23 de enero de 2014

¿De quien es la culpa?

Un día me dan 100 mil bolívares, y me dicen que tengo que entregarlos a 100 trabajadores en partes iguales (Bs. 1.000 c/u). Pero inexplicablemente, yo decido colocar todo el dinero en una mesa y decirle a los trabajadores: "epa, ¡ahí tienen su pago, agarren sus reales!"... y agarro el celular y me pongo a jugar Tetris. Al rato, me entero de que 3 de esos 100 trabajadores, aprovechando que yo estaba distraído, agarraron 30 mil bolívares cada uno y se dieron a la fuga.

LA PREGUNTA ES: ¿De quién es la culpa?

Obviamente esos 3 son unos ladrones y tienen que ir presos. Pero YO también la tengo, por no haber vigilado la mesa ni haber organizado la entrega del dinero de forma ordenada. Incluso yo sería un sospechoso y la policía me llevaría para interrogatorios (¿será que yo me puse de acuerdo con esos tres, para dejar que se roben los reales y me den una parte?). Aún si yo saliera exonerado, lo más probable es que me despidan de mi trabajo de "repartidor" de dinero, y que quede tan rayado que nunca más pueda trabajar en esa área.

Lo que JAMÁS a nadie se le ocurriría, es que hay que castigar a los 97 trabajadores honestos rebajándoles el siguiente pago a la mitad, como forma de "castigo" por los tres ladrones que se robaron los reales. Es absurdo. Es una idiotez. Quien lo haga, sólo busca poner a todos los trabajadores en su contra. Pero fue lo que nos hicieron este miércoles.

Por supuesto que muchos queremos ver a los empresarios ladrones y a los raspacupos presos, pero también a los trabajadores de Cadivi que se prestaron para corrupción y chanchullos. ¡Que interroguen a todos los ex presidentes de Cadivi; que se averigüe por qué los controles no funcionaron, así tenga que caer algún ministro  o ex ministro famoso!

¡Que haya transparencia total y muchos más controles en el nuevo Cencoex! ¡Que se sepa con claridad a quién se le entregan las divisas, cuánto se entrega, qué se compró, quien la recibió, a qué tienda llegó! ¡Que cualquiera pueda examinarlo todo, así el comprador sea Lorenzo Mendoza o Pepito el hijo del Ministro Tal! De lo contrario, en unos años estaremos otra vez en lo mismo... como seguramente muchos lo auguraban en 2008, la primera vez que pasamos por esto.

Es la segunda vez que el control cambiario nos "castiga" al pueblo de a pie que hicimos las cosas siguiendo la normativa, y quiero que conste que NO ESTOY DE ACUERDO. Cuando escuchamos a funcionarios gubernamentales, periodistas de medios públicos y camaradas decir: "castigamos a todos por culpa de los raspacupos", están incitando al pueblo de Bolívar para que todos nos convirtamos en raspadores de tarjetas de crédito. Están diciéndonos: "cumplir las normas es de gafos, es de pendejos y bolsas, ¡vamos todos a raspar tarjetas, para que nos vaya tan bien como a Pepito, que raspó todo su cupo, se metió millones, y el gobierno no le hizo nada!".

Muchos aquí tenemos nuestra ética y principios revolucionarios, y no los vamos a cambiar sólo porque hay empresarios ladrones, raspacupos vividores y funcionarios gubernamentales que, por alguna razón que prefiero no imaginar, les dio flojera averiguar quiénes cometieron ilícitos y prefirieron castigarnos a todos... por segunda vez.

¡Busquen soluciones que no impliquen castigarnos a los que siempre cumplimos las normas y las defendemos!
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