12 de marzo de 2006

Sobre comentarios, censuras y moderaciones en este blog

Desde hace algún tiempo, activé en mi blog la opción para que los comentarios sean moderados antes de aparecer, ello debido a la enorme cantidad de insultos que emiten opositores no sólo contra mí, sino contra el proceso bolivariano. Simplemente yo considero a mi blog como una especie de "casa" en Internet, y a nadie le gusta que alguien entre a su casa y llene las paredes con ideas con las que uno no está de acuerdo.

Al Sr. Daniel Duquenal, quien conduce uno de tantos blogs antichavistas en inglés, no le agradan las politicas de mi blog y está muy molesto porque no le aprobé un comentario en el que llamaba "bolsas", "mediocres", "sin argumentos" y "nulidades" a los diputados que interpelaron hace una semana a Marcel Granier. Llamaba "pseudo-parlamento" a la Asamblea Nacional, y sugería que Luis Tascón es un diputado "infame" y "criminal".

Entonces, debido a que él está tan molesto porque no publiqué su comentario, me amenazó conque esta noche publicará en su famoso blog un post atacándome por mi "concepto de democracia".

Pues me adelanto a él. Este es mi blog, y en su blog cada quien coloca sus reglas. Él dice que es más democrático que yo porque él sí permite que lo insulten. Bien Daniel, la realidad es que puedes manifestar tus opiniones en:

  • Tu blog, y en cuantos sitios web quieras crear.
  • En Globovisión y otros 300 medios de comunicación opositores.
  • En Noticiero Digital y en cuanto foro exista en Internet, incluyendo sitios como MilitaresDemocraticos o los foros de Cantv.net o El-Nacional.com.
  • Incluso hacer marchas y manifestaciones cuando te dé la gana, y hasta puedes destruir nuestras banderas, como lo hicieron hoy en Chacao.

Lo único que no puedes hacer, Daniel, es poner en mi casa y en mi blog personal lo que a ti te dé la gana. A menos que quieras imitar a George W. Bush y te pongas a invadir a los demás para imponer tus opiniones, cosa que es tan común en el fascismo opositor.

Daniel: día a día usas las ventajas de vivir en Venezuela, el país más democrático del mundo, para hacerte más famoso y popular como activista político. Y no importa cuánto odies a Chávez, todas las noches tienes que darle gracias a él porque, gracias a las libertades que él ha ampliado, tú eres quien eres hoy.
Publicar un comentario