16 de julio de 2004

Consejos para pasar materias en la UCV

El ir a estudiar en las parrilleras de la Facultad de Ciencias (un lugar húmedo, lleno de ladrillos viejos y enmohecidos) tiene sus ventajas y desventajas. Para un ser como yo, criado en un mundo de unos y ceros, el ir a estudiar un sábado o un domingo en un lugar donde no hay electricidad, televisores ni computadoras tiene una sólida ventaja: no me distraigo con el montón de gente que tengo en Messenger. Mis padres tampoco me distraen, mis jefes en el trabajo tampoco me distraen... ¡es como estar aislado del mundo! Podrían tumbar a Chávez y yo no me daría cuenta :)

Pero también hay que obedecer algunas reglas básicas:

  • ¡Los zancudos no son tus amigos! Para nada... los aedes aegypti no son criaturitas tiernas con quienes uno puede hablar y a quienes hay que ponerle nombre. ¡No! Uno debe imaginarse que son familiares de George W. Bush y aplastaslos en una pared. Es admisible llevar una tiza y contar en la pared cuántas víctimas van... yo maté 17 en un sólo día.

  • No estudies en un lugar sin techo. Las aves pueden parecer simpáticas. Es bonito verlas saltar entre las plantas buscando alimentos (a menos que seas un gusano... en ese caso, ¡debe ser aterrador ver a uno de esos monstruos emplumados!). Es increible ver a un colibrí batir sus alas 40 veces por segundo, maniobrando hábilmente frente a una flor. Es sorprendemente bonito ver a un turpial meterse por un perqueño hoyo de una pared, volar hábilmente hasta un bombillo fluorescente, quedarse allí algunos segundos en vuelo vertical y desde allí lanzarse en picada hasta un árbol adyacente...

    Lo que no es nada grato es que una de esas lindas criaturitas de Dios se pare en un árbol exactamente encima de tu cuaderno de Cálculo Científico y decida efectuar un bombardeo defecativo, el cual para colmo viene a caer en la sección de "Sistemas de Ecuaciones Lineales" que es una de las que van a evaluar en el parcial y que es justo la que no entiendes.

    Es en ese momento cuando la frase "¡el co... de tu madre, pajarraco de mie...!" adquiere un significado poético. Es también uno de los momentos en los cuales uno desearía tener un hermanito de seis años, al cual regalarle una china con el fin de que le brinden a uno cierta protección. Menos mal que esos momentos inspiradores duran sólo segundos.


En fin, tuve que sacrificar muchas cosas para pasar fines de semanas enteros estudiando Cálculo Científico en las parrilleras, acompañado sólo por José, Marcos, Marietta, Julia y Herminia, los cinco zancudos que se encargaban de torturarme durante tan aciagos días. Aún no puedo cantar victoria pues faltan 3 semanas de clase y cuatro evaluaciones, pero creo que tengo chance. Ya veremos...
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