24 de marzo de 2013

La mejor red social la creó Hugo Chávez

Ilustración por L. "Razor" Balza
Soy un computista atípico. No voy a negar que me fascinan las tecnologías, que me encanta probar las aplicaciones y los gadgets más recientes. Pero también me molestan los términos que las transnacionales de la comunicación nos obligan a adoptar por moda, como ese de las “redes sociales”. Nos dejamos convencer de que Facebook inventó algo que ha existido durante milenios.

 Si usted piensa que este es un artículo que va a glorificar al Comandante Chávez porque logró 4,2 millones de seguidores en Twitter, está equivocado. El hacerlo sería poner a Chávez por debajo de Pitbull, que tiene 9 millones de seguidores en Twitter; de Jennifer López, que tiene 15,6 millones; o de Justin Bieber, que tiene más de 36 millones.

Pero Chávez es una persona de trascendencia mundial. Alguien que, a diferencia de los personajes antes mencionados, sí será recordado por siglos. Su influencia en la población del planeta, en particular entre los desposeídos y explotados del mundo —aquellos que no tienen Facebook ni Blackberry—, no puede determinarse por el número de followers en una página web.

Creo que su legado va más allá: Chávez nos organizó. Nos enseñó que, para construir una patria nueva, había que dejar de quejarnos, sacarnos del pecho ese individualismo que el sistema nos implantó, reunirnos con los vecinos y, en forma colectiva, tomar la determinación de cambiar las cosas. Y, para entenderlo bien, tenemos que ponernos de acuerdo en los términos que usamos.

El término “red social” comenzó a ser planteado por algunos sociólogos a finales del siglo XIX, como Émile Durkheim y Ferdinand Tönnies. Luego, en los años 30 del siglo XX, diferentes psicólogos, antropólogos, sociólogos y matemáticos comenzaron a sistematizar el término. “Una red social —explica Wikipedia— es una estructura compuesta por un conjunto de actores que están conectados a través de lazos interpersonales, que se pueden interpretar como relaciones de amistad, parentesco, entre otros”. Nótese que las redes sociales no requieren Facebook, Twitter o internet.

Una familia es una red social. Nuestro lugar de trabajo, nuestra escuela o universidad, un pueblo o una ciudad son redes sociales a diferentes escalas. Internet nos ha mostrado una nueva forma de establecer relaciones entre nosotros y, definitivamente, eso es genial. Es multimedia. Es instantánea. Anula las distancias. Pero decir que las redes sociales surgieron con internet es repetir como loros los alegatos de mercadotecnia de Facebook.

¿Cuál red social puede superar a un consejo comunal formado por personas sencillas de un sector popular que se reúnen, leen las cinco leyes del Poder Popular creadas por el Comandante Chávez y su gobierno, y las usan para solucionar problemas juntos y obtener recursos para mejorar su comunidad? Esas son las personas por quienes los gobiernos tradicionales no hubieran apostado ni tres lochas, pero que ahora se reúnen, experimentan, intercambian experiencias con consejos comunales vecinos y se preparan para convertirse en comunas.

Estos camaradas se esfuerzan por crear empresas de producción social en las que no existe un dueño que se quede con las ganancias. Acaban con la explotación del hombre por el hombre, se sienten útiles y dotan a su comunidad con bienes y servicios necesarios para vivir mejor. ¿Este no es el socialismo bolivariano que Chávez nos pidió construir?

El crear redes es vital para construir el socialismo. En el consejo de ministros del 20 de octubre de 2012, que es otro documento vital que nos dejó el Comandante Chávez como testamento político, él escucha al ministro de Alimentación Carlos Osorio hablar de cómo personas que habían estado en un refugio y habían recibido sus viviendas, ahora estaban trabajando en panaderías, Pdvales y Farmapatrias construidas por la Revolución. Chávez pasa a dibujar en un papel una gran nube que representa un sector popular como Sarría. En un cuadrito, en el centro de la nube, dibuja la Farmapatria, la panadería y el Pdval, uno al lado del otro, concentrados en un mismo punto.

Pero entonces indica que la construcción de nuestro modelo, el socialismo bolivariano venezolano, requiere la territorialización de nuestros mecanismos y la construcción de redes a lo largo y ancho de la comunidad. “Si este elemento no formara parte de un plan sistemático de creación de lo nuevo, como una red —y pasa a dibujar elementos regados por toda Sarría, interconectados entre sí— que vaya, como una gigantesca telaraña, cubriendo el territorio de lo nuevo, esto estaría conectado al fracaso. ¡La Farmapatria y la panadería serían absorbidas por el sistema viejo! ¡Se las traga! ¡El capitalismo es como un monstruo que se lo traga todo! Esto no es para que nos sintamos amilanados, sino para que cojamos más fuerza ante la complejidad del desafío”.

El reto que el Comandante nos dejó no es nada fácil: tenemos, como pueblo organizado, que seguir construyendo redes sociales socioproductivas, diseminadas en todos lados, apoyándonos en el Estado revolucionario. Y tenemos que crear, usando software libre, todos los recursos tecnológicos para facilitarle al Estado y al pueblo organizado el articularse.

Chávez también nos enseñó a tomar acción ante estos mecanismos provistos por el imperialismo, bien sea Twitter o Facebook (“la máquina de espionaje más horrorosa de la historia”, como la definió Julian Assange). Lejos de mantenernos alejados de ellos, el pueblo bolivariano los tomó por asalto para comunicar los logros de la Revolución. Colectivos como ForoCandanga siguieron la pauta dictada por Chávez: gente que decidió organizarse, en un principio para imponer una etiqueta o para refutar las mentiras de Nelson Bocaranda. Y lo hicieron de forma excelente. Pero tenemos que ir más allá y usar todos los recursos tecnológicos a nuestro alcance —creando los nuestros cuando sea posible— para contactarnos, intercambiar experiencias y construir socialismo.

Entonces, ¿me van a decir que Facebook o Twitter son mejores redes sociales que nuestro pueblo trabajando en colectivo? ¡Gracias, Hugo, por enseñarnos algo tan importante como la organización popular!

(Artículo publicado originalmente en la revista ÉPALE de CiudadCCS este domingo 24 de marzo de 2013)

19 de marzo de 2013

El quinto elemento

(Publicado originalmente en CiudadCCS este 19 de marzo de 2013)

"Esto de la propiedad intelectual no es sino una trampa de los países que se desarrollaron. 'Ahora esto es mío...', esta es la expresión del egoísmo capitalista. El conocimiento no puede ser privatizado. ¡El conocimiento es universal, como la luz del sol! Nadie puede decir: esta luz del sol es mía, yo la guardo aquí. O como el viento, o como el agua de los ríos".


Esas fueron parte de las palabras del Comandante Hugo Chávez el 10 de noviembre de 2006 en la inauguración del Centro Nacional de Desarrollo en Tecnologías Libres con sede en Mérida. “Es importante que expliquemos al país, qué es eso de las tecnologías libres. ¡Es la independencia lo que estamos buscando! Esto es un cañón, así como Bolívar tenía cañones, y caballos, y hombres y mujeres armados para derrocar al Imperio español, allí están nuestros cañones. Y nuestros hombres y mujeres armados con las armas de la inteligencia y el saber, para lograr la independencia científico-tecnológica”.


El Comandante nos enseñó aquel día que el Conocimiento está al mismo nivel que la luz del sol, el viento o el agua: no pueden ser privatizados. Ni la tierra cultivable puede ser privatizada... nos lo enseñó allá en 2001, cuando promulgó esa hermosa Ley de Tierras que hizo que las oligarquías juraran derrocarlo.

Hoy, Chávez descansa en la Flor de los Cuatro Elementos -justamente esos cuatro-, una simbología hermosa e importantísima diseñada por el maestro Fruto Vivas como un homenaje póstumo para nuestro Comandante. ¿Es el conocimiento el quinto elemento? No soy experto en simbologías, pero sí creo que nuestra independencia depende de que lo defendamos tanto como él lo defendió.

Richard Stallman, el creador del movimiento de software libre, tal vez nunca se identificará como partidario de Chávez, pero él habla en los mismos términos en los que se expresó el Comandante: critica el egoísmo capitalista que fomentan las transnacionales para impedirnos compartir el conocimiento, y exhorta a que los niños y niñas, desde muy pequeños, deben usar computadores con software libre para vacunarlos contra el egoísmo. Qué bueno que el Comandante Chávez haya provisto a más de 2,5 millones de niños y niñas de computadoras con software libre.


“Los venezolanos ricos que viven en Florida celebraron la muerte de Chávez”, escribió Stallman en su microblog de notas políticas el 8 de marzo. “Lo odian porque él no les dejó explotar Venezuela como ellos querían. Lo que esto demuestra, es que ellos no tienen vergüenza en explotar a los pobres. Triste es decirlo, pero ellos han venido al país apropiado”. Para Stallman, “Estados Unidos estaría mucho mejor económicamente si tuvieran a Chávez como presidente. Y nuestros derechos humanos estarían más seguros”. Él tiene sus críticas contra Chávez, fundamentadas en lo que lee en la prensa transnacional, pero a pesar de eso él piensa que “Chávez es un héroe de los derechos humanos comparado con Bush y Obama”. Y decir eso en Estados Unidos no es fácil.

¡Gracias, Hugo, por todo lo que nos enseñaste!