11 de agosto de 2004

¿Qué diferencias hay entre Sun y Microsoft?

A lo mejor estoy un poco desinformado, no lo sé.

Pero me parece que el excesivo énfasis que la Universidad Central de Venezuela, y en particular la Escuela de Computación, está haciendo con los productos de Sun y Oracle en un esfuerzo por demostrar cuan "anti-microsoftnianos" son, en realidad están causando el mismo efecto contra el cual luchaban los partidarios del software libre.

Hoy día, en la escuela de Computación se enseña Java a los estudiantes desde el mismísimo primer semestre. Y no está mal. Java es un lenguaje realmente atractivo para los programadores, muy completo y fácil de utilizar si lo comparamos con C++ y otros lenguajes de programación. Es ideal para aprender cosas como el manejo de multihilos, por ejemplo.

Pero luego seguimos viendo Java hasta la sopa. Tenemos tres materias donde se enseña programación web, y en las tres tenemos que hacer los proyectos con JSP y J2EE; alternativas como PHP o incluso ASP.NET (el cual detesto, pero es una opción válida y solicitada en las empresas) sólo se tocan en exposiciones. Visual C++ se ve sólo en algunas materias, como Computación Gráfica. C y C++ para Linux se ve en otras, como Sistemas Operativos.

Se critica mucho a Microsoft por su política cerrada, pero la realidad es que Java no es software libre (aún cuando tiene una comunidad open source a su alrededor). Es un lenguaje ligado a una empresa (Sun Microsystems), tal y como lo es Visual Basic o C-Sharp. La diferencia estriba en que Java cuenta con una preciosa máquina virtual, pesada y hambrienta de memoria, pero que corre en casi todas las plataformas existentes: desde teléfonos celulares hasta superservidores con 64 procesadores. En cambio, C-Sharp, Visual C++ o Visual Basic.Net no se separan de Intel.

Así, Sun tampoco es ninguna santa, ni la valiosa alternativa para quienes sueñan con un mundo sin Microsoft. Cuando pasamos a soluciones empresariales, Sun recomienda e incluso a veces te condiciona a utilizar no sólo sus soluciones de software sino de hardware. Exactamente lo mismo que vemos con las alianzas Microsoft+Intel+Compaq, sólo que nos enfrentamos a una sóla empresa, no a tres.

¿Y Latinoamérica? ¿Y Venezuela?
Peor aún es que ni Microsoft ni Sun tienen políticas creadas específicamente para países como el nuestro.

Por ejemplo, una solución típica de Sun y Oracle para crear un portal web es venderte una serie de productos que cuestan en total decenas de miles de dólares. Sumado a ello el costo del servidor que ellos recomiendan, ¡una solución para un portal web puede llegar a costar cientos de miles de dólares! Sin eincluir el entrenamiento o la recontratación del personal adecuado para hacer el desarrollo.

Microsoft también hace más o menos lo mismo. Una solución microsoftniana para portales web o de intranets cuesta unos 30 mil dólares, a los que hay que sumarle el costo de Microsoft SQL Server 2000 y los sistemas operativos, así como el entrenamiento para el uso de estas "soluciones". 70 mil dólares, ¡fácil perolito!, sin incluir hardware ni costos de desarrollo.

Dichas soluciones son justificadas para un portal bancario o para la página web de una corporación típica estadounidense, en un país donde el 60% de las personas tienen acceso a Internet y donde una empresa más o menos grande puede tener incluso un millón de visitantes diarios en días pico.

No todos tenemos Internet
Pero en Venezuela, país donde sólo 800 mil personas tienen acceso a Internet y donde la página más visitada tiene 50 mil visitantes diarios, parece que los gerentes de Informática no quieren darse cuenta de que un servidor Pentium III con 512 MB de memoria, cargado con Linux, PostgreSQL o MySQL, y software desarrollado en PHP o tal vez en JSP, puede hacer perfectamente el trabajo en la mayoría de los casos, a un costo inferior a los diez mil dólares, incluyendo hardware, licencias -si acaso- y costos de desarrollo.

En otros casos, sobre todo en empresas públicas, los negocios se hacen no por conveniencia técnica, sino por chanchullo. Yo te firmo tal contrato, pero tú me pasas "bajo cuerda" una comisioncita, tú sabes, porque este gobierno castrocomunista nos tiene pasando hambre. Y la comisioncita será mayor mientras mayor sea el contrato... así que, ¡vamos a pedir que jode! ¿Software libre? Coño, es que esos chamos apenas me están cobrando 6 millones, eso no sirve. Mejor me voy por acá... ¿Cuántas licencias de Oracle? ¿Tan poquitas? ¿Y ese servidor Sun Enterprise 10000 alcanzará? Bueno, no sé, el portal tendrá unos 200 visitantes diarios; lo usaremos para mostrar un catálogo de nuestros productos Topperware.

En Venezuela, no hay muchas empresas dedicadas a ofrecer soporte, cursos y certificaciones para software libre. La Universidad es el único espacio donde se formaría la base de conocimientos y experiencia necesaria para que se formen profesionales capacitados para desarrollar este tipo de soluciones, imprescindibles para que la pequeña y mediana empresa venezolana se lance a Internet y el comercio electrónico finalmente se desarrolle. Pero si las universidades públicas están aliadas a empresas como Sun o Microsoft, ¿dónde se formarán quienes soluciones los problemas informáticos del país?

Total que la UCV fracasa en identificar y resolver los problemas del país, gracias a su empeño de unirse a la empresa transnacional para hacer "business". Chévere, tenemos ahora los más poderosos servidores IBM, más grandes que una nevera, pero también estamos graduando estudiantes especialistas en vender productos Sun. Estudiantes encaminados en trabajar en las grandes corporaciones, que son las primeras en salir huyendo cuando nuestro país tiene el más mínimo problema, como se demostró durante el paro de 2002/2003.

La UCV no quiere contribuir con la educación
Observemos otro detalle: en 2003 en Venezuela se inició la Misión Robinson, programa cuyo objetivo era eliminar el analfabetismo de nuestro país. Para dar las clases, se formaron facilitadores quienes, auxiliándose en cursos grabados en cintas de VHS, impartieron los cursos.

Las cintas de VHS fueron desarrolladas por educadores cubanos, decisión justificada si aceptamos que Chávez quería lanzar las misiones lo antes posible, y no quería experimentar con soluciones ofrecidas por educadores venezolanos que no estaban probadas a gran escala (Cuba ha participado en grandes misiones de alfabetización no sólo en su propio país, sino en varias naciones de Centroamérica y otras partes del mundo).

Luego, las misiones continuaron con la educación primaria (Misión Robinson II) y bachillerato (Misión Ribas), así como con educación preuniversitaria y universitaria (Misión Sucre). Al mismo tiempo, tenemos 500 mil bachilleres sin cupo que desean ingresar a la educación superior, que apenas puede garantizar unos cuantos miles de cupos anuales.

Y la UCV, ¿qué? No sólo su rector se niega a que la universidad participe en las misiones sociales calificándolas de proselitistas, sino que tampoco es capaz de ofrecer soluciones para, por ejemplo, sustituir las cintas cubanas con material hecho en Venezuela. Y eso que contamos con profesores y estudiantes muy buenos y capacitados para realizar tal misión.

Conclusión: Tal vez esté siendo injusto o esté desinformado, pero lo que logro ver todos los días cuando voy y vengo a la UCV y veo los proyectos de tesis y las materias que se dan, es que la Escuela de Computación de la UCV continúa formando profesionales que solucionen los problemas del 4 por ciento de las empresas y del 8 por ciento de la población venezolana, pero descarta al 90 por ciento de los venezolanos que no tienen computadores ni Internet, así como a las empresas que no pueden pagar soluciones Sun+Oracle. ¿Es eso lo que queremos?

Por otro lado, es difícil cambiar la mentalidad de los profesores y de mis compañeros de clase, fascinados ante las bondades de Sun y Oracle. A mí tampoco me molestaría aprender Oracle ni Java, pero insisto: el énfasis debería estar en el software libre y en las soluciones a los problemas de nuestro país, no a solucionar los problemas de los estadounidenses o los europeos, o de las empresas de estos que tienen presencia en nuestro país.

De todas formas este artículo es un pelín hipócrita; el semestre que viene meteré una materia donde, según me cuentan, tendré que aprender a hablar, escribir, pensar y hasta comer en "idioma" J2EE. Cuando me le declare a una muchacha, terminaré diciéndole cosas como:

"Eres el javac que compila mis servlets, eres la máquina virtual que colapsa mi CPU y deja sin memoria a mis procesos"
Y ella me responderá:
"¡Ja! Seguro le dices lo mismo a las otras"
Y yo le diré:
"¡Claro que no! Las otras son sólo vulgar software libre. ¡Sólo tú me ralentizas!"
O cuando le vaya a pedir disculpas a alguna amiga por alguna estupidez cometida, terminaré diciéndole cosas como...
"Cometí un java.lang.FatalException... pero es que mi Tomcat, mi Resin o mi Orion no están configurados para debugging. ¿Podrás perdonarme y permitir que lo reinstale otra vez? Te aseguro que no se repetirá."

Tal vez la única frase medioentendible sea cuando vaya al cafetín y le diga al pana: "¿Me das un Java? Por favor, con java.utils.milk pero sin java.utils.sugar"

Así que no tengo más alternativas, por ahora, sino aprender Java. Pero que se sepa que no tengo más opciones.
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