8 de mayo de 2015

Chino, Nacho y la niña con cáncer


Mayo de 2015. Chino y Nacho, junto al reguetonero Farruko, estrenan el video de su canción "Me voy enamorando". En un claro intento de ganarse nuevamente al público venezolano que meses antes rechazó su presencia en el Suena Caracas 2014, los cantantes graban en la capital venezolana por primera vez en varios años y utilizan símbolos netamente venezolanos para representar la historia de dos adolescentes que se enamoran.
Pero sus productores van más allá: utilizan símbolos y recuerdos que, para los chavistas, son sagrados. La muchacha, con su cabeza rapada por padecer cáncer (en contraste con el cabello rizado de su enamorado), hace recordar a todo venezolano la vez aquella en que una niña de nombre Génesis, quien padecía cáncer terminal, asistió con su mamá a un evento en noviembre de 2006 con el Presidente Hugo Chávez, quien le dio un inmenso abrazo. Y ella le regaló una bandera.

Cinco años más tarde, la niña había fallecido. Y era Chávez quien ahora estaba convaleciente de cáncer y con la cabeza rapada. Dio un discurso abrazando ese tricolor, recordando con lágrimas en los ojos cómo la niña le dijo: "yo sé que me voy, pero me quedo contigo en esta bandera, para que sigas dándole vida a los niños de esta Patria". Y dio a conocer todo lo que hizo su gobierno, junto al cubano, para hacerla feliz durante sus últimos días de vida.

En el video de Chino y Nacho, el joven protagonista intenta conquistar a la muchacha participando en un concurso de talentos. Desde la tarima, tocando un cuatro criollo y con la cabeza cubierta, le dedicó una canción a la hermosa enamorada quien lo ve desde el público. Al final, el muchacho se descubre la cabeza: él también se la rapó en solidaridad con su amada, recordando a todos la ola de gente que también hizo lo mismo en solidaridad con Chávez.

 
Entonces aparecen en tarima Chino y Nacho, los ídolos de la jovencita, quienes le dan un fuerte abrazo que en nada se diferencia del que Chávez dio a Génesis aquella vez en 2006.

El video fue grabado en la UCV, y también en sitios mantenidos y recuperados por el gobierno chavista, como el Museo Alejandro Otero y el hermoso Parque Los Caobos. Pero también fue grabado en un barrio de Petare (municipio Sucre de Caracas), donde pintaron algunas casas y contaron con sus habitantes para una de las escenas más bonitas, copia clara de la Misión Barrio Nuevo Barrio Tricolor que tanto repunte está teniendo en el oeste de Caracas.

La actriz Naomi de Oliveira antes
de raparse para grabar el video.
Fuente: "Behind the scenes"

La oposición lucha por ganarse a la gente de Petare y mantener su apoyo: gracias a ello fue que se perdió la alcaldía del municipio Sucre, el segundo municipio más habitado de Caracas y antiguo bastión chavista, y con ello la Alcaldía Metropolitana de Caracas.

El video de Chino y Nacho, muy bien hecho y espectacularmente mercadeado por la maquinaria comercial de los Stefan con la cooperación en Venezuela del canal Televen, obtuvo 500 mil visitas en su primer día de publicación en las redes Vevo y Youtube. Todo un éxito para ellos.


Abril de 2015. Un emotivo comercial se difunde por redes sociales y canales de televisión privados. Una joven intenta desesperadamente hallar a su novio a pesar de los obstáculos que se consigue en el camino, para darle un último mensaje. El comercial tiene como punto cumbre una fórmula emocional recontracomprobada, tomada de los clásicos del cine universal: el encuentro de los amantes que se besan en una estación del tren. Escena que despierta todas las emociones del espectador y deja los ojos aguados hasta a la persona con el corazón más duro. Así que se van por lo seguro y la repiten,  grabándola ahora en el Terminal de Oriente, lugar administrado por la Alcaldía del municipio Sucre.

 El comercial es acompañado por mensajes muy positivos, resaltando  la solidaridad, la cordialidad y el trabajo compartido del pueblo venezolano, que nos hace olvidar que la muchacha, en su afán por llegar a la despedida, no le dio las gracias ni a una sola de las personas que le ayudaron en su objetivo de darle un último beso a su amado. ¿Sus autores? El banco comercial privado Banesco, el mismo que no perdona a sus clientes el más mínimo retraso en el pago de sus deudas.

A pocos meses de las elecciones legislativas, empresas y productos de la derecha  comienzan discursos cuya misión principal es ganarse al chavismo y al pueblo de los sectores populares. Podemos sumarle la carta de Lorenzo Mendoza a Nicolás Maduro; las campañas en Twitter de algunos trabajadores de Polar en apoyo a su patrón, y los comerciales de otras empresas (como Ford) que apelan al orgullo y los logros del venezolano. Las intenciones son obvias.

Reflexiones. Tal vez en el chavismo no sepamos -todavía- cómo hacer un video que saque las lágrimas de quienes nos ven. O cómo hacer que un corto se vuelva viral. Tal vez sólo necesitemos ponernos a ver las escenas más sentimentales del cine universal, como hizo Banesco. O tomar los símbolos más emotivos del chavismo y reversionarlos con grandes estrellas de la música pop, como hicieron Chino y Nacho.

O tal vez sólo necesitemos abordar el romanticismo desde un ángulo social, como se hizo en ambos videos de forma exitosa. ¿Será que quienes estamos en los medios públicos ya nos pusimos viejos y olvidamos todo lo que vivimos en nuestras adolescencias?

Sólo sé que en el chavismo sí sabemos de solidaridad, de compartir, de ayudar a los demás. Que sabemos hacerlo muy bien en el mundo real. Que estamos muy orgullosos de nuestros éxitos como venezolanos, pero, aún así, necesitamos que esos sentimientos se vuelvan cada vez más comunes.

Pero también sabemos que esta guerra que vivimos no sólo es política y económica: también es simbólica y mediática. Que va más allá de una batalla entre dos bandos para ver quién llega al poder. Que nuestros inmensos recursos -petróleo, hierro, carbón, gas natural, agua potable, aluminio, coltán, tierras fértiles, manos de obra, hasta las mujeres bellas que ellos ven como trofeos- están en la mira del Imperialismo, y a medida que estos recursos se agoten en el resto del mundo por culpa de países que los consumen sin medir las consecuencias, nosotros estaremos aún más en la mira.

Por ello, mantengamos siempre el ojo avizor sobre estas hermosas cuñas y productos audiovisuales que hemos visto y seguiremos viendo en los próximos meses. Mientras más nos conmuevan, mientras más despierten nuestras emociones, más tenemos que activar nuestras neuronas para ver qué hay detrás.

El usar nuestras propias emociones para manipularnos, es uno de los mayores éxitos de la industria publicitaria del siglo XX y XXI, que nos hace comprar productos que no necesitamos  y abrazar ideologías que no nos favorecen. ¡Vacunémonos contra estas manipulaciones!

6 de mayo de 2015

¿Puede el Software Libre hacer aportes ante la guerra económica?

En los últimos 24 meses, hemos sufrido una serie de circunstancias que han afectado la importación de productos como nunca antes ha ocurrido en la historia de Venezuela. Padecemos una guerra económica que ha afectado severamente la disponibilidad de divisas en el país por diferentes causas.
  • Por un lado, el contrabando de productos de primera necesidad hacia países vecinos ha afectado notablemente nuestra economía. El gobierno bolivariano tuvo que tomar las divisas que se destinaban a la importación de tecnologías y otros rubros, para usarlas en aumentar notablemente la importación de alimentos, medicinas y  productos imprescindibles para nuestra vida. "La gente no come celulares", dijo alguien recientemente.
  • Otra parte de las divisas fueron entregadas por el gobierno a empresarios inescrupulosos quienes, asegurando que iban a importar productos y aprovechando la falta de controles y la existencia de funcionarios corruptos, simplemente se robaron las divisas.
  • Y, para más colmo, el país sufrió un gigantesco recorte en el ingreso de divisas luego de la caída del precio del petróleo de $100 a $40 el barril, empeorando aún más las cosas.
Yo soy informático,  y soy testigo de cómo estos problemas han afectado a quienes usan las tecnologías para resolver los problemas del pueblo venezolano.  Por ejemplo, un computador portátil que en mayo de 2012 valía Bs. 6 mil y en mayo de 2014 costaba Bs. 42 mil, hoy no baja de Bs. 200 mil. Si hace unos 3 ó 4 años era posible comprarse un computador nuevo con una fracción de su sueldo a través de mecanismos estatales como VIT, hoy se necesitan 13 sueldos mínimos para comprarse un computador nuevo full equipo en el mercado capitalista, pues las tiendas VIT lamentablemente no tienen productos desde hace meses.

El dólar Sicad 2, que era entregado a algunas compañías que ofrecían alternativas más económicas (Síragon, entre otras) y a  finales de 2014 rondaba los Bs. 50, fue sustituido en 2015 por el dólar Simadi, que para el momento de escribir este artículo vale Bs. 199,50 por unidad, lo que cuadruplicó el precio de cualquier producto importado.

Es difícil, pero tenemos que convencernos de algo: estamos en una nueva realidad. Vivimos en Venezuela una especie de bloqueo económico no declarado, lo que posiblemente sea una nueva estrategia que Estados Unidos ejecuta contra aquellos países que no puede castigar directamente debido al inmenso apoyo recibido de la comunidad internacional. Estamos viviendo esta situación a pocos meses de haber tenido una bonanza petrolera sin precedentes, por lo que en principio nos cuesta entender y aceptar lo que pasa. Y también nos cuesta entender que no vamos a salir de esto en poco tiempo.

A pesar de eso, no podemos dejar de reconocer que el gobierno ha hecho un gran esfuerzo defendiendo el sueldo mínimo ante la inflación inducida por empresarios inescrupulosos. Sin embargo, eso no ha impedido que los productos tecnológicos se vuelvan inalcanzables para muchos venezolanos. Si bien nuestro salario mínimo hoy es 4 veces mayor al que teníamos en 2012, ¡el costo de un computador es 33 veces mayor!

Todos confiamos en que el gobierno del presidente Maduro tome medidas que poco a poco vayan venciendo esta guerra económica. También esperamos que la justicia detenga y procese a sus culpables: tanto en las oligarquías y liderazgos políticos, como a aquellos funcionarios del Estado que permitieron todo este desastre. Y también a aquellas personas que se han valido de huecos en el sistema para su provecho personal (los llamados "raspacupos" y "bachaqueros").

Pero estas dificultades que vivimos hoy, lejos de paralizarnos, son una gran oportunidad de demostrar el poder de las tecnologías libres y su capacidad de ayudar al país en uno de los momentos que más lo necesitan. Y también son una gran oportunidad para que el pueblo venezolano demuestre, una vez más, su capacidad de superar las adversidades. En particular, creemos que el software libre, que es aquel que nos provee de todo su código fuente para manipularlo de acuerdo a nuestras necesidades, demostrará su importancia en ayudarnos a salir adelante como nación.

Revivir la “chatarra tecnológica”

En este momento, los entes públicos venezolanos no tienen presupuesto para adquirir equipos nuevos. Y tampoco se cuenta -por los momentos- con VIT para suministrar nuevas computadoras a un precio aceptable. Pero también es cierto que los depósitos de Bienes y Servicios en los ministerios de todo el país están llenos de computadores obsoletos que fueron desincorporados hace unos años, en esa época de bonanza, cuando comprar computadores VIT con procesadores i5 ó i7 era extremadamente barato y nos dejamos persuadir por la obsolescencia programada.

Revivir los computadores obsoletos que están en los depósitos del Estado es una tarea de gran importancia para mantener y ampliar la operación tecnológica en los entes públicos, fundamentalmente en aquellos que son vitales para vencer la guerra económica. Puede comprarse más memoria RAM y otros componentes de ser necesario (un computador en apariencia lento y obsoleto puede volverse muy capaz si se amplía su memoria a 2 GB o 4 GB), o se les puede colocar piezas sacadas de equipos que ya no funcionen más.

En el pasado, los computistas -acostumbrados al derroche- desechábamos una tarjeta madre sólo porque dejaba de funcionar. En muchos casos, lo que se dañaba eran pequeños componentes (condensadores o filtros) que son sumamente baratos y fáciles de reemplazar, pero debido a que era más barato comprar una tarjeta madre nueva que pagarle a un técnico que las reparara, las mismas eran simplemente desechadas. Pues ya no más. Se acabó la era de las "vacas gordas", y ahora tenemos que reparar absolutamente todo.

Sería importante que los propios vicepresidentes de área, ministros, presidentes y directores de entes públicos puedan ponerse de acuerdo (con la colaboración de sus directores de informática y de bienes y servicios) para hacer un inventario de cuántos equipos pueden reactivarse y qué entes los necesitan más, para que luego los informáticos puedan hacer el trabajo de reactivar estos equipos.

Foto referencial
El software libre es el ideal para estas reactivaciones. No sólo porque es una obligación impuesta al Estado venezolano por la Ley de Infogobierno, sino porque hay numerosas distribuciones de software libre apropiadas para equipos con varios años de antigüedad (como Lubuntu, Puppy Linux, Debian o alguna versión personalizada de Canaima) con el fin de hacerlos funcionar de forma óptima. Utilizar Windows XP o similares debe descartarse no sólo porque viola la mencionada ley, sino porque ya no tienen soporte debido a su antigüedad, y expone los equipos a un sinnúmero de virus, vulnerabilidades y posible espionaje.

Este principio, creemos que puede y debe aplicarse no sólo con las computadoras, sino con la gran cantidad de maquinarias que sostienen las actividades económicas de nuestro país. De esta manera, es muy importante que el gobierno bolivariano dé prioridad a la importación de todos aquellos repuestos necesarios para mantener operativas todas estas maquinarias, y que favorezca la fabricación de repuestos en nuestro país.

El dilema Apple

Por un lado, vivimos algo muy parecido a un bloqueo económico. Pero por el otro, seguimos siendo fuertemente influenciados por lo que nos presentan los medios de comunicación y películas extranjeras, así como por las academias e instituciones educativas venezolanas donde las empresas estadounidenses han hecho y siguen haciendo lobby.

Por ejemplo: todos sabemos que muchas personas que trabajan en diseño gráfico,  grabación de audio y edición de video tienen una gran admiración por los equipos y productos Apple, a menudo injustificada. No se puede negar que son excelentes equipos, con hardware de muy buena calidad. Pero también están excesivamente sobrevaluados, en parte por el mercadeo que se hace de ellos en los medios estadounidenses y la industria hollywoodense.


Esto lleva a pensar a quienes trabajan en estas profesiones que, para estar entre "los mejores", tienen que usar equipos  Apple.

Señores y señoras, pongamos los pies sobre la tierra. En 2012, apenas hace 3 añitos, un presupuesto de 600 mil bolívares le alcanzaba a un ministerio para comprar unas CIEN computadoras VIT con procesador i5 de muy buena calidad. Pero hoy, esa misma cantidad de dinero alcanza apenas para UNA SOLA computadora Apple iMac de última generación.


Ni hablar de las costosísimas licencias de software privativo que se requieren para estas máquinas:
  • Final Cut Pro, software  para edición de video: cuesta 300 dólares, o Bs. 60 mil al cambio Simadi
  • Las suites de diseño de Adobe, cuyas últimas versiones (Creative Cloud) ya no se pueden comprar, sino que debe pagarse una especie de “alquiler” de 20 a 50 dólares mensuales (entre Bs. 4 mil a Bs. 10 mil mensuales), dependiendo de las aplicaciones que quieras incluir (Photoshop, Illustrator, Premiere, InDesign, etc). Si dejas de pagarlas, dejarán de funcionar.
  • La suite para estudios de grabación Pro Tools, de la empresa Avid, que cuesta unos 900 dólares (unos 180 mil bolívares).
 Los costos de estos equipos y aplicaciones son inadmisibles en nuestra realidad actual.
  • Con el costo de un computador iMac de última generación puede entregarse un kilogramo de harina de maíz precocida a 31 mil personas. 
  • Con el costo de una sola licencia de Pro Tools puede entregarse un kilo de pollo a 2.700 personas. 
  • Con el costo del alquiler de Adobe Creative Cloud para una sola persona durante un año, se puede entregar un kilogramo de arroz a 5 mil venezolanas y venezolanos.

¿Qué es lo que pasa entonces?  ¿Venezuela se convirtió en "una mierda de país" -como dicen algunos- que no sabe valorar a sus artistas y profesionales? ¿Maduro es un "dictador horroroso" que sueña todos los días en hacer algo nuevo para que te vayas del país? No. Simplemente Apple es una empresa capitalista cuyo objetivo es vender sus productos en el mercado estadounidense y europeo, que es el que tiene mayor poder adquisitivo en el mundo.

Independientemente de lo que pienses de las hermosas cuñas de Apple o de la genialidad de Steve Jobs, ellos no soñaban con crear un mundo libre de pobreza y desigualdad. Ellos no pensaban en vender productos a los latinoamericanos, chinos, africanos o a los nacidos en la India. Su mercado es el mal llamado "Primer Mundo". Ellos necesitan que exista ese estadounidense típico cuyo nivel de consumo es tan grande que, si los 7 mil millones de habitantes de la Tierra hicieran lo mismo, necesitaríamos seis planetas Tierra para continuar existiendo.

Ellos tienen sus prioridades. ¡Nosotros tenemos que pensar en las nuestras!   

Y bueno. A medida que crezca la desigualdad en el mundo y aumente la diferencia entre países "desarrollados" y países "en vías de desarrollo", veremos cosas iguales o peores. Y si bien estoy mencionando a Apple por ser el caso más notorio, lo mismo aplica a muchas otras marcas y productos de origen estadounidense.

Entendamos entonces que el exigir al Estado comprar equipos Apple y el software privativo correspondiente es un inexcusable despilfarro de dinero público. Va mucho más allá de mala gerencia: es una falta tan grave como cualquier acto de corrupción o malversación de fondos. No es sólo violar la Ley de Infogobierno; es burlarse del pueblo venezolano en un momento de gran necesidad, en el que debemos justificar y administrar cuidadosamente cada dólar y cada bolívar que recibimos.

Hay que comprender que la situación de nuestro país ha cambiado. Es inmoral pedirle al pueblo venezolano ahorrar agua o electricidad, pero exigir aplicaciones privativas de altísimo costo para elaborar afiches y videos, cuando eso se puede hacer perfectamente y sin ningún problema con un computador i3 o i5 con 4 u 8 GB de RAM, un disco duro decente y aplicaciones de software libre instaladas.

¡Bajo ninguna circunstancia podemos justificar estos despilfarros en la Venezuela de hoy! Sobre todo, cuando existen alternativas libres, y en muchos casos iguales o mejores que sus alternativas propietarias.

Y es un asunto de conciencia de cada uno de nosotros. Si usted aprendió Photoshop, Final Cut o ProTools porque eso fue lo que le enseñaron en la academia, el especializarse en las numerosas aplicaciones libres para diseño gráfico, video o audio no debe tomarse como una obligación o una pesadez, sino como un reto que nos ayudará a enriquecernos como profesionales, nos ayudará a encontrar nuevas fuentes de empleo y nos ayudará a sobreponernos el día que no podamos tener acceso a un computador de alto perfil porque se haya dañado, nos lo hayan robado o hayamos sido víctimas de alguna desgracia. Por otro lado, ¿crees que podrás obligar a un posible empleador a comprar un equipo de Bs. 500 mil sólo para que tú trabajes? Y mucho menos si cada vez surgen más y más profesionales que están aprendiendo a usar aplicaciones libres.

El papel del Estado en esta nueva realidad

El Estado sin duda debe tener un papel protagónico en ayudarnos a migrar, impartiendo cursos, talleres y hacer que los futuros egresados de casas de estudios como la Universidad Bolivariana de Venezuela, la Unearte, Unefa y otras casas de estudios también estén formados en software libre, algo que no ocurre hoy día en todos los casos ni en todas las carreras o planes de formación.

El trabajo que han hecho las brigadas comunicacionales de los Infocentros, el Instituto Nacional de Cooperación Educativa Socialista (Inces), movimientos como Medios Libres, los organizadores del Congreso Nacional de Software Libre, camaradas de emisoras comunitarias en distintas partes del país y muchos grupos de usuarios ha sido en extremo valioso. En la emisora Alba Ciudad, primera emisora venezolana migrada a software libre, hemos puesto nuestro grano de arena, pero sabemos que es mucho lo que falta por hacer.

En este sentido, queremos plantear algunas recomendaciones:
  • El Estado venezolano no puede ser un simple usuario de aplicaciones libres; debe contribuir a mejorarlas y adaptarlas a nuestras necesidades, contratando programadores y desarrolladores venezolanos para tal fin. Cuando alguien compra un edificio para su uso, a menudo hay que hacerle modificaciones. Para ello es necesario contratar ingenieros civiles, arquitectos, albañiles y trabajadores que ejecuten las modificaciones. Lo mismo tenemos que hacer con las aplicaciones libres: no limitarnos a descargarlas de Internet y quejarnos si les falta algo, sino ayudar a mejorarlas, usando mano de obra venezolana pero coordinándonos con sus desarrolladores internacionales. En este sentido hay que insistir en el Ministerio de Ciencia y Tecnología para que el Fondo Nacional de Ciencia e Innovación (Fonacit) y otras instituciones colaboren más en la recepción y aprobación de proyectos para mejorar aplicaciones de software libre.
  • Canaima GNU/Linux es un buen sistema operativo para trabajos de oficina, pero en diseño gráfico, edición de video y audio puede traer más problemas que soluciones; las aplicaciones que trae son un poco obsoletas, y el instalar nuevas versiones de dichas aplicaciones puede convertirse en una pesadilla si no eres un informático con mucho tiempo libre.

    Existen diferentes sistemas libres basados en Ubuntu que tienen aplicaciones libres mucho más actualizadas, y pueden usarse los llamados “PPA” para actualizar las últimas versiones de forma muy sencilla. Recomendamos Ubuntu Studio, KXStudio, LinuxMint, Shamatari y similares, en particular las versiones LTS, que son muy estables.

    En este sentido, hacemos un llamado al Ministerio de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, al CNTI y a la CONATI para que confirmen públicamente que la Resolución 025 (que obliga al uso de Canaima en el Estado) ya no es válida, y que puede usarse cualquier otra distribución de software libre para casos tan específicos como los antes mencionados.
  • En el mundo de la edición de video, aplicaciones como Kdenlive, Openshot y Cinelerra han funcionado excelentemente para la edición no lineal, siendo excelentes reemplazos para Final Cut. Últimamente, he conocido a varias personas quienes, por su cuenta, han aprendido a editar video usando Blender (una suite de animación 3D en software libre que tiene un muy poderoso editor de video incorporado), ¡y han abandonado Final Cut en pro de Blender! Hay numerosos tutoriales en Youtube al respecto.
  • A veces, los editores de video sencillos pueden ser mejores que los más complicados. Yo uso Avidemux -un editor de videos lineal- para la edición rápida que implica sólo el cortar, unir y guardar a gran velocidad (muy útil para subir videos a Youtube o generar archivos de grabaciones). Igualmente, el dominar las aplicaciones de consola ffmpeg, avconv y mencoder ayuda muchísimo en automatizar la captura y conversión de medios.
  • En lo que se refiere a estudios de grabación y edición profesional de audio, el amigo Octavio Rosell tiene varios años de experiencia con Ardour, un impresionante sistema de audio digital que nada tiene que envidiarle a ProTools. Es el mismo software libre que usan los amigos de Radialistas.net, quienes son considerados una autoridad en el mundo del audio y las radios libres en América Latina.

    En Alba Ciudad usamos Audacity, al igual que en las Brigadas Comunicacionales de los Infocentros. Es un software más amigable para periodistas y comunicadores a la hora de editar y procesar audio. Ardour puede ser demasiado complicado para personas de estas profesiones, pero Audacity es mucho más apropiado para quienes quieren concentrarse en los contenidos y no en los detalles técnicos. La versión 2.1.0 de Audacity, liberada a finales de marzo, tiene algunas opciones muy esperadas como el poder probar efectos de sonido en tiempo real, algo que antes sólo se podía hacer con Ardour.
  • Instamos a ministerios como Juventud y algunos entes del ministerio para la Cultura, que están en la faena de instalar estudios de grabación en barrios y sectores populares del país, a que no sigamos haciéndole el favor a Apple y otras grandes transnacionales de formarles personal especializado en su gama de costosas aplicaciones propietarias, pues luego será muy difícil convencerlos de formarse en aplicaciones libres. Todo lo contrario, el instalar estudios de grabación usando aplicaciones y tecnologías libres abaratará enormemente los costos y permitirá instalar muchos más estudios con el mismo presupuesto.
  • Gimp e Inkscape pueden ser más que suficientes para las necesidades de diseño gráfico tradicionales, tales como afiches, pendones, anuncios de prensa, páginas web y similares. Puedes descargar y usar cualquier fuente True Type para usarlas con ellos. Pero si necesitas cosas más avanzadas, tienes el editor de imágenes Krita, cuyas última versión 2.9 tiene características muy avanzadas, maneja color CMYK, es muy apreciado por dibujantes y artistas en otras latitudes y una universidad de arte francesa (Universidad de París 8) decidió desechar Photoshop y usar Krita en su lugar debido a sus impresionantes características. Ojalá podamos ver decisiones similares en Unearte y otros espacios venezolanos.
  • Instamos a los movimientos emergentes de diseñadores gráficos revolucionarios (como Movidg, por ejemplo) a adoptar las tecnologías libres. Los campesinos revolucionarios también han tenido dilemas parecidos (¿adoptamos las semillas transgénicas que vende Monsanto, que tienen una elevada tasa de producción a pesar del daño a la salud y la dependencia que implica su uso? ¿O insistimos en usar semillas libres y asumimos el reto de mejorarlas de forma natural?). Veámonos reflejados en sus luchas y comencemos a adoptar las tecnologías libres, y de ayudar a mejorarlas.
  • Muchas páginas web de entes públicos que han visto la luz en los últimos meses, usan temas bastante pesados, con fotos de gran tamaño, a menudo rotando en carruseles con efectos avanzados y funcionan de forma muy vistosa en un computador con 8 GB de RAM. Pero en Venezuela, las computadoras más populares son las Canaimitas: 3,6 millones de minilaptops que el gobierno ha entregado a niños y niñas de todas las edades, como parte de un maravilloso proyecto educativo iniciado por Hugo Chávez. Estas minilaptops tienen pantalla pequeña de 10 pulgadas y 1024 píxeles de ancho. La mayoría sólo traen 1 GB de memoria RAM, y cuando se topan con páginas web tan pesadas, se ponen extremadamente lentas pues una página consume toda la memoria RAM.

    Por ende, sugerimos a los camaradas que elaboran páginas web para el Estado: las mismas deben ser probadas en una Canaimita (o equivalente) con 1 GB de RAM y 1024 píxeles de ancho, y debe funcionar allí excelentemente. Sí, yo sé que hay ministros, directores y jefes quienes tienen un gran computador de última generación y quieren ver la nueva página del ministerio rotando fotos enormes y videos maravillosos, pero entonces por favor siéntate con él y explícale que 3,6 millones de familias de los barrios venezolanos no podrán ver esa grandiosa página.
Estoy seguro de que vamos a salir de esto a medida que aceptemos esta realidad temporal que estamos viviendo. Pero tenemos que dejar atrás la resistencia al cambio, y afrontar estos cambios con decisión y valentía, como el Bravo Pueblo que somos.

24 de abril de 2015

Maduro, el mango y el ejemplo


Desde pequeño, a uno le enseñan a manejarse con todo tipo de normas que deben cumplir para la entrega de requisitos. Por ejemplo, cómo escribir una carta... cómo hacer un informe para el liceo... cómo llenar una planilla de depósito bancario. Quien va a presentar una tesis tiene que comprarse uno de tantos libros con decenas de reglas sobre cómo presentar tu informe final, con decenas de precisiones sobre los márgenes, espaciado, cómo hacer la portada, el índice y cada uno de los capítulos. Luego, tienes que leer decenas de guías sobre cómo presentar tu currículo para buscar empleo, cómo causar una buena impresión en la entrevista laboral y cómo responder las preguntas. Si consigues tu trabajo, tienes que poner todo en práctica y aprender cómo dirigirte a sus jefes, a tus compañeros, a los directivos de otros departamentos o instituciones, a tus clientes, a tus proveedores. Cómo elaborar memos y solicitudes. Cómo llenar los formularios y a quién entregárselos. Y el dirigirte a tus superiores merece una solemnidad suprema.

Tal vez por eso es que muchos de quienes consideran que tuvieron "la mejor educación" terminaran desdeñando o haciendo burlas al enterarse de que el Presidente del país con la mayor reserva petrolera del mundo, recibiera peticiones anotadas en... en un mango. Sí, un mango, esa deliciosa fruta dulce que tanto abundan durante 2 ó 3 meses al año en nuestro país. El Comandante Chávez dijo una vez que, si por él fuera, el mango sería el árbol nacional, y no es que tuviera algo en contra de los araguaneyes, sino que en realidad no hay ningún niño en Venezuela que no se haya trepado unas cuantas cientos de veces en uno de estos árboles para tener el placer de comerse un mango verde con sal :-P

El Presidente Nicolás Maduro está realizando, en estos momentos, una gira por diferentes estados del país procurando tener el mayor contacto posible con el pueblo venezolano, para lo cual conduce un autobús él mismo a baja velocidad -recordemos que fue conductor de Metrobús antes de dedicarse a la política- y, con la ventanilla abierta, saluda y conversa con miles de personas a lo largo de la vía. El sábado 18 lo hizo mientras conducía un autobús del recién inaugurado TransMaracay en la capital aragüeña, mientras que el pasado miércoles 22 también condujo un autobús mientras inauguraba un nuevo trampo de la Av. La Costanera en Barcelona, estado Anzoátegui.

Y no es fácil para nadie. Es mucha la gente que se aglomera, también hay fotógrafos y camarógrafos intentando hacer su trabajo, mucha gente quiere acercársele a Maduro para estrechar su mano, tomarse una foto, hacer alguna denuncia o plantear un problema. La seguridad del Presidente hace su trabajo rodeándolo y protegiéndolo. Es un gentío.

En la inauguración de la Av. La Costanera en Barcelona. Foto: Prensa Presidencial

Generalmente, estas visitas son inesperadas y muchísimas personas quieren aprovechar el momento para escribir en un papelito algún mensaje o petición, y tratar de entregárselo al Presidente en sus manos. Imagínalo: te enteras por el bullicio de que el Presidente va a pasar frente a tu casa, quieres darle un mensaje pero no tienes más que unos minutos para redactarlo. Caray, ¡es una carta al Presidente de la República! ¡El Jefe de Estado votado por millones de personas! ¡El hombre designado por el propio Comandante Chávez para sucederlo! Si para ir a  buscar trabajo tengo que ir encorbatado y con chaqueta, ¿no debería redactarle una carta al Presidente de la forma más formal posible? A ver... ¿saco la máquina de escribir del abuelo? ¿Prendo la Canaimita del chamo? Ajá, ¿y dónde imprimo? ¿Voy al infocentro? Hmmm. ¿Sabes qué? Mejor dame un bolígrafo y le hacemos la carta a mano, él sabrá comprender.

Si las redes sociales están llenas de personas que constantemente le gritan insultos, maldiciones y hasta amenazas de muerte a Maduro y su gente, las calles venezolanas son todo lo contrario. Ver estos videos es ver a miles de personas acercándose a Maduro para darle todo tipo de mensajes positivos, agradecerle su gestión, estrechar su mano, denunciarle cosas que no funcionan, injusticias laborales.


El hecho de que Maduro se lance a las calles con un pequeño y zarandeado grupo de soldados, cuya labor principal es la de tratar que no demasiada gente se aglomere sobre el Presidente, indica que confía enormemente en la protección de su propio pueblo. Nada parecido a la inmensa seguridad que Barack Obama llevó a la Cumbre de las Américas, que incluyó dos portaaviones y miles de soldados.

Por ende, se ha vuelto común que algunos habitantes, tal vez en su desespero para entregar ese mensaje a Maduro, terminan lanzándole el papelito o la carpeta.

Pero ya va: ¡Le estás lanzando un papelito al Presidente de la Nación! ¿Ustedes han visto alguna vez a algún ciudadano lanzándole un papelito o una carpeta a Obama, Rajoy, Cameron, Merkel, Peña Nieto, Santos o Putin? Mínimo le darían una rumba de trancazos y se lo llevarían varios días preso.

Un amigo que en ese momento tenía 14 años y hoy es profesor universitario, me contó: "A mí, sólo por decirle a Jaime Lusinchi (Presidente venezolano entre 1984 y 1989) en una reunión que no teníamos pupitres en el liceo, me detuvieron acusándome de guerrillero. ¡Y eso que me estaban dando una condecoración como joven destacado!". Esos son los presidentes que acusan de "demagogos populistas" a Maduro, Evo, Correa y otros líderes que sí reciben papelitos de la gente, e intentan resolver sus angustias.

La paranoia en otros países es tal, que el pasado 21 de abril se armó un escándalo en Japón porque alguien hizo aterrizar un helicóptero de juguete, de esos que ahora llaman "drone", en el techo del edificio donde labora el primer ministro, y él ni siquiera estaba en el país.¿Será que alguien quería usar el drone para entregarle un mensaje al Primer Ministro japonés pidiéndole ayuda porque tenía problemas con su casa, o con un hijo enfermo? Sea como sea, la noticia trascendió por "la amenaza" que representó el droncito, y no por otra cosa.

En cambio, Maduro es una persona bastante humilde y sencilla, tal como era Chávez, quien no sólo recibía miles de papelitos sino que tenía personal que los leía, clasificaba y trataba de dar solución a los problemas, como quedó registrado en el documental La revolución no será transmitida, de Kim Bartley y Donnacha Ó Briain.

"Recibimos más de 4 mil cartas, papelitos, documentos, propuestas. ¡Todas están siendo procesadas! ¡Hasta un mango...!", dijo el 21 de abril (ver video), mientras conducía su programa "En contacto con Maduro" en el estado Anzoátegui, cuando contó anecdotas sobre el recorrido del sábado 18. "¡Lánzamelo pa'ca!", le gritó al teniente Juan Escalona, uno de sus edecanes, quien guardaba la fruta con un mensaje escrito con marcador. "Es un mango maduro, un 'primo'. No le he metido el diente porque estamos clasificando las cartas", bromeó.


Maduro mostró el mango a las cámaras, y en él estaba escrito un mensaje: "Si puede me llama", con un número de teléfono y un nombre: Marleny Olivo. La señora tenía un problema con su vivienda, y en el marco de la Gran Misión Vivienda Venezuela, plan que recientemente cumplió 700 mil casas y apartamentos entregados en todo el país, se le entregará un apartamento nuevo a la señora Olivo.


La noticia corrió como pólvora, y en el nuevo recorrido del día 22 en Barcelona, que VTV transmitió en vivo por 2 horas, se pudieron ver muchas cosas graciosas, emotivas e interesantes. Entre otras, al Presidente le entregaron muchos otros mangos con mensajes.


 
Una señora le entregó una bolsa con dos mangos grandotes: el regalo afectuoso de una persona humilde, para alguien que seguramente veía como un hijo. O tal vez su mensaje era muy largo y no cabía en un solo mango.


Otros le regalaron todo tipo de objetos extraños. Por ejemplo, alguien insistía en regalarles una botella de algún tipo de jugo.


O una especie de cepillo para el cabello.


O una lata de sardinas.


O algún tipo de fruta.


O un libro, con un mensaje escrito en su primera página.


Y por supuesto que las carpetas volaban. A veces se la lanzaban, no por faltarle el respeto sino porque era la única alternativa que tenía alguna persona que no podía pasar encima del gentío o de la seguridad para llegar al Presidente.


Foto: Prensa Presidencial
Pero no eran sólo peticiones. Maduro recibió una bolsa de papel grande, con la palabra "Aprobado" en ella. La abrió , y había un libro gigantesco, tan grueso como una guía telefónica. Lo ojeó, y se lo entregó a Aristóbulo Istúriz, gobernador de Anzoátegui quien le acompañaba en el bus, dándole instrucciones. Seguramente era algún proyecto o propuesta que alguien quería hacerle llegar a sus manos.

 




En otro caso, le entregaron un proyecto de una comuna socialista agroindustrial.



El que le entreguen papelitos y peticiones a Maduro nos parece algo común, algo tan aburrido, que ya ni siquiera es noticia. Lo confieso: yo mismo no le paré mucho al asunto. Sólo se convirtió en viral ese día, cuando le pegaron un mango a Maduro en la cabeza durante el recorrido en Anzoátegui. El video, que alguien grabó con su celular, inmediatamente se esparció en la red social Twitter, acompañado de algunos mensajes de burla y odio estimulados por sitios web de extrema derecha como Maduradas, DolarToday, La Patilla y NTN24.

Ya es trillado decir que cuando lo extraordinario nos parece cotidiano, estamos en revolución. Pero no podemos tomarnos como trillado y aburrido el que llevemos ya dos presidentes que tengan un elevadísimo nivel de interacción, amor y cariño con su pueblo, aún en circunstancias tan difíciles como la guerra económica que estamos viviendo. ¡Aquí pasan cosas extraordinarias, que personas de otros lugares del mundo, incluso de esos sitios que llaman "países desarrollados", envidian y añoran!


El sábado 18, el personal de VTV y del Minci hicieron un esfuerzo titánico, transmitiendo en vivo por casi 3 horas al Presidente conduciendo en Maracay. Pero era realmente asombroso el cariño que le demostraba la gente, apretujándose para acercarse a él, zarandeando a las dos filas de soldados con boinas rojas que escoltaban al autobús (soldados que acompañaron a Chávez en las insurrecciones militares  de 1992), pasando encima de ellos y haciendo de todos para llegar a la ventanilla del vehículo, tomarle la mano muy fuerte al Jefe de Estado y darle apoyo y ánimos.




Eran muchísimas mujeres, muchos hombres, algunos con su hijo o hija en hombros.  Hubo un momento en el que el Jefe de Estado se emocionó enormemente por tantas muestras de apoyo. Se le veía el brillo en los ojos.


Tomaba los papelitos, pancartas y carpetas. Se reía, hacía gestos de victoria y de lucha con el puño cerrado mientras afuera le gritaban consignas.



Un joven con guantes de boxeo se acercaba haciendo demostraciones, y en Barcelona un sensei con dos de sus jóvenes estudiantes se pararon frente al autobús e hicieron una breve demostración de artes marciales.

 

"¡Dios te bendiga, Maduro!", repetían continuamente muchas mujeres en el camino en ambos trayectos. En Aragua le regalaron una pequeña cruz, que él se guardó en su billetera.



También se acercaban niños y jóvenes para plantearle problemas y solicitarle su ayuda. A veces no se escuchaba lo que decían, pero la emoción en el rostro daba a entender que eran problemas serios y difíciles.



Ese día en Maracay, otro trabajador se le acercó con un rostro de mucha desesperación, pasando por encima de los soldados para entregarle un sobre con unos videos. El muchacho estaba desesperado.


"Me hicieron renunciar a mi trabajo. ¡Allí hay videos, Presidente! Estábamos denunciando la guerra económica antes de que falleciera el Comandante Presidente Hugo Chávez. Vea los videos de lo que estábamos denunciando... era del almacén Alimentos Polar en Palo Negro, tenían un depósito clandestino, una empresa tercerizada, y ahorita lo asumió Polar.  Pero, para que sepa, tuvimos que renunciar porque nos obligaron, nos amedrentaron". Maduro prometió llamarlo en una hora. "Aquí está la clase obrera denunciando a los que llevan la guerra económica", denunció mientras entregaba el sobre con videos a su equipo y daba instrucciones.

Estas visitas le permiten a Maduro y su equipo (en el cual incluye generalmente al gobernador y al alcalde de la zona) analizar los problemas de la gente y darle solución a aquellos más urgentes y que afecten a una mayor cantidad de personas.



Aún así, yo como informático sueño en que algún día no haga falta perseguir al Jefe de Estado en sus visitas para entregarle papelitos denunciando problemas o haciendo peticiones. No todos pueden hacerlo... hay personas enfermas, de edad avanzada, o que estaban en su trabajo y no pudieron llegar a tiempo.

Alguna vez escribimos que para eso los entes públicos tienen una plataforma informática y es relativamente sencillo instalar un sistema de gestión en software libre, en el cual las personas accedan a una página web, coloquen sus problemas y peticiones de una forma amigable y privada, con todos sus datos, sin las limitaciones de 140 caracteres de Twitter, sin el temor de que el tuit pueda ser visto por alguien que pueda tomar represalias contra ti. Y que un equipo de servidores públicos procesen todas esas peticiones y les den respuesta (como en su momento lo hizo la Sala ChavezCandanga), e incluso pueda elaborar estadísticas y determinar qué problemas afectan a más personas y cuáles deben ser atendidos primero.

Alguien dirá que esa propuesta es muy tecnocrática, pero yo soy de los que piensa que, para una persona de un pueblo o que viva en un lugar aislado, es mucho más fácil llegar a un infocentro o a un cibercafé y colocar una petición en una página web (con la ayuda de alguien, si es que el asunto parece muy enredado), que viajar a la capital del estado o a la capital del país para pasar colas y malos ratos durante dos o tres días intentando resolver su problema.

Pero también reconozco algo: por muy eficiente que pueda funcionar un sistema como ese, estoy seguro de que muchas de las personas que estuvieron cerca de Maduro y pudieron entregarle en sus manos una carpeta, un mango o una crucecita, no cambiarían esa experiencia por nada del mundo. A pesar de los empujones y de la incomodidad.


Maduro le está echando pichón. Y a veces toma decisiones que no nos gustan. Pero se ve que está resuelto a trabajar, a resolver los problemas de millones de personas y a seguir los pasos de Chávez.

¿Y que hay de nosotros, los que trabajamos en el Estado como servidores públicos? ¿Qué haremos el día en el que una señora nos entregue un mango con una petición escrita? ¿La rebotaremos, le formaremos un peo, nos sentiremos ofendidos y la mandaremos a sacar con seguridad? ¿O la atenderemos con paciencia? Mientras que hay algunas instituciones públicas que parecieran interesadas en desanimar a la gente, también hay otros servidores públicos que trabajan durísimo atendiendo al público, sin importar la hora ni la fecha, todo porque creen en ver a Venezuela echar pa'lante y el ver la sonrisa de una persona a quien se le resolvió su problema les parece una recompensa arrechísima. O, como me dijo una de estas servidoras públicas: "Los días de atención estamos allí hasta las 8 de la noche, miles de veces bajo, hablo con la gente, les doy mi número de teléfono... El asunto es que... ¡nosotros estamos comprometidos en cumplirle a Chávez!". 

Gente a la que tenemos que imitar.

Les dejo fotos de Prensa Presidencial.Estas son en Barcelona, el 22 de abril:








Estas fotos son en Maracay, 18 de abril