27 de diciembre de 2015

No poder comprar ni un bombillo

Lo que pide la tienda Ferretotal por
un bombillo ahorrador: Bs. 3.843
en un país donde el sueldo mínimo
mensual es de Bs. 9.648

Cuando el Comandante Chávez llegó al poder, activó una serie de programas sociales imprescindibles para acabar con esa terrible desigualdad y pobreza que habían dejado gobiernos pasados. Estos planes formaban parte de una transición, pues todos sabíamos que un gobierno socialista no podía ser eternamente asistencialista, sino que tenía que enseñarnos cómo resolver nuestros problemas.

Pero la manipulación mediática desde la derecha, unida a la pésima política comunicacional de nuestro lado, hizo sentir a millones de personas de la mal llamada clase media, que ellos eran el enemigo, aún cuando no lo eran.

Un meme muy famoso que circula por redes sociales lo aclara de forma muy didáctica. Palabras más, palabras menos, nos dice que:

Cuando hablamos de burgueses, no nos referimos a ti, que eres un simple y pendejo asalariado que trabaja para un patrón. ¡Nos referimos a los dueños de los grandes medios de producción, de las grandes empresas, de las grandes fábricas!

Algo tan simple como eso no pudo ser explicado convincentemente, y en ese momento 4 millones de personas  (hoy 8 millones) que viven en las urbanizaciones y hasta en nuestros barrios se han declarado en defensa de la burguesía y del gran empresariado venezolano y multinacional, que jamás movería ni un dedo por defendernos a nosotros, la masa de trabajadores que hemos construido este país.

Durante los primeros años del proceso bolivariano, estas personas de la clase media en realidad nunca perdieron nada. Más bien ganaron, gracias a decisiones del gobierno como los créditos indexados, programas como los de los automóviles Chery, o con la simple decisión de que el Estado continuase siendo el dueño de Corpoelec, Hidroven, Cantv, Movilnet, el Banco de Venezuela o las universidades autónomas, evitándose que los bolsillos de los venezolanos fueran destrozados por las cuotas mucho más altas que cobrarían estas empresas e instituciones de estar en manos privadas. Para cualquier referencia, pregunten a habitantes de Colombia, España u otros países cuánto pagan ellos por electricidad, teléfono, agua y otros servicios públicos, y compare los costos en función del porcentaje de sus sueldos que deben dedicar a esto.

Yo tengo que agradecer el haberme graduado en la Universidad Central de Venezuela, algo que jamás hubiera podido lograr si Rafael Caldera y Henrique Salas Römer hubieran concretado sus ideas de privatizar las universidades autónomas. Y cientos de miles de personas lograron graduarse en universidades como la UBV, la UNEFA, la UNESR y tantas otras que nunca se hubieran creado o ampliado de no haber llegado Chávez al poder.

Pero la mejor ganancia que pudo traer este proceso es la paz. El que millones de personas salieran de la pobreza crítica y hubiera menos desigualdad, contribuyó a evitar que se tomaran caminos violentos para intentar acabar con la pobreza, como ocurrió en países vecinos que aún experimentan las consecuencias de ello, costándole la vida a cientos de miles de personas y dejando millones de desplazados.

La vida no es como las películas Terminator o "Volver al Futuro", en las que hay varias líneas de tiempo distintas, y para conocerlas sólo hay que cambiar de DVD. Es imposible conocer cómo sería la "línea de tiempo" de una Venezuela paralela, en la que Hugo Chávez nunca hubiera llegado al poder. Pero si me tocara apostar, yo diría que, sin él, la gran mayoría de los venezolanos estaríamos viviendo un presente mucho más oscuro y violento que el que vivimos hoy, por difícil que nos resulte creerlo.

Ni un bombillo

El problema es que, al arreciar la guerra económica, la clase media sí comenzó a sentir que se le quitaban cosas. Por ejemplo, la simple capacidad de comprar un bombillo: antes se podía conseguir el de filamento a Bs. 20, y el ahorrador a Bs. 200. Pero en estos momentos los de filamento cuestan Bs. 600 y los ahorradores Bs. 3.500 o más. Es decir, una persona que gana sueldo mínimo, no puede pagar 3 bombillos ahorradores con un mes de salario. Y un solo bombillo de filamento cuesta más de lo que una familia paga por un mes de servicio eléctrico.

Pongo el ejemplo del bombillo, pero en realidad está pasando con casi cualquier artículo importado que necesitemos, incluyendo alimentos, medicinas, repuestos, artículos personales, piezas y lo que sea. Hay quien alega que esto pasa porque no tenemos capacidad de producción en el país, y eso en parte es verdad. Pero también es cierto que no existe ningún país en el mundo que produzca el 100 por ciento de los bienes que consumen sus habitantes.

Claro, que los clase media vivimos en una burbuja particular egoísta y que sólo vela por nuestros propios intereses. No vemos ni siquiera al barrio que tenemos al frente, que gracias a la Revolución ha sido rehabilitado, mejorado, cuenta con mejores servicios públicos, salud primaria, mejor educación, Canaimitas y un operativo Barrio Nuevo Barrio Tricolor que mejora enormemente la infraestructura de los hogares. Mucho menos nos damos cuenta de lo que ocurre en una comunidad en pobreza crítica, que ni siquiera tienen acceso a electricidad, agua potable ni aguas servidas, y de pronto llega el gobierno e instala una Base de Misiones que les cambia enormemente la vida.

¿Quién tiene la culpa de que la clase media no se entere de estos grandes logros sociales? ¿Está bien culparlos a ellos de que, gracias al cine y las series de televisión, conozcan mucho mejor la ciudad de Nueva York que una comunidad en pobreza crítica a 2 kilómetros de distancia? ¿Y de que sólo salgan de esa burbuja de cristal cuando todos aquellos bienes que siempre habían podido comprar, de pronto se escapan de su alcance?

Cajas negras

Por supuesto, no era el gobierno de Maduro el que nos está quitando la posibilidad de comprar un bombillo. Pero todo este proceso de importación y venta de productos y bienes funciona como una enorme caja negra cuyo funcionamiento los ciudadanos desconocemos con exactitud.
  • Por un lado, CencoEx entrega los dólares generalmente a grandes empresarios para que éstos importan productos. 
  • Al parecer, los empresarios son unos corruptos que revenden una parte de los dólares para sacarles grandes ganancias, e importan mucho menos productos de lo que debieron importar.
  • Pero en CencoEx aparentemente no fiscalizan a los empresarios como debieran, porque al parecer son una mafia de corruptos. 
  • Tampoco hay mayor fiscalización hacia CencoEx, y la prueba es que en 2013 se perdieron 25 mil millones de dólares, robados por empresarios a través de empresas de maletín con la complicidad de Cadivi/CencoEx, y no hay mayores culpables por esta bochornosa acción.
  • Luego, en las aduanas hay más corrupción. 
  • La Guardia Nacional Bolivariana también agrega corrupción. 
  • En el ente de supervisión de precios, el Sundde, también hay ineficiencia y corrupción. 
  • La creación de un "Comando Nacional de Precios Justos" no ayudó absolutamente en nada a resolver los problemas.
Esta imposibilidad de conocer exactamente lo que pasa, permite a la derecha culpar al gobierno, y el gobierno se defiende culpando a la derecha. 

En estos días vi en VTV al presidente de Sundde diciendo en una entrevista, con absoluta tranquilidad, que el Estado venezolano provee prácticamente la totalidad de las divisas para importaciones, a precio preferencial. Señaló que el argumento de los empresarios, de que ellos tienen que vender los productos a precio de dólar paralelo porque el Estado no les da dólares preferenciales, es absolutamente falso. Pero no explicó por qué el 95 por ciento de los artículos a la venta en la mayoría de las tiendas se sigue vendiendo a precio de dólar paralelo.

Es decir, culpa únicamente a los empresarios, de la misma manera que un vigilante que se quedó dormido culpa únicamente a los ladrones por el robo que acaban de sufrir, y trata de eximir su propia culpa.

Por su parte, los empresarios culpan al gobierno de Maduro de no darle suficientes dólares, de regular los precios de forma absurda, de aumentar los sueldos constantemente, de no permitirles despedir trabajadores, etcétera.

Al final, tras dos años largos de guerra económica en la que ambos bandos se echan la culpa sin resolverse el problema, el 99 por ciento de los mortales seguimos desconociendo exactamente lo que pasa, lo que se termina traduciendo en los resultados electorales del pasado 6 de diciembre. ¿Alguien podía esperar otra cosa?

Entonces, a veces prendo VTV y veo a algún ministro diciendo que se hizo un operativo de entrega de bombillos ahorradores en la comunidad del barrio tal, donde les regalaron los bombillos porque el gobierno bolivariano y chavista quiere que todo el mundo viva bien. ¡Que esto sí es socialismo! Y me alegra mucho por los beneficiados.

Pero yo también soy un ser humano, vivo en una zona de esta mal llamada clase media, y no puedo comprar bombillos. La gran mayoría de mis vecinos tampoco. Las ferreterías están llenas de bombillos, pero no podemos comprar ni uno por su precio cada vez más desenfrenado.

Y no quiero ir al consejo comunal, para que le pidan al ministerio un operativo de regalo de bombillos.

Sólo quiero recuperar la capacidad que tenía hace dos o tres años, de comprar bombillos sin perder el 90 por ciento de mi salario mensual en ello. Y que todos mis vecinos puedan recuperar esa capacidad. Porque mientras ellos no la recuperen, JAMÁS vamos a poder acercarnos a ellos para intentar convencerlos de que la revolución bolivariana es una opción válida.

Jamás podremos hacerlo.

Ni con 100 mil campañas comunicacionales, ni trayendo a los mejores publicistas del mundo, ni haciendo 5 mil mesas de trabajo para firmar tres mil manifiestos de apoyo a la Revolución, ni haciendo 45 mil Corazones Llaneros o 600 mil Suena Caracas, ni trayendo a Nicky Jam, Gilberto Santarrosa, Jerry Rivera o Chino y Nacho. Ni resucitando a Michael Jackson, Héctor Lavoe o Rocío Durcal. Nada de eso servirá para recuperar apoyo.

Hasta que estos vecinos (personas que viven en edificios residenciales del este de Caracas, que no son burgueses ni pequeño-burgueses, sino simples trabajadores y profesionales asalariados) no puedan recuperar las capacidades adquisitivas que tenían hace unos años, nunca podremos convencerlos de que este es el camino correcto.

Y ellos votan. Y su voto vale.

Si el recuperar esa capacidad adquisitiva implica multar y cerrar a buena parte de los importadores del país y que el Estado tenga que asumir su actividad, pues ¡bienvenida sea esta decisión! Si los puertos son del Estado y si las aduanas son del Estado, pues que las importadoras también lo sean. Y si los distribuidores finales tampoco quieren entender que trabajan para un pueblo y un país que quiere ser libre y soberano, ¡pues que también sean asimilados!

Esperemos que las decisiones económicas que se tomen en los próximos días no sean más de lo mismo. Si no hay acciones radicales, valientes y contundentes que puedan acabar con la guerra económica en los próximos meses, todos sabremos que no podremos salir bien librados de los procesos electorales que la derecha intentará en los próximos meses para acabar con el gobierno de Nicolás Maduro.

15 de diciembre de 2015

Propuestas para el mejoramiento de Cantv y Movilnet



Este martes, el Presidente Nicolás Maduro recibió a miles de trabajadores de las empresas estatales de telecomunicaciones Cantv y Movilnet, quienes marcharon en contra de la posible privatización de la empresa, que podría ser emprendida por factores de derecha que asumirán el parlamento venezolano el próximo 5 de enero.

El presidente Maduro se comprometió a luchar contra las amenazas, pero también les pidió a los trabajadores hacer un plan de mejoramiento, ampliación y rectificación de todos los servicios de telecomunicación que presta la empresa estatal, ello ante las numerosas quejas del público por fallas en el servicio. “En Cantv existe la necesidad de una profunda rectificación y renacimiento. ¡Hay muchas cosas que mejorar en servicio! ¡Escuchemos al pueblo!”, señaló el Jefe de Estado.  Maduro pidió a los trabajadores de la empresa generar un documento “desde abajo hacia arriba”, con participación fundamental de la clase obrera y trabajadora, para el mejoramiento de la empresa. Dicho plan debería ser entregado el próximo martes 22 por voceros de los trabajadores.

Al respecto, presento aquí una serie de problemas y sugerencias no sólo mías, sino hechas por personas con quienes converso a diario, con colectivos, con personas que viven en diferentes sectores populares, justamente con el fin de que estos problemas puedan ser corregidos. Es de notar que estos problemas son desde el punto de vista de usuarios y personas externas a la empresa.

Aquí vamos:

Cantv y Movilnet deben usarse para llevar Internet a los barrios

No se puede negar que una de las principales y más admirables virtudes de Cantv, es que ha dedicado parte de su trabajo a llegar a rincones del país que no serían prioritarios para una empresa privada transnacional: sectores remotos, aldeas, pueblos muy pequeños. Esta política tiene que mantenerse y expandirse.

Sin embargo, hay otra realidad que no se puede negar: Los planes de Internet no benefician a la mayor parte del pueblo de los barrios y sectores populares de las grandes ciudades, lo que es inaceptable bajo una revolución socialista como la nuestra.

El plan ABA de Cantv, que tiene casi 20 años y utiliza tecnología ADSL, fue concebido en la Cantv privatizada de los años 90 como un plan para los habitantes de las urbanizaciones de clase media y no para los barrios de las ciudades, que tienen particularidades propias por nuestra geografía. Para instalar ABA, hay que tener una línea telefónica tradicional (cableado de cobre), las cuales son muy costosas de colocar en los barrios montañosos de Caracas y otras ciudades. Allí la mayoría de la gente tiene teléfonos “Habla ya”, que son inalámbricos pero no sirven para instalar ABA basado en ADSL.

Nuestros sectores populares, donde vive un gran porcentaje de personas leales al proceso revolucionario, DEBEN poder recibir Internet de alta calidad.

Una alternativa es el Internet a través de GSM (módems inalámbricos y celulares), pero lamentablemente éste tiene una terrible calidad en el oeste de Caracas y en los sectores populares. Además, los planes de datos GSM de Movilnet y Cantv ofrecen, a lo sumo, 1500 MB de ancho de banda mensual a un precio costosísimo. Ésta limitación en el ancho de banda dificulta o imposibilita ver videos o hacer descargas de archivos (un video de 10 minutos a 720p puede llevarse 150 MB, esto significa que una persona con este plan no puede ver sino unos diez videos al mes).

En contraste, una persona de clase media con ABA basado en ADSL sólo tiene limitaciones en torno a velocidad, más no en límite de descargas. Aún si tienes Internet relativamente lento, puedes dejar pausado un video hasta que descargue, o puedes dejar un archivo descargando durante la noche, y descargar decenas de gigabytes de información cada mes. Las personas en los sectores populares no pueden hacer esto.

Además, desde hace años es imposible comprar módems 3G de ningún tipo, en particular los USB, que serían ideales para las Canaimitas (entiéndase que la Canaimita es el computador más distribuido en el país).

Por ello, sugerimos:
  • Mejorar toda la infraestructura de celdas y antenas que suministran conectividad 3G (o superior), dando prioridad a los barrios y sectores populares de las ciudades, así como en las instituciones públicas, centros educativos y de investigación.
  • Ofrecer nuevamente módems USB para acceso inalámbrico a esta plataforma, asegurándose de que funcionen nativamente en el software libre de las Canaimitas (Canaima GNU/Linux 3.0).
  • Ofrecer planes de Internet inalámbrico (3G o superior) a precios justos, para que toda persona en los barrios y sectores populares pueda pagarlos. Estos planes deben ofrecer ancho de banda mensual suficiente para que una persona pueda disfrutar de Internet sin sufrir demasiadas limitaciones (ofreciendo al menos 20 GB mensuales, que es lo que ofrecen empresas en otros países latinoamericanos).
  • Los urbanismos de la Gran Misión Vivienda Venezuela deben tener también todas las facilidades para poder instalarse bien sea ABA tradicional, o ABA móvil.
  • No se debe ofrecer menos de 2 MB/segundo de velocidad.

La clase media se queja porque su Internet es sólo de  2 MB/s, pero millones de personas en las grandes ciudades ni siquiera tienen acceso a Internet. Hay que llevarles Internet a ellos, así como a los sectores más remotos del país.

Los planes de Internet Equipado no deben ser para la clase media solamente

El Plan Internet Equipado permitía a los venezolanos la compra de un computador o laptop marca VIT, pagándola a través de la factura telefónica en 24 cómodas cuotas, y fue sin duda valiosísimo para muchas personas que no podían adquirir un computador. Dicho plan aparentemente fue suspendido por los problemas económicos que vive el país actualmente.

Pero este plan estaba disponible principalmente para los sectores de clase media, pues era sólo para quienes tuvieran una línea telefónica  tradicional. Una persona que viviera en un barrio al cual no llegaran las líneas telefónicas tradicionales (justamente el sector más vulnerable de la sociedad) no podía ser beneficiado por este plan.

Se sugiere reactivarlo y expandirlo, dando énfasis a los sectores populares, buscando una forma de asegurar el pago.

Se sugiere, además, continuar ofreciendo estos computadores con una distribución de software libre debidamente actualizada, e incluir en ellos grandes cantidades de contenidos elaborados por el gobierno bolivariano (películas de la Villa del Cine, documentales, libros electrónicos provistos por las editoriales del Estado, revistas en formato PDF, música emitida por el Cendis, etcétera).

Cantv debe usarse para tener una plataforma nacional propia

Las revelaciones de Juan Assange, Edward Snowden y otros especialistas, de que Venezuela y otros países latinoamericanos han sido espiados cuando sus líderes utilizan plataformas informáticas suministradas por empresas estadounidenses (Google, Twitter, Facebook, Apple, WhatsApp, Microsoft, etc.) es razón más que suficiente para que el país implemente lo antes posible, diversos servicios:
  • Correo institucional nacional, propio, basado en una plataforma web altamente encriptada, con un buzón de correo de varios gigabytes de espacio, con el fin de reemplazar las sepiternas cuentas de Gmail que se ven en todos lados. Este servicio podría tener varios planes dependiendo del tamaño del buzón, de tal forma que sea rentable.
  • Plataforma de mensajería instantánea nacional, encriptada, con servidores en Venezuela y que suministre clientes (aplicaciones) para Android, iPhone y Blackberry, con el fin de reemplazar las plataformas de mensajería Whatsapp, BBpin y similares, que son fácilmente espiables.
  • Facilitar a los sitios web del Estado venezolano una plataforma nacional, propia, para subir y compartir videos y audios, que pueda ser usada en lugar de Youtube por diferentes razones (soberanía, evitar que los videos sean tumbados, ahorro de dinero al disminuirse el uso de las costosas conexiones internacionales).
  • Mejorar y comercializar la plataforma de "hosting" de Internet de Cantv, para que los particulares y empresas privadas  que deseen un sitio web en Venezuela puedan pagarlo en bolívares. 
Es importante concretar los planes para crear una gran red de Internet latinoamericana, que nos interconecte y evite que el tráfico de Internet entre países hermanos tenga que pasar primero por Estados Unidos. También es importante finalizar la instalación de grandes troncales de fibra óptica hacia los llanos y el sur de Venezuela.

Cantv debe asegurarse de que los sistemas de Wifi instalados en las plazas públicas  funcionen

Por razones que se desconocen, los Wifis que se instalan en plazas públicas, universidades y similares dejan de funcionar a los pocos días de instalarse (uno puede conectarse pero no puede navegar, y en otros casos no hay direcciones IP disponibles), lo que deja una mala imagen del gobierno bolivariano. Hay que detectar la causa de este problema y solucionarla.

Movilnet debe corregir los gravísimos problemas en su plataforma de voz

En la ciudad de Caracas, en un teléfono celular Movilnet con tecnología 3G, es frecuente que haya que intentar marcar un teléfono 5 ó 6 veces para que la llamada salga, y cuando por fin se establece la conexión, es frecuente que la misma se caiga a los pocos minutos, o se entrecorte. Esto depende mucho del sector, pero en el centro de Caracas pasa con infinita frecuencia.

Movilnet debe facilitar los pagos

Para los usuarios, pagar el servicio Movilnet se ha vuelto muy difícil porque la plataforma deja de funcionar, y muchos se han quedado sin servicio aún teniendo el dinero para cancelar la deuda. La plataforma para pagar Movilnet con tarjetas prepago se dañó un día antes de las elecciones legislativas, y se mantuvo dañada hasta el lunes 14 de diciembre. ¿Por qué ocurre esto? ¡Debe corregirse!

Desde hace meses, el poder pagar Movilnet a través de la plataforma en línea del Banco de Venezuela se ha vuelto imposible. ¿Por qué pasa esto? ¿Por qué nadie lo arregla?

Movilnet debe corregir los terribles problemas en su plataforma de datos

En el centro y oeste de Caracas, el GSM de Movilnet es tremendamente inestable, se cae con mucha frecuencia, viene y se va, e impide disfrutar adecuadamente del servicio. Al parecer, eso también pasa en otras ciudades. En el este de Caracas funciona mucho mejor. ¿No debería funcionar bien en ambas zonas?

Si bien Movilnet es la empresa de tecnología celular más económica, barato no debería ser sinónimo de malo o ineficiente. Los planes Movilnet también están muy limitados a nivel de tráfico de datos, pues permiten sólo hasta 1500 MB de datos mensuales.

Cantv debe acabar con las mafias de técnicos corruptos que sólo solucionan cuando se les "moja la mano"

Desde hace años, en muchas urbanizaciones se reporta que “no hay pares disponibles” para instalar nuevos ABA de Cantv ni nuevas líneas telefónicas, al parecer por limitaciones en las centrales. Esto ha creado redes y mafias de técnicos corruptos, que te instalan el ABA por un alto precio ilegal y que contrastan con la gran mayoría de los trabajadores de la empresa, que son personas honestas y, en muchos casos, revolucionarias.

Debe abrirse nuevamente la posibilidad del crecimiento en líneas telefónicas y pares para ABA, y debe desmontarse estas redes de corrupción. Igualmente, hay que solucionar los problemas que pueden tener algunas centrales telefónicas e instalaciones de ABA, que causan una inmensa lentitud en la navegación.  Muchas personas que contratan planes de 10 MB/s no pasan de 2 MB/s por culpa de estos problemas, que deben ser corregidos.

Cantv debe ofrecer planes de Internet para quienes necesiten subir contenidos

La tecnología  ADSL usada para ABA de Cantv, está enfocada principalmente en descargar archivos, pero no en subirlos. Muchas personas que trabajan con Internet requerimos planes y alternativas que nos permitan subir videos y archivos sin tener que tardar horas en estas tareas. Se sugiere la creación de planes que ofrezcan una mejor velocidad para subir archivos.

Cantv debe migrar a software libre, paulatinamente pero sin pausa
 
El usar tecnologías libres permitirá asegurar nuestra seguridad e independencia tecnológica, al darnos la posibilidad de examinar el código fuente y asegurarnos de que no hay puertas traseras en el mismo que permita espiarnos. Además. Cantv se ahorrará millones de dólares en licencias

El usar software libre es exigido por la Ley de Infogobierno aprobada por la Asamblea Nacional en 2013, así como por la Ley del Plan de la Patria. Es importante adiestrar al personal para el uso de tecnologías libres dentro de la empresa.

Cantv debe crear plataformas para colocar en ellas contenidos venezolanos

Sería interesante crear un gran sitio nacional en el que todos los contenidos creados por las instituciones del gobierno bolivariano puedan colocarse en línea, con el fin de ayudar a difundir la cultura venezolana dentro y fuera del país: películas, libros, música, contenidos de las Canaimitas, etcétera. En algún momento el entonces ministro de Cultura, Pedro Calzadilla, intentó hacer esto, pero el sitio web fue borrado.  Debería reactivarse este proyecto, y fortalecerlo bien.

Este sitio web podría servir como portada o gran portal para las tabletas Canaima, que actualmente se distribuyen sin contenidos y son usadas por la mayoría de sus usuarios para navegar en Youtube y demás sitios de Google.

Cantv debe prepararse para los aumentos de consumo de Internet debido a decisiones de Facebook, Youtube, Twitter y otros sitios web

Sitios web como Youtube aumentan constantemente la calidad y ancho de banda de sus vídeos. Páginas como Facebook y Twitter idean nuevas opciones, como videos que se autorreproducen, tuits con hasta 4 fotos, etc. Estas nuevas opciones consumen más y más ancho de banda, y cuando millones de personas de pronto reciben una nueva opción, eso ralentiza el Internet de todos los venezolanos. Cada vez que un sitio web de éstos decide incorporar nuevas opciones, el país requerirá más y más ancho de banda para poder suplir la demanda.

Es de destacar que Google, Youtube y Facebook son, según Alexa.com, los tres sitios web más visitados por los venezolanos, por lo que esto no es un problema trivial.

Por ende, es importante colocar en los planes de expansión de Cantv los recursos para el constante aumento de ancho de banda. Igualmente, implementar mecanismos de caché y proxies para intentar disminuir el consumo de dicho ancho de banda.

Hay que solucionar la carencia de teléfonos celulares y otros equipos

En la actualidad, es imposible conseguir teléfonos celulares, lo que ha llevado a la quiebra o cierre a numerosos agentes autorizados Movilnet. En las instituciones públicas a veces se hacen operativos de venta de celulares, pero son cerrados, limitados y son poquísimos quienes se benefician, generalmente ocurriendo trampas y actos de corrupción.

Se comprende que las causas están en la prioridad que se debe tener a la hora de usar las divisas en un momento en el que el precio del petróleo está cayendo rápidamente, pero hace falta buscar alternativas.

El poder crear fábricas de microprocesadores, chips, pantallas, teclados y otros elementos que se usan en los teléfonos celulares y computadores sin duda que no es fácil, pero se tiene que avanzar en ese camino para poder dejar de depender de la importación de materias primas para estos aparatos. Pero pedimos mantenerse alejados de ideas como las de "zonas económicas especiales" en las cuales se supriman derechos laborales, con el fin de hacerlas competitivas con las maquilas de otros países.

Hay que corregir problemas en la plataforma TDA

El TDA es uno de los grandes éxitos de Cantv y del gobierno revolucionario. Funciona bastante bien, pero hay unos pocos detallitos: Los decodificadores de TDA marca Novatech son poco robustos y se guindan mucho cuando la señal de las antenas transmisoras no es lo suficientemente fuerte. Debería buscarse una marca que, en vez de guindarse, simplemente dé un mensaje de error y no obligue a apagarlas y prenderlas.

Se debería iniciar la comercialización de decodificadores TDA USB, que se puedan conectar en un computador y se puedan usar tanto en Windows como en Software Libre, en particular en las Canaimitas. Cendit tiene proyectos al respecto.
 
Hay que corregir problemas comunicacionales


Cantv tiene que mejorar su comunicación con el pueblo, explicando sus problemas, respondiendo a los usuarios, anunciando las fallas y estando prontos a corregirlas. A través de la cuenta @salaprensaCantv se está haciendo un buen trabajo, pero sería bueno expandirlo también hacia otros medios (radio, televisión), hacer más ruedas de prensa, prepararse para responder de buena manera las preguntas difíciles sobre fallas en el servicio, etc.

13 de diciembre de 2015

No fue culpa del pueblo: ¡fue culpa nuestra!

 
La contienda electoral es una evaluación. Es el momento que, cada tantos años, el pueblo evalúa determinado proyecto político y su desempeño, y expresa si lo que ha ocurrido en los últimos meses o años estuvo bien o no. Decir que “el pueblo se equivocó” al no votar por nosotros o al evaluar negativamente nuestra gestión (utilizo “nosotros” porque yo también trabajo en el Estado) es un acto de soberbia y arrogancia sin límites, una soberana estupidez desde el punto de vista político.

Si no te gusta que el pueblo evalúe tu gestión, entonces propón otro sistema político en el que la gente no vote. Pero ese sistema ya no será democrático ni chavista. Será otra cosa. Chávez defendió hasta el último día de su vida el derecho de la gente al voto, a participar, proponer e incluirse.

Advierto de antemano que este primer artículo que escribo tras las elecciones legislativas del 6 de diciembre, no tiene como fin examinar los graves problemas de gestión que hemos tenido desde el gobierno bolivariano. Ya otros autores han hecho muy buenos análisis sobre ese tema. Viene, más bien, a tratar de salir al paso a aquellas personas que pensaban que el pueblo venezolano, a pesar de estos problemas, iba a salir a votar masivamente por el gobierno bolivariano, y que si no lo hicieron es porque son unos "malagradecidos" o incluso unos "traidores".

Puede ser que hayamos creído que todo el pueblo chavista es de formación marxista leninista, que entiende perfectamente el momento histórico que vivimos, y que, con el fin de evitar que la derecha se encaramara en el poder, iban a votar de forma consciente por la revolución bolivariana a pesar de los terribles errores de gestión y de la difícil situación que vivimos. Pero la única forma de haber logrado ese objetivo, es que hubiésemos pasado los 17 años anteriores realizando tareas de formación que, lamentablemente, nunca hicimos. O que no hicimos como se debía.


― Debimos, por ejemplo, haber convertido al Psuv y demás partidos revolucionarios en lugares que impartieran formación de cuadros, y no sólo ser un partido para buscar gente durante las elecciones.


Debimos haber usado las televisoras revolucionarias para crear contenidos de altísima calidad, muy atractivos y que dejaran en la mente de las personas los mensajes, la formación y los valores que queremos llevar.


― Debimos haber usado nuestros liceos bolivarianos y universidades públicas para la formación política desde los propios pensum de estudio. Y fíjense que no me refiero al panfletarismo, a la gritadera, a la politiquería, al “viva Chávez, mueran los escuálidos”. Eso no es ser político. Eso es ser un loco gritón. 

Pero sí debimos llevar a los chamos a razonar por su propia cuenta, a entender cómo funciona el mundo actual, a entender de dónde venimos y hacia dónde vamos. A explicarles que la historia de la Humanidad desde su mismísimo comienzo ha sido una lucha de clases: que los ricos siempre han sometido a los pobres de diferentes maneras a lo largo de la historia. Lo hicieron con el feudalismo, el mercantilismo o el actual capitalismo. Lo hicieron con la invasión europea que arrasó con los habitantes de América y trajo a millones de esclavos de otras latitudes a explotar las ricas tierras de este continente.


― Debimos explicarles, de forma sencilla y didáctica pero convincente, cómo llegamos al mundo de hoy: quiénes son los dueños del poder económico en todo el planeta y cómo intentan influir en todas nuestras decisiones. Por muy apolítico que quieras ser, cada aspecto de la carrera o plan de formación que estás cursando (bien seas estudiante de farmacia, comunicación, informática, agronomía, medicina, artes o veterinaria) ha sido analizado y determinado por una gran transnacional extranjera, y las decisiones que tomes frente a ello determinarán tu postura política, así nunca uses una franela de Primero Justicia o del Psuv.


― Debimos explicarles que esas empresas transnacionales intentan formarlos para que ellos, como futuros profesionales, les sirvan a ellas y no al bravo pueblo latinoamericano, pues a dichas empresas no les interesa sacarnos de la pobreza sino aumentar su capital. ¡Expliquémosle a nuestros chamos cómo funciona todo! Que el que se quiera ir a trabajar a Procter and Gamble lo haga conscientemente, sabiendo que lo hará para incrementar la fortuna de unos empresarios gringos, y que no vaya engañado, creyendo que “esa empresa me va a tratar mejor porque me aprecia y sabe lo que yo valgo”.


― Debimos explicarles cómo está configurado el mundo: cómo hay países “ricos” con un elevado nivel de vida para una parte de su población, pero para eso se valen de países sumidos en la pobreza de forma intencional, que son los que ponen la mano de obra y la materia prima.


― Debimos explicarles que la revolución iniciada por Hugo Chávez es un valeroso intento, de los miles que han existido en la historia de la humanidad, de romper con toda esa pirámide de opresión. Y que la izquierda mundial mantendrá vivos todos todos estos movimientos de lucha hasta que podamos vencer, acabando con este sistema capitalista, eliminando la pobreza y la desigualdad en el mundo.


― Y entonces, joven, debimos explicártelo y dejártelo muy en claro: existe la derecha y la izquierda. Por un lado están los dueños del capital, y por el otro las fuerzas populares que están rebeladas contra ellos. ¿A cuál te unirás? Es tu decisión. Pero ya te explicamos cómo funciona el mundo... ¡luego no digas que te engañaron!


― Debimos haber usado nuestros medios públicos, nuestro ministerio de la Cultura, nuestras editoriales, nuestra Villa del Cine para inspirar. Para hacerles soñar. Para llevar nuestro mensaje. El cine y la literatura anglosajona están llenas de películas y libros de ciencia ficción sobre cómo iba a ser el mundo del futuro. Éstas inspiraron a los jóvenes de los países capitalistas, y les animaron a luchar para convertirse en los científicos e ingenieros que crearon los nuevos adelantos emblemáticos del capitalismo del siglo 21: teléfonos celulares, carros que se conducen sólos, drones, viajes espaciales privados. Adelantos que, en la práctica, sólo han servido para aumentar el capital de sus empresarios, más que para aumentar el bienestar y la felicidad del pueblo del mal llamado "primer mundo".

De esa misma manera, nosotros debemos inspirar a los jóvenes de hoy para convertirse en los luchadores que construirán el socialismo del futuro, que sacará a nuestro continente de la pobreza. Así cómo Star Wars inspiró al mundo y les enseñó que un Imperio enorme puede ser derrotado por una rebelión (y luego George Lucas convirtió toda esa inspiración en la mayor venta de juguetes de la historia), asímismo a nosotros nos hace falta inspirar a las nuevas generaciones usando los nuevos medios y tecnologías existentes hoy.

Pero nosotros no lo hemos hecho. No le hemos enseñado a nuestros jóvenes cómo, de tener éxito nuestra rebelión contra el sistema capitalista, este proceso socialista nos llevará a un mundo distinto dentro de 10, 20, 50 o 200 años. De hecho, nunca hemos dado pistas sobre cómo será ese mundo socialista del futuro. Esa ausencia de inspiración y de un horizonte claro, combinado con las adversas condiciones económicas, con los ataques mediáticos contra el socialismo y con las promesas de éxito que les transmite el mundo capitalista a través de sus medios, es lo que causa que muchos de los jóvenes que formamos gratuitamente en nuestras propias casas de estudios se gradúen y se vayan del país. 

Si en el mundo capitalista sueñan con naves espaciales, carros voladores y circuitos implantados en la piel para ser felices, nosotros tenemos derecho a soñar con vivir en una Latinoamérica ecológica, moderna, sin pobreza, con acceso ilimitado al conocimiento, donde hasta el más joven pueda crear ciencia y arte y hacer cosas asombrosas con lo más mínimo. 


Si las películas capitalistas enseñan a su población que la salvación del mundo sólo es posible cuando un héroe caiga desde Kriptón, con su capa, sus súperpoderes y sus soluciones individualistas, los productos cinematográficos de nuestro mundo socialista tienen que enseñarnos que la solución no es esperar un héroe imposible, sino que el pueblo en conjunto, luchando de forma cooperativa, conjunta y organizada, es el que logrará la solución de los problemas.
 
Pero a menudo nuestros medios, libros y películas muestran el campo como un lugar aburrido, flojo, lento, poco atractivo. Y muestran el barrio como un lugar feo, triste, lleno de violencia, drogas y odio, donde sólo sobrevive el más agresivo, el “más apto”. Y ni siquiera intentan mostrar cómo seremos en un futuro utópico y socialista. O cómo será el mundo distópico y en caos si nosotros fracasamos.


Lo que NO debimos hacer

En vez de llevar formación, conocimientos e inspiración, ¿qué fue lo que hicimos? ¿En qué utilizamos la inmensa inversión que hicimos en nuestros medios de comunicación?

CASO TVES: creamos un canal que intenta generar rating a partir del uso del cuerpo de la mujer como objeto, usando música que igualmente no transmite mayores valores excepto la rumba, las papas calientes y los mismos artistas comerciales que también se ven en Venevisión o Televen. Además, el medio es utilizado de forma personalista para la autopromoción del presidente del canal. La misma persona que sacó de Tves, de forma humillante, a trabajadores revolucionarios de gestiones anteriores.

CASO VTV y demás medios: los usamos para transmitir con urgencia las ultimísimas declaraciones del ministro Fulano (generalmente una o dos horas aburridas en las que una persona, rodeada de sus directores y funcionarios, se autoalababan por la más reciente obra inaugurada). Hay ministros y vicepresidentes de área que pasaban al menos 6 horas semanales hablando por VTV, usando un costoso equipo técnico y humano de cientos de personas, para hablar y emitir discursos repetitivos que casi nadie escuchaba.


Pésimos mensajes: iniciamos políticas nada convenientes, como la regaladera de electrodomésticos o la entrega a diestra y siniestra de tarjetas de crédito, que sólo sirvieron para aupar el consumismo del que decíamos ser enemigos y hacer que muchos se endeudaran comprando todo tipo de bienes. Dichas políticas las acompañamos con frases vacías, como “Vivir bien” y “Vivir viviendo”. Todo esto sirvió únicamente para implantar en la población la idea de que el gobierno era bueno porque ofrecía cosas baratas o regaladas. De que, para "vivir bien" y ser feliz, tenías que comprar tu neverota, cocina, televisor y aire acondicionado Haier. En nuestros medios, los intentos de algunos ministros para explicar por qué el gobierno regalaba o vendía baratos estos artilugios, eran frases como: “el capitalismo es malo porque vende caro, el socialismo es bueno porque vende barato”.

Pero cayeron los precios del petróleo y ya el país no estaba para vender electrodomésticos a bajísimos precios. El "vivir bien" se acabó y millones de personas que ya no podían comprar más, se decepcionaron de un gobierno que les enseñó que era bueno porque vendía barato.


Las tabletas: Cuando vimos la pérdida de apoyo de la juventud venezolana al proyecto bolivariano, nos desesperamos. Y, desde el gobierno bolivariano, se formuló un plan que, equivocadamente, creímos que sería la solución mágica para atraer a los más jóvenes: la regaladera de tabletas. Un nuevo paso en la dirección contraria.



A ver: ¿qué es una tableta hoy, en 2015? Es simplemente una puerta de entrada a eso que llamamos “Internet”. Y, ¿quién domina la Internet? Las transnacionales del entretenimiento. Lo primero que hace alguien que tenga una tablet, es abrir Youtube y ponerse a ver videos. ¿Cuáles son los principales videos recomendados por Youtube? Los de VEVO (plataforma de distribución de contenidos, formada por Universal, Sony, Viacom y Disney junto a Google para la promoción de sus videos musicales, avances de películas, etc.) y, en general, los de todas las transnacionales del entretenimiento mundial. Ellas le pagan millones de dólares a Google para eso, y Google las pone en la portada de Youtube, de su tienda Google Play y en todos lados.

En otras palabras, estábamos regalando tabletas a diestra y siniestra a chamos y chamas, muchos de los cuales no tenían formación política ni identificación con las necesidades de nuestro país. Usaron sus tabletas para abrir Youtube y volverse adictos a contenidos de inmensa calidad que las transnacionales del entretenimiento emiten para distraer a la población mundial y mantenerla dócil. Para que sigamos haciendo nuestra partecita como esclavos del sistema económico capitalista.

Si de verdad queríamos entregar herramientas educativas a jóvenes universitarios,  primero debimos entender que las tabletas hoy día son, principalmente, aparatos para visualizar contenidos. Y, si no queríamos que nuestros jóvenes en formación se volvieran adictos a los atractivos contenidos creados por la cultura hegemónica estadounidense, teníamos que haber creado primero nuestros propios contenidos, y luego una gran plataforma informática para distribuirlos.  Una vez creada esa plataforma, entonces le damos a la gente los medios para poder accederla: las tabletas, el wifi, etcétera.

Tuvimos 17 años para crear esos contenidos, esa plataforma, esa infraestructura, pero no lo hicimos. ¡A nadie le pareció importante! En cambio, ¡le hicimos el favor a Google, Warner y Sony de volver a millones de chamos venezolanos adictos a sus contenidos!

Una tableta Canaima no es lo mismo que una Canaimita. Las laptops del proyecto Canaima Educativo fueron concebidas desde el comienzo como herramientas educativas, cargadas con decenas de gigabytes de videos y contenidos diseñados en el Ministerio de Educación específicamente para el grado que está cursando el niño o niña. Además, están cargadas con software educativo de muy buena calidad. Yo recomendaría enormemente al presidente Maduro que, cuando hable sobre las Canaimitas, no se enfoque sólo en el aparato, ¡sino en todo el contenido que desarrollaron valiosos profesionales venezolanos para que los niños se formen!

¿Se entiende entonces, que no es culpa de la gente, sino que es culpa nuestra?

El regalar tabletas a muchachos de 18 ó 19 años, en plena flor de la vida y con todas sus capacidades, también les transmitía una idea equivocadísima: que se puede obtener cosas sin luchar y sin trabajar. Y eso no es un valor socialista. Tampoco es algo que Chávez hubiera querido transmitir. Bien pudimos entregarles las tabletas como recompensa a los estudiantes más destacados. O pudimos, en vez de regalárselas, entregárselas a cambio de realizar trabajo comunitario, comunal, como facilitadores en misiones, o de laborar unas horas diarias haciendo diferentes oficios en los centros de estudio. Todo lo contrario, les enseñamos que socialismo era sinónimo de regaladera, y hasta nos atrevimos a llamarlos “malagradecidos” (sí, yo también lo hice) cuando empezaron a aparecer fotos de chamos que le ponían el logo de la MUD a su nueva tableta.

En serio, ¿nosotros esperábamos que un joven opositor se volviera chavista por regalarle una tableta? ¿Qué clase de chavista iba a ser ese? Gente que se volvía chavista tras recibir regalos, es la primera que se iba a voltear para la oposición cuando las cosas se pusieran difíciles, y fue en efecto lo que ocurrió.

Entendamos que todo esto no es culpa de ellos. Es nuestra culpa. 

Por supuesto, que hubo otras millones de personas quienes sí apoyaron al proceso revolucionario en las elecciones, sin importar si han sido beneficiadas o no por estos planes sociales, pues ellas entendieron muy bien el mensaje emitido en su momento por el Presidente Chávez, por Nicolas Maduro y otros líderes del proceso revolucionario. No se puede subestimar a las más de 5 millones de personas que sí votaron por la revolución, pero tampoco podemos dejar de pensar en que la gran mayoría de las 7 millones que votaron en contra, no son empresarios ni oligarcas: son personas asalariadas o con negocios personales propios, que deberían beneficiarse mucho más de vivir bajo socialismo que bajo capitalismo. Pero aún no hemos sabido hacerles llegar nuestro mensaje.

¡Rectifiquemos entonces! Pero es mucho lo que hay que rectificar, es mucho lo que tenemos que discutir, y realmente esperemos que hayan cambios absolutos y totales, si es que queremos vencer en las difíciles pruebas que afrontaremos los próximos meses, en las cuales estará en peligro no sólo la continuidad del proceso revolucionario, sino hasta nuestra propia vida.