8 de enero de 2006

El alcalde Barreto y los periodistas polítiqueros

Mi querida amiga Ana Ynés, con quien jamás me he comunicado en toda mi vida pero que todos los días me manda 2 ó 3 emails no solicitados con la firma "El mejor chavista es el que está tras las rejas" (¡tan bella mi disociada!), me mandó hoy un email que me alegró mucho, con un enlace a este video de una contundente respuesta que Juan Barreto, alcalde metropolitano y profesor de Comunicación Social de la UCV, le dio a una linda señorita de Globovisión que lo venía acorralando con varias preguntas sobre invasiones ilegales en Caracas.

Los hechos ocurrieron este sábado, cuando el alcalde metropolitano anunció la expropiación de unos 33 inmuebles en Caracas para resolver el drama de varios bomberos que vivían en el barrio Nueva Esparta y se quedaron sin vivienda. Dicho barrio está ubicando encima de un cerro que se está cayendo producto de las fuertes lluvias, cerca del viaducto 1.

El problema no son las preguntas, sino el acorralamiento, que es una técnica que usan algunos periodistas consistente en hacer muchas preguntas una tras otra, sin darle chance al entrevistado de responder, interrumpiéndolo si es necesario, para darle la impresión al televidente de que el entrevistado no puede responder porque no tiene argumentos, y, por ende, es un incapaz.

Observemos el video (Globovisión, mi amiguita Ana Ynés y Noticiero Digital lo están divulgando a cada rato para tratar de mostrar que "Barreto perdió el control"). En primer lugar, se ve a Barreto dando declaraciones por lo menos a siete periodistas, pero no me están mostrando la entrevista desde el comienzo, sino por la mitad. Aún así, todas las preguntas la está haciendo la periodista de Globovisión.

La periodista Gabriela Matute, reconocida oposicionista quien en el pasado se ha visto envuelta en hechos similares, le pregunta a Barreto qué va a hacer con quienes hicieron invasiones, y él da una larga respuesta exponiendo que no se puede acusar de invasores únicamente a las personas pobres y sin vivienda. Invasores son también aquellas personas de clase media/alta quienes se apropiaron ilegalmente de grandes terrenos en Caracas, como expone el alcalde.

Y Barreto dice esto porque ningún periodista en Venezuela se atrevería a hacer un trabajo de investigación serio para determinar si los terrenos de la Lagunita Country Club de verdad fueron tomados ilegalmente (como asegura Barreto) o si determinado edificio en Altamira fue apropiado ilegalmente por el dueño de El Universal, como aseguran en Los Papeles de Mandinga.

Bien. En ese momento ya hay una agresividad de la periodista, a quien no le interesa el discurso de Barreto sobre los ricos y los pobres. Ella está buscando las declaraciones que ella quiere, por lo que aumenta su nivel de agresividad e interrumpe varias veces al alcalde reacomodando la pregunta. ¿Es de buena educación interrumpir? Bueno, a mí me enseñaron que no, pero algunos periodistas tienen sus propios modales.

En determinado momento pareciera que la periodista de Globovisión se torna en defensora de los dueños de los grandes inmuebles invadidos, mientras que Barreto termina defendiendo a quienes no tienen viviendas. Pero el papel del periodista debería ser exactamente el opuesto: en otros países vemos al alcalde prepotente, que ordena expulsar por la fuerza y arrestar a los invasores, y vemos al periodista defendiéndolos ante el alcalde. Pero en Venezuela la cosa está al revés.

Bien, la grabación continúa y Barreto critica a la periodista, diciéndole que regrese a la escuela de Comunicación Social "para que aprenda." Muchas personas a su alrededor lo aplauden. Pero finalmente Juan Barreto le da a la periodista la respuesta directa que ella quiere: "a los invasores le vamos a aplicar la ley."

Es muy distinto que Barreto hubiera dicho eso desde el principio --como quería la periodista-- a que lo hubiera dicho de la forma como lo dijo, hablando además de los ricos que han robado terrenos. Ello le da un fuerte balance a las declaraciones de Barreto, quien ya aparece como alguien que quiere que la ley se cumpla para todos y no sólo contra los pobres.

En ese momento Juan Barreto se voltea para irse, pero nuevamente se regresa para decir "la agresividad no es periodismo". ¿Por qué se regresa? ¿Le dijeron algo? ¿Algún palangrista le gritó algún insulto?

Periodistas en patotas

Algo que no cuentan muchas personas es que los y las periodistas (la mayoría de ellos se conocen entre sí pues han estudiado juntos) se agrupan en bandos o grupitos: los de los medios privados están por un lado, y los "oficialistas" (como llaman despectivamente a quienes están en los medios del Estado) están por el otro. Y los de medios privados se ayudan entre sí, se reparten las preguntas, a veces murmuran contra alguien en voz bastante alta para sacarlo de quicio [1], golpean inadvertidamente a un entrevistado o a un "colega oficialista" con el micrófono, se empujan entre sí, le susurran cosas a alguien en los oídos para provocarlo y sacarlo de quicio, etc. Hay muchísimas formas de provocar, y ellos las conocen todas.

En fin, la grabación continúa: Barreto va saliendo, pero entonces hay una edición o un corte en la misma (un lapso de tiempo en el cual pudo haber pasado cualquier cosa) y de repente estamos en una discusión bastante agresiva entre Barreto y la periodista. No se muestra qué la provocó o quién empezó, solo se muestra a Barreto gritando: "¡Tú no eres periodista, no sabes de periodismo, eres una dirigente de la oposición!" Ella le dice "¡No me grite alcalde!" y otras frases que no alcanzan a escucharse debido a que la gente a su alrededor le están gritando "¡Fuera!".

Entonces él le dice: "¡Mírale la cara a esa gente! ¡Tú no tienes dignidad, no tienes sensibilidad humana!" Ella le dice que no haga ningún drama, a lo que él dice: "¡Esto no es ningún drama! (...) ¡Drama es lo que está viviendo esta gente!"

Entonces se dirigió a uno de los bomberos y le dijo: "¡Venga acá, camarada! ¿Cuántos años tiene usted como bombero? ¿Cuántas vidas ha salvado usted? ¿Usted tiene casa? No tiene casa, ¿verdad?" Y luego, dirigiéndose a la periodista, continuó: "Bueno, este carajo te pudo haber salvado la vida a ti, ¡pero como él no es clase media tú no lo respetas!"

Lo que ocurrió sin duda debió haber sido molesto para la periodista, pero ella debe entender que, sí se deja de ser periodista para ser representante de la oposición, quienes no están de acuerdo con ella se lo dirán. A los periodistas que trabajan en medios oficiales también les pasa eso, por lo que raras veces vemos a una periodista de VTV, de RNV o de ABN preguntándole al jerarca católico Baltasar Porras por qué él no está ayudando a los pobres en vez de estar dando declaraciones políticas todo el tiempo.

Aún así, los periodistas saben descobrarse las cosas, y entre panitas se ayudan a divulgar la "agresión" de Barreto (ver artículos en El Correo del Caroní, El Universal y RCTV) aún cuando ninguno de esos medios divulgó la agresión del periodista de RCTV Noé Pernía contra un periodista alternativo de Catia TVe.

Hoy, la misma periodista de Globovisión estaba reseñando los movimientos de Juan Barreto en una misa en la Catedral de Caracas, destacando que el alcalde había llegado una hora tarde y que le había echando un chiste a sus acompañantes antes de entrar. Ni modo, se metió a farandulera.

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[1] Lo hacían con panas de medios alternativos que llegaron a estar por algún tiempo cubriendo fuentes como el Palacio de Miraflores. Las "periodistas" los acosaban diciéndole cosas bastante denigrantes por no ser periodistas graduados.
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