De Linux a Benedetti
Hoy fui a una librería con el propósito de comprar un libro de Linux (específicamente de Mandrake o de Debian) y otro de ingeniería de software y lenguaje UML (para aprender algo que los estudiantes de computación ya saben desde el cuarto semestre, pero que a mí nunca me enseñaron debido al cambio de pénsum, y que lamentablemente es vital para quienes aspiren trabajar en empresas medianas o grandes).
En su lugar, regresé a mi casa con el "Inventario Dos" de Mario Benedetti, descubrí la existencia de "Inventario Tres" y estuve a punto de comprarme "Humor y Amor" de Aquiles Nazoa, luego de estar leyéndolo un rato largo. Lamentablemente el costo de los dos últimos libros era bastante prohibitivo (50 mil bolos cada uno, es decir, 27 dólares), por lo que preferí buscarlo durante la semana en las librerías de los pasillos de Ingeniería de la UCV.
En bachillerato nos hacían leer de todo: hubo libros y poemas excelentes, pero también unas cuantas basofias. El libro de Nazoa quedó execrado del pénsum de mi época, aún cuando creo que me hubiera encantado leerlo a esa edad. ¿Será porque el extinto poeta tenía su tinte izquierdoso? Como sea, las 10 o 12 páginas que pude leer en la librería me parecieron geniales.
Los inventarios los estoy comprando debido a que quiero leer al Benedetti real, no al poeta de amor que la Internet nos ha hecho creer que él es. Él escribió muchos poemas y cuentos durante el exilio de las dictaduras uruguayas, exilio causado por expresar cosas que el gobierno le decía que tenía que callar.
Hoy, uno se pasea por Predicado o por las bitácoras reseñadas desde Veneblogs o Bitacoras.com y en algunos casos encuentra exactamente lo contrario: poetas auto-exiliados en la Internet, perseguidos por nadie excepto por sus propias conciencias, con versos que reclaman libertad al tiempo que insultan y denigran a todo aquel que piense distinto.
Benedetti escribía contra dictadores, torturadores y verdugos; allí algunos escriben, conciente o inconcientemente, no contra el Presidente, sino contra los seis millones de personas a quienes desprecian y denigran. ¿Será que sueñas con convertirse en torturadores y verdugos? Más de uno me ha dado esa impresión, aunque tal vez sea el exceso de televisión, que afecta aquella porción del cerebro que hace reprimir los sentimientos más bajos.
Por fortuna, esos casos no son demasiado comunes. Resaltan, pero la realidad es que la mayoría de los cyber poetas venezolanos distan mucho de estar disociados, y la calidad abunda en sus líricas.
En fin, volviendo a los unos y ceros: no encontré libros de Linux decentes, excepto uno o dos de Red Hat (distribución que no me interesa mucho por ahora, dado que se están volviendo comerciales). Los libros de UML que encontré eran bastante costosos (75 mil bolívares en adelante), así que prefiero investigar un poco sobre cual es el mejor antes de hacer una inversión semejante.
En su lugar, regresé a mi casa con el "Inventario Dos" de Mario Benedetti, descubrí la existencia de "Inventario Tres" y estuve a punto de comprarme "Humor y Amor" de Aquiles Nazoa, luego de estar leyéndolo un rato largo. Lamentablemente el costo de los dos últimos libros era bastante prohibitivo (50 mil bolos cada uno, es decir, 27 dólares), por lo que preferí buscarlo durante la semana en las librerías de los pasillos de Ingeniería de la UCV.
En bachillerato nos hacían leer de todo: hubo libros y poemas excelentes, pero también unas cuantas basofias. El libro de Nazoa quedó execrado del pénsum de mi época, aún cuando creo que me hubiera encantado leerlo a esa edad. ¿Será porque el extinto poeta tenía su tinte izquierdoso? Como sea, las 10 o 12 páginas que pude leer en la librería me parecieron geniales.
Los inventarios los estoy comprando debido a que quiero leer al Benedetti real, no al poeta de amor que la Internet nos ha hecho creer que él es. Él escribió muchos poemas y cuentos durante el exilio de las dictaduras uruguayas, exilio causado por expresar cosas que el gobierno le decía que tenía que callar.
Hoy, uno se pasea por Predicado o por las bitácoras reseñadas desde Veneblogs o Bitacoras.com y en algunos casos encuentra exactamente lo contrario: poetas auto-exiliados en la Internet, perseguidos por nadie excepto por sus propias conciencias, con versos que reclaman libertad al tiempo que insultan y denigran a todo aquel que piense distinto.
Benedetti escribía contra dictadores, torturadores y verdugos; allí algunos escriben, conciente o inconcientemente, no contra el Presidente, sino contra los seis millones de personas a quienes desprecian y denigran. ¿Será que sueñas con convertirse en torturadores y verdugos? Más de uno me ha dado esa impresión, aunque tal vez sea el exceso de televisión, que afecta aquella porción del cerebro que hace reprimir los sentimientos más bajos.
Por fortuna, esos casos no son demasiado comunes. Resaltan, pero la realidad es que la mayoría de los cyber poetas venezolanos distan mucho de estar disociados, y la calidad abunda en sus líricas.
En fin, volviendo a los unos y ceros: no encontré libros de Linux decentes, excepto uno o dos de Red Hat (distribución que no me interesa mucho por ahora, dado que se están volviendo comerciales). Los libros de UML que encontré eran bastante costosos (75 mil bolívares en adelante), así que prefiero investigar un poco sobre cual es el mejor antes de hacer una inversión semejante.
¡Publicaron dos artículos míos en el "Temas" de esta semana! :) Temas está entre los dos semanarios más vendidos en Venezuela (su competidor más fuerte es el oposicionista "Quinto Día") y es dirigido por Jesús Romero Anselmi, quien presidió a Venezolana de Televisión durante el golpe de Estado de abril y el paro petrolero-empresarial en el año 2002. La respuesta del público es unánime: "¿cómo un periódico tan bueno pudo aceptar un par de artículos del animalejo ese llamado Luigino?" :)
Al lado del foro, a escasos 20 metros, se realizaba una simultánea de ajedrez. Un amigo a quien conocí en los foros de InfoGuía me había hablado de estas simultáneas, en las cuales uno o varios maestros jugaban al mismo tiempo con 6, 8 ó 10 personas y, por lo general, vencían a todas. De hecho, él me había dicho hacía que conseguiría a un maestro ajedrecista muy amigo suyo, quien de gratis participaría en una de esas simultáneas si la hacíamos en la universidad, durante la Feria Navideña, contra los estudiantes de Ciencias.





