14 de octubre de 2005

Tarjetas de débito: cómo abusaron de una persona en medio de una tragedia

Tengo múltiples motivos para odiar las tarjetas de crédito y todo lo que, en general, tiene que ver con el capitalismo. Vivo con él, lo uso, lo tolero, pero me desagrada todo lo que hay detrás: un lamentable concepto de egoísmo. El que sea más astuto, más sucio y más "vivo" (como decimos en Venezuela) es quien se enriquece más, a costa de aquellos que son más considerados, más tolerantes, más altruistas, más ancianos, más lentos o más inocentes.


La señora de la foto, Latesha Vinnet, sobreviviente de la tragedia de Katrina, seguramente creyó que le hacía un favor al reportero gráfico de AFP que le pidió que se dejara fotografiar con su hija y su tarjeta de débito, de esas que repartió la Cruz Roja con 2 mil dólares para poder solventar algunos gastos.

La foto, que incluía el número de la tarjeta de débido y la fecha de vencimiento, fue publicada en news.yahoo.com y en otros sitios web de noticias. En menos de 2 minutos, decenas de personas usaron su número de tarjeta para comprar artículos en eBay y otros sitios web, acumulándole a la Sra. Vinnet una deuda de más de 65 mil dólares (alguien intentó comprar un Ferrari en eBay con la tarjeta).

Realmente una vergüenza ver cómo algunas personas se aprovecharon de un error para gastar el dinero destinado a una persona que había perdido todo en medio de una tragedia. La historia proviene del sitio web de verificación de leyendas urbanas Snopes.com, y la vi en ALT1040.

En Venezuela las tarjetas de débito están mucho más restringidas: sólo puedes sacar 150 mil bolívares diarios ($70) de un cajero automático, y las compras también están limitadas. Aún así, los fraudes en los cajeros automáticos con estas tarjetitas han sido muy comunes, y siguen siéndolo a pesar de las compañas educativas y de los esfuerzos de los propios bancos.
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