12 de diciembre de 2004

Usando el hipertexto para darle vida al planeta

Por un momento, pensé que las horas de estudio, trabajo, el poco descanso y la escasez de interacción humano-humano habían terminado safándome un tornillo.

Para mi seminario, estuve investigando durante parte de la semana sobre Vannevar Bush, un científico estadounidense, quien -según lo poco que había investigado para ese momento- había propuesto en 1945 la creación de un aparato llamado "Memex": un nuevo electrodoméstico el cual, usando microfilms, pudiera almacenar y recuperar los libros, revistas, el conocimiento y el día a día de un humano corriente para actuar como un complemento de su memoria.

Eso era todo lo que me interesaba de él para mi seminario; uno o dos párrafos más para poder explicar algunas cosas sobre los precedentes de los libros electrónicos.

El sábado, ya con ganas de descansar, prendo el televisor, pongo el canal Locomotion sin fijarme mucho de cual comiquita estaban pasando, y me pongo a escribir tonterías en este blog mientras escucho al televisor sin verlo mucho. Transmitían un anime japonés protagonizado por una muchacha bastante inexpresiva, llamada Lain.

Pero, en cortos introducidos en dicho anime, comienzan a hablar de Vannevar Bush, su Memex e incluso... ¡el Proyecto Manhattan, responsable de la creación de la bomba atómica!

¡QUE QUEEEEEEEE!



Me chiflé. Se me desperoló la pensadora. Tanto pensar en XML me destortilló las neuronitas. ¡Eso, o mi seminario es un anime japonés! ¿O será que mi vida es un anime japonés?

En realidad, Bush (no me refiero al asesino de nariz roja y grandes orejas) fue no solo un articulista, sino un destacadísimo científico durante la Segunda Guerra Mundial, realizando un trabajo bastante importante para la victoria de los aliados. Trabajó en el Proyecto Manhattan, pero se le conoce mucho más por ser el autor de un importante artículo futurista, "As we may think".

En dicho artículo, Vannevar enumera y analiza las principales formas de organización y selección de la información. Tras analizar el modelo lineal o secuencial, y luego el diseño en forma de árbol, Bush concluye que estos dos sistemas resultan artificiosos, ya que "la mente humana no funciona en este modo. Ella funciona por asociación. Con una sola información en su poder, la mente salta inmediatamente a la siguiente -que le es sugerida por una asociación de ideas- conforme a una intrincada red de recorridos sostenida por las células del cerebro".

La mente posee además otra característica: "los recorridos que no son seguidos frecuentemente tienden a debilitarse, las informaciones no son permanentes, la memoria es transitoria. Sin embargo la rapidez de acción, la complejidad de los recorridos, los detalles de las imágenes, inspiran a la maravilla más que cualquier otra cosa en la naturaleza".

Por ello, Bush sugiere la creación del Memex (del inglés MEMory EXtension): un electrodoméstico que funciona con microfilmes, permitiendo guardar y recuperar miles de páginas de información: libros, revistas, las vivencias escritas de la persona, etcétera.

El Memex tal vez nunca llegó a materializarse como tal, pero el artículo sirvió de inspiración a muchos científicos de la época, tal y como lo hicieron en su tiempo los impactantes cuentos de Julio Verne.

Y es que así lo dijeron dos de sus seguidores, Douglas Engerbart y Ted Nelson, quienes incluso dieron los créditos de sus invenciones a Bush. Tal vez sus nombres te parezcan desconocidos, pero muchas de sus creaciones formaron el mundo de hoy. ¡Seguramente estás usando algunos de sus inventos en estos momentos!

Inventos que usamos todos los días

Engerbart es más conocido por haber inventado nada más y nada menos que el mouse o ratón durante los años sesenta. Pero, no contento con eso, ideó el sistema de ventanas, base para las interfaces gráficas de hoy; luego, las ayudas en línea; luego un sistema de mensajería parecido al email, e incluso un sistema que recuerda a un procesador de texto. ¡Todo esto mucho antes de que Xerox, Apple y Microsoft idearan las interfases gráficas durante los años setenta y ochenta!

Pero Engerbart no era una persona pendiente del uso de estas invenciones para su uso comercial, con el fin de autoenriquecerse. ¡El buscaba la potenciación del intelecto humano! Tal vez esa es la razón por la cual hoy no existe una empresa llamada Englebart Corp., que sea propietaria de los patentes del mouse, las interfaces gráficas y los procesadores de texto, como sí lo hubiera hecho cualquier otro inventor.

Engerbart dijo una vez: "Hemos hablado en hipertexto durante toda la vida sin darnos cuenta. Generalmente sólo cuando escribimos tomamos las ideas y las ponemos en la secuencia requerida por la lengua escrita. Escribir es un proceso que transforma el árbol del pensamiento en una empalizada."

Esto me hizo recordar parte de mi trabajo diario: tomar un discurso de Chávez, el cual sin duda es la ejemplificación misma del pensamiento estructurado en forma de árbol, y convertirlo en un artículo periodístico en texto plano secuencial. Y es que fíjense cuan complejo es el parlamento del "tirano":

  • Comienza Chávez hablando de la integración de los pueblos de América.
  • Pero luego, interrumpe brevemente para hablar de Guaicaipuró, de cómo este cacique luchó para defender a su pueblo, y cómo sus sueños fueron frustrados al ser derrotado por los españoles. **un link**
  • Para entonces, hablar de su abuelo Maisanta. De cómo él también luchó contra la tiranía gomecista, para entonces verse frustrado al morir acabado por ella. **otro link**
  • Y entonces mira en el auditorio, y ve a Evo Morales. Y ¡zas!, surge **un tercer link**: comienza a hablar del pueblo boliviano, de su lucha reciente y de su lucha en el pasado.
  • Y esa lucha boliviana lo hace llegar a Bolívar: de cómo él encabezó el único ejército venezolano que salió de las fronteras de su país para liberar a otros países. **cuarto link**
  • Y entonces, "regresa". Chávez comienza a oprimir el botón de "regresar" en el browser que tiene en la parte discursiva de su mente, y comienza a unir todas estas historias para hablar de nuevo de la integración de los pueblos de Latinoamérica, de cómo Maisanta y Guaicaipuro fueron derrotados, cada uno en su tiempo, por no unirse con sus coterráneos para luchar contra el imperialista de turno.
  • Y entonces propone unirnos, ya sea a través de alianzas económicas, comerciales, o de cualquier otro tipo, para poder luchar de igual a igual contra los otros polos económicos y comerciales que dominan al mundo.
Escribir eso de la forma tradicional genera un largo texto secuencial que pocas personas leerían. En efecto, un discurso tan rico en hiperenlaces no puede ser tratado de forma secuencial... ¡es hipermedia y debe ser tratado como tal! Como si fuera un diagrama jerárquico. Pero ese es otro tema. Es otro enlace, que deberemos desarrollar después en otro artículo.

Ted Nelson propuso una red mundial de información llamada Xanadu, la cual tenía como propósito "preservar e incrementar el arte y la literatura humana. Consistiría de una red mundial que podría permitir almacenar la información ya no como archivos separados sino como 'literatura conectada'. Los documentos podrían permanecer accesibles permanentemente. No habrían copyrights, sino micropagos electrónicos que se harían cada vez que alguien se bajara la información."

Xanadu fue una propuesta similar a la web, pero con una orientación más humanística. Su código fuente fue liberado como open source en 1999, y si bien ha desatado mucha discusión y controversia, no ha pasado de allí. Creo que el problema es que no se le puede sacar provecho comercial a la cuestión.

Dándole vida al planeta  

La comiquita luego desvaría un poco y comienza a mezclar lo real con la ciencia ficción, teorizando que, si todos los seres humanos llegamos a estar conectados de alguna forma --a través de la World Wide Web por ejemplo-- nos pareceremos mucho a las neuronas, interconectadas por sinapsis dentro de un cerebro. Total, ya habemos casi tantos humanos en la Tierra como neuronas en el cerebro de un humano. Así que los humanos, si interconectáramos nuestros Memex a través de alguna especie de Xanadú donde compartamos nuestros conocimientos y emociones, estaríamos dándole conciencia al Planeta Tierra.

Haríamos realidad el concepto de Gaia, un planeta con alma y conciencia.

¿Qué tal?

¿Será que tenemos que seguir trabajando en un nuevo concepto de sindicación que relacione los textos, en blogs más humanos y ricos en información, y de esa manera darle un nuevo giro a las propuestas de estos tres visionarios?

Pueden leer más sobre Bush, Engerbart y Nelson, así como sobre el hipertexto y Xanadú en http://dialogica.com.ar/clicsmodernos/. Está en español. 
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