5 de junio de 2011

Un ejemplo de cómo se incendia nuestra política comunicacional

Incendio este domingo en una fábrica de la Revlon en Boleíta Norte, Caracas. 
A la derecha puede apreciarse la sede de Telesur, ubicada a unas cuantas cuadras.
Este domingo en la mañana, quienes viven en Los Dos Caminos, Boleíta, La Lucha, Los Ruices y zonas vecinas se despertaron viendo un gigantesco incendio en un galpón de la Revlon, en la calle Sanatorio del Ávila en Boleíta Norte. Sin muertos ni heridos afortunadamente, pero sin duda es una noticia importante.

Aproximadamente a las 9 de la mañana, el canal de derecha Globovisión inició su noticiero televisivo reseñando el incendio. Como no tenía reporteros en la calle, mostraron varias fotos captadas por los numerosos vecinos de la zona y subidas a Twitter (incluso usaron dos fotos mías sin mi permiso y sin darme los créditos, con las cuales incluso aperturaron su página web).


Pero estemos claros: así sea robando fotos, Globovisión hizo su tarea. Ellos informaron el hecho, e incluso entrevistaron vía telefónica al Jefe de los Bomberos del Distrito Capital, Williams Martínez, quien dio declaraciones indicando que el incendio estaba siendo controlado.

La gente de la zona obviamente sintonizó Globovisión, esperando más noticias e imágenes de lo ocurrido. E inteligentemente, entre los cortes informativos sobre el incendio, Globovisión aprovechó para descargar a su audiencia noticias muy venenosas en torno a las expropiaciones, atacando al gobierno al respecto. Luego, lanzaron noticias en torno a las elecciones peruanas, con su sesgo obvio a favor de Keiko Fujimori. De esta forma, esa audiencia cautivada por la velocidad de Globovisión en transmitir las noticias sobre el incendio (incluso sin tener un periodista en el lugar), terminó recibiendo información manipulada sobre las políticas del gobierno bolivariano para la construcción de viviendas.

Mientras tanto, nuestros medios públicos guardaron silencio en torno a la noticia. Las sedes de VTV y TVES quedan a unas escasas 3 cuadras del incendio, y la sede de Telesur queda tan cerca, que incluso se puede ver arriba en la primera foto. Sin embargo, durante la mañana estuvieron transmitiendo refritos, noticias viejas del sábado y avances deportivos.

El haber transmitido esa noticia, aunque sea brevemente, le hubiera permitido a VTV cautivar una audiencia en ese momento. Esa audiencia hubiera puesto VTV para tener más información, y entre un avance informativo y otro hubieran podido ver noticias positivas sobre la gestión del gobierno bolivariano.

Cuando nuestros medios públicos dejen de ser simplemente los noticieros de los ministros y entiendan que tienen que servir a la gente, es cuando tal vez subamos ese 5% de audiencia que tienen los medios públicos, según informó Eleazar Díaz Rangel, y que ratificó sin querer el Sr. William Castillo hace unos días (leer los últimos párrafos de esta noticia).

Pero tal pareciera que quienes diseñan las políticas de información y comunicación de nuestra revolución, en vez de aprovechar los más de 1.300 empleados de VTV (sin incluir los demás medios del Estado), más bien están ocupados despidiendo revolucionarios y persiguiéndolos en los entes donde soliciten trabajo.

Así no avanzaremos.

pd. A las 11:01 am finalmente VTV informó sobre el incendio.
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