17 de agosto de 2005

Documental sobre los BBS

Antes de la llegada de Internet tal y como la conocemos hoy, muchas personas nos iniciamos en los primeros mundos virtuales, conocidos como BBS o sistemas de boletines electrónicos, construidos en un computador con uno o varios modems conectados a líneas telefónicas, que permitían que terceras personas se conectaran por módem, se registraran y utilizaran los diferentes servicios que ofrecían por lo general gratuitamente (ya que en su mayoría no tenían objetivos comerciales).

Sus usuarios teníamos módems (yo me inicié con uno de 2.400 bps), conseguíamos los teléfonos por la prensa o por referencias de amigos, y nos conectábamos. Te registrabas la primera vez y ganabas acceso a una comunidad virtual, que contaba principalmente con foros de discusión, juegos sencillos (algunos de ellos multiplayer), rankings y competencias, podías descargar archivos y programas e incluso chatear si el BBS tenía varias líneas telefónicas.

Varios BBS venezolanos fueron inolvidables por su calidad y por la gente que los conformaba, entre ellos SpaceShip BBS, CCX BBS, Cantv BBS, Commander BBS, Caracas BBS, YV BBS, Online BBS y muchos otros; florecieron a comienzos y mediados de la década de los noventa, y murieron con la popularización de Internet en el país.

El post se debe al proyecto "BBS Documentary", que recopila en un documental la historia de los BBS en Estados Unidos y otros países. Explica Slashdot que el documental (una miniserie de 8 episodios) está a la venta en tres DVDs con licencia Creative Commons y que en Archive.org se están colocando muchas de las entrevistas y pietaje que no pudieron incluirse en el documental por falta de espacio.

Hace muchos años varios usuarios de los BBS habíamos recopilado una historia de los boletines electrónicos venezolanos, comenzando con algunos pioneros y luego con Caracas BBS (nacido en 1988 y cuyo menú principal puede verse en la imagen azul a la derecha). Pero yo la perdí para siempre. Sin embargo, hay otra muy buena hecha por Fran Monroy en un artículo para el diario El Mundo en julio de 2000.
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