30 de abril de 2012

Cantv y VIT gastarán Bs. 53,7 millones para comprar licencias Windows: Por qué no estamos de acuerdo

El Colectivo “Conocimiento Libre para el Socialismo” (COLIBRIS), miembro del Gran Polo Patriótico (GPP), escribe este documento luego de conocer el contenido de la Gaceta Oficial 39.904 del 17 de abril de 2012[1]que en su página 27 incluye el Acta de la Asamblea de Accionistas de Venezolana de Industria Tecnológica, C.A. (VIT, la empresa del Estado que ensambla computadoras para los entes públicos) celebrada el día 13 de marzo de 2012. En dicha acta, VIT anuncia su plan operativo para el ensamblaje de 240.000 computadores en 2012, informando que uno de sus clientes, CANTV, exige que la totalidad de los equipos entregados cuenten con la licencia de Microsoft Windows 7, y "se hace necesaria la procura de 205.000 licencias de Windows 7 Home Basic, a un precio unitario de Bs. 263,3, para un total anual de Bs. 53.771.500" (12.505.000 dólares). La compra fue aprobada.

24 de abril de 2012

Eventos para que instales conciencia y software libre


(Artículo publicado originalmente en CiudadCCS)
Instalar aplicaciones libres en tu computador y aclarar dudas; discutir sobre lo que quieren hacer las grandes transnacionales con nuestra música, cultura e Internet; conocer gente con inquietudes parecidas a las tuyas. Esto y más podrás hacerlo en eventos como estos:
  • FLISOL: El próximo sábado se realizará en 200 ciudades del mundo el Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre. En Caracas se efectuará en la Biblioteca Central de la UCV. Se instalará software libre a quienes lleven su equipo. Más información en www.flisol.info
  • Cayapa: Del 14 al 18 de mayo se realizará la Cayapa Canaima GNU/Linux en Barinas. Personas que trabajan en el software Canaima (que se usa en las Canaimitas y entes públicos) se reunirán por 5 días para compartir experiencias, solucionar problemas y brindar charlas, junto a gente de la Unellez, comunidades organizadas, personal del CNTI y entes públicos. Más información en http://cayapa.canaima.org.ve/wiki/doku.php
  • Jornastec: evento impulsado por miembros de la Misión Sucre. El sábado estuvieron en Trujillo; el 15 de julio finalizarán en Caracas tras recorrer 6 ciudades. Conoce más en www.jornastec.org.ve
  • CNSL: Comenzó el pasado fin de semana en San Cristóbal el Congreso Nacional de Software Libre, que recorrerá 12 ciudades del país. Habrá ponencias y se instalará software libre. En Caracas, se realizará el 27 y 28 de julio. Más información en www.cnsl.org.ve
  • Hacer eventos menos tecnocráticos y más cercanos al pueblo, entender las causas políticas y sociales de nuestra lucha y vincularnos con otros movimientos culturales y reivindicativos es el reto que tenemos por delante. Por cierto, es inevitable mencionar:
  • Músicos independientes: Un grave problema que tenemos en la comunidad de Software Libre, es que a veces nos encerramos en nuestras causas e ignoramos a quienes luchan por razones parecidas. La semana pasada se realizó en Tiuna El Fuerte el “UN Convention”, evento gratuito con músicos venezolanos, británicos y de otros países, que busca que nuestros artistas se independicen de las grandes disqueras y que vivan de su música sin depender de ellas. Están alzados contra las transnacionales que quieren acabar con Internet, y que quieren desplazar nuestra cultura imponiendo ritmos comerciales prefabricados.
    Un luchador por el software libre no puede limitarse a ser adversario de Windows. La cultura libre y el conocimiento libre son fundamentales para construir el mundo distinto que tanto añoramos. ¡Bien por UN Convention! Pero tiene que llegar el día en que músicos, técnicos, abogados y muchos más nos unamos por la misma causa.
  • Con el Polo: El pasado miércoles se realizó en Parque Central un importante evento del Gran Polo Patriótico con colectivos de científicos, investigadores, tecnólogos populares y comunidades de software libre. El ministro Jorge Arreaza y la diputada Blanca Eekhout compartieron con un público que unánimemente apoya al presidente Chávez el 7-O como garantía para profundizar los logros obtenidos. Pero también hubo autocríticas y la necesidad de trabajar juntos para que la revolución ofrezca aún más resultados para nuestro pueblo.

17 de abril de 2012

Nos dejó un regalo antes de morir


(Artículo también publicado en CiudadCCS el 17 de abril de 2012)


El pasado mes de febrero se cumplió un año de la muerte del ciclista estadounidense Adrian Hands. Participó en eventos en China, Bulgaria y en el Paris-Brest-París de 2003, una carrera de 1.200 km que culminó en 89 horas. ¿Por qué hablamos de ciclismo en este espacio? Bien: en 2005, Hands supo que tenía esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa (la misma que sufre el físico Stephen Hawking) que le hizo perder movilidad en sus manos y brazos. Dejó el ciclismo en 2007.

A Adrian también le gustaban las computadoras. Por su enfermedad, tuvo que aprender a usar un dispositivo especial para “teclear” usando código Morse. Cuando sus manos no dieron para más, utilizó sus piernas. Hands descubrió que Gnome (la interfaz que usamos en los software libres Debian, Ubuntu o el venezolano Canaima) no podía copiar y pegar imágenes. Por lo que hizo en su computador un “parche” para corregir ese problema, y se lo envió a los creadores de Gnome.

Hands pudo hacerlo porque Gnome es software libre. A diferencia del Microsoft Windows que usa la mayoría, el software libre permite ver el código fuente (los “planos” de los programas que usas) y corregirlos. Puedes enviarle la corrección a los creadores, quienes muy probablemente la aceptarán. Así, todos disfrutarán de la corrección. Eso hizo Adrian.

El ciclista murió el 3 de febrero de 2011 en la India. Cuatro días antes de fallecer, se enteró de que su parche fue aprobado por los creadores de Gnome, que ignoraban su condición. “¡Aceptado! ¡Resuelto! ¡Yujuu!”, le escribió a su hijo Ian, que respondió: “Tengo el mejor papá del mundo”. Su contribución mejoró una aplicación libre usada por millones de personas, incluyendo a nuestros niños que usan Canaimitas.

Esta historia nos deja 4 enseñanzas:

  1. El software libre se construye de forma colaborativa y pública. Linux (el núcleo que permite que funcione tu teléfono Android, las Canaimitas de tus hijos, los sistemas de Google o las cajas registradoras de Café Venezuela) es uno de los mayores proyectos colaborativos de la historia: desde 2005, ocho mil personas de todo el mundo (como Hands) han escrito 15 millones de líneas de código mejorando Linux.
  2. Este modelo de creación no debe aplicarse sólo al mundo de las computadoras, sino para casi cualquier cosa en la vida: crear medicinas, fórmulas, música, libros... para todo. ¿Es el modelo para construir un mundo socialista? Estamos convencidos de que así es.
  3. El software libre no sólo debe usarse: hay que ayudar a mejorarlo. A veces nos quejamos de que cierta aplicación libre no tiene algo que tiene una aplicación comercial. Pocos (ni siquiera el Estado venezolano) entienden que, más que quejarnos, debemos crear aquello que haga falta.
  4. Cualquiera puede mejorar el software libre. Hands no era un ingeniero aeroespacial, sino un un ciclista, y pudo hacerlo. Si él pudo, ¡nosotros también!

10 de abril de 2012

El golpe de Carmona y el conocimiento libre

Artículo publicado originalmente en CiudadCCS el 10 de abril de 2012


Mañana se cumplen 10 años del golpe de Estado que, por 40 horas, sacó a Hugo Chávez de la Presidencia. La derecha (que impone los intereses del empresariado y las grandes transnacionales por encima de los pueblos) se adueñaba del poder político del país, y nada más peligroso que eso.


 1.478.000 niños no tendrían su Canaimita con Software Libre si el golpe se hubiera consumado. Foto: AVN

Quienes apoyamos al software libre y socialista no lo hacemos porque queramos descargar y usar programas de computadoras gratis. Lo hacemos porque estamos en contra de la explotación del hombre por el hombre. Y el conocimiento libre es vital para construir una sociedad en la cual nadie esclavice a otras personas sólo porque sepa cosas que los demás no saben.

Cuando los primeros humanos descubrieron cómo hacer el fuego, no fueron a una oficina de patentes a exigir que ellos fueran los únicos con el derecho de hacer fogatas. Todo lo contrario, seguramente le contaron a sus compañeros cómo hacerlo. Y sus compañeros siguieron innovando: aprendieron a usar el fuego para cocinar, fundir metales, hacer herramientas, construir casas, carretas. Todo esto se logró gracias a que el conocimiento era libre y nadie tenía la desgraciada idea de usar lo que había aprendido para beneficiarse sólo a sí mismo.

La gente que Carmona y Fedecámaras representan, crearon grandes empresas gracias a que se apropiaron del conocimiento sobre cómo manufacturar cosas imprescindibles para vivir. Lejos de compartir ese conocimiento, lo acapararon. Usaron patentes y leyes de propiedad intelectual, creadas a través de políticos complacientes y organismos internacionales, para asegurarse de que más nadie use ese conocimiento.

A estos empresarios carmonistas les conviene que las y los obreros no sepan otra cosa sino apretar un tornillo en una línea de ensamblaje. Mientras menos sepamos cómo esos tornillos se convierten en un producto terminado, mejor para ellos. ¡Así nos dominan! Esa es una de las razones por las que partidarios del software libre también salieron a las calles en abril de 2002 en Caracas, en junio de 2009 en Tegucigalpa o en septiembre de 2010 en Quito: ¡queremos un cambio en el sistema, rechazamos a la derecha que quiere adueñarse del poder y defendemos a aquellos que, desde la Presidencia de la República o desde cualquier otro lugar, luchan por las mismas razones que nosotros!

Sí: hay errores por corregir, hay mucho por mejorar. Pero nadie dijo que esta lucha sería fácil. ¡Abajo el Carmonismo! ¡Adelante, Chávez! Te necesitamos vivo por muchas décadas más para construir ese mundo distinto que se les negó a quienes nos precedieron.

3 de abril de 2012

“Envíe su currículum en formato Word”

(Este artículo es una versión ampliada y sin limitaciones de espacio, del publicado hoy en el diario CiudadCCS)


La frase con la que titulamos este artículo está presente en muchos anuncios de prensa ofertando puestos de trabajo, incluso en entes públicos venezolanos.

Tal vez no lo hayamos pensado, pero usarla es equivalente a que una alcaldía dicte que “en esta carretera sólo pueden transitar vehículos Toyota”, o que el Teatro Teresa Carreño decida que “solo admitiremos músicos con instrumentos Yamaha”. En otras palabras, se estaría obligando a la gente a comprar determinado producto comercial para poder cumplir un trámite legal o disfrutar de un servicio. Algo nada apropiado ni revolucionario.

Por qué se necesitan estándares abiertos

Todos hemos vivido inconvenientes causados por empresas transnacionales inescrupulosas, que, ansiosas de obtener más ganancias, venden productos a precios aparentemente atractivos y luego, cuando vas a comprar sus accesorios o repuestos, estos son carísimos y no puedes comprarlos a más nadie. Caíste en una trampa, y lo peor es que no hay nadie que castigue a la empresa que te entrampó.

Veamos un ejemplo común: te compras un teléfono móvil (celular), y pronto te das cuenta de que viene con unos audífonos con un conector extrañísimo, que nunca habías visto. Inicialmente eso no te preocupa. Pero los audífonos se te dañan por el uso a los pocos meses. Vas a adquirir un reemplazo, y resulta que no puedes comprar un audífono cualquiera, sino que tienes que comprar uno específico para tu marca y modelo de teléfono, que use ese conector extraño. Caminas y caminas. Preguntas aquí y allá. Te cuesta conseguir audífonos nuevos de esa marca, y cuando al fin los consigues, ¡zas! Cuestan el triple que unos audífonos comunes y corrientes.

Es inevitable que te preguntes: Si todos los audífonos vienen con un mismo tipo de conector, ¿por qué el fabricante de este teléfono decidió usar sus propios conectores, que nadie más usa? La respuesta es obvia: para obligarte a comprar los de ellos y pagar mucho más por su producto. Lo más lamentable es que esas enormes ganancias no irán al bolsillo de los trabajadores explotados que fabricaron esos artículos, sino al inescrupuloso dueño de la empresa.

Teléfono celular con un conector de audífonos estándar
de 3,5 mm (der.) y un conector microUSB estándar
para el cargador. Foto: Engadget.
Todo aquel que pasa por esa experiencia se asegura de que, la próxima vez que compre un teléfono celular, éste utilice audífonos estándar, con el conector de 3,5 mm que tienen casi todos los aparatos electrónicos. Pues bien, ¡ese es un estándar abierto! Garantiza que tu aparato pueda usar audífonos de cualquier marca, y que no seas dependiente de los deseos de una empresa.

Formatos cerrados

En la informática ocurre lo mismo: los formatos de Microsoft Office (Word, Excel, PowerPoint y similares) son ejemplos de formatos cerrados. Sus creadores (en este ejemplo, la transnacional Microsoft) mantienen su funcionamiento en secreto, o los protegen con patentes y otras leyes, de tal manera que no sea posible que terceros hagan software que también pueda abrir y guardar esos formatos. Esto obliga a la gente a comprar productos de una empresa dada, en este caso Microsoft (incluso si no los compras porque los pirateas, igual prefieres aprender a usar estos productos, y el día que trabajes en una empresa y tengas que comprarlos originales, obviamente vas a mandar a comprar productos Microsoft, porque es lo que conoces).

Entendamos bien lo que pasa: Cuando estás escribiendo tu tesis y oprimes el botón "Guardar" en Microsoft Word, este programa escribe en tu archivo (que se llama, por ejemplo, Tesis.doc) una secuencia de caracteres y códigos que representan todo el contenido de tu tesis, incluyendo el texto, su formato, imágenes, ilustraciones, tablas, etc. Eso se tiene que escribir de una forma muy precisa, para que mañana puedas abrir de nuevo tu tesis con Microsoft Word y puedas seguir trabajando en ella. Si hay un error mínimo, la tesis no abrirá y perderás todo tu trabajo.

Normalmente, si alguna persona va a desarrollar un nuevo programa de computadora que pueda abrir archivos de Word, debería recibir un manual con las especificaciones que indiquen cómo funciona ese formato. De la misma manera que quien repara televisores muchas veces necesita ver sus planos para saber qué tipo de componentes utiliza, o quien va a romper paredes en un edificio a veces necesita ver los planos para saber qué tuberías están en el medio.

Pero la gente que programó el formato de Microsoft Word original se aseguró de no contarle a nadie cómo funciona, ni suministró un manual de especificaciones, ello con el fin de imposibilitar que aparezcan otros programas que puedan abrir o guardar archivos de Office. De allí que afirmamos que el formato .DOC de Microsoft Word es un formato cerrado o propietario*. 

Ahora bien, los programas de software libre, como OpenOffice, LibreOffice, KWrite, AbiWord, etc., sí pueden abrir y guardar archivos en el formato de Microsoft. ¿Cómo lo hicieron? Pues, ellos no tuvieron ayuda de Microsoft para saber cómo funciona el formato .DOC. Tuvieron que aprenderlo haciendo "ingeniería inversa", que es el equivalente a desarmar un aparato y hacer pruebas por ensayo y error para saber cómo funciona. Un procedimiento extremadamente difícil y complicado, que requiere mucho tiempo.

LibreOffice Draw. Fuente: MuyLinux.com
Efectivamente, LibreOffice abre y guarda documentos de Word, y la enorme mayoría de las veces lo hace muy bien. Pero hay casos en los que el formato cambia, los párrafos se salen de los márgenes o las tipografías de texto se modifican. Sí funciona, lo hace bastante bien, pero no es perfecto. Muchas personas, en su ignorancia, culpan al software libre por estos errores, menospreciando el trabajo de gente que tuvo que trabajar mucho, haciendo innumerables pruebas prácticamente sin ayuda. El verdadero culpable de estos problemas no es el software libre, sino las transnacionales del software, como  Microsoft, por cerrar el acceso a los formatos y negarnos el derecho de saber cómo funcionan. 

¿Te das cuenta entonces de que, cuando obligas a otros a usar formatos cerrados (como los de Microsoft), bien sea para que te entreguen un currículo, una relación bancaria, un trabajo para el liceo o la universidad, un trámite o una nota de prensa, lo que estás haciendo es apoyar una estrategia de Microsoft nada limpia, que busca aprovechar su condición de monopolio para forzar a más y más personas a comprar o usar sus productos? 

Gobiernos y Estándares abiertos

Por fortuna, existen estándares abiertos: te permiten guardar tus documentos, pero sus especificaciones son públicas y es independiente de cualquier producto comercial. Esto permite que cualquier programador pueda hacer software que grabe en estos formatos, y no estás atado a un sólo producto, sino que puedes escoger entre muchos de ellos. 

Los estándares abiertos más conocidos son el ODF u OpenDocument (que cuenta con los formatos ODT para textos, ODS para hojas de cálculo y ODP para presentaciones, entre otros), o los formatos PDF y HTML. Pueden ser creados desde programas libres y gratuitos como LibreOffice, o desde programas pagos como los de Microsoft.

Luis Inacio Lula Da Silva ha sido un férreo defensor de los
estándares abiertos.
Muchos gobiernos, como el nuestro, se han dado cuenta de lo necesario de adoptar estándares abiertos, para ser independientes de empresas inescrupulosas. El presidente Chávez firmó los decretos 3.390, 5.246 y varias resoluciones ordenando el uso de estos formatos. Muchos países tomaron decisiones similares, como Rusia, España, Brasil, Argentina y Ecuador.

Hay muchas razones por las que los gobiernos están prefiriendo los estándares abiertos. En primer lugar, un Estado no puede volverse dependiente de una empresa, que puede cobrarte sumas injustificables de dinero, que pueda chantajearte o que incluso pueda desaparecer. ¡Y esto ha pasado muchas veces! Software que era muy popular en los años 80 y 90, como WordStar, Visicalc o Freehand, hoy no existe. Si un gobierno mantenía archivos históricos en estos formatos cerrados, a medida que pasen los años será cada vez más difícil acceder a ellos, perdiéndose valiosísima información del pasado. Pero si la información se guarda usando formatos abiertos, y en el supuesto negado de que todo el software libre actual desaparezca, sin embargo los programadores del futuro podrán hacer su propio software que pueda leer y procesar esos archivos.

Hay que reconocer, sin embargo, que en los entes públicos venezolanos hay mucha resistencia a usar formatos libres. Muchos se asustan e intimidan cuando tratan de abrir un documento de Word y a veces el documento se ve distinto o pierde su formato (ayuda mucho pedir, como solución temporal, que te instalen las tipografías de Microsoft... en Canaima, Debian y Ubuntu el paquete se llama  ttf-mscorefonts-installer). Otros argumentan, con algo de razón, que necesitan enviar documentos a muchas personas que no tienen software libre instalado, a quienes se les dificultará abrir archivos en formatos abiertos. De cualquier manera hay alternativas, como los archivos PDF. O, si simplemente vas a enviar texto sin formato (como se hace en las notas de prensa), puedes mandar un archivo .txt, o simplemente pegar el texto dentro del email sin tener que adjuntar un archivo.

Hay personas que usan OpenOffice y LibreOffice, y alegan que no es necesario guardar sus archivos con estándares abiertos, pues estos programas de software libre leen y guardan archivos de Microsoft. Pero, como dijimos antes, LibreOffice y OpenOffice no son 100% perfectos cuando abren o guardan archivos en el formato Microsoft, en particular con documentos muy complejos. Es preferible hacer los documentos desde el comienzo usando formatos abiertos, y exportarlos a los formatos de Microsoft sólo cuando sea necesario.

El pasado 28 de marzo se celebró el Día del Documento Libre. Comunidades organizadas realizaron eventos en Caracas, Mérida, Puerto La Cruz, Maturín, Puerto Ordaz, Barquisimeto y en 16 países, explicando el porqué del uso de los estándares abiertos y cómo usarlos. Tú también puedes usar formatos libres… ¡Solo descarga un programa como LibreOffice (ver http://es.libreoffice.org/descarga/) y comienza a usarlos!

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*  Su sucesor, el formato .DOCX y los formatos Office Open XML de Microsoft, son formatos un poco más abiertos, con manuales y especificaciones, cosa a las que tuvo que acceder Microsoft temiendo que muchos gobiernos del mundo dejaran de comprar su suite de oficina. Sin embargo, estos formatos están protegidos por patentes y parte de sus especificaciones no son del todo conocidas o son ambiguas.