16 de julio de 2017

¿Por qué Google no muestra la página web del CNE?

En este momento ya es ampliamente conocido que, si abrimos el buscador web de Google y escribimos "CNE" intentando ubicar la dirección web de la página del Consejo Nacional Electoral (CNE, el ente que maneja los procesos electorales venezolanos), Google no nos llevará a la página de dicho ente electoral, como estamos acostumbrados. Nos mostrará como primer resultado, una página completamente distinta y que no tiene relación alguna con el poder electoral venezolano.


En este momento, el primer resultado que muestra Google es una página llamada "registronacional.com", que está llena de publicidad y que, aunque tiene algunas casillas para colocar un número de cédula y hacer búsquedas, no tiene nada que ver con el ente electoral venezolano.


Al seguir bajando en los resultados, la página web del CNE no aparece en ninguno de ellos.

¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué Google no muestra la página web oficial del CNE, www.cne.gob.ve, en los resultados de sus búsquedas? ¿Es una maniobra de esta página web contra el gobierno venezolano? Intentaremos responderlo en los próximos párrafos.

Precedentes


En procesos electorales pasados, en 2012 y 2013, la página web del Consejo Nacional Electoral (CNE) fue víctima de ataques cibernéticos que intentaban sacarla de funcionamiento, procedentes principalmente desde el exterior del país. Uno de los ataques ocurrió en abril de 2013, y obligó a una suspensión momentánea del Internet.

No es de extrañar que haya sido blanco de grupos de "hackers" y atacantes cibernéticos de todo tipo, dado que los medios de comunicación, en particular en países como España, Colombia y en la comunidad hispanohablante estadounidense, tienen una fortísima campaña en contra del gobierno venezolano, al que acusan de ser una "dictadura" de forma directa y constante. Por ello, la página del CNE se ha convertido en una especie de "trofeo" u objetivo muy deseado para atacantes de todo tipo: desde jóvenes "hackers" que buscan fama y reconocimiento, hasta grupos con objetivos políticos muy definidos.

Igualmente, no se descarta en este siglo XXI, en el que las grandes potencias están formando batallones de "ciberguerra", que algún país interesado en sabotear las elecciones venezolanas haya podido patrocinar, directa o indirectamente, ataques contra la página web del ente comicial venezolano.

El sacar de circulación a la página web del CNE en un día de elecciones tendría un efecto catastrófico en la credibilidad de nuestro sistema electoral: facilitaría el surgimiento de rumores indicando que el ente comicial está intentando ocultar o manipular los resultados de las elecciones, algo nada deseable dadas las tensiones que la oposición y sus aliados siempre han creado contra nuestro país.

Y ello a pesar de que la página web del CNE no está conectada con los sistemas de cómputo y de totalización del ente electoral. En varias ocasiones se nos ha explicado públicamente que son sistemas físicamente separados y colocados en redes distintas, y que, aún si la página web del CNE fuera vulnerada, eso no afecta al sistema de totalización.

Bloqueada para quienes no están en Venezuela


Por esa razón, en uno de estos procesos electorales el CNE, en conjunto con la empresa pública estatal Cantv, que lleva parte de sus sistemas informáticos, tomó una medida de seguridad extrema: bloqueó el acceso a la página web del CNE para que la misma no pueda ser accedida desde el exterior del país. Con esto, se buscaba limitar los ataques que los "hackers" o atacantes hacen desde el exterior contra la página del ente electoral.

Esto puede comprobarse muy fácilmente, entrando en el buscador y usando el comando "cache:" para verificar la copia que Google tiene almacenada de la página del CNE. Al colocar "cache:www.cne.gob.ve" en el buscador, nos arrojará un mensaje de error.


Igualmente, también hemos usado otras páginas web ubicadas en el exterior (como downforeveryoneorjustme.com o isitdownorjust.me), que nos confirman que la página web del CNE no les abre.


Y también hemos preguntado a amigos en el exterior, y la mayoría nos han confirmado que no pueden entrar a la página web del ente comicial venezolano, aunque parece que hay algunos países desde donde sí se puede entrar.

Ahora bien, ¿por qué bloquear el acceso de esa manera?

Bien: recordemos que un atacante informático nunca usará su propio computador para atacar una página web, pues de esa manera los cuerpos de seguridad podrían identificarlo muy fácilmente. Lo que hacen es apoderarse de computadores de terceras personas o empresas, y desde allí lanzan los ataques. Los atacantes casi siempre prefieren apoderarse de computadores y equipos usados por personas de otros países, pues ello dificulta mucho a los cuerpos de seguridad el proceder a nivel legal contra ellos.

Por ello es que los ataques que se realizan contra páginas web venezolanas casi siempre parecieran provenir de computadores del exterior, aún cuando los atacantes podrían ser personas que vivan en Venezuela.

El problema es que, al bloquear el acceso de la página web del CNE desde el exterior, si bien queda más protegida, también se causaron otras consecuencias indeseables, entre ellas que los buscadores web ya no pueden ver ni indexar dicha página web.

Cómo funciona un buscador web


Como sabemos, los buscadores web, como Google, necesitan verificar y catalogar todas las páginas web que ofrecen en sus resultados. Si usted hizo una página web, digamos www.mipagina.com, y desea que aparezca en Google, el buscador necesita entrar en esa página, verificar que existe y extraer datos fundamentales (su título, descripción, palabras claves, enlaces, etcétera), lo que le permite construir una especie de ficha determinando su importancia.

Para ello, Google usa unos programas especiales conocidos como "bots" o "arañas" que entran a cada página web del mundo y extraen sus datos. Estas "arañas" también verifican que la página web esté en funcionamiento, y si la página web ya no funciona más, la excluyen de los resultados de búsqueda. La de Google se llama "GoogleBot".

Sin embargo, recordemos que la página web del CNE está bloqueada para quienes estén fuera de Venezuela. Y los bots y arañas de Google están fuera de Venezuela, generalmente en Estados Unidos. Obviamente, cuando las arañas de Google intentan entrar a la página web del CNE, tendrán error de acceso. Para Google, la página web del CNE está caída. Es como si no existiera. Por lo que, automáticamente, será excluida de sus resultados de búsqueda.

En conclusión: la culpa del problema no la tiene Google en esta oportunidad. Es una consecuencia de una restricción de seguridad bastante severa que se tomó en el ente comicial venezolano luego de recibir fuertes ataques informáticos, restricción que en mi humilde opinión es justificada, pero que podría corregirse aunque ello requiere algo de trabajo.

Pero allí no termina la historia.

Crean páginas falsas para suplantar a la del CNE


Una vez algunas personas se dieron cuenta de que la página web del CNE estaba bloqueada, se dieron a la tarea de posicionar sus propias páginas web de tal forma que, cuando algún venezolano escriba "CNE" en el buscador de Google, aparezca una página web falsa como primer resultado.

Eso se logra a través de técnicas de posicionamiento en buscadores (lo que normalmente se conoce como "Search Engine Optimization" o SEO), que son usadas cotidianamente por webmasters y administradores de sitios web para lograr que sus páginas aparezcan mejor posicionadas en buscadores como Google y, por lo tanto, tengan más visitantes.

Para el momento de escribir esta nota, la página web que aparece de primera es una llamada registronacional.com. Hay que notar que no necesariamente lo hacen con propósitos malignos; muchas veces buscan simplemente colocar una página llena de publicidad de Google Adsense, con el fin de aprovechar la gran cantidad de visitantes y ganarse unos dólares. Sin embargo, esto causa confusión en las personas que desean entrar a la página web del CNE y no se aprendieron de memoria la dirección web del ente comicial, www.cne.gob.ve.

Sin embargo, sí pueden haber motivos innobles en estas páginas web falsas. En el pasado, delincuentes informáticos han creado páginas identicas a las de los bancos venezolanos, con el fin de engañar a las personas y lograr obtener sus datos personales para estafarlos: por ejemplo, engañan a una persona para hacerle entrar a una página falsa del Banco de Venezuela. La persona engañada colocará allí su número de tarjeta de débito y su contraseña, facilitándole a un atacante el poder estafarla o robarle información.

Esos delincuentes utilizaron las técnicas SEO para engañar a Google. Lograban así que, cuando alguien buscara "banco de venezuela" en Google, saliera su página falsa de primera en los resultados, en vez de la página real del Banco de Venezuela.

Esa es la razón por la que muchos bancos públicos y privados aconsejan a sus usuarios no usar buscadores web para entrar a sus páginas, sino escribir directamente en la barra del navegador la dirección web del banco.


Es importante que el CNE y el gobierno venezolano hagan una campaña similar, y le enseñen a la gente que, si desean entrar a la página web del CNE, tienen que escribir ellos mismos la dirección www.cne.gob.ve en la barra del navegador.

¿Es correcto bloquear a todos los que están fuera de Venezuela?


Sin duda que la medida tomada por el personal del CNE de bloquear la página web para que no pueda ser vista por quienes estén en el exterior, es una medida muy extrema. Total, las páginas web existen para que todo el mundo pueda verlas, incluyendo los venezolanos que viven en el extranjero y la prensa internacional. ¿De qué sirve tener una página web, si muy pocos la pueden ver?

Bien, quiero aclarar que no conozco a nadie del CNE que me lo haya podido explicar, pero creo que tengo algunos indicios de por qué tomaron esta decisión. En el mundo informático, las políticas de seguridad tienden a clasificarse en dos tipos:
  • Las permisivas: "permito el acceso a todos, y bloqueo solamente a quienes intenten atacarme". 
  • Las restrictivas: "bloqueo el acceso a todos, y le doy acceso solamente a aquellos en quienes yo confíe". 
Normalmente, en el mundo de las páginas web se usa el modelo permisivo: todos pueden entrar a una página web, pero cuando se detecta un ataque masivo, se bloquea únicamente las direcciones de los atacantes, ello para detener el ataque pero también para permitir que el resto del planeta pueda seguir viendo la página web.

La desventaja de ese método es que los atacantes pueden obtener nuevas direcciones IP desde donde atacarte. Direcciones que también hay que seguir bloqueando. El asunto se vuelve un juego del gato y el ratón, hasta que llegue un momento en el que el atacante ya no tenga más direcciones IP y finalmente se canse.

Sin embargo, ya hemos explicado que la página web del CNE es considerada un "trofeo" y hay muchos grupos que intentan atacarla, por razones políticas, militares, monetarias o de otra índole. Supongo que los ataques a la página web del CNE son tan frecuentes y desde tantos puntos distintos, y es tanto lo que se arriesga si esa página es vulnerada, atacada o sacada de circulación, que llegó un momento en el que, dados los recursos disponibles, los equipos de trabajo del CNE y de Cantv prefirieron tomar la medida de bloquearla para quienes estén fuera del país.

Yo, que tengo más de comunicador que de informático, por supuesto que preferiría una política permisiva, que permita que el mundo entero vea lo que aparece en la página web del CNE. Total, otros países que también están bajo ataque del Imperialismo, como Ecuador, mantienen en línea su página web, a la vista de todo el mundo a pesar de que también han tenido incidentes de seguridad.

Pero ello muy probablemente exigiría un equipo de seguridad informática mucho mayor al que se dispone actualmente. Es un tema de recursos, del que yo no puedo opinar porque no tengo conocimiento al respecto. Sólo sé que este ente comicial es el mismo al que tuvimos acosado en 2016 por la exigencia del referendo revocatorio, y en 2017 lo tenemos trabajando duramente con las elecciones de constituyentes (unas elecciones inéditas, con candidatos sectoriales y territoriales, que nunca se habían hecho en la historia) y las elecciones de gobernadores. Es decir: estoy casi seguro de que los informáticos del CNE están trabajando duramente.

Es cierto que existen aplicaciones y software para detección de intrusos, que a través de reglas pueden bloquear de forma automática la enorme mayoría de los ataques informáticos hechos contra un servidor web. Sin embargo, probablemente también hay temor a los llamados "errores zero-day", es decir, aquellos que se basan en vulnerabilidades absolutamente desconocidas para la gran mayoría de los expertos.

De cualquier forma, ya que la página del CNE es un "trofeo" para los atacantes informáticos, ninguna medida de seguridad está de sobra.

¿Puede el CNE desbloquear a Google?


También es cierto que el CNE podría desbloquear las direcciones IP que Google usa para su "Googlebot" (la araña de Google), con el fin de que Google sí pueda tener acceso a la página web del CNE, la pueda indexar y de nuevo aparezca en sus búsquedas.

Pero, por un lado, Google no lo pone fácil. En una de sus páginas de soporte, Google informa que no puede suministrar una lista de las direcciones IP que usan sus robots, debido a que "los intervalos de direcciones IP pueden variar, lo cual provocaría problemas a los webmasters que las hubieran incluido en su código". Por ello, recomiendan una técnica más compleja que consiste en extraer desde los logs las direcciones IP que afirmen ser de Googlebot y comprobarlas con un DNS inverso y con DNS tradicional.

Buscando en Internet se pueden conseguir algunas listas no oficiales de direcciones IP usadas por Googlebot, pero usar listas no oficiales en un caso tan serio como el sitio web del ente comicial venezolano, es algo muy poco profesional y que nunca me atrevería a recomendar, a menos que hubiera una cuidadosa comprobación y verificación de esas direcciones IP, por varias vías.

Por otro lado, hay que recordar que Google no es el único buscador, y que habría que hacer lo mismo desbloqueando las "arañas" de otros buscadores famosos, como Bing o Yandex.

En otras palabras: sí se puede desbloquear a Google para que el sitio web del CNE aparezca en él, pero exige trabajo y tiene sus retos técnicos. Exigirlo a un ente comicial al cual también tuvimos acosado en 2016 por la exigencia del referendo revocatorio, y este año tenemos acosado con las elecciones de constituyentes y las elecciones de gobernadores, de verdad que es bastante desproporcionado.

Ojalá se haga una buena campaña explicando a la gente que, para entrar a la página web del CNE, deben escribir la dirección en la barra del navegador; eso ayudaría a resolver parte del problema.

Actualizado el lunes 17 de julio


Este lunes, pudimos notar que el buscador Google ya muestra a la página web del CNE en sus resultados, cuando buscas "CNE" o "consejo nacional electoral" desde Venezuela.


Al parecer, esto se debe a que ya se eliminaron de la página web del CNE las restricciones que impedían al buscador Google el acceso. Al pedirle a Google la caché del sitio web del ente electoral (colocando el texto "cache:cne.gob.ve" en el buscador), se puede observar que Google ya puede acceder a la página web del CNE.


Igualmente, la restricción fue eliminada para otras páginas, como downforeveryoneorjustme.com o isitdownorjust.me, que hoy reportan que sí pueden ingresar a la página web del CNE.


También tengo algunos amigos en varios países que me informan que hoy sí pueden entrar a la página web del CNE, aunque hasta ayer no podían. Excelente que se haya tomado esa decisión.

2 de julio de 2017

El afiche de Desorden Público por los 20 años de "Plomo Revienta"



Yo no había querido meterme en la polémica contra el afiche de Desorden Público, porque creo que tengo buenas razones para no hacerlo.

Hace algunos años, en el chavismo muchísimos estábamos opuestos a que Desorden Público se presentara en los eventos del gobierno no sólo por su abierta posición en contra del chavismo, que manifestaban en sus conciertos dentro y fuera del país; no solo por una de sus canciones de 2015, que se convirtió en himno antigubernalmental; sino por el irrespeto a la canción "Dispersos" de Alí Primera, que ellos regrabaron alterando su letra (borraron a Camilo Torres, Livia Gouverneur y al Chema Saher de su versión y le cambiaron su sentido e intención).

Pero entonces nos dijeron que había que apoyarlos, que tenemos que ganárnoslos, que el ska es rebelde, que Caplis es un loco pero Horacio más sensato, que allí hay algunos panas que son chavistas, que es orden de no sé quién, que ellos se disculparon por la canción de Alí, bla bla bla, etc.
Al final, los panas cantaron su canción antichavista desde nuestras tarimas, hicieron que todo el mundo coreara en nuestros eventos la frase "Si van a seguir robando, cambiennos los ladrones" y cobraron su buen chequecito, firmado por el rrrrégimen que tanto adversan.

Es algo así como si metiéramos a Dame Pa' Matala en los conciertos antigubernamentales de Sin Mordaza, ellos cantaran sus canciones pro-revolución, hicieran que todo el público los coreara y aclamara, y todo con transmisión en vivo de Globovisión y VivoPlay. Y para colmo, hasta les pagaran muy bien. ¡Un exitazo, no joda!

Hoy, Desorden Público usa la portada de un disco que está cumpliendo 20 años para promocionar conciertos bien lejos de Venezuela, en Boston y en Los Angeles. Es un disco de 1997 con letras MUY rebeldes y una DURA crítica al puntofijismo. Es considerado por muchos su mejor trabajo por canciones como Allá Cayó, El racismo es una enfermedad, Valle de Balas, incluso le dedicaron una canción a El Chacal.

Y entonces estamos viendo desde nuestro lado análisis sobre los elementos que hay en la portada de un disco diseñado hace 20 años, pero intentando aplicarlos a nuestra realidad actual. Hay quien lo relaciona con el ataque de Oscar Pérez al TSJ, dado que aparece un avión en llamas. Hay quienes lo relacionan con los guarimberos por un muñequito chiquitico que, según algunos, tiene un escudo. Nadie señala, por cierto, que la Torre Norte del CSB que se está quemando es donde queda en la actualidad el despacho del Ministerio de la Cultura.

Por supuesto que, como dicen por allí, uno hubiera agradecido otra portada, otro afiche, dada nuestra difícil situación actual. Eso podríamos pedírselo a camaradas revolucionarios, pero ¿a unos tipos que llevan 18 años contra nosotros?

Caray, yo sé lo sensibles que estamos en estos momentos, pero a Desorden Público hay que criticarle cosas mucho más graves que un afiche. Ellos cambiaron la posición política que tenían para aquel entonces, y se convirtieron en aquello que tanto odiaban. Sus canciones de aquellos días quedaron en nuestros corazones como un triste recuerdo de lo que ellos eran y dejaron de ser.

Critiquémosle su cambio de posición. Critiquemos cómo intentaron destruir una canción de Alí Primera. Critiquemos su banalidad. Critiquémonos a nosotros mismos por estar colocándolos en tarima, con inmensos pagos, las mejores luces y la mejor tecnología, a pesar del rechazo del chavismo de base y de sus ex-fans por razones muy válidas.

Pero, ¿atacar con tanta dureza un afiche diseñado hace 20 años, en el momento cuando ellos tenían una posición que coincidía con la nuestra?

Todo lo contrario: yo siento que ese afiche es nuestro. Yo siento que ese muñequito con el escudo soy yo en 1997. Yo siento que en ese edificio en llamas estaban Ciliberto, Lepage, Piñerúa, Sucre Figarella, Petkoff... (en sentido figurado, por supuesto; yo no estoy de acuerdo con quemar a nadie). Pero ese afiche representaba nuestro sentimiento contra el sistema político, económico y social que existía en aquel momento, y que poco a poco intentamos cambiar desde que Chávez llegó al poder, a pesar de los defectos y errores que muchos puedan señalar.

Quienes cambiaron fueron ellos. Deberían hacerse para sus conciertos un afiche snob, con ellos en la portada mostrándose como viejitos sifrinos chéveres y felices, que se quejan de que no tienen nada para comer al mismo tiempo que viajan por todo Estados Unidos haciendo conciertos para sus fans, luchando por el retorno de aquello contra lo que cantaban.

¿Qué pasará en uno o dos años, cuándo todo se haya calmado, cuando las guarimbas de 2017 sean un recuerdo y Desorden Público vuelva a ser invitado al Suena Caracas, al Fimven o al Son Ara?

¿Veremos a los actuales autores de análisis semiológicos difundiendo nuevos carteles invitando a nuestros confundidos chamos a ir a ver a estos viejitos cantar contra el gobierno?

Aprendamos a mantener la coherencia entre nosotros, a escucharnos y a respetarnos un poquito.