19 de septiembre de 2004

De Linux a Benedetti

Hoy fui a una librería con el propósito de comprar un libro de Linux (específicamente de Mandrake o de Debian) y otro de ingeniería de software y lenguaje UML (para aprender algo que los estudiantes de computación ya saben desde el cuarto semestre, pero que a mí nunca me enseñaron debido al cambio de pénsum, y que lamentablemente es vital para quienes aspiren trabajar en empresas medianas o grandes).

En su lugar, regresé a mi casa con el "Inventario Dos" de Mario Benedetti, descubrí la existencia de "Inventario Tres" y estuve a punto de comprarme "Humor y Amor" de Aquiles Nazoa, luego de estar leyéndolo un rato largo. Lamentablemente el costo de los dos últimos libros era bastante prohibitivo (50 mil bolos cada uno, es decir, 27 dólares), por lo que preferí buscarlo durante la semana en las librerías de los pasillos de Ingeniería de la UCV.

En bachillerato nos hacían leer de todo: hubo libros y poemas excelentes, pero también unas cuantas basofias. El libro de Nazoa quedó execrado del pénsum de mi época, aún cuando creo que me hubiera encantado leerlo a esa edad. ¿Será porque el extinto poeta tenía su tinte izquierdoso? Como sea, las 10 o 12 páginas que pude leer en la librería me parecieron geniales.

Los inventarios los estoy comprando debido a que quiero leer al Benedetti real, no al poeta de amor que la Internet nos ha hecho creer que él es. Él escribió muchos poemas y cuentos durante el exilio de las dictaduras uruguayas, exilio causado por expresar cosas que el gobierno le decía que tenía que callar.

Hoy, uno se pasea por Predicado o por las bitácoras reseñadas desde Veneblogs o Bitacoras.com y en algunos casos encuentra exactamente lo contrario: poetas auto-exiliados en la Internet, perseguidos por nadie excepto por sus propias conciencias, con versos que reclaman libertad al tiempo que insultan y denigran a todo aquel que piense distinto.

Benedetti escribía contra dictadores, torturadores y verdugos; allí algunos escriben, conciente o inconcientemente, no contra el Presidente, sino contra los seis millones de personas a quienes desprecian y denigran. ¿Será que sueñas con convertirse en torturadores y verdugos? Más de uno me ha dado esa impresión, aunque tal vez sea el exceso de televisión, que afecta aquella porción del cerebro que hace reprimir los sentimientos más bajos.

Por fortuna, esos casos no son demasiado comunes. Resaltan, pero la realidad es que la mayoría de los cyber poetas venezolanos distan mucho de estar disociados, y la calidad abunda en sus líricas.

En fin, volviendo a los unos y ceros: no encontré libros de Linux decentes, excepto uno o dos de Red Hat (distribución que no me interesa mucho por ahora, dado que se están volviendo comerciales). Los libros de UML que encontré eran bastante costosos (75 mil bolívares en adelante), así que prefiero investigar un poco sobre cual es el mejor antes de hacer una inversión semejante.

18 de septiembre de 2004

Temas :)

  • ¡Publicaron dos artículos míos en el "Temas" de esta semana! :) Temas está entre los dos semanarios más vendidos en Venezuela (su competidor más fuerte es el oposicionista "Quinto Día") y es dirigido por Jesús Romero Anselmi, quien presidió a Venezolana de Televisión durante el golpe de Estado de abril y el paro petrolero-empresarial en el año 2002. La respuesta del público es unánime: "¿cómo un periódico tan bueno pudo aceptar un par de artículos del animalejo ese llamado Luigino?" :)

    Uno de los artículos que hice tiene algunas fallitas de redacción que recién vi luego de leer el artículo tres veces, pero aún así me siento muy orgulloso de haber contribuido en algo con tan prestigioso periódico.
  • Me di cuenta de que una de las cosas que más frustra a quienes comienzan a aprender Linux es que siempre deciden empezar montando un "pote" (computador) con las piezas que les ha ido quedando de sus computadores viejos, y que han estado guardando polvo en una gaveta por 3 ó 4 años. En eso he estado esta semana, y más de una vez he terminando mentándole la madre "a esta porquería de Linux" para luego darme cuenta de que el problema no estaba en el sistema operativo, sino en mi cd-rom/tarjeta de sonido/tarjeta de red viejas que, luego de estar 4 años cogiendo polvo en una gaveta, pues se habían dañado.

    Pero ya tengo un potecito Pentium III con Mandrake 10.0 funcionando. Incluso tuve que comprarme un case ATX, y ahora ando frustrado pues mi pote Linux está más bonito que mi computador principal con Windows XP :( Ah, y ya sé que Mandrake es para débiles y que "los hombres de verdad" utilizan Debian, pero... ¿déjenme empezar con algo, sí?
  • Todavía me faltan 3 semanas para iniciar clase, y créanme que he estado contando los días para empezar. Me quedan 4 electivas en mi carrera que espero ver este semestre y... ufff... ¿sólo cuatro? Es la primera vez que siento que sí voy a poder graduarme :)

14 de septiembre de 2004

Soy abuelo

Ella es.... bueno, en realidad ella no tiene nombre. Es una de las dos guppies hembras de mi acuario, días antes de dar a luz. Parió el 26 de agosto. ¿Notan su porte y su elegancia? ¡Seguramente tiene pedigree!



Ellos son sus hijitos, en foto que les saqué este lunes :) Están en una pecera aparte, pues los otros peces de mi acuario principal querían convertirlos en su merienda. Como podrán imaginarse, si no tuve suficiente imaginación para ponerle nombre a la mamá, mucho menos la tendré para ponérselos a ellos.



Tuve muchas dudas en publicar sus fotos aquí, pues alguien podría afirmar que estoy criando peces asesinos para reforzar los círculos del terror.

13 de septiembre de 2004

Comentarios en el blog

He reactivado de nuevo el sistema para que todos los que quieran colocar comentarios puedan hacerlo. Sin embargo, agradezco que coloquen al menos un nombre o un alias en sus comentarios, de lo contrario simplemente lo borraré.

Recuerden lo que dice nuestra Constitución Bolivariana: "Toda persona tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos, sus ideas u opiniones (...) Quien haga uso de este derecho asume plena responsabilidad por todo lo expresado. No se permite el anonimato, ni la propaganda de guerra, ni los mensajes discriminatorios, ni los que promuevan la intolerancia religiosa."

12 de septiembre de 2004

No a la opresión animal

Las tortugas del mundo se han unido para rescatar a esta pequeñita del cocodrilo-comunismo. ¡Libertad, libertad, libertad para la tortuguita!



(Foto tomada este domingo en el parque del Este por este servidor.)

10 de septiembre de 2004

Disculpas

Después de haber meditado un poco sobre la cuestión, lamento haber utilizado el escrito que hice ayer para arremeter contra los usuarios del supermercado Excelsior Gama, quienes -a pesar de que realmente odio ese supermercado- tienen todo su derecho a utilizarlo sin ser criticados por ello. A esas personas, mis sinceras disculpas. Trataré de canalizar de otras maneras mi odio hacia ese superabasto, ¡lo prometo! También eliminé el texto en cuestión, y también hice algunas correcciones en el artículo basadas en comentarios de Magoo y Superdharma.

Pero aún así, entiendo que hay personas que simplemente no la pasan bien leyendo este blog, al igual que hay blogs de personas que yo simplemente no soporto y que desde hace mucho dejé de visitar. Lamentablemente, todos tenemos diferencias; algunas se pueden conciliar y otras no. Es irreal pensar en un mundo utópico, donde todos tienen grandes sonrisas y todos se llevan bien con todos.

Pero al menos haré lo imposible por tratar de convivir, y espero que ustedes hagan lo mismo.

Creo también que la desaparición de ciertos conceptos en los medios de comunicación y agencias de publicidad nos han llevado un poco a esto. En el pasado, el que una agencia de publicidad emitiera un anuncio que desagradara al 15 o 20 por ciento de la población era un tabú impensable, que podía conducir al despido del publicista. Hoy, en Venezuela, los periódicos, revistas, refrescos, cantantes, telenovelas y hasta algunas tiendas emiten mensajes publicitarios que claramente excluyen o hasta ofenden al público chavista, del cual ya estamos claros que tiene mucho más que el 20 por ciento de la población.

Yo aún recuerdo muchos de los mensajes publicitarios pre- y post-paro, y es por ello que no tomo Coca Cola, no como en McDonalds o en Wendy's ni tampoco voy al Excelsior Gama, mucho menos me compro un periódico como El Nacional o El Universal, no veo Radio Rochela, no asisto a conciertos de Los Amigos Invisibles o Guaco, no asisto a los espacio de humor que Emilio Lovera hace en el Aula Magna, y muchísimo menos veo Aló Ciudadano, La Entrevista o -por lo general- algún programa de RCTV o Venevisión, pues las cuñas publicitarias son insoportables, sobre todo en el primero.

En VTV estoy consciente de que el mundo se vive al revés... pero, ¿qué esperaban? ¿Me tengo que calar a juro los chistes antichavistas de Radio Rochela? ¿O los insultos que Martha Colomina emitía contra los chavistas todas las mañanas? Al menos en VTV me siento a gusto.

Creo que con los blogs está ocurriendo más o menos lo mismo. Yo de verdad voy a tratar de execrar en este blog ese tipo de manejos al cual nos adapataron los medios de comunicación, pero de verdad no garantizo que lo pueda lograr.

Pero al menos lo intentaré.

pd. ¡Feliz reunión de blogueros en Barquisimeto!

9 de septiembre de 2004

Kaufman trata de superar realidad venezolana

¿A cuántos de ustedes les pasa que van al cine a ver una película, y debido a que esta tiene un guión bastante denso y absorbente, terminan desorientados por algunos minutos?

Bueno, el martes fui a ver "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos", protagonizada -entre otros- por Jim Carey, Kate Winslet, Elijah Wood y Kirsten Dunst. Este es el tipo muy raro de películas donde la fama no recae tanto sobre el director o sobre los actores, sino sobre el guionista, Charlie Kaufman.

No pienso hacer aquí un resumen o una reseña de la película, pues en realidad no sé como describirla. Si trato de darles algún detalle, alguien creería que es una típica película romántica, lo cual es falso. Pero si trato de darle otra vuelta, alguien terminaría pensando que es una película de ciencia ficción, y tampoco es así. Conténtense con saber que Kaufman es el escritor de "¿Quieres ser John Malkovich?", que el guión va en el mismo estilo, y que Carey hizo un papel bastante serio, sin una sola de sus acostumbradas muecas. ¡Y Elijah fue muy bueno haciendo el papel de un actor muy malo!



Bien, voy al Centro Plaza a ver la película el martes a las 5 pm. Ese día, el huracán Iván se aproximaba a las costas del oriente venezolano. Ya habían ráfagas de viento y bastante nubosidad en Caracas, provocadas posiblemente por otras causas, pero aún así mi viejo me llama al celular a eso de las cuatro para decirme que Iván estaba causando fortísimas lluvias en oriente y que a las siete debía estar causando fuertes lluvias sobre Caracas. Mi viejo suele ser bastante alarmista, así que no le hice mucho caso.

Me meto a ver la película. Salgo del cine a las 6 y 40 pm, marcado un poco por la forma como Joel, el protagonista, debe huir entre los recuerdos de su mente para salvarlos. ¡El guión realmente me absorbió, créanme! Para más colmo, en la sala sólo habíamos unas 15 personas, en su mayoría señoras de 60 años que van al cine solas :-S Por lo tanto, es un poco difícil ir al cine solo a ver una película de estas, salir a los pasillos del centro comercial y darte cuenta de que estás en el mundo real.

En fin, el mundo real no me ayudó mucho a despertarme. Salgo a la avenida Francisco de Miranda, ¡y la encuentro totalmente desierta!

--Eh, esteeem. ¿Qué dia es hoy? ¿Es domingo? -me pregunto.

Es raro. Tal vez sea domingo, pero mucha gente está vestida como de oficina. "No... un momento... hoy es... ¿¡hoy es martes!? ¿Por qué c... de la m... la avenida Francisco de Miranda está desierta?", me pregunto otra vez.

Comienzo a caminar por en medio de la avenida en dirección a mi casa. Algunos policías municipales estaban en las esquinas bastante tranquilos. Uhm... qué extraño.

"¿Será que estoy en mis recuerdos? ¿Será que regresé a marzo de 2004 y estoy en las guarimbas?", pensé, recordando que en esos días los manifestantes oposicionistas cerraban las vías con cauchos quemados, postes y vallas e interrumpieron el tráfico en las principales vías de la ciudad.

Pero no, no había humo en el ambiente, ni cauchos quemados, ni encapuchados en las calles. "¿Será que alguien borró esa parte desagradable de mi mente para hacerme creer que las guarimbas son algo bonito?"

Empecé a evaluar otras posibilidades. "¿Será entonces que estoy en el paro de 2002-2003?" Pues tampoco... los centros comerciales están abiertos, los escuálidos no tienen pitos en la boca y no están golpeando a los dueños de esa panadería por tenerla abierta.

Seguí caminando, y pronto entendí qué pasaba. No Luigino, no estamos en el paro ni en las guarimbas. Hoy es martes 7 de septiembre de 2004, Iván aún no ha llegado a Caracas y no estás navegando en tus recuerdos para tratar de salvarlos de alguna máquina conducida por un técnico drogado que trata de destruirlos.

Lo que sucedió es más próximo a la realidad venezolana.

Según me avisó Magoo, "Las protestas eran porque querian quitar una parada de la linea de Guatire que estaban haciendo en parque del Este. Aunque estoy consciente de que no tenian permiso, esa parada ayudaba a mas de uno" (por mi cuenta había averiguado otra versión sobre camioneteros piratas). Es la tercera vez que hacían esto en las últimas semanas, y ello obligaba a la gente a tomar rutas alternas, atravesando Altamira, Santa Eduvigis y Sebucán, o sino tomando la autopista del Este. Por ello, la Francisco de Miranda estaba desierta.

Las policías municipales de Chacao y Sucre se limitaban a manejar el tráfico y tratar de negociar con los conductores para que desistieran de la protesta. Como ésta no tenía ningún tipo de color político, no habían cámaras de televisión, ni antenas de microondas, ni nada parecido a un periodista en sus alrededores. La protesta no era noticia, a pesar de que estaba afectando a unas 50 mil personas que habitan el área, y a pesar de tener a dos canales de televisión (Televen y Venezolana de Televisión) a menos de 3 kilómetros de distancia. (Corrección: la noticia sí fue transmitida por Aló Ciudadano, pero vía telefónica y sin imágenes --Super).

Bueno, ese fue mi despertar desde una película de Kaufman al mundo más o menos real que vivimos aquí. El mundo de Kaufman sin duda es más divertido e interesante, pero el guionista que escribe las historias que vivimos en Venezuela tampoco es tan malo.

Sin duda es mucho más original que los guionistas que escriben para Canadá o Alemania.

5 de septiembre de 2004

Tableros mojados

Después de hacer las diligencias para averiguar por qué el Banco de Venezuela me descontó 70 mil bolívares de mi quincenita, este sábado me fui al parque Los Caobos al aniversario del Diario Vea, donde prometían un interesante foro con el reconocido escritor y profesor universitario Luis Britto García, el escritor Jerónimo Pérez Rascanier y otras personalidades.

Al lado del foro, a escasos 20 metros, se realizaba una simultánea de ajedrez. Un amigo a quien conocí en los foros de InfoGuía me había hablado de estas simultáneas, en las cuales uno o varios maestros jugaban al mismo tiempo con 6, 8 ó 10 personas y, por lo general, vencían a todas. De hecho, él me había dicho hacía que conseguiría a un maestro ajedrecista muy amigo suyo, quien de gratis participaría en una de esas simultáneas si la hacíamos en la universidad, durante la Feria Navideña, contra los estudiantes de Ciencias.

Pero era la primera vez que veía una simultánea en vivo y directo.

Entre los maestros de ajedrez invitados por Pedro Galárraga, trabajador del diario Vea que promovió el evento en coordinación con el IND, habían de todo: desde un chamo que tendría unos 25 años, hasta dos auténticos veteranos que pasaban los sesenta.

La simultánea había empezado a las dos de la tarde y continuaba a pesar del aguacero, hasta que este arreció implacablemente. Los participantes y maestros se refugiaron debajo de otro toldo mientras las piezas de plástico aguantaban los rigores de la lluvia. Cuando regresaron, todos siguieron jugando como si nada hubiera pasado, sobre los tableros plásticos del IND llenos de agua, con el sellito del MECD en la celda h8 y la frase “Programa Nacional de Alfabetización Ajedrecística” de un lado. Los caballos y los alfiles continuaban mojados, tal como si el calor de la batalla los hiciera sudar, mientras que las torres estaban llenas de agua en su techo. ¡El deleite de algún fotógrafo artístico que cargara un rollo en blanco y negro!

Entre los participantes en la simultánea también había variedad: muchos chamitos de entre 8 a 16 años, varios de ellos venidos de diversos barrios capitalinos; también había gente de mi edad; además, señores de 40 a 70 años, ¡incluso dos efectivos de la Policía de Libertador! Uno de ellos fue el que llegó más lejos en la batalla contra uno de los maestros ajedrecistas, reuniendo a un montón de curiosos pillándose la contienda.

Pero por otro lado, me dolió ver sólo a dos mujeres en el evento de entre los treinta y pico de participantes, las dos unas dulces muchachas de unos quince años a lo más. Sentimentalmente le fui a una de ellas, quien batallaba con un suetercito encima, temblando de frío por la lluvia, con su cabello aún mojado por haber jugado un rato mientras llovía. Batallaba contra un experimentado maestro de unos 55 años. Y tuve razón: la muchachita, con su carita de “yo no fui”, con ese temblor poético que alguien podría confundir con miedo al adversario, fue quien llegó más lejos entre los seis muchachos de entre 12 a 17 años que batallaban contra el ajedrecista. E incluso en una jugada donde todos le decían que se doblegara (tremenda ayuda recibía la muchachita de varios jóvenes mayores y aparentemente más experimentados que ella… ¡cochinos envidiosos!), logró evadir al maestro y comerle unos 4 ó 5 piezas más antes de que se produjera el jaque mate. No se daba por vencida, y más bien le explicaba a los muchachos lo que haría, y como sí tendría chance.

Fue quien más lejos llegó en la batalla contra este experimentado maestro. "¡Felicitaciones!", le dijo el ajedrecista con algo de emoción, estrechándole la mano :D

Por mi parte, todavía tengo problemas con las piezas de largo alcance, pues me cuesta ver cuando me pueden hacer jaque ó jaque mate con una torre, una reina o un alfil desde el otro lado de tablero. Ni modo, será ponerme a practicar en InstantChess.com :-S

El foro de Luis Britto
(Advertencia: de aquí en adelante es un post puramente político)

“Venezuela es un país único”, decía Luis Britto, “porque en el mismo se inició la Cuarta Guerra Mundial el 27 de febrero de 1989 contra el neoliberalismo. Y aquí se demostró que un pueblo unido sí puede vencer una guerra mediática como la que hicieron contra nosotros los medios de comunicación privados.”

Muchos intelectuales de izquierda opinan que la Tercera Guerra Mundial ya ocurrió, y es la que los historiadores más conservadores denominan “La Guerra Fría” entre Estados Unidos y la Unión Soviética, que en más de una ocasión puso al mundo al borde de un holocausto nuclear. Monetariamente, ha sido sin lugar a dudas la guerra más costosa de la humanidad. Fue la que generó los más mortíferos armamentos y desarrolló las más horripilantes formas de tortura. Y es la guerra que más duró en el siglo XX: casi 45 años. En ella podemos englobar a otros conflictos regionales que se debieron directa o indirectamente a este choque de superpotencias, tales como la guerra de Vietnam, la de Corea, los conflictos en Nicaragua y El Salvador, y los golpes de Estado y las dictaduras militares impuestas en Latinoamérica y Asia.

La caída de la URSS dio la victoria a los Estados Unidos y al sistema capitalista, el cual en estos momentos ha iniciado una nueva operación, esta vez de conquista a nivel económico y en pos de los recursos críticos, en contra del resto de las naciones del mundo.

Y es que no hay que ser matemático para saber que la población de nuestro planeta, que hoy por hoy se ubica en 6.500 millones de habitantes, continuará creciendo exponencialmente. Los recursos, hoy por hoy, ya no alcanzan para todos. Cientos de millones de personas viven con menos de un dólar al día, muchos no tienen agua y muchísimos no tienen acceso a la educación básica, a los derivados del petróleo, a la electricidad, al teléfono o mucho menos al Internet. Lamentablemente, la mayoría de esas personas viven en África o en Latinoamérica y por eso no son noticia.

¿Qué pasará en 20 o 30 años, cuando la población sea de 10 millardos o 15 millardos de personas? Las guerras de hoy son por el petróleo, pero en 50 años lo serán por el agua potable. Y, como recordó Luis Britto: “sin petróleo es posible vivir; sin agua, no”.

Pueblo disciplinado, diputados del MVR amotinados
Volviendo a Venezuela, Luis Britto volvió a recordarnos el caso de la Ley Orgánica de la Hacienda Pública Estadal, la cual abre la posibilidad (a solicitud del gobernador de una entidad, por Acuerdo del Consejo Legislativo y con el voto favorable de las dos terceras partes de sus integrantes) de que los ríos y lagos puedan pasar a ser propiedades privadas. Recordó que lo último que supo de su promotor, el diputado del MVR Rodrigo Cabezas, es que la ley estaba siendo “blindada” para ser presentada de nuevo al Ejecutivo, de tal forma que éste tuviera que aprobarla a juro. El Presidente Chávez sólo podría echarla pa’ tras con un recurso del Tribunal Supremo de Justicia.

¡Caray –esto es un comentario mío-, y nos piden unidad y disciplina para votar por candidatos a alcaldes corruptos o indeseados, pero a los diputados que quieren aprobar estas leyes a juro no se les pide disciplina?

Luis Britto recordó que, mientras una camarilla de 35 diputados luchan por lograr la aprobación de esta ley, las instrucciones precisas del Presidente Chávez de lograr la aprobación de la Ley de Responsabilidad Social de la Radio y Televisión siguen siendo ignoradas. Dicha ley no será ninguna mordaza en cuanto a lo que se pueda decir, pero sí protegerá a los niños y jóvenes sobre la forma como se dicen las cosas (fundamentalmente limitando el sexo y la violencia en horarios infantiles); dará un fuerte incentivo a los artistas nacionales exigiendo que determinado porcentaje de las obras sean hechas en Venezuela con productoras independientes, y además permitirá la conformación de comités de usuarios que podrán vigilar la programación de los medios y denunciar cuando estas no sean convenientes.

Pero el problema es que, a excepción de los diputados más leales al proceso, la mayoría de los diputados "chavistas" no están interesados en su aprobación. ¿Tendrá esto que ver con la relativa cercanía que tienen los comicios de parlamentarios, que son para mediados del año que viene?

Service Pack para el libro de Luis Britto
Interesante fue ver la nueva edición del libro de Luis Britto, “Investigación de unos medios por encima de toda sospecha”. Me compré hacía tiempo la primera edición, de 128 páginas, pero para mi sorpresa ya Luis Britto sacó una nueva edición que duplica a la que tengo en cantidad de páginas (no, no hay service pack disponible). El libro original era una recopilación de artículos de prensa que manipulaban al lector y cometían todo tipo de faltas a la ética del comunicador social, demostrando que los medios dejaron su papel de interlocutores para asumir el de partidos políticos.

El foro se realizó ante un auditorio de unas doscientas personas, a pesar de la fortísima lluvia que comenzó a caer media hora después de iniciado (el foro al aire libre, pero protegidos bajo un toldo de esos que se alquilan para fiestas… las sillas estaban totalmente llenas y muchos estábamos de pie desprotegidos de la lluvia, pero aún así nos quedamos). También escuchamos al escritor Pérez Rascanier argumentar por qué creía que el golpe de Estado de abril de 2002 tenía como objetivo darle a España grandes ganancias petroleras y convertirla en la nación más rica de Europa.

Sobre las elecciones regionales

Como muchos de ustedes saben, hay problemas graves en algunos municipios del país (unos 30 de los 335 que hay en total) con los candidatos a alcalde por parte del bolivarianismo. El extinto Comando Ayacucho eligió a los candidatos prácticamente a dedo, en reuniones realizadas a puerta cerrada en un hotel capitalino, sin intervención de las comunidades pues supuestamente "no había tiempo". Salvo uno o dos casos, la línea de acción era mandar a reelegir a todos los alcaldes chavistas, sin evaluar su gestión o las denuncias de corrupción en su contra.

Esto hizo que, en algunos casos, las propias comunidades se alzaran contra las decisiones del Comando Ayacucho (casos emplemáticos de Raúl Salmerón, alcalde de Los teques, y William Páez, de Guarenas). En otros, aparecieron grupitos con sus propios intereses políticos a objetar la cuestión y a presentar sus propios candidatos "chavistas", causando divisiones en las bases.

Pero mi sorpresa vino la semana pasada, cuando Chávez declaró en "Aló Presidente", algo como: "O votan por quien yo digo, o se van con los escuálidos". El jueves, Últimas Noticias publicó unas declaraciones similares de Diosdado Cabello, dadas en una asamblñea de ciudadanos en su campaña por el Estado Miranda.

En realidad, esperaba otra cosa. Esperaba un Presidente más conciliador, que explicara pacientemente que no pudieron realizarse elecciones primarias porque habían otras prioridades y no quedó tiempo. Que se sentara pacientemente con las comunidades y los grupos descontentos, así como se está sentando a dialogar con banqueros y empresarios que hace dos años clamaban por su sangre.

Pero no esperaba esta actitud autoritaria, de "hagan lo que digo o se van con los escuálidos".

Sigo con este proceso incondicionalmente, pero no pertenezco a ningún partido político ni acato líneas partidistas, porque mi apoyo es crítico. Es por esta razón, que he decidido no votar en las elecciones regionales y formar parte de la abstención, aún si eso significa tener que calarme a Carlos Ocariz y a Enrique Mendoza en mi zona.

4 de septiembre de 2004

El Banco de Venezuela me está haciendo partidario de nacionalizar la banca

Quienes me conocen saben que creo en la propiedad privada. Si alguien se ganó con el sudor de su frente uno o varios automóviles, una o varias casas, o es dueño de una empresa, ¡magnífico! Pero también creo en que debe haber un árbitro: alguien que lidie cuando los intereses de una empresa afecten a sus empleados, o cuando los intereses de una empresa grande afecten a empresas pequeñas, o a la comunidad o el país.

También soy de los que cree que el Estado, si bien no debe caer en la privatización de servicios y bienes públicos, tampoco debe caer en el otro extremo de la balanza: nacionalizar las empresas privadas. Aún no hemos podido demostrar ser lo suficientemente eficaces con los servicios que ofrecemos, como para querer abarcar otros. Quienes hayan pedido una cédula de identidad o un pasaporte saben a qué me refiero.

El problema es que la empresa privada está haciendo todo lo posible por hacerme cambiar de opinión. Y es que prefiero hacer una cola desde las 5 am en un banco del Estado para verle la cara a una empleada pública --generalmente malencarada pero que al menos hace su trabajo-- a tener que seguir sufriendo lo que he padecido con la porquería esa denominada "Banco de Venezuela".

Parte I: Burlándose de sus usuarios "obligados"

La empresa pública para quienes trabajo nos creó, hace un año, cuentas de nómina en el Banco de Venezuela para depositarnos allí el salario. Ello me convierte en un "usuario obligado" del banco, pues si bien a mí no me interesa tener una cuenta en dicha institución, debo aceptarlo por requerimientos de mi empresa.

Pero por problemas internos, mi empresa no pudo empezar a depositarnos en las cuentas de nómina sino un año más tarde, es decir, hace apenas unos días.

Bien... voy feliz con mi tarjeta de débito a retirar mi quincena, pensando en las bondades que, según compañeros de trabajo, ofrecen las cuentas nómina: cero cargos de mantenimiento, puedes retirar el dinero con tu tarjeta de débito sin tener que hacer largas colas en un banco para cobrar un cheque, etc.

Llego al cajero y pido saldo. Faltan 70 mil bolívares de mi quincena.

Luego de confirmar que sí se me depositó mi quincena completa, me devuelvo al banco y, luego de hablar con un funcionario, confirmo lo que temía: el banco me hacía cargos a un ritmo de Bs. 7.000 y luego de Bs. 8.500 mensuales, debido a "cuotas de mantenimiento" que se fueron acumulando a lo largo de un año, generándome un saldo negativo de Bs. 70.000.

Ahora, tengo que llevar a mi empresa una consulta de movimientos para que mi empresa asuma la pérdida y me pague mis Bs. 70.000. La consulta de movimientos cuesta Bs. 6.000. A los que tengo que sumarle los gastos hechos por dos consultas y un retiro (el banco cobra una comisión de Bs. 500 por retiro y Bs. 600 por consulta, aún si usas un cajero de ellos). A eso tengo que sumarle las múltiples rabietas que la porquería de banco ese me hizo pasar cuando me cargaba Bs. 1.500 de comisión por cobrar un cheque en taquilla externa (cantidad muy superior a la de otros bancos, que cobran Bs. 500 o Bs. 1.000).

Parte II: Desde las cuotas balón hasta el paro


Pero mis quejas con el Banco de Venezuela, propiedad del Grupo Santander (España), vienen de antes.
  • Vienen de los créditos indexados y la llamada "cuota balón", cuando estos señores (junto a Banesco y otros bancos) abusaban de personas que pedían créditos para comprar el automóvil o la casa de sus sueños y luego, se daban cuenta de que, a pesar de haber pagado puntual y religiosamente sus cuotas durante el tiempo previsto, resultaba que aún debían una millonada.

  • Vienen de cuando el 12 de abril de 2002 estas personas, junto a los representantes de Banesco y otros bancos, acudieron triunfantes al Tribunal Supremo de Justicia a robarse los expedientes de los casos por los créditos indexados, para deshacerse de ellos para siempre.

  • Vienen del paro de diciembre de 2002 y enero de 2003, cuando el Banco de Venezuela y casi todos los otros bancos se unieron en un paro, ya no contra Chávez, sino contra el pueblo y contra sus usuarios, forzándonos a hacer larguísimas colas para retirar sus ahorros y quincenas en una suerte de "castigo" que nos impusieron por ser chavistas. Los dueños de los bancos esperaban que los venezolanos, hartos de las colas, arremetiéramos contra el gobierno y tumbáramos a Chávez por ellos.

  • Y vienen, para más colmo, de la privatización "poquito a poco", "con vaselina" que el Grupo Santander y varios otros están haciendo con la Universidad Central de Venezuela y otras universidades públicas. Esto es tan delicado que merece estudiarse aparte.
Comprenderán cuán difícil me ha sido ver en estos días al Presidente Chávez dialogar y recibir en Miraflores a la gente de la Asociación Bancaria, luego de todo lo que esta gente le ha hecho a los venezolanos.

La UCV: privatización poquito a poco
Quienes creen que las universidades públicas serán privatizadas por un gran decreto presidencial que diga que, de hoy en adelante, el dueño de la UCV será Gustavo Cisneros, están muy equivocados. Y, para más muestra, un botón:

¿Recuerdan el plan "Consenso País" que la oposición presentó poco antes del referendo de agosto de 2004? Específicamente explicaba que Pdvsa no sería privatizada. Pero también decía que la exploración y la explotación serían realizadas por empresas privadas, tanto nacionales como extranjeras. En pocas palabras, se darían concesiones a empresas privadas para que éstas explotaran los pozos petroleros, sacaran el petróleo que desearan y luego entregaran unas regalías por el crudo a Pdvsa. Las regalías se fijarían como se han fijado siempre: a espaldas del pueblo, en oscuras reuniones entre cogollos. La petrolera venezolana pasaría entonces a ser, básicamente, una agencia de cobro.


Con las universidades públicas, algunos de sus rectores y decanos están haciendo algo parecido: no van a privatizar la universidad como tal, pero sí privatizarán sus servicios, poquito a poco y con vaselina:
  • Limpieza: con la excusa de que los sindicatos echan todo a perder, se bota a los obreros de la universidad y se les reemplaza con empresas privadas que hacen el servicio de limpieza y son "mucho más eficientes", según reza la leyenda. Listo

  • Vigilancia: idem. Listo

  • Ediciones UCV: privatización en proceso (tengo que averiguar exactamente qué está pasando aquí, pero las pancartas denunciando la privatización están en todos lados).

  • Carnetización: de esto se encarga el Banco de Venezuela en la UCV en estos momentos. Se nos promete darnos un carnet "inteligente", que pueda servirnos no sólo para identificarnos sino para acceder a servicios automatizados. Y, además, tendremos una cuenta de ahorros del Banco de Venezuela, ¡libre de cargos de mantenimiento! (Aja...)

    Bien, la oficina de carnetización de la UCV, que nos daba un bonito carnet blanco en cuestión de minutos (ya estaba automatizada y funcionaba bien excepto cuando a la Secretaría se le olvidaba "comprar material"), está siendo sustituida por el banco de Venezuela, el cual se tarda 15 días o más en darnos el carnet. Este carnet, que en realidad es una tarjeta de débito modificada, contiene en su parte posterior los logotipos del Banco de Venezuela Grupo Santander, de Maestro (marca de Marter Card para sus tarjetas de débito) de la red de cajeros Suiche 7B y del portal universitario Universia.



    ¡Sólo faltan Sandra, Chicho y Tanque haciendo cuñas de Regional Light!

    La línea inferior de texto en la parte posterior del carnet indica claramente quienes son los dueños del mismo: "Si esta tarjeta es encontrada, favor remitirla al Banco de Venezuela S.A., o a la Universidad Central de Venezuela." Sólo hay una forma de enterarte de que esa cosa no es una tarjeta de débito, sino un carnet de la UCV, y es... dándole la vuelta.



    Cuando se te entrega el carnet, una empleada del Banco de Venezuela (y no una empleada de la UCV) te ofrece junto al mismo una cuenta de ahorros estudiantil de dicho banco, mareándote con el montón de ventajas que las mismas supuestamente tienen. La gran mayoría de los ucevistas aceptan con gusto.

    ¿Qué piensan?

    Lo que voy a decir es discutible, pero para mí esto es una mera y triste privatización del servicio de Carnetización de la UCV, hecho de una forma muy inteligente ya que se está implementando de facultad en facultad, una a la vez, para evitar así protestas masivas que generaría el implementar esto en las once facultades simultáneamente.
¿Qué sigue ahora?
  • Esas bibliotecas... nunca se consiguen los libros que se necesitan, sino puras ediciones de hace 20 años. ¡Los computistas necesitamos libros actualizados! Así que... ¡entreguémosle la biblioteca a una empresa como McGraw-Hill! Así tendremos lo último en libros... claro, habrá que pagar "un poco" más, pero ¡qué importa!

  • El comedor de la UCV es malo (ya de eso se ha encargado el rectorado, recortando fondos cada vez más y más). Así que... ¡privatizémoslo! Entreguémoscelo por concesión a una empresa privada que nos haga menús ricos, variados y balanceados, hasta con postre. Claro, habrá que pagar Bs. 4.000 por comida, pero en una universidad de clase media, eso se considera barato.

  • Los computistas no necesitamos ver materias teóricas viejas y aburridas, sino cosas más actuales... por ejemplo, lo que se da en los cursos de Cisco, de Sun o de Microsoft. ¿Por qué no hacemos que algunas electivas las den estas empresas, y que los créditos tengan valor en el pénsum? Claro que tendrán algún costo, ¡pero Cisco / Sun / Microsoft nos cobrarán sólamente 40% de lo que cuestan los cursos en la calle, nos darán certificados y valdrán como electivas en el pénsum!

    Resultado: se privatizan las electivas. Y los profesores.

  • Creo que luego se privatizarán los servicios como OBE, transporte, odontología, etc. Luego, los bebederos serán reemplazados con máquinas dispensadoras de Coca Cola. ¿Y los baños, siempre tan sucios y sin papel tualé? También se privatizarán, y se colocará a una empresa que te cobrará alguito por usarlo.

    En efecto, tal y como predice Luis Britto García... ¡se privatizará hasta el agua!
En conclusión amigos, no soy partidario de una estatización de la banca. Pero el problema es que, si me quedo sentado esperando, ¡la banca sí va a terminar privatizando todo lo que veo en el horizonte! Tal vez esto sea como en un juego de ajedrez en el cual no quiero realizar determinada jugada porque perderé fichas valiosas, pero me doy cuenta de que, si no la hago, me harán jaque mate.
Seguiré meditando en el asunto.