17 de abril de 2012

Nos dejó un regalo antes de morir


(Artículo también publicado en CiudadCCS el 17 de abril de 2012)


El pasado mes de febrero se cumplió un año de la muerte del ciclista estadounidense Adrian Hands. Participó en eventos en China, Bulgaria y en el Paris-Brest-París de 2003, una carrera de 1.200 km que culminó en 89 horas. ¿Por qué hablamos de ciclismo en este espacio? Bien: en 2005, Hands supo que tenía esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa (la misma que sufre el físico Stephen Hawking) que le hizo perder movilidad en sus manos y brazos. Dejó el ciclismo en 2007.

A Adrian también le gustaban las computadoras. Por su enfermedad, tuvo que aprender a usar un dispositivo especial para “teclear” usando código Morse. Cuando sus manos no dieron para más, utilizó sus piernas. Hands descubrió que Gnome (la interfaz que usamos en los software libres Debian, Ubuntu o el venezolano Canaima) no podía copiar y pegar imágenes. Por lo que hizo en su computador un “parche” para corregir ese problema, y se lo envió a los creadores de Gnome.

Hands pudo hacerlo porque Gnome es software libre. A diferencia del Microsoft Windows que usa la mayoría, el software libre permite ver el código fuente (los “planos” de los programas que usas) y corregirlos. Puedes enviarle la corrección a los creadores, quienes muy probablemente la aceptarán. Así, todos disfrutarán de la corrección. Eso hizo Adrian.

El ciclista murió el 3 de febrero de 2011 en la India. Cuatro días antes de fallecer, se enteró de que su parche fue aprobado por los creadores de Gnome, que ignoraban su condición. “¡Aceptado! ¡Resuelto! ¡Yujuu!”, le escribió a su hijo Ian, que respondió: “Tengo el mejor papá del mundo”. Su contribución mejoró una aplicación libre usada por millones de personas, incluyendo a nuestros niños que usan Canaimitas.

Esta historia nos deja 4 enseñanzas:

  1. El software libre se construye de forma colaborativa y pública. Linux (el núcleo que permite que funcione tu teléfono Android, las Canaimitas de tus hijos, los sistemas de Google o las cajas registradoras de Café Venezuela) es uno de los mayores proyectos colaborativos de la historia: desde 2005, ocho mil personas de todo el mundo (como Hands) han escrito 15 millones de líneas de código mejorando Linux.
  2. Este modelo de creación no debe aplicarse sólo al mundo de las computadoras, sino para casi cualquier cosa en la vida: crear medicinas, fórmulas, música, libros... para todo. ¿Es el modelo para construir un mundo socialista? Estamos convencidos de que así es.
  3. El software libre no sólo debe usarse: hay que ayudar a mejorarlo. A veces nos quejamos de que cierta aplicación libre no tiene algo que tiene una aplicación comercial. Pocos (ni siquiera el Estado venezolano) entienden que, más que quejarnos, debemos crear aquello que haga falta.
  4. Cualquiera puede mejorar el software libre. Hands no era un ingeniero aeroespacial, sino un un ciclista, y pudo hacerlo. Si él pudo, ¡nosotros también!

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