31 de agosto de 2015

No, ¡con la Carta de Jamaica no!


El Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información envió este lunes a webmasters de diferentes sitios del Estado, una serie de archivos .psd y .ai (Photoshop e Illustrator) con la campaña sobre la Carta de Jamaica, uno de los documentos más importantes en la lucha por nuestra Independencia, escrita por nuestro Libertador, Simón Bolívar. En pocos días la carta cumplirá 200 años.

Fíjense el problema con esto: por un lado, hay una Ley de Infogobierno vigente desde el año pasado, hay un Plan de la Patria diseñado por el Comandante Chávez y hay resoluciones del Ministerio de Ciencia y Tecnología que dicen que tenemos que usar software libre y estándares abiertos. Una de las razones para esto: la lucha por la Independencia Tecnológica. 

Pero, por otro lado, el ente rector de las Comunicaciones del Estado nos envía a las páginas web los archivos sobre uno de los documentos más importantes escritos por Bolívar en su lucha por la Independencia, en formatos privativos que exigen el uso de Adobe Photoshop y Adobe Illustrator para abrirse adecuadamente. Lo que nos hace dependientes de productos específicos de empresas transnacionales para poder abrir esos archivos y hacer nuestro trabajo (las aplicaciones libres pueden abrir archivos .psd y .ai, pero por restricciones y patentes creadas por estas mismas transnacionales, no siempre se ven igual).

Uno a veces se abstiene de protestar estas cosas para no crear problemas ni conflictos. Normalmente busco la forma de resolver el problema calladamente, y lo resolveré como hago siempre. 


Pero caray camaradas, llevamos tantos años en esto. Desde 2004 está vigente el Decreto 3.390 para el uso de Software Libre firmado por el Comandante Hugo Chávez; entre 2006 y 2009 se aprobaron diferentes resoluciones. Se dictan cursos, hay información y tutoriales libres por toda Internet, hay mucha gente dispuesta a dar cursos. Ni siquiera los altísimos costos de los productos Apple y Adobe motivan a los entes públicos a abandonar estas tecnologías. ¿Es tan difícil cambiar nuestras costumbres?

24 de agosto de 2015

¡Deroguen la nueva medida del Metro de Caracas que causa gran sufrimiento a adultos mayores!


Foto por José Arturo Barreto, tomada en la estación Miranda este domingo
A partir del pasado fin de semana, entró en vigencia una nueva norma en el Metro de Caracas, que exige que, cada vez que una persona adulta mayor o con discapacidad deba utilizar el Metro, tiene que hacer cola en las casetas para solicitar un ticket gratuito para poder utilizar el Metro, previa presentación de su cédula de identidad. Igualmente, las personas con discapacidad tendrán que mostrar su carnet de Conapdis para obtener el ticket.

Hasta el viernes pasado, un adulto mayor usaba más bien las puertas de servicio, lo que evitaba que hiciera colas y era un procedimiento rápido y simple.

Este terrible disparate decidido por algún gerente en el Metro de Caracas, ha causado en sus tres días de implementación unas inclementes colas en las estaciones de mayor tránsito, que deben ser hechas por los adultos mayores y el resto de los usuarios del Metro que necesiten adquirir un boleto.

Esto genera una inmensa incomodidad principalmente para los adultos mayores, quienes, cada vez que que deban usar el Metro, tendrán que hacer estas inclementes colas. Si un adulto mayor tiene que usar el Metro de lunes a viernes, ida y vuelta, eso significa que esa persona tendrá que hacer una cola de 15 a 30 minutos, DIEZ VECES A LA SEMANA.

La consecuencia de esto pudo notarse estos tres días en estaciones como Capitolio, Plaza Venezuela o Miranda, donde vimos decenas y hasta CIENTOS de personas en colas en cada caseta. La gran mayoría de ellas eran adultos mayores.

El ticket debe usarse en los próximos 7 minutos
de ser emitido

¿Por qué una medida tan improvisada y mal implementada, que afecta tan negativamente a nuestros adultos mayores y los obliga a estar haciendo colas de pie por tanto tiempo? ¿Por qué una Revolución humanista, que lucha para demostrar ser más eficiente que el capitalismo, de pronto toma una decisión tan ABSURDA desde todo punto de vista? ¿Quienes toman estas decisiones usan el Metro? ¿O vienen y se van a sus casas en sus cómodos automóviles? ¿Por qué, en un momento en el que el gobierno está luchando por disminuir las colas en Bicentenarios y otros establecimientos, un funcionario del Metro toma esta absurda decisión?

Pedimos al camarada ministro de Transporte Terrestre, presidente del Metro de Caracas y candidato a diputado por el estado Miranda, Haimán El Troudi, quien ha tenido una de las mejores gestiones del gobierno bolivariano, impedir que este error manche su reputación. Le pedimos eche para atrás esta terrible medida. Camarada, esto no le hace bien. Una medida tan absurda y estúpida, tomada a 12 semanas de las elecciones, más bien es sospechosa y creemos que busca afectarle electoralmente de forma negativa. Ni siquiera es una medida que beneficie al personal del Metro, quienes ahora tienen que lidiar con los justificados reclamos de los adultos mayores y personas con discapacidad.

Sospechamos que quienes le recomendaron tomar esta decisión no quieren que el chavismo venza en el estado Miranda.

Creemos que hay alternativas que podrían implementarse en un futuro, tales como:
  • Dejar todo como estaba, y asignar a un empleado del Metro de forma permanente en las puertas de servicio, verificando que sólo los adultos mayores, personas con discapacidad y personal autorizado use la misma.
  • Entregar una tarjeta magnética permanente para los adultos mayores, que dure un año o más. Pero haciéndose en operativos bien pensados, con material suficiente, con tarjetas duraderas, garantizando que todos los torniquetes en todas las estaciones funcionen bien, y que no se conviertan en un suplicio para ellas y ellos.
Creemos que el problema de que hayan 3 ó 4 personas que se colean o malutilicen la puerta, no tiene comparación con este nuevo problema que se ha creado, que causa un inmenso malestar y descontento. Igualmente, si el problema es que algunos adultos mayores no cierran la puerta, la solución hubiera sido colocarle un mecanismo de cierre automático.

Por favor, deroguen esta medida mientras se implementan nuevas soluciones.Piensen en sus propios padres, madres, abuelas y abuelos.

Rectificar también es revolucionario.

30 de julio de 2015

Windows 10 revelará cualquier información en tu disco duro si Microsoft lo cree necesario "de buena fe"

Y finalmente llega al mercado Windows 10, la nueva versión del sistema operativo de Microsoft, cuya actualización será gratuita por un año para todos aquellos que tengan Windows 7 o Windows 8 originales. Para todos los demás, costará entre 100 y 150 dólares por licencia, dependiendo de la edición que quieras comprar.
Windows avanza a un modelo en el que el usuario cada vez es menos dueño de su computador y sus aplicaciones. El sistema operativo se convierte, más bien, en una plataforma de venta de programas, música, películas y artículos para terceros. Con la excusa de "necesitar conocerte mejor" para mostrarte publicidad personalizada, toman cada vez más y más información sobre ti, que compartirán además con terceras empresas, y seguramente con su propio gobierno.

Una de las revelaciones dadas a conocer este 29 de julio es que el juego Solitario, que ha venido con todas las versiones de Windows desde 1990, ahora viene con publicidad en Windows 10, que aparece en la forma de videos en pantalla completa. Además, al iniciarlo, el juego te ofrece actualizarlo a la versión Premiumpagando $1,50 mensual podrás eliminar dicha publicidad y obtener algunas monedas para tener ventaja en el juego.

Este paquete, llamado Microsoft Solitaire Collection, es bastante visible en los menús de Windows 10, al igual que el ícono "Get Office" que te incita a comprar la suite de oficina de Microsoft (a diferencia de Debian, Ubuntu o Canaima, Windows no viene con una suite de oficina preinstalada). Quienes paguen por tener Windows 10 deberán preguntarse hasta qué punto está bien pagar por el sistema operativo, y luego tener que seguir pagando cuotas mensuales para usar uno o varios de sus componentes.

Sin embargo, otro artículo aparecido hoy, escrito por Mic Wright en TheNextWeb.com, denuncia graves violaciones a la privacidad por parte de Windows 10, pues en sus políticas de privacidad y acuerdos de servicio Microsoft se toma estas atribuciones:
"Nosotros tendremos acceso, revelaremos y preservaremos tus datos personales, incluyendo contenidos (tales como el contenido de los correos electrónicos, otras comunicaciones privadas o archivos en sus carpetas privadas) cuando tengamos una creencia de buena fe de que el hacerlo es necesario para proteger a nuestros consumidores o para cumplir con los términos que rigen el uso de los servicios".
Por su importancia, hemos decidido traducirlo completo.


Windows 10 tiene problemas de privacidad que debes conocer

Por Mic Wright

Windows 10 ya está disponible, y con él, Microsoft publica una nueva Política de Privacidad (en español) y un nuevo Acuerdo de Servicio (en español), que entrarán en vigencia este 1 de agosto. Hay algunas cosas inquietantes en las que usted debe pensar si piensa utiliza usando los servicios y el software de la compañía.

Los documentos en inglés con las Políticas de Privacidad y los Acuerdos de Servicio, juntos, totalizan unas 45 páginas. El consejero general adjunto de Microsoft, Horacio Gutiérrez, indicó que son "términos y políticas sencillas que la gente puede entender fácilmente". Pero en realidad, usted probablemente no los leerá. Así que yo lo hice por usted.

Y, como muchas otras compañías, Microsoft se ha tomado para sí grandes atribuciones para conocer todo lo que usted hace, dice y crea mientras utiliza su software. Tus datos no permanecerán en tu computador, eso tenlo por seguro.

Tus datos se sincronizarán con los servidores de Microsoft

Al ingresar a Windows con tu cuenta de Microsoft, el sistema operativo inmediatamente sincronizará la configuración y los datos del usuario con los servidores de la empresa. Eso incluye tu historial de búsquedas, favoritos y los sitios web que tú hayas visitado, al igual que los nombres de usuario y contraseñas de aplicaciones, sitios web y de redes Wi-Fi utilizadas.

Usted puede desactivar esto hurgando en las opciones de configuración, pero yo opino que todas estas sincronizaciones deberían ser opcionales y no deberían estar activadas por omisión. Muchos usuarios no se meterán en los menús para desactivar estas opciones, aún cuando quieran hacerlo.

Cortana sabe mucho de lo que estás haciendo...

Cortana es una espía sexy en tu computador

Cortana es una asistente virtual equivalente a Siri en el mundo Apple: una asistente que funciona con reconocimiento de voz, entiende lo que le preguntas y trata de ejecutarlo. Si activas Cortana, estarás dando permiso también para compartir una gran cantidad de datos con Microsoft:
"Al activar Cortana para proveer experiencias personalizadas y sugerencias relevantes, Microsoft recogerá y usará varios tipos de datos, entre ellos la ubicación de tu dispositivo, información de tu calendario, las aplicaciones que usas, datos de sus correos electrónicos y mensajes de texto, a quién has llamado, tus contactos y con cuánta frecuencia interactúas con ellos desde tu dispositivo.

Cortana también aprende sobre usted, recogiendo datos sobre cómo usas tu dispositivo y los servicios de Microsoft, entre ellos tu música, cómo configuras tus alarmas despertadoras, los momentos en los que bloqueas tu computador, lo que ves y compras, tu historial de búsquedas en Bing, y más". 
Es mucho lo que pueden significar esas dos palabras: "y más". Nótese además que Cortana analiza datos de tu voz. Microsoft también recoge "tus comandos de voz, así como tu nombre completo, tu apodo, los eventos recientes en tu calendario y los nombres de personas en tus apuntes, e información sobre tus contactos incluyendo nombres y sobrenombres".

Para ser sinceros, Cortana no podría funcionar de esa forma casi mágica en que lo hace, si no le permites recoger toda esa información que pide. Pero es bueno estar conscientes de que le estás dando un enorme acceso a tu información personal y la de tus amigos al utilizarla.

Pase lo que pase, Microsoft sabe lo que estás haciendo...

Estos nuevos términos y condiciones también establecen que Microsoft recogerá información "de ti y tus dispositivos, incluyendo por ejemplo 'datos de los usuarios en las aplicaciones que corran bajo Windows' y 'datos  sobre las redes en las que te conectes' ".

Publicistas y anunciantes sabrán exactamente quién eres

Windows 10 genera un identificador único para publicidad por cada usuario, en cada dispositivo que use Windows. Eso podrá ser usado por desarrolladores y redes de anunciantes publicitarios para crear un perfil sobre ti. Usted podrá desactivar esto en la configuración, pero necesitas saber exactamente en dónde hacerlo.

Dónde desactivar la identificación para anunciantes en Windows 10

La clave de encriptación será respaldada en OneDrive

Esto no es necesariamente malo, pero es algo de lo que debes estar enterado: Cuando se activa la encriptación de un dispositivo de almacenamiento (disco duro, pendrive, etc.), Windows 10 automáticamente encripta el disco duro donde es instalado y genera una clave de recuperación BitLocker. Ésta se almacena en su cuenta en el servicio de almacenamiento en la nube OneDrive.

"Abra la ventana" y Microsoft podrá hacer prácticamente
lo que sea con tus datos



Microsoft puede revelar sus datos cuando sienta que debe hacerlo

Esta es la parte que debe preocuparte más: La nueva política de privacidad es muy ambigua a la hora de decir quién puede acceder y revelar tus datos personales, y quién no.
"Nosotros tendremos acceso, revelaremos y preservaremos tus datos personales, incluyendo contenidos (tales como el contenido de los correos electrónicos, otras comunicaciones privadas o archivos en sus carpetas privadas) cuando tengamos una creencia de buena fe de que el hacerlo es necesario para proteger a nuestros consumidores o para cumplir con los términos que rigen el uso de los servicios". 
No estoy sugiriendo que Microsoft y sus abogados están previendo tener un poder tan descomunal sobre tus datos, pero todos deberíamos ser muy cuidadosos a la hora de confiar en la "buena fe" de las corporaciones. Yo ni siquiera creo que algo como eso pueda existir. 

25 de julio de 2015

Por qué KXStudio ahorra mucho trabajo al migrar una radio a software libre

KXStudio, unas de las mejores distribuciones de software libre para quienes trabajan con diseño gráfico, audio y video, ha mudado su sitio web a http://kxstudio.linuxaudio.org debido a fallas y problemas que han tenido con Sourceforge.net.

Para quienes no lo sepan, KXStudio es una excelente distribución, actualmente basada en Ubuntu 14.04, pero con muchos cambios y adaptaciones para poder trabajar mejor con las últimas versiones de aplicaciones gráficas, de audio y video bajo software libre.


En la radio Alba Ciudad, emisora del Ministerio de la Cultura en Venezuela, usamos KXStudio porque su creador, conocido por el alias de falkTX, le incorporó algunas aplicaciones y scripts hechos por él mismo para lidiar con el problema de los servidores de audio, que anteriormente causaba grandes dolores de cabeza a todo aquel que intentara lidiar con aplicaciones de audio en software libre.

Voy a tratar de explicar esto de una forma muy sencilla, sin caer en detalles técnicos.

Pulseaudio vs. Jack

En el mundo GNU/Linux, hay aplicaciones de audio para usuarios comunes y corrientes, es decir, aquellos que simplemente quieren escuchar música o ver una película. Son aplicaciones que usan un sistema de sonido muy conocido dentro de Linux, llamado "PulseAudio"; entre ellas, caen también los navegadores web, como Firefox o Chrome, que necesitan usar el sistema de audio para reproducir videos de Youtube, música y similares.


Pero en el mundo del software libre también hay aplicaciones de audio hiperespecializadas, para profesionales del mundo de la música, la radio, el audio y el video: aplicaciones para estudios de grabación como Ardour (muy parecida a ProTools), aplicaciones para composición musical, aplicaciones para transmisión de audio, aplicaciones para aplicar filtros, ecos, reverberaciones, ecualización, monitoreo y distorsiones en tiempo real, aplicaciones para automatizar emisoras de radio. Estas aplicaciones, además, pueden conectarse entre sí de tal forma que el audio pase primero por una aplicación, se modifique y pase por otra. El audio puede provenir de instrumentos musicales, de micrófonos profesionales, de una consola o de una grabación. Puede ingresar al computador a través de una interfaz de audio PCI, USB o FireWire, o tal vez usando una tarjeta de audio común y corriente. Y la salida puede ir a unas cornetas o audífonos, pero también a un servidor de streaming en Internet.

Requieres entonces un sistema que permita "patchear" o conectar las aplicaciones de audio unas con otras. Para esto, se usa el sistema de audio "Jack" y una serie de aplicaciones adicionales, que te permiten justamente realizar el complejo trabajo que puede hacerse en un estudio de grabación o en un ambiente de audio en vivo.


El problema es que, tradicionalmente, las aplicaciones Jack y Pulseaudio nunca han sido compatibles unas con otras. Si estás usando una aplicación Pulseaudio, como tu navegador web para ver un video en Youtube, no podías usar un software Jack como Ardour o Rivendell, al menos no si no recurrías a trucos como colocar dos tarjetas de sonido en tu computador (una para Pulseaudio y otra para Jack), o saber cómo desactivar un servidor de audio y activar el otro.

Como saben, trabajo en una emisora de radio del Estado venezolano, la primera  en Venezuela migrada totalmente a software libre (usamos Rivendell y Audacity desde 2010... haz click aquí para conocer nuestra experiencia), en la que trabajan principalmente periodistas y comunicadores sociales. El principal trabajo de mis compañeros es el de realizar entrevistas, crear micros y producciones radiales, para colocarlas al aire en la emisora a través del sistema Rivendell, un software libre para automatizar el trabajo en una emisora de radio.

Y ellos querían hacer cosas sencillas, como tomar 5 minutos de audio de un video de Youtube, usar ese audio en el editor Audacity, crear un micro o un programa radial y subirlo al sistema Rivendell para que pudiera ponerse al aire. Pero, como expliqué antes, las aplicaciones Pulseaudio no se llevan bien con las aplicaciones Jack, al menos no nativamente, lo que creaba un sinfín de problemas técnicos con lo que nadie quería lidiar: el navegador no me suena, el Rivendell no arranca, etc.

Por fortuna, falkTX creó KXStudio: una distribución hecha para que ambos sistemas de audio pueden funcionar juntos de forma transparente e incluso interactuar entre sí, sin que se convierta en un problema para la persona que está trabajando.

Esto nos ofrecía lo mejor de los dos mundos: un sistema de sonido simple como Pulseaudio para aquel que sólo quería reproducir música, pero uno muy complejo como Jack para quien necesite ir mucho más lejos. Es por eso que, en Alba Ciudad, usamos KXStudio en la mayoría de las máquinas de la oficina, y la recomendamos ampliamente a emisoras comunitarias, alternativas y a quienquiera que trabaje con audio y video.

Si bien KXStudio puede descargarse como ISO, también puede instalarse por encima de una distribución más conocida, como Debian, Ubuntu o sus derivadas, usando sus repositorios.

La comunidad de personas que trabajan con KXStudio hacen vida en el foro de discusiones de LinuxMusicians, que lamentablemente está en inglés pero donde se ofrece mucha ayuda y se puede buscar soporte técnico.

Es muchísimo lo que podría hacerse con las aplicaciones de audio que vienen en los sistemas operativos libres, bien sea KXStudio o cualquier otro (Canaima, Debian, Ubuntu, etc.). Y de hecho, es mucho lo que se está haciendo, considerando que en Venezuela no hay academias de formación de audio en software libre.
Encuentro de radios comunitarias y software libre en Bolivia.
Foto: Alex Llumiquinga

Configurando KXStudio

 Una vez instalas KXStudio, sólo tienes que iniciar una aplicación que viene con ella, desarrollada por falkTX, llamada "Cadence", que debería estar en el Menú, en la sección de Sonido y Video.


La primera vez que la uses, ejecutas estos pasos:
  • En la pestaña System, activa la opción "Auto-start JACK or LADISH at login"
  • En ALSA Audio, selecciona en "Bridge type" la opción "Alsa ->Pulseaudio -> Jack (plugin)".
  • En Pulseaudio, oprime Start (de no estar activado) y deja marcada la opción "Auto-start at login"
  • Luego, oprime el botón "Configure". Se abrirá otra ventana. En la pestaña "Driver", selecciona ALSA y coloca los datos de tu tarjeta de sonido en "Device/Interface". Generalmente debería funcionar con los parámetros señalados.
  • Oprime Aceptar. Al cerrarse la ventana, oprime "Force restart" en la primera, y cierra la ventana.
  • Cadence permanecerá en ejecución (quedará un ícono en la barra de aplicaciones) y se ejecutará automáticamente cada vez que inicies el sistema operativo, encargándose de que Pulseaudio y Jack se inicien y trabajen juntos.

Ya hecho esto, podrás usar aplicaciones Jack y Pulseaudio de forma transparente y nativa. Incluso podrás usar Audacity en modo Jack, para poder grabar la salida de otras aplicaciones Jack. Pero a través del Pulseaudio JACK Sink, también podrás grabar todo lo que suene a través de un navegador web.

Podrías, por ejemplo, conectarte a Youtube y grabar parte del audio de un video, o conectarte a un concierto que se transmita en vivo por streaming (como los Tomorrowland, los conciertos SonARA que transmite Alba Ciudad o los Suena Caracas) y grabar su audio. Sólo tienes que asegurarte de que el dispositivo de captura que elijas en Audacity sea el "Pulseaudio JACK Sink".

Y podrías hacer muchísimo más. En Venezuela no existe la carrera de ingeniería de audio (existen cursos, generalmente brindados por empresas que venden paquetes comerciales de software y que enseñan a sus estudiantes que hay que usar ese paquete, en vez de incentivarlos a investigar, tener la mente abierta, probar todo lo que haya y crear nuevas herramientas y técnicas), pero ojalá el día que exista, sea enfocada en el uso de herramientas libres y no de productos comerciales, tan imposibles de comprar legalmente hoy en día.

21 de julio de 2015

Extraer canciones de un CD original se convierte en algo ilegal en Reino Unido

 La acción de “ripear” un CD de música, que consiste en extraer sus canciones y convertirlas a MP3 u otros formatos para poder disfrutar de ellas en un teléfono celular, una tableta o un reproductor de música, se ha convertido en algo ilegal en Reino Unido aún si el disco es original y legítimo, ello tras un dictamen de la Corte Suprema de ese país, según informó el diario The Independent el pasado lunes.

 La decisión también afecta a quienes intenten “ripear” un DVD para extraer sus películas.

La sentencia había estado en vigencia en el pasado, pero fue anulada con el fin de que quienes hayan comprado un disco original no tengan que pagar otra vez para tener las canciones o películas como archivos digitales para su uso personal. Pero la Corte Suprema ha echado para atrás la anulación, lo que significa que quienes mantienen los derechos de explotación de las canciones y películas, tienen derecho a una gran compensación por la “extracción ilegal” de canciones a partir de los discos.

La industria musical alega que el extraer música de CDs y películas de DVDs les cuesta unas 58 millones de libras esterinas (unos 90 millones de dólares), dinero que deberían recibir en compensación. Pero en la práctica, es difícil hacer cumplir esta sentencia, la cual pareciera ser principalmente simbólica, alega The Independent.

La sentencia afecta a quienes compraron legítimamente un disco, y desean extraer su música y películas de ellos con el fin de colocarla en aparatos portátiles, tales como tabletas, teléfonos inteligentes o reproductores de música. Pero también afecta a cualquiera que tome la música o las películas para su estudio ―tales como profesores que usan los videos en clases, o investigadores que analicen las películas― quienes ahora tendrán que pagar un monto adicional.

El gobierno británico permitía en el pasado que las personas extraigan música y películas para su uso personal. Pero los representantes de la industria musical, incluyendo Basca (la Academia Británica de Autores, Compositores y Escritores de Canciones, por sus siglas en inglés), la Musicians’ Union (Sindicato de Músicos) y UK Music (quienes se autodefinen como “un grupo que realiza campañas y lobbys, representando a cada parte de la industria musical en vivo y grabada”) introdujeron una apelación en la Corte Suprema, que la declaró procedente.

 Aunque anteriormente también era ilegal extraer música, las demandas y casos judiciales eran muy raros en Gran Bretaña, y la industria en dicho país usualmente ignoraba a quienes “ripeaban” música para uso personal y privado, señala The Independent.

14 de julio de 2015

Neptuno y Plutón: Unas cosas han cambiado, otras no

Hoy, una sonda de la NASA llegó al último de los nueve planetas clásicos, que aún no había sido visitado por artefactos humanos: Plutón. Hace casi 26 años, otra sonda de la NASA (el Voyager 2) llegaba por primera vez a Neptuno, el octavo planeta del Sistema Solar. Fue una de las poquísimas noticias buenas que hubo en ese terrible año, 1989, en el que el gobierno de Carlos Andrés Pérez convirtió en un desastre la vida de los venezolanos.

Aquella vez, las imágenes llegaron a la Tierra el mismo 25 de agosto, pero ninguno de los nerds venezolanos ansiosos de conocer a Neptuno pudimos verlo ese mismo día, excepto en un fugaz reporte de los noticieros de entonces. Los periódicos del país publicaron las fotos al día siguiente, pero eran casi todos en blanco y negro. Era la época antes de las redes sociales, las computadoras, los teléfonos inteligentes o Internet. Para llamar por teléfono, tenías que levantar el auricular y esperar varios minutos solamente para tener tono de marcado; nuestros gobernantes estaban creando las condiciones para justificar la privatización de la empresa telefónica Cantv, que ocurrió en 1991. No pudimos apreciar el hermoso color azul del octavo planeta sino hasta varias semanas después, cuando una revista (creo que Mecánica Popular, que usaba papel glasé) publicó las hermosas imágenes.


Y luego, el año siguiente, el famoso Almanaque Mundial también las tenía en sus páginas centrales, que eran dedicadas a astronomía. Guardé las revistas y los recortes por muchos años, hasta que los BBS e Internet hicieron innecesario guardar tantos papeles.

Hoy, cualquier niño de escuela puede encontrar las imágenes de Neptuno con una sencilla búsqueda en Internet, y cientos de millones de personas estamos viendo las imágenes de Plutón apenas minutos después de recibirlas de New Horizons.


Nos reímos, hacemos memes, nos burlamos de la forma de corazón que tiene una de sus manchas, o comparamos al planeta con la Estrella de la Muerte de Star Wars.

¡Cómo han cambiado algunas cosas en apenas 25 años! Mientras tanto, en Grecia el mismo Fondo Monetario Internacional que impuso una fórmula neoliberal en Venezuela aquel 1989, obligará en los próximos meses a privatizar numerosas empresas públicas helénicas, como parte de su "plan de rescate".

En nuestro planeta, algunas cosas han cambiado. Pero ciertas cosas siguen igualitas.

12 de julio de 2015

No permitamos que Venezuela sufra un pantallazo azul


En este artículo se intenta abordar una discusión un tanto difícil: el que muchos camaradas informáticos, jóvenes, partidarios del software libre, con un perfil de izquierda, en algún momento partidarios del proceso bolivariano y técnicos necesarios para que el Estado pueda desarrollar las aplicaciones requeridas para aumentar la transparencia, la eficiencia, la lucha contra la pobreza y se pueda eliminar la corrupción, de pronto han asumido una actitud apática con el gobierno bolivariano, ya no desean trabajar para él o incluso se han alejado del mismo.

Y es un hecho que muchos camaradas informáticos de la comunidad de software libre, que aplaudieron con gran alegría hace 11 años el Decreto Presidencial 3.390 firmado por el Presidente Hugo Chávez para ordenar la migración a software libre, poco a poco se fueron decepcionando. Algunos dejaron de apoyar abiertamente al gobierno, otros incluso se marcharon del país para hacer vida en otros lugares.

Hay muchas razones, y sin duda que cada caso es distinto. No voy a negar que en muchos casos hubo desclasamiento, aburguesamiento, desvinculación con los problemas del país o rechazo a los sectores populares. Pero también hay otras razones que todas y todos tenemos que entender.

Y creo que es necesario dedicar unos párrafos a explicar la forma de pensar de estos chamos y chamas quienes decidieron estudiar Informática, Computación o Sistemas.

Cómo funciona la mente de un informático 

A los informáticos y en particular a los programadores (los profesionales que crean los programas de computadoras que sostienen a la banca, la industria petrolera, los ministerios, las telecomunicaciones, etc.) nos gustan las reglas. Necesitamos reglas estrictas, bien establecidas, documentadas y probadas para lograr que los sistemas funcionen. Y necesitamos que las reglas funcionen y se cumplan estrictamente.

Un programa no es más que un conjunto de pasos necesarios para cumplir una tarea. Estos pasos deben cumplir un gran numero de reglas, para ser entendidos y ejecutados por un computador. Cualquier computadora moderna (incluyendo tu laptop, tableta, teléfono inteligente, los servidores del Banco de Venezuela o los de Google) están basados en la arquitectura de Von Neumann, y deben cumplir estrictamente un gran conjunto de reglas para que las aplicaciones modernas, que constan de millones de líneas de código, funcionen bien.

Las computadoras actuales no son como el HAL 9000 de Odisea del Espacio, o como Vikky, el computador de “Yo Robot”, que arbitrariamente deciden dejar de cumplir las reglas que los programadores humanos les implantaron. Si una computadora decidiera dejar de cumplir las reglas implantadas, no podríamos confiarles la banca, los cajeros automáticos, el pago de nóminas, los semáforos, las telecomunicaciones, los canales de televisión, el control de procesos en Pdvsa, Corpoelec o Hidroven, o tantas otras aplicaciones críticas.

La formación que tuvimos los informáticos, básicamente nos obligaba a pasar horas y horas desarrollando software a lo largo de nuestra carrera. Y el software que desarrollamos allá en la universidad casi nunca funciona a la primera. Cuando le entregas a la computadora tus líneas de código fuente por primera vez para que éstas se transformen en una aplicación, casi siempre la computadora te dirá que el programa tiene decenas, cientos o hasta miles de errores por reglas no cumplidas.

Los estudiantes de informática tuvimos (y tenemos) que pasar aún más horas haciendo “depuración”: descubrir qué reglas hemos roto, y corregir el software. Casi siempre los errores son humanos: no cumplimos alguna regla, y por eso el programa no funciona. O, en muchos casos, el error está en alguna de las aplicaciones con las que tenemos que interactuar: bibliotecas de funciones hechas por terceras personas, drivers, compiladores, interpretadores. Y tenemos que aprender a corregir las reglas que nosotros mismos hemos roto. Aprendemos a hacer un máximo esfuerzo por cumplir las reglas. A pesar de nuestros esfuerzos nos equivocamos mucho, lo que hace que seamos humildes. Pero sabemos que podemos corregirnos.

Entenderán, entonces, que para una persona con esa formación no es fácil vivir en la Venezuela actual, donde estamos dejando de cumplir las reglas, leyes y normas que nosotros mismos hemos escrito.

Tenemos una Constitución muy avanzada. Tenemos innumerables leyes y reglamentos, y todos los años creamos más. Pero pareciera que muchas de estas leyes pasan a ser letra muerta. Los motorizados y conductores incumplen las leyes de tránsito frente a los policías que deberían controlarlos. Los bachaqueros venden productos de la cesta básica en todas las salidas del Metro aún cuando eso está prohibido. Los locales comerciales de todo tipo venden productos a precios que equivalen a decenas de salarios mensuales de un trabajador. Y se burlan de nosotros mismos poniéndole una etiqueta de ”Precio Justo”. Los compradores callejeros de oro y dólares son ilegales, pero ejercen su oficio en toda la puerta del Palacio Federal Legislativo, sede de la Asamblea Nacional. Los malandros que roban cadenas van adonde ellos y les venden la mercancía, todo esto a 50 metros del recinto donde se hacen las leyes del país.

Total, que uno percibe que las personas que rompen e incumplen las reglas son las que les va mejor: los raspacupos y bachaqueros ganan impresionantes cantidades de dinero que les permiten viajar, comprarse aparatos y darse lujos a costa de romper todas las reglas que el gobierno intenta poner para limitar sus actividades. Quienes cumplimos las reglas terminamos ganando apenas algo más sobre el sueldo mínimo, vivimos arrimaos con nuestros padres, sin capacidad económica ni para comprarnos un par de zapatos, o un celular básico. Quienes rompen las reglas ganan cientos de miles de bolívares, viajan a todos lados, compran carros, apartamentos y electrodomésticos a través de gestores a quienes recompensan bien por sus servicios, y casi siempre les va muy bien, a pesar de que no son otra cosa sino sanguijuelas que viven de robarle al Estado.

Pocas veces los que rompen las reglas terminan sancionados, y es más: a veces el gobierno hace operativos para tratar de “atraerlos” y “hacer que se porten bien”, poniendo de lado a quienes siempre han cumplido las reglas. No debe ser fácil para una madre de barrio, que ha perdido hijos y familiares en las guerras entre pandillas, ver que el gobierno se acerca a éstas, a veces acompañados por artistas y celebridades, para ver si entregan las armas y se “portan bien”, en vez de aplicarles la ley como se debe. Una actitud que, lejos de favorecernos, nos cuesta votos porque, en todo caso, el gobierno debería acercarse a las víctimas de la inseguridad, no a sus transgresores.

Esto sin dejar de mencionar medidas que el gobierno ha tomado muchas veces, castigando a culpables e inocentes por igual cuando no ha sabido resolver determinados problemas. Por ejemplo: miles de personas usan sus cupos de viajero y electrónico para cometer irregularidades, pero la medida que se toma para resolver el problema es castigar a todo el mundo, inocentes y culpables por igual, recortando los cupos y poniendo más pasos burocráticos. Acción que, en gran medida, desfavoreció a prácticamente todo aquel que practica una profesión que requiere comprar equipos, aparatos, instrumentos o materias primas disponibles únicamente en el extranjero.

Esto estimula obviamente que más y más personas rompan las reglas. Recientemente algunas figuras del chavismo mediático criticaron con fuerza a Luis Vicente León por decir que cada vez más gente estaba optando por elbachaquerismo como nuevo “oficio”, dadas las impresionantes ganancias que se obtenían. Al margen de las profundas diferencias ideológicas que uno pueda tener con ese señor, ¿no es cierto lo que dijo? Ser bachaquero no requiere tener que estudiar 5 años en una universidad. No tienes que dar cuentas a jefes. No tienes mayores responsabilidades. Ni siquiera tienes que cumplir horario todo el tiempo, o presentarte todos los días a trabajar. Tienes ganancias muy superiores a las que puede tener un agricultor, un técnico, un trabajador de una fábrica o cualquier personas que haga parte de las fuerzas productivas del país. Y lo mejor: Sabes que estás violando innumerables leyes, pero ¡nadie te sanciona!

La Venezuela de la Pantalla Azul

En un computador, si una aplicación rompe las reglas, el sistema operativo la penaliza y hace que deje de funcionar. Una medida hecha para obligar a los humanos a revisar la aplicación y tomar los correctivos necesarios.

Si una aplicación que rompe las reglas no es penalizada, si la obligas a seguir funcionando con los errores que tiene, podría causar un caos enorme: un cajero automático que entregue menos dinero del solicitado, un semáforo que prenda las luces verdes en todas las direcciones, la válvula automatizada de un oleoducto que se abra más allá de su capacidad, una aplicación de nómina que deposite salarios incorrectos a los trabajadores, etc.

Peor aún: Si una aplicación que rompe las reglas continúa funcionando, podría causar el colapso completo del computador y de todas las otras aplicaciones. 

¿Recuerdan Windows 3.1 y Windows 95? Por razones técnicas en las que no profundizaremos, una aplicación que "se portaba mal" podía dañarse no sólo a sí misma, sino sobreescribir los espacios de memoria de otras aplicaciones, dañándolas también. Esto causaba en versiones antiguas de Windows los famosos "errores de pantalla azul". Como no había forma de evitar, en ese momento, que rompieran dichas reglas, las consecuencias eran catastróficas: el computador completo se guindaba.  Por una sola aplicación que “se portaba mal” y no era sancionada, todo el trabajo que estabas haciendo en las demás aplicaciones se perdía, y tenías que reiniciar tu equipo. 

Así siento a esta gran computadora llamada Venezuela en estos momentos: tenemos muchas aplicaciones problemáticas, que van dañando a las demás y amenazan al país completo de sufrir un peligroso error de pantalla azul. 

Hoy en día, sistemas operativos basados en Linux, MacOS o las versiones más nuevas de Windows actúan como una especie de superpolicía insobornable y no matraquero, que captura a una aplicación problemática en el momento en el que intenta invadir espacios de memoria de otras aplicaciones, y la extermina sin que dañe a las demás.

En nuestro país, la falta de sanciones ante la ruptura de reglas ha causado gravísimos problemas de inseguridad y delincuencia; corrupción en las empresas privadas y públicas; proliferación del bachaquerismo y el raspacupismo como nuevos oficios; escasez, especulación, largas colas y el desánimo de la población que continúa en los puestos productivos, pero piensa en abandonarlos. Necesitamos que el Estado revolucionario asuma su papel. Que funcione como lo hace Linux: sancionando a quienes no cumplen las reglas, antes de que contaminen a los demás.

Por otro lado: Por favor, entiendan un poco a los chamos informáticos y del software libre que están decepcionados con este proceso. Algunos ingresaron a un ministerio, emocionados para trabajar en un proyecto que les gustaba, con gente honesta y trabajadora. Y al principio les iba bien. Pero de pronto cambiaban al ministro, a su jefe y compañeros de trabajo, y de pronto entraba otro tipo de personas. Ordenaban destruir trabajos y proyectos anteriores, que costaron miles de horas de trabajo, esfuerzo, investigación y pruebas. Muchas veces, su trabajo era sustituido por aplicaciones propietarias, a veces mucho más ineficientes y que no estaban adaptadas para la realidad del país ni de nuestras leyes. Esto, en abierta desobediencia y desacato al Decreto 3.390 firmado por el Presidente Chávez, o a la Ley de Infogobierno aprobada durante el gobierno de Nicolás Maduro.

Y pronto conocías que la aplicación se compró porque el vendedor le ofreció jugosas comisiones al Director de Compras o de Informática. O, peor aún: se te acerca tu jefe y te ordena alterar bases de datos y borrar registros, para encubrir actos de corrupción. Y no te queda otra... no puedes renunciar porque tienes una familia que mantener, no puedes denunciarlos porque tu vida podría correr riesgo. No te queda otra sino hacerlo.

Y coño, los informáticos son informáticos... no políticos. Las y los chamos se decepcionan, luego viene una transnacional que les ofrece (aquí o en el exterior) un sueldo mucho mejor, y se van. Y perdemos gente valiosísima desde el punto de vista técnico y de investigación, con un gran conocimiento de cómo funciona el Estado y sus sistemas. Pero vamos llenando el Estado de corruptos que sólo saben comprar cosas carísimas para que les paguen comisión.

Con esto, no estoy generalizando ni diciendo que chavismo es sinónimo de corrupción. Creo que la mayoría de los líderes chavistas son honestos y trabajadores, pero muchos no lo son. Incluso a algún líder honesto se le puede colear algún funcionario en su grupo de confianza que sea corrupto. Y tienen que salir de ellos, ¡ya basta de hacernos los locos, de decir que esto no es nuestro problema y mirar para otro lado!
Por otro lado, tenemos una Ley de Infogobierno que las comunidades de software libre de otros países envidiarían, pero que casi todos los ministerios venezolanos evaden. Y lo peor es que la gente se siente revolucionaria y subversiva evadiéndola; van e instalan un Photoshop crackeado y se sienten como el Che Guevara. Y se justifican diciendo: "sí, yo sé que es malo e ilegal usarlo en el Estado, pero total, esto es un quemaíto, yo no le estoy dando plata a las transnacionales”. No entienden el meollo del problema.

Uruguay y Tabare Vázquez

Peor aún: tenemos miedo de que empiecen a repetirse errores del pasado. En un mensaje reciente escrito por un amigo en Facebook, se daba a conocer la reciente captura de una banda en España que había logrado que 20 mil personas “rasparan” su cupo de dólares. Allí se formó un debate interesante con varios camaradas, que resaltaban lo bueno de esta captura, pero también señalaban que estos 20 mil raspacupos lograron robarle al país, a lo sumo, unos 60 millones de dólares (20 mil personas x 3 mil dólares). Una cantidad que al principio nos parece enorme, pero que palidece comparada con otros escándalos que quienes vivimos en el mundo del software libre hemos conocido de cerca.

Por ejemplo, el convenio que Venezuela firmó con Uruguay en 2007, también por unos 60 millones de dólares, en los que una empresa del hijo de Tabaré Vázquez se comprometía a vender a Venezuela un software privativo llamado Genexus, del cual se anunció inicialmente que serviría para generar todo el software libre que necesitaba el Estado. Esto era tan tan bochornoso e ilógico, como pedirle a Monsanto que ponga a producir AgroPatria, pedirle a McDonald's que genere las políticas del Instituto Nacional de Nutrición, colocar a Coca Cola a distribuir agua potable o designar a Lorenzo Mendoza en el Ministerio de Alimentación. Al final, todo ese esfuerzo y dinero se perdió. No hubo presos, no hubo destituciones, ni siquiera inhabilitaciones administrativas. En todo caso, el castigo fue para los que denunciaron el asunto por Aporrea y otros lugares, que son tachados de ultrosos y conflictivos hasta el día de hoy.

Con bastante bochorno, nos enteramos que hace unos días nuevos actores del gobierno venezolano volvió a firmar convenios tecnológicos con este nuevo gobierno de Tabaré Vázquez, aunque los términos no se han dado a conocer. Exhortamos al camarada y ministro Rodolfo Marco Torres a recordar que en Venezuela existe una Ley de Infogobierno que exige el uso de software libre en toda la plataforma tecnológica del Estado venezolano, y que cualquier convenio que se firme con la República Oriental de Uruguay tiene que tener esto en cuenta.

Así como ese, durante estos años nos hemos enterado de otros casos, como las cédulas electrónicas o los famosos 25 mil millones de dólares que se llevaron las empresas de maletín. O los gastos en aplicaciones propietarias excesivamente costosas, como Oracle, SAP y similares, que son en estos momentos las columnas vertebrales de importantes instituciones como Pdvsa, Corpoelec o el Saime.

Cumplir las reglas y sancionar a quien no lo haga

En fin: Necesitamos acabar con esta impunidad. Necesitamos transparencia, necesitamos facilitar las denuncias, necesitamos actuaciones contundentes del Ministerio Público, la Contraloría, los cuerpos de inteligencia y los tribunales. Necesitamos que se haga entender a los bachaqueros que tienen que cumplir las reglas y buscar empleos formales y productivos, y a los empresarios, dueños de tiendas y de cadenas, que el romper las reglas tendrá severísimas consecuencias. Lo mismo tiene que hacerse en los ministerios.

Es cierto que parte de los problemas que vivimos son causados por factores externos con los que el gobierno bolivariano tiene que lidiar: Por un lado, la caída de los precios del petróleo es un factor que nadie hubiera podido prever. Además, la muerte del Comandante Chávez envalentonó a la derecha venezolana e internacional, que dice que “ahora o nunca” es el momento de restearse para acabar con el chavismo. Nadie puede negar el protagonismo de estos grupos en los sabotajes económicos, contrabando, especulación, en la propia corrupción dentro del Estado y otros problemas.

Pero también hay que entender que, si se hubiera enfrentado estos problemas con severidad, castigando a los que incumplen las leyes y robusteciéndolas de ser necesario, muchos de estos neogolpistas y corruptos se hubieran replegado y no estarían jugando a sabotear la economía venezolana, a contrabandear productos alimenticios o a sonreírle a Maduro en Miraflores para ver si le afloja unos dolaritos, para luego revenderlos en el mercado negro.

Sí, sé lo que muchos deben estar pensando: que somos tecnócratas que vivimos encapsulados en nuestro propio mundo, en una oficina llena de servidores, que no entendemos los problemas de Venezuela, que hay personas en sectores populares con necesidades gravísimas. Lo sé. Y es tal vez esa la razón por la que muchos continuamos apoyando a este gobierno: porque sabemos que otras personas, para nada vinculadas con las decisiones económicas, están echándole pichón en los barrios, en las aldeas, en sitios remotos ayudando a las personas en extrema pobreza, produciendo y dando el ejemplo. Seguimos con este gobierno, con este proceso revolucionario por ellos, gracias a ellos y trabajando con ellos. Porque si fuera por quienes han tomado las decisiones económicas, científicas, tecnológicas o por quienes deberían velar por el cumplimiento de las leyes, de seguro que no estaríamos aquí.  Simplemente no estaríamos en ningún lado.

Al final, una de las razones por las que uno sigue apoyando al proceso es porque uno sabe que la derecha hará las cosas aún peor, y estamos viendo las evidencias "en vivo y directo" en países como España o Grecia. Y coño, es terrible, es agotador, es a veces hasta frustrante estar peleando con todo el mundo: pelear con los caprilistas, con los leopoldistas y los guarimberos que quieren hundir el país aún más, desconociendo los logros en la lucha contra la pobreza que han habido en 15 años de gobierno bolivariano. Pero pelear en este lado con los choros con corbata que existen en los entes públicos y quieren comprar SAP y Oracle porque les ofrecen grandes comisiones. Pelear con los bachaqueros. Pelear con los dueños de los abastos y supermercados. Pelear con el Sundde, que pareciera que no hace nada. Pelear con los camaradas que están deprimidos o molestos, y quieren abandonarnos e irse. Pelear con Marea Socialista y otros camaradas de izquierda, que parecieran no entender el momento histórico. Pelear con VTV porque el canal se ha convertido en una repetidera de consignas que no permite el debate ni el surgimiento de nuevas ideas, y que a veces hasta se convierte en un showcase de productos de las transnacionales contra quienes luchamos. Pelear con el sistema de medios públicos, que olímpicamente ignoró la muerte del amigo y camarada José Luis Rey. Pelear con los camaradas que creen que hacer revolución es repetir consignas y gritarlas durísimo. Que creen que denunciar los problemas es deslealtad. Que creen que las personas que tienen que estar en los puestos claves son las que dicen “¡Sí señor, como usted ordene!” y no las que dicen “Camarada, creo que eso no funcionará, aquí le explico por qué y le presento una alternativa”.

Esas cosas están muy alejadas del debate sobre si el sistema económico debe ser el capitalismo o el socialismo. Porque, hasta donde sé, la Unión Soviética funcionó muy bien en lo productivo. Allá se acataban las reglas, se sancionaba fuertemente su violación y el delincuente era tratado con severidad. El "socialismo real" tenía muchos defectos y problemas que no queremos copiar, pero ese tipo de cosas sí deberíamos imitarlas.

Todos estamos dispuestos a seguir trabajando duramente en pro del proceso revolucionario, con el fin de acabar con la pobreza y la desigualdad, que no es un sueño sólo de Hugo Chávez o de Nicolás Maduro, sino de todos y cada uno de nosotros. Pero necesitamos un cambio radical en el gobierno bolivariano para lograrlo. Son cambios que no dependen de nosotros, sino de ustedes. Esperamos que den el paso adelante.