3 de septiembre de 2005

Lo de Nueva Orleans se sabía con pelos y señales... BUSH DEBE RENUNCIAR

En mi artículo de este sábado en la mañana, "Paralelos entre Nueva Orleans y la tragedia de Vargas", omití una importantísima diferencia entre ambas catásfrotes naturales: lo nuestro fue algo absolutamente nuevo, mientras que lo de Nueva Orleans estaba advertido con pelos y señales.

Y es que muchas personas me han dicho que la tragedia de Nueva Orleans estaba advertida desde hace años. No les paré mucho por mi manía de ser tan escéptico... hasta que encontré en el blog de Carlanga un artículo de National Geographics, la conocidísima revista estadonidense.


Voy a resumirles algunos párrafos del artículo y luego les diré la fecha del mismo.

  • El artículo comienza con el clásico "era una soleada tarde de agosto en Nueva Orleans, Louisiana." Cuenta que veían en la televisión advertencias de huracán en el golfo de México, lo cual no era nada soprendente para ellos, e incluso era parte de sus vidas.

  • Pero al día siguiente se confirmó que la tormenta golpearía a la ciudad. "Más de un millón de personas evacuaron hacia tierras más altas pero unas 200 mil se quedaron: las que no tenían carro, las que no tenían casa, los ancianos y enfermos."

  • La tormenta "golpeó la ciudad con la furia de una cabeza nuclear, empujando una tormenta mortal sobre el lago Pontcharttrain. El agua creció por sobre el tope de los muros que contienen el lago y lo desbordaron."

    Cerca del ochenta por ciento de Nueva Orleans está bajo el nivel del mar -más de 3 metros en algunos lugares- así que el agua penetró. "Un muro de líquido marrón se abalanzó sobre las casas de las personas", dice el artículo, describiendo las diversas urbanizaciones a medida que eran alcanzadas por las aguas violentas.

    "A medida que (el agua) alcanzaba ocho metros en algunas partes de la ciudad, la gente se trepaba a los techos de sus casas para escapar."

  • "Miles se ahogaron en las aguas que pronto se vieron contaminadas por restos humanos y desechos industriales. Miles más que sobrevivieron la inundación fallecieron después producto de la deshidratación y de enfermedades mientras esperaban por ser rescatados."

  • "Tardaron dos meses en secar las calles de la ciudad, y para ese entonces Nueva Orleans estaba enterrada bajo sedimentos en descomposición; un millón de personas estaban sin casas y 50 mil habían muerto. "

  • "Fue el peor desastre natural en la historia de los Estados Unidos."

  • "¿Cuándo pasó esta calamidad? No ha pasado. Todavía."
Este artículo profético de National Geographics fue publicado en octubre de 2004, hace menos de un año. Pero luego se pone más interesante. Habla de que la Federal Emergency Management Agency (FAMA) "lista un huracán en Nueva Orleans como una de los más peligrosas amenazas sobre la nación, junto a un gran terremoto en California o un ataque terrorista en Nueva York. Ni siquiera la Cruz Roja abre refugios para huracanes en la ciudad, alegando que el riesgo para sus trabajadores es demasiado grande."

"Lo peor que podría pasarle a Louisiana es una tormenta Categoría Tres que, 72 horas antes de tocar tierra, se convierta en Categoría Cuatro y, veinticuatro horas antes, se convierta en Categoría Cinco, viniendo de la peor dirección", dijo un ingeniero retirado de nombre Joe Suhayda quien estudió la costa por 30 años. "No creo que la gente piense en cuán vulnerables somos", dijo. "Nuestra tecnología es grande cuando trabaja. Pero cuando falla, termina haciendo las cosas mucho peores."



"La pregunta no es si pasará", dijo una geóloga de la Universidad de Nueva Orleans,
Shea Penland. Y continuó: "La pregunta es, ¿cuándo pasará?" Quisiera saber qué piensan esas personas en estos momentos.

El artículo prueba tres cosas:
  1. El gobierno de Bush, la gobernación de Louisiana, la alcaldía de Nueva Orleans y el FAMA sabían el riesgo que corría la ciudad y sus habitantes.

  2. Sabían también que el plan de evacuación no contemplaba cómo sacar a quienes no tenían carro, a quienes no podían pagar la gasolina o a los enfermos o desafortunados.

  3. Sabían que la ayuda tardaría días en llegar, y que los refugios contra huracanes no existían y, de existir, presentarían condiciones tan horrorosas que ni la Cruz Roja quería echarse ese ganso encima.
Gente de la oposición ha atacado muchas veces al presidente Chávez por los deslavez en Vargas, Venezuela, en 1999. Muchos dicen hoy que esos deslaves ocurren cada 50 años y que eran predecibles, pero nadie decía eso en los meses previos a la tragedia. Y si bien los primeros días de diciembre llovía copiosamente en dicha región, absolutamente nadie sugería la idea de hacer evacuaciones. Se perdieron decenas de miles de vidas, pero no hubo forma de prevenirlo, desgraciadamente.

Pero lo de Nueva Orleans sí se podía evitar. Bush lo sabía, y no hizo nada por su propio pueblo.

Debido a cosas mucho menos importantes, los pueblos latinoamericanos han exigido la dimisión de sus presidentes. El pueblo norteamericano debería hacer lo mismo esta vez con el suyo.
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