14 de enero de 2007

Si se pudiera escoger el discurso de graduación... ¡escogería este!

En el blog colectivo Blogueros Socialistas, donde varias panas que conozco y admiro se la pasan hablando de su visión del Nuevo Socialismo, publicaron el discurso del hoy Dr. Carlos Rodríguez Rojas, quien fue escogido por sus compañeros para dar el discurso de graduación en la UCLA de Barquisimeto como médico cirujano, hecho ocurrido el pasado 14 de diciembre de 2006. El discurso puede verse en Youtube haciendo click aquí.



No se entiende del todo bien, por lo que en Blogueros Socialistas el pana Carlchucho hizo una transcripción que pueden leer allí. Voy a dejarles dos párrafos:

Cuando mis compañeros me escogieron para darles estas palabras, ellos sabían a lo que se estaban exponiendo, porque yo no vengo aquí a decirle cosas cursis como que estamos terminando una etapa y que no tengo palabras para describir mi alegría, pues ahora es cuando tengo cosas que decirles.

Tal vez lo mas importante es hacer una pequeña reflexión de nuestra labor en la sociedad, porque al parecer a muchos se les ha olvidado, que nosotros estamos aquí es para ayudar al necesitado, en una misión interminable de amor, de hermandad y de entrega, y esos necesitados, ese pueblo falto de atención médica, ese pueblo que se muere por una diarrea o una desnutrición, no va a la consulta de las clínicas Privadas, pero nosotros estamos contando los días en que se termina la rural para salir del monte y poder trabajar en esas clínicas y comenzar a hacer dinero...

Es realmente triste y lamentable que jóvenes que estudiaron siete años con Rodríguez Rojas, y quienes durante ese tiempo dijeron ser "sus amigos", lo hayan pitado y abucheado de esa manera, por haber pronunciado un discurso tan profundamente humanista y solidario.

Algunos estamos más que seguros de que, por cada pitazo que le dieron, por cada grito de "¡fuera!" y por cada abucheo que profirieron sus supuestos "compañeros", Carlos recibirá a lo largo de su vida miles de gestos de agradecimiento, de miradas llenas de amor, de abrazos y de besos de parte de personas agradecidas por la hermosa labor social que hará ayudando a sus semejantes.

¡Excelente discurso, Carlos! Ojalá que el mismo pueda inspirar a miles de otros jóvenes como tú.
Publicar un comentario