13 de agosto de 2005

Juicio contra el imperialismo

Hoy se desarrolló en el Poliedro de Caracas la primera jornada del Juicio al Imperialismo, en el marco del XVI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, con la presencia de varios miles de personas de todas partes del mundo. Eva Golinger, abogada venezolana-estadounidense, fue la fiscal y el Vicepresidente José Vicente Rangel el juez. Por supuesto que el "tribunal" no es tal, sino una forma original de permitir que los diferentes pueblos del mundo presenten muchos de los crímenes que el imperialismo de todo tipo ha realizado contra ellos.

Hubo varias intervenciones interesantes.

Un joven sindicalista colombiano contó los problemas que sufren las organizaciones de derechos humanos y los miembros de sindicatos en Colombia, a manos de paramilitares y sicarios que acaban con sus vidas, casos particulares en los cuales están involucradas trasnacionales como la Coca Cola.

Fue interesante que, en un momento dado de su discurso, cuando hablaba sobre el daño que el imperialismo estadounidense había causado contra Colombia, un miembro del público gritó: "¡Vivan las FARC!" a lo que un grupo de 30 ó 40 personas de ese lado del Poliedro gritó "¡Viva!". El resto del público quedó en silencio.

Entonces el sindicalista hizo una pausa en su discurso y dijo: "Quiero aclarar algo, porque yo sé cómo se comportan los medios y como editan las cosas". Y explicó que, si bien respeta la lucha de las FARC, no podía aceptar que se mezclara la lucha de los sindicalistas y las organizaciones de derechos humanos con la lucha de esa organización, porque ellos son pacíficos. Y, por esa mezcla que los medios muchas veces hacen indicando que fulanito o menganito tiene algo que ver con las FARC es que matan a tantos sindicalistas y miembros de ONG en Colombia, aún cuando su lucha es completamente pacífica. "¡Nosotros no somos guerrilleros, nuestra lucha es pacífica!" exclamó, tras lo cual fue aplaudido por la enorme mayoría del público.

A muchos nos vino a la mente el infame reportaje del pseudo periodista Roberto Giusti, quien en una ocasión acusó a Jorge Nieves, activista del PPT, de ser uno de los líderes de las Fuerzas Bolivarianas de Liberación (FBL) en el estado Apure. Un mes después de la acusación, Jorge Nieves fue asesinado por sicarios, aparentemente paramilitares.

En efecto, los medios pueden matar, y los periodistas pueden llenar sus manos de sangre y convertirse en asesinos con solo acusar a alguien de ser guerrillero.


Hubo otras intervenciones excelentes: un joven vietnamita habló de los efectos del agente naranja sobre la población de ese país. Durante la guerra en Vietnam, EEUU realizó más de 6.500 misiones en las que pulverizaron unos 72 millones de litros de herbicidas (entre ellos el agente naranja) sobre cerca de 10 por ciento de Vietnam del Sur, con el fin de eliminar las selvas y poder actuar mejor militarmente.

En la práctica, el terrible herbicida ha tenido efectos ya sobre cuatro generaciones y más de un millón de personas. Ciento cincuenta mil niños han nacido con gravísimas deformaciones congénitas que los han dejado incapacitados. Lamentablemente, Estados Unidos se ha negado a reconocerlo y un tribunal de ese país, a cargo del juez Jack Weinstein, afirmó sin vergüenza en febrero de este año que "no existen bases legales que justifiquen las demandas de las 4.000.000 de víctimas vietnamitas del agente naranja."

Una delegada de Curazao también habló del imperialismo en contra de su isla, practicado en esta ocasión por Holanda, que ha involucrado un ataque contra su cultura; incluso quieren quitarles su idioma, el papiamento. La delegada nos informó que la prensa de ese país había iniciado una campaña una vez estaban acá, pidiendo incluso prisión contra ella por traer a Venezuela a jóvenes estudiantes de la isla para "apoyar a un dictador como Chávez". José Vicente Rangel no dudó en brindarle su apoyo público.

Al menos dos delegados de Puerto Rico explicaron la situación de ese país, el hecho de que muchas de sus leyes se realizan en Washington y que muchos jóvenes de ese país son reclutados bajo engaño (con promesas de planes educativos, etc.) para ir a pelear en Irak. Destacó mucho el testimonio de la madre de uno de estos jóvenes, quien se registró en el Ejército durante el gobierno de Clinton y luego fue reclutado para la guerra en Irak.

En el juicio también se transmitió un documental sobre Haití hecho por la gente de ANMCLA, mostrando los problemas que condujeron al golpe de Estado contra Beltrand Aristide, y el posterior secuestro del mandatario en un avión estadounidense. El daño contra la población de ese país, el apoyo al presidente derrocado, y el surgimiento de movimientos (tanto pacíficos como armados) que piden su retorno fueron mostrados en este documental, que yo ya había visto un par de veces en Telesur (no se puede transmitir en VTV por ser muy fuerte).

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