15 de septiembre de 2005

Sun reconoció que el JVM es propietario y no se puede usar en la migración

Como se prevía, la trasnacional estadounidense Sun Microsystems acudió con muchos refuerzos a una reunión este jueves con el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCT) en la Torre Ministerial en La Hoyada, Caracas; reunión que solicitaron inicialmente con el fin de debatir si las tecnologías Java pueden utilizarse en el Plan Nacional de Migración hacia el software libre.

El auditorio del MCT no tardó en llenarse, contando con muchos desarrolladores de diferentes entes públicos, preocupados por el destino de Java como lenguaje de programación en la administración pública.

DOS LADOS

Y, para dejar en claro cuán importante es esto para ellos, Sun decidió llevar, para defenderse, a dieciseis personas, entre ellas un importado: el británico Simon Phipps, ejecutivo a cargo de las iniciativas de código abierto dentro de Sun Microsystems.

Por su lado, varios reconocidos miembros de las diferentes comunidades de software libre asistieron a la reunión a defender sus posiciones. Pero no eran tantos en comparación con la gente Sun: acudieron Ernesto Hernández-Novich, José Luis Rey, Héctor Colina, Sandra Parra entre otros.

La reunión se dividió en dos etapas: en la mañana ambas partes dieron sus posiciones, llegando incluso a ponerse bastante agresivas en un ambiente donde ponentes y auditorio estaban cada uno en sus trincheras. En la tarde, se realizaron mesas de trabajo para poder llegar a conclusiones tangibles.

SUN LO RECONOCE: LA JVM ES PROPIETARIA

Sorprendentemente, Sun misma admitió en las charlas que su Java Virtual Machine es propietaria y no puede usarse bajo el Decreto 3390. Pero entonces, defendieron a capa y espada la Especificación Java alegando que ésta sí es abierta y puede usarse en la migración. Fue curioso que sus láminas, si bien listaban las 4 libertades, no mencionaban la frase "software libre", supuestamente para evitar polémicas.

¿Cómo usar una especificación si la máquina virtual es propietaria? Pues en la charla, la propia Sun sacó a relucir al software libre, indicando que Kaffe, SableVM, GCJ, Classpath y muchas otras son implementaciones libres de Java que sí se pueden usar. No advirtieron que estas soluciones no implementan todas las funciones del J2SE o del J2EE, dando a entender a cualquier desprevenido que los programas hecho en Java puede portarse a estas plataformas sin mucho trabajo.

OPENSOLARIS Y LA CDDL

Otra buena parte de la charla de SUN se basó en la defensa de OpenSolaris, la versión abierta de su sistema operativo. Si bien afirmaron que cumplía en un 100 por ciento con el decreto, en las mesas de trabajo tuvieron que admitir que OpenSolaris tiene componentes propietarios (entre ellos drivers, componentes de encriptación y de autenticación, software para conexiones seguras, etc.) y que, por lo tanto, hasta que no publiquen el código de esos componentes, no puede usarse en el plan de migración.

La licencia CDDL (ver http://www.sun.com/cddl/ ) trajo fuertes polémicas a la sala. Uno de los conferencistas pro-software libre, quien tuvo una charla impecable, se equivocó al informar que dicha licencia (que Sun usa para OpenSolaris, afirmando con todo el descaro del mundo que ofrece más libertades que la GPL) ni siquiera aparecía en la página de OpenSource.org.

Los empleados de Sun demostraron que el ponente estaba equivocado, e inmediatamente comenzaron a aplicársela no sólo a él, sino a toda la comunidad. "Lo que nosotros les decimos sí es 100 % cierto. Nosotros no venimos a vender nada; sabemos que ustedes son expertos y no hemos venido a subestimarlos ni a engañarlos", dijo la abogada de Sun, Inés Bachiles, en una corta intervención destinada a defender a CDDL. "¡Sun lleva la verdad por delante!", dijo victoriosa.

Sin embargo, también alegaron que Debian estaba sacando una distribución basada en OpenSolaris, algo que fue rotundamente desmentido luego por José Luis Rey.

¡COMPRE JAVA! ¡3 X 1!

Apenas Inés Bachiles terminó su parte, Raúl Roldán comenzó una larga presentación de ventas sobre Java, haciendo quedar mal a su compañera, quien había garantizado que ellos no eran vendedores. Y es que no fue suficiente con hallar en cada asiento del auditorio una bonita carpeta de Sun con material promocional, junto a una franela de Sun cuidadosamente envuelta en plástico. Tampoco bastó con los cuadernos de Sun y los bonitos bolígrafos anaranjados que repartieron en las mesas. En realidad, lo único que faltó fue el CD con el JDK.

La charla de Roldán trató de las ventajas de Java, de las comunidades que existen en torno al mismo y cómo el JCP toma sus decisiones, algo intrascendente en un foro convocado originalmente para examinar a Java a la luz del decreto 3390.

Luego, "la empresa que lleva la verdad por delante" comenzó a afirmar que la licencia de investigación JRL (ver http://java.net/jrl.csp) permitía que Java cumpliera con la libertad 1 (poder ver el código). Dijeron que cumplen con las libertades 2 y 3 (compartir el código y distribuir los cambios) porque con Java se pueden hacer aplicaciones cuyo código se puede redistribuir.

Admitieron que en 1996 el código fuente del JDK 1.0 estaba disponible en Internet, pero no explicaron por qué decidieron cerrarlo después. Ofrecieron el montón de numeritos que aseguran que hay más computadores y terminales con Java que habitantes en toda América.

EL SOFTWARE LIBRE

Antes de eso, Hernández-Novich dio la disertación sobre Java y el software libre. Recordó las 4 libertades y explicó que en su cumplimiento "no hay grises: o las cumple, o no las cumple." Explicó que código abierto (open source) no es lo mismo que software libre, y señaló las necesidades de independencia tecnológica y el espíritu de compartir que hay tras el S.L.

Explicó de forma contundente por qué el JDK de Sun no cumple con el decreto 3390: No se puede exportar a países boicoteados por EEUU lo cual ya de por sí viola la libertad 0 (libertad de uso). Las bibliotecas estándares no son libres, lo que viola la libertad 1. También explicó los inconvenientes de las licencias SCSL, JIUL y JRL, algunas de las cuales ofrecen restricciones no sólo a países bajo embargo como Cuba, sino también a Paraguay, Perú, Ecuador y Bolivia.

"Si es tan obvio que Java y OpenSolaris no son software libre, ¿por qué hay que sentarse aquí a discutirlo tanto?", preguntó Ernesto en directa alusión al porqué de ese evento, algo que muchos han criticado.

Hernández-Novich señaló las alternativas a Java: Perl, Python y Ruby, indicando que son libres y sus especificaciones son abiertas y totalmente documentadas. Lamentablemente se cayó en el error de mencionarlas de forma superficial, y el hecho de que pocas personas en la administración pública hayan trabajado con ellas les trae desconfianza. Hace falta mencionar que parte de Google se ha programado en Python, que Perl tiene más de 18 años en uso y cuenta con una base de datos gigantesca como CPAN, que Ruby es activamente utilizado en aplicaciones Web 2.0. Y, por amor de Dios, ¡explíquenle a la gente que cosas como Google Maps no usan Java nivel de cliente, sino AJAX!

LAS MESAS

En las mesas, grupos de 15 a 20 personas (entre ellas un representante del MCT, por lo menos dos empleados de Sun, un representante de las comunidades del S.L. y el resto trabajadores del sector público) comenzaron a debatir usando diferentes metodologías en torno a la pregunta de si Java tiene componentes que no cumplen con el decreto 3390. Una de las mesas se dedicó únicamente a discutir el tema de OpenSolaris, de una forma un tanto álgida. Las otras cinco discutieron en torno a Java.

Hernández-Novich tuvo que ausentarse, por lo que José Rey, Colina, Parra y otros miembros se repartieron en las mesas para dar la pelea. Muchos empleados públicos mostraron su descontento y su inconformidad con la "pérdida" de la máquina virtual de Sun: saben que las máquinas virtuales libres están incompletas (en parte por culpa de Sun, según explicó Hernández-Novich en su disertación) o no confían en ellas. Las propuestas de usar otros lenguajes de programación eran rechazadas en muchos casos, alegando que se han invertido años en desarrollos y entrenamiento.

En varias mesas los empleados de Sun llevaron el liderazgo en la discusión; en otras, se inició un fuerte debate entre Sun y alguno de los miembros de la comunidad, particularmente en la mesa donde estaban José Luis Rey y Simon Phipps discutiendo, entre otros temas, el de Java y las patentes. En otra de las mesas, un empleado de Sun se alteró bastante cuando, durante la discusión final, alguien mencionó ese tema.

MCT CON SUN

Hubo mesas donde algunos empleados del MCT fueron los defensores de las tecnologías Java, eclipsando incluso a la gente de Sun. En una de las mesas, un empleado del MCT incluso llegó a proponer colocar en el documento final todas las ventajas de Java, cual si fuera una continuación de la charla publicitaria de Roldán. La protesta de alguien de la comunidad fue lo que evitó desviar el tema del documento, pero en esa mesa las cosas también se pusieron radicales. Por otro lado, era extraña la ausencia de varios empleados del MCT quienes tenían una posición crítica con ese evento y con dicha empresa.

OPINION

Aparentemente, Sun tiene una clara intención al admitir que su JVM propietaria no puede usarse en el plan de migración. En primer lugar, quieren evitar a toda costa que la gente deje de usar Java como lenguaje de desarrollo. Las propuestas de discutir otros lenguajes libres como alternativas a Java eran negadas, alegando que ese no es el espacio de discusión.

Sun, por su parte, ofrece a la administración pública el uso de máquinas virtuales libres, sin advertir que muchísimas bibliotecas de J2SE / J2EE no están implementadas. Tal vez quieren valerse de la frustración que ello producirá a los empleados públicos para entonces valerse de la provisión que presenta el Plan Nacional de Migración: "Si no se puede con software libre, usa el propietario".

Idéntico el caso con OpenSolaris, sistema operativo que se ofrece sin soporte y que, según se dice, no es eficaz para "proyectos muy grandes", para lo cual los desarrolladores deberán migrar, tarde o temprano, a Solaris 10 (que continúa siendo propietario, y sí cuenta con soporte empresarial).

Por otro lado, los empleados de Sun no llegaron a responder las razones por las cuales la empresa simplemente no se decide a colocar el J2SE bajo la licencia GPL, lo cual ahorraría muchísimos problemas a ellos, a gobiernos de muchos países y a la comunidad mundial. Tampoco emitieron comentario sobre el hecho de que su licencia sobre Java y otras tecnologías restringen o imposibilitan su uso en países como Cuba, Ecuador, Perú, Bolivia y Paraguay.

El tema del MCT sigue llamando la atención de muchos, y no es sólo por la existencia de cartas como esta, sino por la defensa y el apego a Sun, Red Hat y otras trasnacionales que coartan la independencia tecnológica del país.
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