25 de marzo de 2012

De cómo la UBV cambió el nombre del Salón Simón Bolívar a "Milton Friedman" por un día


NOTA: Este lunes en la tarde se nos informó, a través del Twitter oficial de la UBV, que el foro fue suspendido.


No, no lo imagino.

No me imagino que se permita que Monsanto dé una charla en la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), en la cual se defienda su "sagrado derecho" a crear semillas transgénicas, que además están protegidas por patentes y está prohibido que los campesinos siembren las semillas provenientes de sus propias cosechas. Mucho menos me imaginaría que se use para eso al Salón Simón Bolívar, que es el auditorio principal del núcleo Los Chaguaramos... ese sagrado recinto equivalente al Aula Magna de otras universidades, donde se gradúan sus estudiantes y que lleva el heroico nombre de nuestro Libertador.

No me imagino que se permita que Pfizer o Novartis acudan a la UBV a hacer una charla de ventas de sus medicamentos con marca, y que defiendan el "sagrado derecho" de patentar sus medicamentos y evitar que países que los necesitan puedan reproducirlos en versiones genéricas para salvar las vidas de millones.

Pero lo inimaginable se vuelve realidad: este lunes, en el Salón Simón Bolívar de la UBV Los Chaguaramos, una empresa comercial de antivirus propietarios dictará una charla que, disfrazada de "Investigación en seguridad", no es otra cosa sino una charla de ventas de sus productos comerciales, que busca captar entre los estudiantes a futuros compradores de sus productos.

Puede obtener más información sobre la charla aquí, o en la imagen abajo:
http://www.ubv.edu.ve/images/stories/zona_interactiva/UBV.jpg

Anuncio del evento que la empresa de antivirus ESET
realizará en la UBV este lunes.
Nada mejor que seducir a estudiantes y profesores a través de charlas llamativas. Nada mejor que "regalarles" cajitas de sus productos, con licencias "demo" o "para estudiantes". Así, en unos años, cuando sean gerentes de informática en empresas públicas y privadas, estos jóvenes ordenarán la compra de cientos de licencias de sus productos en "agradecimiento" a los "panitas" de ESET.

Las universidades en general, y la UBV muy en particular, deben ser casas generadoras de conocimiento, que incentiven a sus estudiantes a conocer cómo funcionan las cosas y cómo pueden ellos mismos hacerlas por su cuenta. Cuando se enseña matemáticas, física o química a un estudiante universitario, no se le pide memorizar una fórmula al caletre; se le explica cómo deducirla y se le exige demostrar de dónde vino. Cuando graduamos a un ingeniero civil, no estamos graduando a un muchacho capaz de llamar por teléfono a Odebretch para que ellos nos hagan un edificio, sino a una persona capaz de planear, diseñar y ejecutar un proyecto de construcción de una obra. 

Triste será el día en que se convierta al estudiante en un mero comprador de máquinas, productos y mercancías que hagan el trabajo por él, pues ese será el día en el que nos convertiremos en esclavos depedientes de aquellos que sí tienen el conocimiento y, lejos de compartirlo con nosotros, nos vendan espejitos a cambio de nuestro oro, como ya lo hicieran los conquistadores hace quinientos años.

Estoy de acuerdo en que las universidades deben permitir el debate, y que todo tipo de ideas sean expuestas en sus salones. Sí estaría de acuerdo en que la gente de Monsanto vaya a la UBV... ¡siempre que los movimientos campesinos y agrarios de base puedan estar allí para ofrecer su contraparte! Sí estaría de acuerdo en que Pfizer o Novartis acudan a la UBV a defender su derecho a patentar medicinas indispensables para la vida y venderlas al precio que les dé la gana... ¡siempre que se convoque a médicos, farmaceutas y luchadores que expongan los inconvenientes de su modelo de desarrollo de medicinas, que coloca las ganancias por encima de la vida de millones!

ESET ha estado realizando desde hace meses su "Gira Antivirus" por universidades
de varios países de Latinoamérica, buscando captar estudiantes que, en el futuro,
conviertan las empresas donde trabajen en seguros compradores de sus productos.

Y sí estaría de acuerdo en un debate entre la empresa de antivirus comercial ASET y aquellos que han denunciado cómo las empresas de software propietario, en particular Microsoft y sus aliados, han mantenido intencionalmente vulnerabilidades en sus productos de software para que la gente se viera forzada a comprar productos comerciales que, de otra forma, jamás hubieran necesitado. Ya no sólo se interesan en evitar que sepamos cómo funcionan las cosas, sino que se valen de nuestra ignorancia para quitarnos dinero en cantidades masivas.

Por más de diez años, los usuarios de Windows XP y otros sistemas operativos de Microsoft se vieron sometidos a una fúrica propagación de virus de computadoras a través de pendrives USB. Si Microsoft hubiera tomado una medida tan simple como desactivar la ejecución automática del archivo AUTORUN.INF en las memorias USB (el llamado "AutoPlay"), se hubiera frenado la propagación de virus, que ocurre desde octubre de 2001, cuando XP salió a la venta (y ocurría desde antes, con Windows 95, 98 y ME). Pero Microsoft no quiso tomar esa sencilla medida sino hasta noviembre de 2011 (ver http://support.microsoft.com/kb/971029 ). Esta decisión negligente de parte de Microsoft prácticamente obligó a millones de usuarios de Windows a comprar antivirus comerciales de empresas como Norton, Panda, Kapersky, ESET y similares. Al ser Windows un software propietario, nadie podía modificarlo para reparar esta vulnerabilidad, sino la propia Microsoft. Que no quiso hacerlo.

En sistemas operativos de software libre, como Debian, Ubuntu y otros basados en GNU/Linux, este tipo de problemas simplemente no existen, y de haberse presentado, hubieran sido solucionados en cuestión de días por la propia comunidad, que sí puede ver y modificar el código fuente del software libre.

En Venezuela, fuimos víctimas de esta trampa cazabobos una y otra vez. En 2009, Feijoo Jiménez denunció cómo Mercal y el Ministerio de Alimentación abrieron una licitación para la compra de 2.600 licencias de antivirus propietarios para Windows (ver http://www.aporrea.org/tecno/a89247.html y http://www.licitamail.com/db/licitamail/edocs/sred/2009/Septiembre/04/LG-CA-MERCAL-GDF-06-2009.pdf). En un país con tantas prioridades y en abierta guerra contra la pobreza, alguna persona que en su momento recibió una charla de una empresa de antivirus decidió que Mercal tenía que invertir más de 500 millones de bolívares viejos en software antivirus. Este es un ejemplo harto conocido, pero hay cientos de otros de los que nunca nos enteraremos.

Milton Friendman, defensor del Libre Mercado
y el neoliberalismo
Para más colmo, Microsoft y sus aliados también son las empresas que exigen a los gobiernos del mundo modificar las leyes del Copyright, proponiendo proyectos aberrantes como SOPA, PIPA, Sinde, Döring, Lleras, el convenio ACTA y tantos otros para criminalizar y arrestar a quienes se atrevan a copiar ilegalmente los productos con los que ellos nos estafan. Nos inducen a gastar dinero que no tenemos en sus productos, y cuando preferimos copiarlos, todavía tienen la desfachatez de llamarnos "piratas", comparándonos con los asesinos que se suben en barcos y matan gente para atracarlos.

Estas mismas empresas están ligando a que Henrique Capriles Radonski, miembro de una familia propietaria de la mitad de los cines comerciales de Venezuela, gane las elecciones. Para que Venezuela tenga su propia Ley SOPA y tú seas criminalizado por descargar un MP3.

ESET es famosa por su antivirus gratuito NOD32 (y otros productos que son pagos), pero hay que recalcar que "gratuito" no es lo mismo que "libre". "Libre" involucra que el código fuente del software esté disponible para su estudio, modificación y redistribución, un requisito casi indispensable en ambientes universitarios, donde estudiantes y profesores no quieren convertirse en meros compradores de un producto, sino en personas capaces de crear ese mismo software e idear soluciones a problemas complejos.

¿Está ESET dispuesta a liberar todo el código fuente de sus productos, para que las y los estudiantes puedan aprender de él? ¿Está Pfizer dispuesta a enseñarnos cómo se fabrican sus medicamentos y entrergarnos las fórmulas de los mismos? ¿Está Intel dispuesta a explicarnos cómo se hace un procesador Core i5? Si así fuera, deberíamos darles la bienvenida a la UBV. Pero dudamos que ese sea el caso.

El Salón Simón Bolívar ha sido testigo de innumerables graduaciones de estudiantes, algunas de ellas
apatrinadas por Hugo Chávez. No permitamos que se convierta en otra cosa.
Sea por ignorancia o con intención, las autoridades de la UBV están permitiendo que este lunes el Salón Simón Bolívar de la UBV se convierta en un mercado de productos comerciales y que en nada ayudan a nuestra soberanía. Instamos a las y los profesores y estudiantes revolucionarios de la UBV a dar un paso al frente y exigir no una sesión de ventas, no un show donde se te impresione con efectos llamativos y rimbombantes, no una charla donde se te regalen versiones "demo" de la misma manera que Colón regaló espejitos a los pueblos originarios americanos para engañarlos.

Exige lo que debe atesorar todo profesional: el Conocimiento Libre.

Debate con tus autoridades y no permitas que la UBV se convierta en una casa de venta de mercancías. No permitas que el nombre de Bolívar vuelva a usarse de esa manera.

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