10 de abril de 2005

La muerte del Papa, y la Conferencia Episcopal

El sábado pasado, luego de la muerte del Papa, Vanessa Davies logró entrevistar telefónicamente al Monseñor Mario Morontas para conocer sus impresiones sobre el lamentable incidente. Pero una de las preguntas que más llamó la atención tuvo que ver con las misas que la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) había convocado para el domingo: una en la Iglesia San Juan Bosco de Altamira, y la otra en la Iglesia de La Chiquinquirá en La Florida.

"¿Por qué todas las misas de la CEV se celebran en el este de Caracas?", preguntó Davies recordando que la mayor parte de la población de Caracas -la más pobre, además- vive en el oeste. A Morontas no le quedó otra que responder que "desconocía la razón" de esa decisión, y no quiso hacer más alusiones al respecto.

Un amigo opositor intentó convencerme de que el problema radicaba en que las iglesias del centro y oeste de Caracas son chiquitas. Luego pregunté, y me informaron que las iglesias de Santa Teresa, de San Martín y hasta la propia Catedral podían agrupar más gente que la Iglesia La Chiquinquirá; aún si la Catedral se quedara pequeña, se podían colocar pantallas gigantes en la Plaza Bolívar.

Otra cosa en la que él tenía razón era que se estaban efectuando misas en todas las iglesias; no era necesario que alguien del oeste se trasladara al este si únicamente quería ofrecerle sus respetos al Papa, ya que eso podía hacerlo en cualquier iglesia caraqueña.

Pero el hecho es que la CEV sí politizó el asunto.

Hoy, el Presidente Chávez confirmó que ninguno de los miembros del Gobienro fue invitado a las misas realizadas por la CEV en el este de Caracas. Ello los obligó a convocar una misa el viernes pasado en la Catedral de Caracas, adonde también fueron invitados los miembros de la CEV, quienes no asistieron.

Son muchas las dudas que quedan respecto a esto. ¿Por qué la CEV le rehuye al oeste? ¿Por qué ni siquiera la muerte del Papa podía hacerles olvidar por algunas horas los rencores políticos y sociales que dividen a Venezuela?

No creo que sea simple antichavismo. Si el problema fuera que no quieren reunirse con el gobierno, hubieran podido hacer una misa en la Catedral sin invitarlos. Personalmente creo que el problema radica en algún tipo de racismo o de clasismo que evidentemente no van a confesar, pero que -luego de escuchar tantos cuentos provenientes de mis familiares sobre lo racistas y clasistas que son muchos curas de la Iglesia Católica- en particular a mí no me sorprenden.

¡Menos mal que no soy católico!
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