, y se supone que así debe ser para evitar un caos organizativo. Lo que él no aclaró es que la persona también puede publicar las mejoras por su cuenta para que aquellos usuarios finales que quieran añadir esa funcionalidad a OpenOffice puedan hacerlo.

    Es así como tenemos packs de skins, plantillas y galerías de imágenes para OpenOffice, de muy buena calidad, que incluso vienen con Debian.

  • Otra mentira: que el Software Libre tiene documentación de mala calidad y eleva el riesgo de productos y costos porque hay muchas incompatibilidades. "Las comunidades de Software Libre tienen diferentes culturas y no está garantizada una metodología de pruebas, de desarrollo, de mejores prácticas, de seguridad y de documentación." Es falso. La documentación del software libre en muchos casos sobre pasa en calidad a la del software privativo, y la existencia de wikis y sistemas de documentación como los de php.net permiten que la documentación sea enriquecida por los propios usuarios.

  • Otra mentira: "Microsoft tiene programas de acceso al código fuente, como la licencia Shared Source." Pero esa licencia ni siquiera es considerada "open source" porque no permite el uso comercial del código fuente modificado. Mucho menos puede considerarse Software Libre, ya que no cumple ninguna de las cuatro libertades. Además, el uso de esta licencia sólo se permite a grupos muy cerrados de personas, gobiernos o socios de negocios. Algunas licencias Shared Source permiten modificar el código únicamente para uso interno; otras lo prohíben completamente.


Mentiras, mentiras y mil mentiras. Y traerse desde el interior a un gran grupo de jóvenes de 17 a 19 años manipulados, valiéndose de sus ilusiones y sueños de poder trabajar algún día para Microsoft y volverse multimillonarios como Bill Gates. ¡No sólo es mentiras, es inmoralidad! ¡Es una falta a la ética y lo correcto, y un clarísimo ejemplo de lo que es el capitalismo!


Felipe Pérez: El Software Libre se basa en la eficiencia

El discurso inicial de Felipe Pérez, quien fue ex ministro de Planificación y Desarrollo del Presidente Chávez, estuvo basado en las teorías económicas de Robert Lucas y Paul Romer sobre el desarrollo endógeno y el conocimiento como pilares para el desarrollo económico. El Software Libre atrae a personas de todas las ideologías: a las de izquierda por las coincidencias, y a las de derecha por su bajo costo y su eficiencia. Y su discurso usaba el lenguaje y tenía argumentos apropiados para las personas de derecha y centro-derecha, para tratar de ganarse su favor hacia el Software Libre, pero eso sí: explicando muy claramente que el libre mercado habían fracasado.

Debo confesar que, al principio, su discurso no me gustó por el lenguaje que él utilizaba. Así como a alguien de derecha no le agradan los discursos de Chávez por usar palabras como "imperialismo", "capitalismo salvaje", "revolucionario", "cuarta república", "endógeno", "socialista" o términos similares, a otras personas no nos gustan discursos que usan términos que han sido abrazados por la gente de derecha, como "economía de mercado", "la eficiencia", "la competencia" y otros términos similares.

Pero ahorita, al escuchar la repetición, me di cuenta de que me estaba centrando en la forma del discurso cuando en realidad lo importante es el fondo del mismo.

Pérez utilizó argumentos de derecha (que el mercado se había inclinado naturalmente hacia ciertos productos libres, como el servidor web Apache, el cual era mucho más usado que las alternativas propietarias) para favorecer al Software Libre, y eso estuvo muy bueno considerando la audiencia presente.

Pero también mostró argumentos de izquierda. Por ejemplo, demostró el éxito de la alternativa del trueque como forma de negocios, la cual había funcionado excelentemente en el caso del Software Libre, cuando el programador "regala" una parte de código que él produce y a cambio recibe una inmensa cantidad de código que está disponible como Software Libre. Pero además, los programadores de Software Libre ganan bien ofreciendo sus servicios y eso también lo recalcó.

Igualmente, usó la eficiencia a nuestro favor: el hecho de que, según un estudio realizado por el Departamento de Seguridad Interior del gobierno estadounidense, el Software Libre tenía 0,434 errores por 1000 líneas de código mientras que el software propietario tiene de 20 a 30 errores por mil líneas era una prueba aplastante.

Pérez también resaltó la importancia de que "se haga público lo que debe ser público", y de que se produjeran los bienes públicos de manera pública. "

IBM

David Durán, de IBM, habló mucho sobre el Open Source y el impulso que ha dado IBM al mismo. Su discurso estuvo más bien centrado en tratar de ganar a la comunidad de Software Libre y justificar la inclusión de los artículos en la ley referidos al Software Libre.

Ramón Vera y los ochocientos wayúus

Ramón Vera, representante de Saint de Venezuela y quien fungía como vocero de Cavecom-e (Cámara Venezolana de Comercio Electrónico), hizo un discurso muy elocuente y expresivo tratándose de ganar la empatía de todos los presentes para entonces meter el argumento del software privativo: la neutralidad tecnológica.

  • Inició su discurso sugiriendo que es más venezolano que nadie, debido a que era maracucho y a que hizo hace 22 años, en sus propias palabras: "yo desarrollé el primer procesador de palabras de código abierto en Venezuela", que -según él- aún está en uso en la banca y el sistema financiero venezolano.

    En serio: llegó un momento en el que sentí que Vera e IBM se atribuían la creación del Software Libre, o del primer computador.

  • Luego se puso a despotrincar de Microsoft e IBM porque no habían ayudado a su empresa hace no-se-cuantos años, y le dió a su discurso un tinte muy nacionalista al tiempo que convertía su discurso en una campaña de promoción de Saint. "Tenemos 24 años luchando contra Microsoft e IBM", decía al tiempo que nombraba el apellido de todos sus socios para denotar que todos son criollitos y ninguno tenía apellido de extranjero.

  • Y justo cuando llegó a la cúspide del nacionalismo, cuando se proclamó más valiente que Bolívar y más venezolano que la hallaca, entonces comenzó a despotrincar de Venezuela: dijo que en nuestro país no habían suficiente personal técnico, y que de 500 currícula que habían examinados, sólo uno tenía "la suficiente preparacion" para trabajar con ellos. "No hay personas suficientemente preparadas en Venezuela para desarrollar tecnología."

    Y luego se puso a subestimar a los demás: "¿qué vamos a comprar? ¿Un sistema operativo hecho por la Universidad de Los Andes?", dijo tal vez sin conocer que tanto la Universidad de Los Andes como otros desarrolladores tienen adelantados proyectos de distribuciones nacionales de Linux. "¿O vamos a terminar comprándole el sistema operativo a una transnacional?"

    Luego de estar hablando por 10 minutos de que en Venezuela no hay preparación, que las universidades no sirven y los profesionales son malos, y de que en Zulia todo es lo máximo, que allí se estrenó la primera película venezolana y se fundó la primera casa de software, entonces fue cuando este pseudoregionalista y pseudonacionalista metió la patota:

    "Nosotros aquí no vamos a generar conocimiento. Vamos a ratificar ya lo que se ha dicho por otros autores."

    Fue entonces cuando Álvaro Fuentes, uno de los desarrolladores líderes de la Fundación Caribana que está programando la Distribución Nacional de GNU/Linux, se paró y le informó que aquí en Venezuela se está haciendo no sólo una distro de Linux venezolana, sino una que está siendo traducida al idioma wayuú.

    Y Vera respondió, al tiempo que el público aplaudía:

    "Yo aplaudo eso. Pero señores, ¿dónde podemos exportar ese sistema operativo? ¡Ochocientos wayúus son los que hay a nivel nacional!"

    Luego de decir semejante bestialidad, un montón de gente se paró indignada y empezó a gritarle de todo, inclusive dudando de que él realmente fuera zuliano. Vera tuvo que quedar en silencio y en actitud defensiva por varios segundos, hasta que Tascón salió a poner orden. El enviado de Cavecom-e se había dado cuenta de que su discurso pseudonacionalista se había convertido en una farsa televisada, pero no le quedaba otra sino esperar a que la gente se calmara para continuar.

  • Luego de esto, Vera tuvo que ir directo al grano y esgrimir el eterno argumento de que la ley era discriminatoria porque se favorecía al Software Libre en detrimento del software privativo, y de que él estaba allí para decidir por él y los suyos el tipo de software que quería usar.

  • Por cierto, este super-regionalista y super-venezolanista se proclamó con mucho orgullo "el primer contrabandista de software del país" debido a que no-se-cuantos-años atrás los procedimientos de exportación eran muy lentos, y para no perder a un cliente colombiano sacaron el software por los caminos verdes para formar una empresa en Colombia.

Berrizbeitia: el conocimiento priva-libre

Luego de las palabras introductorias de Tascón y Sotillo, el Ing. Berrizbeitia se dirigió al público en nombre del CNTI. Él fue el primero en hablar, pero quise enfatizar primero en este artículo los discursos de Microsoft y Cavecom-e.

En su intervención, Berribeitzia mostró sus intenciones de que se puedan suministrar herramientas electrónicas para que las comunidades participen en el gobierno electrónico.

Pero luego repitió su postura de que el CNTI continuaría haciendo investigaciones tanto en software libre como en software no libre. Textualmente dijo: "la verdadera soberanía se obtiene con modelos no excluyentes, donde se preserve la igualdad y el equilibrio. Actualmente, en la balanza del conocimiento libre y del privativo, el fiel aún se inclina por éste último, por lo que debemos conocer el modelo privativo, apoyarnos en el modelo libre e ir construyendo nuestro modelo propio, donde se nos garantice la apropiación de todo el conocimiento de forma progresiva."

Berrizbeitia insiste en mezclar conocimiento libre y privativo para generar un modelo propio. ¿Que modelo propio es ese? ¿Por qué ese modelo propio no puede ser simple y llanamente el modelo del Conocimiento Libre? ¿Hace falta mantener parte del conocimiento oculto para tener un "modelo propio"?

Personalmente pienso que la meta no es generar un "modelo propio" cuyas características sean conocidas sólo por unas pequeñas cúpulas del CNTI; la meta es que todo el conocimiento que genere el Estado sea libre y que pueda ser accedido y usado por todos sin restricciones y sin estar atados a licencias o patentes. Ese debe ser nuestro modelo propio.

Si para esto hay que estudiar algo de conocimiento privativo, eso está bien. No se puede migrar hacia una base de datos PostgreSQL (que es libre) desde una base de datos Oracle (privativa) sin conocer a ésta última. Pero la meta no puede ser enseñar e investigar Oracle para convertir a nuestros técnicos en los mejores técnicos de Oracle del mundo, pues en ese caso estaríamos usando el dinero de todos los venezolanos para hacerle promoción gratuita al producto de una empresa privada. Y estaríamos generando conocimiento que requiere, para poder utilizarse, el pago de una licencia de miles de dólares a una empresa que ni siquiera es venezolana, beneficiando únicamente a esta empresa y no al país.

La meta debe ser enseñar a nuestros jóvenes a conocer cómo funciona una base de datos en general (sin importar la marca), cómo trabajan por dentro, cómo se pueden desarmar, y cómo se pueden mejorar.

No podemos enseñarle a un mecánico únicamente cómo medirle el aceite al motor del carro... ¡tenemos que enseñarle cómo funciona un motor, cómo desarmarlo y cómo arreglarlo y mejorarlo! (Fue un excelente ejemplo que explicó ayer Ernesto Hernández).

Lamentablemente Oracle no permite ver el código fuente, por lo que no podemos saber con exactitud cómo funciona. Muchas de sus tecnologías están patentadas, y aún sabiendo cómo trabajan, no podemos usarlas en nuestros desarrollos propios sin inflingir dichas patentes.

¿Qué soluciones hay? Pues hay decenas de manejadores de bases de datos libres, que permiten ver su código fuente y cuyas tecnologías no están patentadas y pueden usarse con libertad. No tiene sentido entonces que el CNTI o cualquier otro ente del Estado gaste millones de bolívares en un "convenio" o "alianza" con Oracle para "generar" un conocimiento que dicha empresa no desea que se divulgue, existiendo tecnologías y conocimientos libres que están allí y sólo necesitamos tomarlos, aprenderlos, divulgarlos y mejorarlos.

Mejor dicho, existe sólo un proyecto de investigación de software privativo justificable: investigar todo lo que haga falta para migrar desde el software privativo hacia el software libre (incluyendo aquellos casos en los que no se pueda migrar, y qué hace falta para solventar esos casos). Si Berrizbeitia especificara ésto en sus discursos y fuera claro cuando habla de "modelos propios", tendría en la comunidad del Software Libre a uno de sus más fuertes aliados y no a un grupo de personas que realmente desconfían cada vez que se anuncian con bombos y platillos "alianzas" con Uruguay para hacer software que bien pudo haberse hecho en Venezuela.

Lamentablemente, esas intenciones de crear "modelos propios" en los cuales se mezcla conocimiento libre y no libre pareciera más bien ser una posición ambivalente, sin el más mínimo argumento filosófico ni político, con la única intención de quedar bien tanto con los libres como los propietarios, pero que en realidad sólo causa que nadie esté contento.

Fue muy buena, por cierto, la respuesta que Felipe Pérez le dirigió a Berrizbeitia al final. Me referiré a ella después.

Mañana seguiremos con este artículo, porque me voy a hacer tesis. ¡Chau!
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