13 de junio de 2006

Berrizbeitia insiste en recomendar Red Hat y SuSe como Software "Libre"

Este domingo 11 de junio se publicó en Últimas Noticias, en la columna "Tecnología en criollo" de Heberto Alvarado, la segunda parte de la entrevista Jorge Berrizbeitia relativa a la Ley de Tecnología de Información, o Ley de Infogobierno. La primera parte de la entrevista fue publicada el domingo 4 de junio en el mismo diario. Hagan click en las imágenes para leerlas.



Red Hat y Suse... ¿libres?

En este nuevo capítulo, Berrizbeitia habla de las complejidades de la migración desde el aspecto humano, para entonces decir:

"En paralelo a estas fases, se deberán hacer las selecciones del sistema operativo ideal para el proceso de migración. Allí se deberá optar por los ya probados y reconocidos RED HAT, SUSE, DEBIAN"

(Las palabras están en mayúsculas en el texto original). En estos momentos, cientos de empleados públicos deben estar llamando a empresas de software privativo, pidiendo presupuestos confiados en que Suse y Red Hat son Software Libre aunque no lo son. Sin embargo, se considerarán autorizados por las palabras del presidente del CNTI, puestas por escrito en el periódico de mayor circulación en Venezuela.

El hecho es que ni Red Hat ni Novell Suse son Software Libre. Veamos las razones:

  • Incumplen la más básica de todas las libertades: la libertad de uso. Yo, como usuario, no tengo autorización para usar Red Hat ni Suse a menos que pague una licencia por ellas. En sus páginas web sólo puedo descargar una versión de evaluación que me limita el uso a una cantidad de días pre-establecida. Su licencia prohibe el uso en países que tengan restricciones comerciales con Estados Unidos, entre ellos Cuba, Irán, Irak, Libia, Corea del Norte, Sudán y Siria. Para actualizarlas, tengo que pagar una suscripción. Eso no es Software Libre; es simple y vulgar software privativo que te da acceso al código fuente sólo si compras el producto.

  • Red Hat y Suse también te niegan la libertad de redistribución: el Estado no puede redistribuir esos productos. Sólo tiene permiso para usarlos si los compra, pero no tiene permisos de masificarlos.

  • Peor aún, en el caso de SuSe, hay algunos componentes importantes como eDirectory (que permite la interactividad con servidores Active Directory de Microsoft) que son totalmente propietarios y cerrados; no tienes el código fuente de ese importantísimo componente ni siquiera pagando. ¿De cuál libertad estamos hablando entonces?

Berrizbeitia se pronuncia por tres distribuciones específicas, dos de ellas comerciales, cuando en realidad hay decenas de distros que han demostrado estabilidad a través del tiempo.

  • Si me gusta Red Hat tengo por lo menos dos alternativas libres: Fedora, creada por la misma gente de Red Hat, y CentOS, una distribución libre inspirada en Red Hat Enterprise.
  • Si me gusta SuSe, la propia gente de Novell ha puesto a nuestra disposición OpenSuSe, el cual también es libre.
  • Existen muchas otras distribuciones muy estables y disponibles desde hace tiempo: Slackware, Gentoo, Knoppix (que es usada incluso por el propio CNTI en sus Infocentros), Ubuntu, Guadalinex, Ututo y muchas, muchas otras.
  • Y por supuesto, está Debian. Tres versiones simultáneas (estable, de pruebas y experimental). Cada versión tiene unos 15.490 paquetes que incluyen unas nueve mil aplicaciones altamente probadas y que pasan por un fuerte proceso de control de calidad. Su propietaria no es una empresa, sino una comunidad de más de 1.000 desarrolladores, lo que garantiza que nunca podrá volverse propietaria. Y cuenta con procesos de contraloría social (gracias Bureado por los números actualizados).
La excusa del soporte es tan trivial que el mismo Sr. Berrizbeitia ofrece soluciones en sus entrevistas: la capacitación masiva y la entrega de incentivos. Si no hay empresas que puedan dar soporte a Debian o Fedora, pues hay que dar incentivos y capacitación para que esas empresas aparezcan. Incentivos que pueden ser créditos, o mejor aún: programas de capacitación. Pueden leer algunas de las ideas y sugerencias de algunos miembros de las comunidades del Software Libre en una carta al MCT que SOLVE emitió a comienzos de este año a través de los medios de comunicación.

Francisco Palm: Acceso al conocimiento

En la derecha puede verse una columan donde aparece un artículo del profesor de la ULA Francisco Palm, quien indica que el propósito del conocimiento libre es que el ciudadano, con pleno conocimiento de causa, pueda decidir. Algo que no puede hacer en estos momentos, pues hasta en los libros de escuela aparece software de Microsoft, "mientras que nadie conoce de la existencia del Software Libre".
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