30 de octubre de 2011

31 de octubre: ¿Halloween o nacimiento de Alí Primera?

En Venezuela (al contrario de lo que pueda creer quien visite centros comerciales o ciertos sectores del este de Caracas), el 31 de octubre no es el día de celebración de Halloween; es el aniversario del nacimiento del Gran Cantor del Pueblo, Alí Primera.

Al respecto, les dejo este regalo de libre uso en donde lo prefieran. Si le hacen click podrán verlo a mayor resolución.

Lamentablemente, la guerra contra la dominación cultural y la industria del entretenimiento estadounidense es muy fuerte, y a veces pareciera que la estuviéramos perdiendo. De nosotras y nosotros depende que no sea así.

Por cierto, hecho totalmente con software libre (Gimp).

28 de octubre de 2011

Los Chikos del Maíz en Venezuela

Los Chikos del Maiz (Foto: HHInterview)
Si usted no conoce a los Chikos del Maíz, es porque a ninguna transnacional de la música le interesa que sus profundas letras en contra del sistema capitalista lleguen a todas y todos. En estos momentos, el grupo es considerado el referente del hip hop político más importante de España, y sus canciones, con un estilo inspirado en grupos como Public Enemy y el hip hop francés, suenan en las acampadas de los Indignados, ataca con dureza a la monarquía española, a su sistema bipartidista y a la economía europea sumida en crisis. Cabeza’e Mango, Pedro Carvajalino y Layo los entrevistaron este jueves en Alba Ciudad 96.3 FM. Estarán este sábado 29 en Maracay, en el cierre del primer Encuentro de Artes Urbanas “Aragua lo tiene todo” en el Parque del Ejército Las Ballenas, junto a Toberías, Bituaya, Baroni, Aguamala y otros grupos, desde las 3 pm.

Los Chikos del Maíz es un grupo de rap procedente de Valencia, España, formado por los MCs Nega y Toni, y el DJ Bokah, y para muchos se trata del mayor referente del hip hop político español. Las letras del grupo abordan temas como el terrorismo, la monarquía, la situación laboral o la escena hip hop. Critican con dureza el consumismo así como el daño que hace la industria del entretenimiento estadounidense en nuestra cultura.

Se mostraron impresionados al ver por sí mismos la organización comunitaria en los barrios de Caracas. Hicieron comentarios sobre el movimiento de los Indignados y lo distinto que son estos movimientos en países como Grecia (donde está fuertemente politizado, es un movimiento de clases, ideologizado, que cree en la autodefensa y ataca a los poderes públicos) o España (que definen como desclasado, pacifista en extremo e incluso “decafeinado”).

Entre sus influencias citaron a Public Enemy,  Mos Def, Talib Kweli, el hip hop francés, el Club de los Poetas Violentos (CPV), las maquetas de KCO. También mencionaron el reciente arresto de Pablo Hasél por supuesta apología del terrorismo. Actualmente sigue el proceso judicial y está pendiente la sentencia. Conversaron además sobre el tratamiento informativo que le dan los medios de comunicación masivos de España al proceso revolucionario y al Presidente Chávez, al cual tratan como un dictador.

Dejamos a continuación el audio de la entrevista realizada en el programa Radio Molotov, conducido por Luis Gáscuez “Layo”, Oswaldo Rivero “Cabeza’e Mango” y Pedro Carvajalino. También puedes ver el video de su entrevista en la televisora Ávila Tv haciendo click aquí.

Audio de la entrevista (hazle click con el botón derecho y selecciona "Guardar destino como" para descargarlo):
http://albaciudad.org/wp/podpress_trac/web/5703/0/chicos-maiz-alba-ciudad.mp3

Video de la entrevista en Avila TV:

25 de octubre de 2011

Así celebró Alba Ciudad con el pueblo de La Vega su segundo aniversario del retorno al aire

Desde la izquierda: Enza García, el ministro Pedro Calzadilla, la profesora Cristina González, la cineasta Liliane Blaser y el periodista y profesor Roberto Malaver, en el foro "Medios y Revolución", en la celebración del segundo aniversario del retorno al aire de Alba Ciudad 96.3 FM, en La Vega, Caracas. Foto: Luigino Bracci
Texto: Ciudad CCS / Fotos: Luigino Bracci y Nadesjka Landaeta

En la parroquia La Vega, la emisora celebró este sábado el segundo aniversario de su retorno al aire junto con el pueblo del sector. Para festejar, los trabajadores de la radiodifusora organizaron el foro "Medios en revolución", que contó con la presencia del ministro del Poder Popular para la Cultura, Pedro Calzadilla, la cineasta Liliane Blaser y los comunicadores Roberto Malaver y Cristina González, y un gran concierto que se extendió hasta las 10 de la noche, en el que participaron más de una decena de grupos incluyendo muchos de la parroquia La Vega.

"Esta experiencia de dos años vale la pena evaluarla, para así redireccionar otras emisoras, o las que más adelante se creen”, dijo el ministro.
El citado foro se realizó en horas de la mañana en la Escuela Bolivariana Parroquia La Vega, en la avenida Independencia de dicho sector. Además del ministro Calzadilla, la actividad contó con la presencia de los periodistas Roberto Malaver y Cristina González y la documentalista Liliane Blaser.

Cada uno de los ponentes manifestó inquietudes y ofreció opiniones sobre la situación actual de los medios en Venezuela y la senda que deben transitar los comunicadores para hacer llegar eficientemente la información a la población. En el evento también fueron obsequiados ejemplares del libro Los miserables, de Víctor Hugo, editado por el Ministerio de la Cultura; la edición de agosto pasado de la revista Memorias y textos sobre diversas temáticas que involucran al país, editados por el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información.

Liliane Blaser (der.) y Cristina González, en la celebración del segundo aniversario del retorno al aire de Alba Ciudad 96.3 FM, en La Vega, Caracas. Foto: Luigino Bracci

21 de octubre de 2011

Acude al cine a ver Transformers 3 y ayuda a asesinar niños libios

Este jueves 20 de octubre, una parte de los habitantes del planeta se regocijan por el asesinato de Muhammad Ghadaffi, quien fuera capturado vivo por tropas libias apoyadas por la OTAN, y luego fue asesinado de un tiro en la cabeza por sus captores. Su cadáver ensangrentado fue mostrado por las cadenas de TV de todo el mundo una y otra vez como un trofeo, en algo que nos hace preguntarnos si realmente hemos evolucionado como civilización o si los humanos no somos otra cosa sino chimpances que saben usar Blackberries.

Quienes siguen y seguirán sufriendo, son los 6 millones de libios que son víctimas en estos momentos de una agresión de la OTAN, capitaneada en este momento por el Premio Nobel de la Paz, Barack Obama. Miles de civiles inocentes han muerto por las bombas de la OTAN, y los supuestos rebeldes cometen desmanes aún peores que los que supuestamente cometió Ghadaffi. Por su parte, Estados Unidos y sus aliados mantienen tropas en Irak y Afganistán, y tiene en la mira a Siria e Irán, entre muchos otros países.

 Lo más lamentable es que tal vez estemos ayudando a Estados Unidos a financiar estas guerras. Tal vez tú o yo hayamos pagado las balas que mataron a un niño iraquí, o a una niña libia. Y quiero dar un breve ejemplo de ello. ¿Qué harás este fin de semana? ¿Irás al cine, como muchas otras familias, a ver la película de moda en estos momentos en Venezuela, Transformers 3?

Las películas Transformers son un remake de los dibujos animados The Transformers de la década de los ochenta. En la serie de TV de esa época, los Autobots, una raza de robots extraterrestres que se podían convertir en automóviles, camiones y aviones, se enfrentaban a  sus archienemigos los Decepticons, quienes querían apropiarse de un cubo de poder que les daría el control del universo. Las peleas tenían lugar en la Tierra, y no habían ejércitos, ni gobiernos; sólo los robots y algunos adolescentes humanos que ayudaban a los "buenos".

Sí, seguramente pensarás que la serie tenía un un argumento estúpido, pero la verdad me encantaba. Total, yo era un niño de 12 años.

Luego, en 2007, el director de cine Michael Bay decidió llevar la serie de TV al cine. Fui emocionado a ver la película, sólo para descubrir que la habían convertido en propaganda de guerra. Muchos escribimos y denunciamos que la película se estaba usando para inyectar ideología, animar a jóvenes que viven en EEUU a enrolarse en el Ejército y atemorizar a los pueblos del mundo ante el poderío del armamento militar estadounidense.  Su secuela, Transformers 2, no se quedó atrás.

Pues cágate: En Transformers 3: El Lado Oculto de la Luna, los Autobots continúan trabajando con el gobierno estadounidense. "Trabajamos en equipos secretos en misiones alrededor del mundo", dice Optimus Prime, el jefe de los "robots buenos". Y en una de esas misiones, los autobots se disfrazan de vehículos del gobierno iraní, se infiltran en una "planta nuclear ilegal" y la destruyen. "Ayudamos a nuestros aliados a resolver conflictos humanos, para impedir que la Humanidad se dañe a sí misma", dice Optimus.



En realidad, en la película no se menciona a Irán, pero las alusiones son demasiado obvias. Uno de los Autobots, Wheeljack, se disfraza del carro del Ministro de Defensa de un país del Medio Oriente, y en él encontramos estas banderas.


Abajo puedes ver la verdadera bandera de Irán. Te darás cuenta de que lo que hicieron en la película fue colocar dicha bandera de cabeza. Algo que los iraníes creo que considerarán una falta de respeto, no sólo por la trivialización de un ataque ilegal a su país, sino porque el símbolo en el centro de la bandera es el emblema de la República Islámica de Irán: el nombre de Alá, dibujado de forma que recuerda un tulipán. La bandera también tiene la frase "Allahu Akbar" (Dios es Grande) entre sus franjas horizontales. Poner estos símbolos de cabeza ya ni siquiera es una ofensa a los iraníes, sino a toda una religión y una cultura.


Aquí dejamos el fragmento en cuestión.


Que se trivialice el ataque a la soberanía de un país no es lo más grave de esta película. En 2007, luego de ver Transformers 1, conseguí el libro "Operación Hollywood" de David Robb, que muestra -usando entrevistas a cineastas y documentos declasificados de los EEUU-  que toda película estadounidense en la cual se viera despliegue de armamento militar, era en realidad co-financiada por el Departamento de Defensa y las Fuerzas Militares estadounidenses, que en efecto tienen un departamento en el Pentágono en el que reciben a los cineastas y les ofrecen todo el apoyo necesario. Si un cineasta necesita grabar aviones F-22, A-10 o Predators reales, si necesita soldados y marines haciendo maniobras, si necesita tanques Abrahams disparando, si necesita helicópteros Apache, ellos te permiten grabarlos para tu película por un costo relativamente bajo. En algunos casos, los militares pueden incluso ayudar a financiarte la película.

Eso sí: ellos revisan el guión de tu película y te exigirán cambiarlo si los militares estadounidenses, el Presidente de los Estados Unidos u otros funcionarios de ese país son reflejados de alguna forma negativa. Igualmente, te pedirán cambios para que el mismo sirva para animar a jóvenes a enrolarse en el Ejército estadounidense.

De esta forma, los cineastas se enfrentaban con un dilema:
  • O haces una película comercial y propagandística, donde se vean explosiones, aviones militares, tanques, helicópteros y me salga barata, pero tendré que suprimir de ella cualquier crítica al Ejército estadounidense y convertirme en parte de su maquinaria propagandística... 
  • O hago más bien una película crítica, que denucie los desmanes de los militares gringos, pero tendré que usar tanques, aviones y helicópteros de mentira (usando miniaturas, imágenes generadas por computadora o similares). Visualmente hablando, la calidad de la película será inferior y los costos serán muchísimo mayores, pero al menos podré mantener íntegra mi historia.
Ya sabemos cual fue la decisión que tomaron cineastas comerciales, como Michael Bay o Jerry Bruckheimer.

Phillip Strub junto a
George H. Bush
Los militares estadounidenses trabajan de cerca con Hollywood, tienen una oficina para recibir a los cineastas y productores, y Philip Strub es quien la dirige: ha sido el director de la Oficina de Enlace del Pentágono con la Industria Cinematográfica desde comienzos de los noventa. Tiene su propia ficha en IMDB, y más de 35 películas le han dado las gracias por su "valiosa contribución", entre ellas La Caída del Halcón Negro, Ironman 1 y 2,  Pearl Harbor, Tras las Líneas Enemigas, Impacto Profundo, Decisión Ejecutiva, El Mañana nunca Muere y Vuelo 93. El libro "Operación Hollywood" denuncia el papel de Strub censurando películas que piden ayuda al Pentágono, ordenando el cambio de guiones que sean críticos con las Fuerzas Armadas o la dejen mal parada en cualquier cosa.

En Transformers 3, el nombre de Strub no podía faltar, al igual que el de muchos otros militares, comandos, grupos y bases militares que colaboraron con la película, como pueden ver en estas capturas de los créditos de la película:
 


Apartando eso, podemos ver en Transformers 3: Dark Side of the Moon los mismos elementos que en sus dos predecesoras: los héroes de la película no son los Autobots, sino los soldados estadounidenses apoyados por el Pentágono y el Departamento de Defensa, que hacen grandes hazañas para salvar al mundo. Según la película, ser soldado estadounidense implica hacer cosas impresionantes, como saltar en parapente, hacer saltos base desde grandes edificios de Chicago o volar entre esos edificios usando trajes con alas. El metamensaje: "¡Enlístate en el Ejército para hacer cosas asombrosas!"



En la película aparece, además, un nuevo elemento: los ex soldados estadounidenses que se dieron de baja y ahora les pagan para hacer cosas que no pueden hacer los militares reales. Es decir, los "mercenarios": aquellos que hacen ejecuciones extrajudiciales, tráfico de drogas, que suministran armas a grupos subversivos del mundo y hacen todo tipo de trabajo sucio a cambio de dinero. Transformers ya no recluta únicamente jóvenes para el Ejército.


Es obvio entonces que, cuando vamos al cine a ver este tipo de películas y pagamos el costo de la entrada, estamos ayudándolas monetariamente a dar este tipo de mensajes. Ese dinero les permitirá hacer nuevas películas (ya viene Transformers 4), que por un lado son propaganda de guerra y sirven para reclutar a los nuevos soldados que invadirán otros países del mundo, y por otro lado le dan dinero a las Fuerzas Militares de EEUU para seguir financiando sus actividades.

Es un asunto de principios: ¿nos proclamamos de izquierda pero financiamos al Imperialismo que tal vez mañana arremeterá militarmente contra nosotros? Sí, sé que las películas son buenas y emocionantes, y muchas veces tus hijos, hermanos, amigos y familiares te insistirán para verlas. Pero hay alternativas:
  • No verlas, y punto.
  • Cómpraselas a un buhonero o vendedor informal. El dinero al menos no estará llegando a EEUU.
  • Descárgalas de Internet. Puedes hacerlo de páginas como http://thepiratebay.org/ usando un cliente de BitTorrent, y luego descargas los subtítulos buscándolos en Google.
Seamos conscientes de cómo funciona el sistema capitalista, y evitemos que nos usen en sus fines. No le dejemos todo el trabajo al Presidente Chávez; nosotros también ayudamos a la industria militar estadounidense cuando ayudamos a sus mecanismos de financiamiento.

Los gobiernos socialistas y revolucionarios también tienen una responsabilidad en este tema. Paramount anunció en julio que no proyectaría más este tipo de películas en Venezuela, aparentemente debido a que el control cambiario les dificultaba sacar sus ganancias del país. Sin embargo, el asunto se resolvió; Transformers 3 lleva en estos momentos su segunda semana en cartelera en Venezuela y es una de las más taquilleras en este momento. Cadivi entregará los dólares, y Paramount recibirá millones producto de la recaudación de taquilla en nuestro país. 

¿Debe nuestro gobierno entregar dólares a empresas que financian la industria militar estadounidense? Algunos pensamos que no. Otros piensan que el no hacerlo se convertiría en una forma de censura, y no creen conveniente hacerlo en tiempos electorales. De cualquier manera, es un deber del Sistema Nacional de Medios Públicos venezolano el mostrarle a la población lo que hay detrás de estas películas. Es un deber concientizarnos a todas y todos. Pero lamentablemente, la llamada guerrilla comunicacional vive enquistada en una eterna confrontación con la oposición y con minúsculos programas de un canal llamado Globovisión que casi nadie ya ve. 

No digo que debamos abandonar estos temas, pero sí hay que avanzar y atacar con fuerza la industria del entretenimiento, y desmontar estas películas y series de televisión que tienen una intención obvia sobre la población. 

14 de octubre de 2011

De la Nao Santa María al buque Leander

El 23 de octubre de 2005, publicamos en este mismo blog un artículo con dos fotos de la réplica de la  nao "Santa María" de Cristóbal Colón, que estaba en el Parque del Este, hoy Parque Generalísimo Francisco de Miranda, en Caracas. El barco, que en sus mejores momentos se llenaba de niños y niñas que pagaban para hacer visitas guiadas, había colapsado parcialmente; se había caído parte del mismo aparentemente porque no pudo ser mantenido y la madera se pudrió. No pudo ser mejor el destino para un barco, construido para enseñarnos a homenajear y admirar a las personas que invadieron América hace 500 años, responsables del genocidio de millones de indígenas.


En esa entrada hubo comentarios de todo género: reflexiones, lamentos, críticas, etc. Entre ellos, hubo uno de alguien llamado Manuel Bazó, que proponía con mucho entusiasmo aprovechar la oportunidad y  colocar allí una réplica de madera del buque Leander, el que trajo a Francisco de Miranda a las costas venezolanas en agosto de 1806 en uno de los primeros intentos de liberar a Venezuela del yugo del Imperio español. Bazó hizo una fuerte campaña por Aporrea y otros medios, el gobierno bolivariano confió en él convirtiéndolo en el coordinador general del proyecto, y ayer, 12 de Octubre de 2011, seis años después de que la Santa María colapsara, fue inaugurada una réplica a escala real del Leander que se levanta orgullosa en ese mismo lugar.


Debo confesar que ayer, cuando caminaba por el parque y pude ver entre los árboles a la enorme nave de 35 metros de largo y 8 metros de ancho terminada, con sus 3 mástiles levantados y un hermoso acabado, se me humedecieron los ojos. No sólo por lo que el Leander significó. No sólo por lo que nos trajo (nuestra bandera, nuestra primera imprenta, la inspiración que cinco años después se tradujo en la Independencia). Sino por el hecho de que venezolanos tuvieron un sueño y lo pudieron hacer realidad. Y fue construido por venezolanos.

El Leander en el Parque Francisco de Miranda es tan importante para nuestra autoestima como venezolanos, como lo fue también la victoria 1-0 que la Vinotinto tuvo ante Argentina el pasado 11 de octubre. Entiéndase que en una generación hemos tenido un cambio sorprendente: de ser un país que adoraba a los conquistadores que arrasaron esta tierra y se llevaron sus riquezas, ahora admiramos a nuestros héroes y nos inspiramos en ellos para hacer nuestras propias hazañas. De ser un país tan  humillado que sus habitantes muchas veces preferían vestir las banderas de otros países, ahora empiezan a respetarnos en el mundo y nos sentimos orgullosos de eso. De un país que sólo era visitado por transnacionales para llevarse nuestras riquezas (oro, petróleo y seres humanos), ahora empezamos a cruzar las fronteras para ayudar a otros pueblos del mundo a desarrollarse.

El lago tiene nuevos botes, un Café y un Cacao Venezuela
Antes le enseñábamos a nuestros niños y niñas que había que ser como Colón: un genovés que se lanzó a la mar para arrebatarle a otros las tierras, sus recursos y sus vidas, para poder ser "admirado" como un gran conquistador. A engañar, como lo hizo Colón con los indios y hasta con su propia tripulación (no olvidemos cómo Colón le robó a Rodrigo de Triana la recompensa por ver el Nuevo Mundo). Hoy,  le enseñamos que hay que ser como Miranda: un venezolano, luchador contra la injusticia y la opresión; estudioso, preparado, osado, galán. Capaz de ser un soldado, pelear y arriesgar su vida cuando tenía que hacerlo, pero un político y diplomático cuando había que solicitar ayuda para lograr su causa, sin dejar de ser romántico y amante en ningún momento.

Dijo Bazó aquella vez: "Si el sueño se convierte en proyecto y el proyecto se materializa en el barco donde la utopía llegó por primera vez a América, tal vez no pase mucho tiempo para que nuestros hijos sientan en su corazón el fuego que encendía a Miranda al ver ondear la primera bandera de la Patria, mientras caminan por el puente que los conduce a bordo del Leander". El sueño se materializó gracias a los soñadores y al gobierno bolivariano que los apoyó; sólo queda llevar a nuestros hijos e hijas a sentirse orgullosos de su país y de nuestra historia, para que se conviertan en los Miranda del mañana.