17 de agosto de 2009

El caso de la Cadena Capriles y Ávila TV: Ya entendí por qué Lina Ron lanzó la lacrimógena

Dejo los enlaces a dos excelentes artículos de El Tano y de José Roberto Duque, en torno a los hechos del pasado jueves en la Av. Urdaneta frente a la sede de Ávila TV, uno de los múltiples lugares donde hubo hechos de violencia en el centro de Caracas, propiciados por grupos de choque de la oposición en contra de la Ley Orgánica de Educación.
Me alegra mucho que finalmente hayamos visto en VTV a algunas figuras, como Aristóbulo Istúriz, Mario Silva y los Pelúos, romper con el ya molesto discurso oficialista que mantenían otros dirigentes que desde el jueves, sin tener idea de lo que ocurrió en el centro de Caracas, se limitaban a emitir comunicados "rechazando los hechos" y llamando a aplicar todo el peso de la ley a quienes atacaron al grupo de palangristas de la Cadena Capriles, ignorando a aquellos que iniciaron la violencia ese día, y cuál era el macabro plan que sostenían.

Al fin se dice claro y raspado que ese día quienes iniciaron la violencia fueron los opositores: la gente de Bandera Roja, de AD, de 100% Estudiantes, que promovieron disturbios en cinco o seis puntos distintos del centro de Caracas. Los empleados de la Cadena Capriles, por muy Licenciados en Comunicación Social que sean, simplemente formaban parte de ese plan.

Eso no justifica la violencia o los golpes contra ellos, pero la violencia, como bien indica El Tano, no es sólo física. Esto también es violencia:

Los jóvenes de Ávila TV mostraron este lunes en La Hojilla esta foto de la Cadena Capriles, donde aparece (en el centro y con franela gris) Gabriel Uzcátegui, el único detenido e imputado por los hechos del jueves, siendo agredido por quienes parecieran ser periodistas de la Cadena Capriles.

Últimas Noticias publicó esa misma foto, pero recortada para que no se vieran dos de las personas allí mostradas. Cuando se usa el poder mediático para denigrar de alguien, eso también es violencia. Cuando los periodistas de la Cadena instigan indirectamente al odio contra los trabajadores de Ávila TV, eso también es violencia.

Dejo un fragmento del artículo de El Tano.
Entendiendo que uno no debe tomarse la justicia en su mano, bueno sería que ese tipo de violencia tan usada por los distinguidos señores escuálidos, también tuviera un castigo, o por lo menos entender tal acción como un atenuante de quien, por cariño al presidente, actúa por la vía física y cae en la provocación.

También sería bueno, en ese caso, enseñarle a ambos bandos a conducirse por la vida como cuando se maneja, es decir, a la defensiva, porque, como no somos suizos, no es raro que la gente en este país se enfrente por algo, como ser, por ejemplo, el Magallanes y el Caracas. Yo por ejemplo no le hubiera recomendado a un hijo mío ir a repartir volantes a la Plaza Altamira cuando ellos tenían allí su tarantín y su escándalo, por mucho que hubiera sido legal y cívico, manifestarse en contra. Porque, salvo que tuvieras ganas de buscarte problemas, lo lógico era mantenerse lejos de allí, a riesgo de que nos pase lo que le sucedió a un señor que sacó la cabeza por la ventanilla de un autobusete y les gritó escuálidos tales por cuales, con tal mala suerte que en la esquina el semáforo en rojo paró al vehículo y entonces un grupo de manifestantes de la Altamira lo alcanzaron, lo bajaron a golpes del autobusete, y le dieron criminal paliza ya en la calle. Sería bueno que en esta investigación aprovecháramos de meter presos también a esos escuálidos desquiciados y agresores de ese chavista que no tuvo el "criterio" de manejar a la defensiva frente a una zona ocupada por la oposición...
Para leer completo el artículo de El Tano, puedes hacer click aquí. También les dejo un fragmento del artículo del Duque:

Y a estas alturas nadie se atreve a decir en voz alta lo que muchos pensamos: que es verdad que gente nuestra salió a repartir patá y kung-fu, y que es una vaina grotesca que el chavismo oficial pida cárcel para esos compas, como si nosotros mismos no hubiésemos sido nunca víctimas de esa violencia sifrina celebrada por los medios privados, y cuyos perpetradores gozan de total libertad e impunidad.A dejarse todo el mundo de mamagüevadas: sí fueron panas nuestros, chavistas y camaradas de grupos organizados, los que fueron a patearles el culo a unos señores licenciados que por serlo se la dan de intocables. Fue un error que lo hicieran, cómo no. Como también es un error, y este sí malintencionado y revelador de una desubicación acojonante, el que el Consejo Nacional de Comunicador@s Socialistas emitieran un comunicado en el cual se lee esta mierda:

"El CNCyCS exhorta al Ministerio Público a realizar todos los esfuerzos necesarios para que se aclare la responsabilidad de quienes hayan cometido estas agresiones y no queden impunes".

A ese comunicado les respondí de la siguiente manera, en correo colectivo:

"Supongo que es obligante este tipo de comunicados, para efectos de la organización pulcra, mesurada y decente que quiere ser el Consejo. Sólo quisiera que el Consejo se dignara medir muy bien el alcance de su llamado a meter presos a camaradas nuestros, sobre todo cuando las acciones de la derecha recrudecerán y no será con discursos y comunicados como podremos detenerlos. Va mi declaración irresponsable y sospechosa de ser financiada por la CIA: yo prefiero que nos veamos acusados de haber agredido a unos vergajos de la prensa enemiga y no tener que llorar a nuestros muertos, porque somos arrechísimos pidiendo cárcel para la gente nuestra pero dignos de risa a la hora de pedir justicia por Danilo Ánderson, Jairo Gregorio Morán, Oscar Aponte Gómez.

Les propongo este ejercicio: busquen esos dos nombres mencionados después de Danilo Ánderson, sin buscarlos en internet. Nadie se acuerda de ellos, ¿cierto?

Pues de ese tamaño es nuestra pérdida de la brújula. Cárcel para quienes coñacearon a los señores periodistas ayer, olvido para nuestros muertos. Es decir, cárcel y muerte para nosotros, justicia para el enemigo. Así vamos a ganar la guerra, seguro que sí".

Para leer el artículo completo, haga click aquí.

Periodistas de Ávila Tv, VTV, Vive, RNV y otros medios públicos y alternativos han sido agredidos hasta el cansancio, muchas veces de forma física. Incluso hay grabaciones y fotos, pero ni un sólo detenido. Ojalá y el Presidente Chávez hubiera pedido prisión para Oscar Pérez por las numerosas agresiones que ese señor ha protagonizado contra gente nuestra, muchas de ellas filmadas.

No se ha hecho justicia por ninguno de los hechos de abril y diciembre de 2002, que dejaron a decenas de personas muertas. Ni a los muertos que la PM dejó durante el infame "gobierno" de Alfredo Peña. Pero sí haremos justicia llevando a prisión a unos chamitos, por el temor al "qué dirá la OEA".

Y si hablamos de delitos cometidos por el canal Globovisión, tenemos que añadir uno nuevo: llevan como 4 días instigando a la gente, de forma directa, a desacatar, no cumplir y rebelarse contra la Ley Orgánica de Educación. ¿Ahora se puede hacer apología del delito en los medios de comunicación impunemente? Coño, ¡no me jodan!

¿Saben por qué Lina Ron le lanzó una lacrimógena a Globovisión? Porque, en medio de su rabia, asumió que, así como el gobierno no le hace nada a Guillermo Zuloaga luego de que viéramos de forma pública y notoria a éste desobedeciendo la ley, acaparando carros y reconociendo ser un usurero, igualmente ella asumió que podía hacer lo mismo sin que nada le pasara. Se equivocó, porque lamentablemente el Estado aplica la ley rápidamente a la gente pobre y común, pero tiene miedo de aplicarla cuando quien la viola es un opositor, o un miembro del club de los poderosos.

¡Terminen de cerrar a Globovisión, medio que viola todos los días como 40 leyes, y luego veremos si Uzcátegui merece prisión o no!
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