18 de septiembre de 2003

¡Boris, piazo e loco!

Miércoles, 10.20 de la noche. Veíamos a Boris Castellanos, joven periodista de Venezolana de Televisión, metido con su camarógrafo y con algunos Polisucres en un barrio de Petare. Oscuridad pasmosa. Las casas de bloque marcaban su camino a través de un estrecho callejón, mientras los pacos realizaban un operativo. Al fondo, se veían las luces de la gran ciudad como débiles luceros, como si el cielo estuviera al revés.

Estaban en lo alto de un cerro, de eso no había duda.

La voz de Boris era tenue y débil mientras narraba; estaba asustado, y con razón. De pronto, cruzan otro callejón, y comienzan los disparos. El camarógrafo logró grabarlos: cinco disparos consecutivos contra la comisión, mientras los Polisucre se echaban al piso y se protegían con las paredes.

Deciden entonces retirarse; los Polisucre van primero, y de hecho dejan algunos metros atrás a Boris y su camarógrafo. Pero al final, todos bajan a salvo.

A la hora, otro pase de VTV muestra a la comisión policial, nuevamente seguida por Boris y su camarógrafo, penetrando al barrio para buscar a los delincuentes que dispararon. El chamo tiene nervios de acero, de eso no hay duda.

Si hay alguien en Venezuela a quien podamos calificar de "corresponsal de guerra", es a él.


El 9 de diciembre
Aún así, su hazaña más recordada fue sacar de quicio en una rueda de prensa a Alberto Federico Ravell, Director de Globovisión.

Fue un 9 de diciembre, fecha gloriosa para el pueblo bolivariano. Los medios estaban jugando otra vez al golpe en medio del paro golpista de diciembre y enero, achacando la culpa a Chávez y Bernal de la recientemente ocurrida "Masacre de Altamira". Ese día, un fortísimo cacerolazo y grandes marchas de la oposición parecían anunciar el fin del gobierno bolivariano.

Pero el pueblo no se la caló. Miles de personas salieron de sus casas y rodearon los medios de comunicación golpistas: primero Globovisión, luego RCTV, Televen y Venevisión. En el interior fueron más violentos, y rodearon y destruyeron algunos medios regionales.

Fue una victoria popular sin otro precedente mejor que el 13 de abril de 2002.

Ese día, el Secretario General de la OEA, César Gaviria, se quitó la careta y mostró con quien estaba. Apareció en TV con los dueños de las cuatro jineteras del Apocalipsis a sus espaldas, y condenó el "ataque" que los chavistas hacían contra los medios. Ordenó a Chávez "que reprimiera de inmediato a esa gente".

¿Quién carajo se cree ese hijo de puta, para venir a nuestro país y darle órdenes a nuestro Presidente de reprimir al pueblo?

Pero allí estaba Boris Castellanos para sacar la cara por millones de personas indignadas.

"¿Por qué nunca se condenó los seis días de acoso contínuo que ha recibido Venezolana de Televisión de paerte de manifestantes de la oposición?", preguntó Boris.

En efecto, como vecino del lugar soy testigo de esto y tengo las grabaciones en vídeo: por seis días consecutivos, desde el mismo 2 de diciembre, la "sociedad civil" de Los Ruices marchó, rodeó y en algunos casos atacó la sede de Venezolana de Televisión. El 8 de diciembre la grafitearon y la llenaron de insultos: "Romero Anselmi asesino", decía uno de ellos.

Y nunca Gaviria salió en TV con Jesús Romero Anselmi a sus espaldas, reprobando el ataque y llamando a Chávez a reprimir a la oposición.

"¡Pero es que tú no entiendes, estamos en vivo, estamos en vivo!", gritó Ravell perdiendo totalmente la compostura, mientras se acercaba a Boris y casi le manotea la cara. Boris estaba en "modo automático", por así decirlo, y su reacción fue repetirle a Ravell varias veces la pregunta. Al final, el viejo tuvo que devolverse y ocultarse en la piedad de Camero, Granier y sus otros compañeros de los medios.



En fin, el primo de Ravell me comentó en estos días: "aún no sé qué es más peligroso: Boris subiendo a un cerro de Petare a las 9 de la noche, o Boris sacándole la piedra a Ravell".

Así son las cosas.

17 de septiembre de 2003

¡Libres!

Un país dividido en un asunto cuya sentencia, sea cual sea, nunca hubiera sido del agrado del cien por ciento de los venezolanos. Pero los jueces no tienen por cometido ser populares, sino tratar de hacer justicia. Hoy, los "Pistoleros de Llaguno" fueron declarados inocentes y se les concedió libertad plena. ¡Por fin!

Los medios no tardaron en reaccionar. El vespertino Abril abría en grande: "Jueces premiaron la delincuencia".

II

Aquel once de abril de 2002 estaba en mi trabajo con mi novia y un compañero de trabajo. La cadena de Chávez, una más de las muchas que se habían transmitido en aquellos lamentables días en un vano esfuerzo de desbaratar la conspiración mediática, se convirtió en el último y desesperado esfuerzo del Primer Mandatario Nacional de convencer a los marchistas de la oposición de no ir al Palacio de Gobierno en Miraflores.

La marcha originalmente estaba pautada para ir de Parque del Este a Chuao. Los tomistas de la UCV tenían planeado aquel 11 de abril partir desde Parque del Este y marchar hasta la delegación de las Naciones Unidas, en apoyo al masacrado pueblo palestino. La marcha había sido planeada desde hacía un mes, pero tuvo que ser suspendida cuando el día anterior en la noche los líderes de la oposición decidieron que ese sería el punto desde donde marcharían en contra de Chávez.

Y como delató una declaración dada por Otto Neustald en un evento dirigido a estudiantes de comunicación social, los golpistas ya sabían que al día siguiente la gran manifestación sería llevada a Miraflores, como carne de cañón que catalizaría y justificaría el golpe de estado y un posterior gobierno de facto, necesario para "pacificar" el país.

Eran aproximadamente las cuatro de la tarde. La cadena aún no terminaba, pero entonces comenzaron a sabotearla. La señal se distorsionaba; las palabras de Chávez no se correspondían con el vídeo y de hecho se superponían y se repetían de una forma extraña. Nuestro compañero de trabajo escuálido comenzaba a teorizar que esa era una grabación, que Chávez ya estaba en Cuba, que eso estaba feo. Luego, los canales "partieron" la pantalla (violando lasnormas legales respecto a las cadenas, las cuales deben ser transmitidas sin alteración), y mostraban imágenes de personas cargando gente muerta o herida... era difícil saberlo, pues no habían palabras que explicaran lo que pasaba.

Así que decidimos irnos... total, sea lo que sea, la empresa donde trabajábamos no era merecedora de nuestra lealtad.

Tras calarnos el exasperante parloteo sinfín del escuálido compañero de trabajo que nos acompañaba (un ex-izquierdista convertido en ultraderechista, vivo ejemplo de que los extremos se tocan), acompañé a mi novia a la habitación donde vivía en ese tiempo. La dejé en su casa, le dije que me iría a la universidad, y tomé más bien una camioneta hasta la avenida Urdaneta, donde queda el Palacio de Gobierno.

¿Por qué fuí a la Urdaneta, en vez de irme a refugiar a mi casa? Sería echar otro largo cuento aquí. Digamos que los sucesos que ocurrieron en la UCV cuando los "tomistas" de 2001 me enseñaron que una cosa es lo que pasan los medios en la TV, y otra es lo que ocurre en el mundo real. Uno sólo puede estar seguro de los hechos si los ve con sus propios ojos, y muchas veces ni eso basta.


III

La camioneta me dejó en la Av. Fuerzas Armadas, a diez cuadras del palacio de Gobierno. Allí ví como, en la Av. Universidad, por donde marchaba la oposición, encapuchados quemaban una camioneta por puesto. Era Bandera Roja. Los vecinos de la zona se quejaban y discutían entre sí. "¿Ven lo que hacen esos coño'e madres?", decía alguien a su vecina, la cual le replicaba y contradecía mientras yo caminaba entre ellos.

Ya antes, mientras estaba con mi cuaimita, había recibido la llamada de un pana de la UCV que estaba yendo al lugar de los hechos con otros amigos. Me encontré con ellos, y luego con una inmensa multitud, de unas 25 mil personas, que rodeaba el Palacio de Miraflores por la Av. Baralt y la Av. Urdaneta. Eran miles de personas que se estaban reuniendo en el lugar por tercer día consecutivo, desde que empezó el paro cívico. Yo mismo había estado allí dos días antes, en una fiesta de más de 10 mil personas con diversos grupos de música popular que tocaban desde una tarima.

Pero esa multitud esta vez no estaba tan alegre. Estaban preocupados, asustados y por sobre todo arrechos. Un colega nos dio la bienvenida al lugar, y nos actualizó. "Hay francotiradores en los edificios y entre la gente, así que tengan cuidado. Pónganse tres marcas de lapiz labial en las mejillas; eso significa que ustedes son conocidos y de confianza", nos dijo. Indicó que ya habían varios muertos entre los bolivarianos, y le echó la culpa a la Metropolitana, que había tratado de subir varis veces porla Av. Baralt.

Las marcas en los rostros fueron descritas por una reportera de El Nacional como "marcas de indios preparados para la guerra". Palangrista de mierda.


IV

Los rostros de la gente decían todo lo que hacía falta. Tristeza y derrota en algunos. Bravío y valentía en otros. Todos sabían que la marcha de la oposición iba hasta allá, así que muchos se prepararon con palos, machetes y cohetones a recibirlos. Y no era para menos... ¡nosotros estábamos tranquilos en Miraflores! ¡Quienes venían a agredir eran ellos! ¿Qué íbamos a hacer, irnos a nuestras casas y dejarlos ganar?

"La lucha es hasta el final", decía alguien. Otros escuchaban por la radio el discurso de Chávez. Una empleada de la UCV pasó en estado de shock, con la camisa desgarrada y llevada por varios amigos. "Le mataron a uno de sus muchachos", dijo alguien.

Entonces, cuando pasábamos frente al Banco Central de Venezuela, a una cuadra de Puente Llaguno, se escucharon los disparos. "Pa, pa, pa", se escuchaba desde el sur, como a 120 metros. "¡Pa,pa,pa,pa,pa!". Cinco tiros muy rápidos y seguidos desde el puente. Luego, las armas siguieron su conversación mortal; no lo recuerdo bien porque la multitud que estaba en la Urdaneta corrió despavorida, huyendo de los disparos, contra nosotros. Tuvimos que apartarnos de su camino y pegarnos a las paredes mientras inútilmente llamábamos a la gente a la calma.

Estábamos viviendo en ese momento los disparos de Henry Atencio, Richard Peñalver y Rafael Cabrices (entre otros) contra la Policía Metropolitana, quienes por enésima vez trataban de abrirse paso y limpiar la Av. Baralt de chavistas, con el fin de que los marchistas de oposición (que venían detrás de ellos, aunque se quedaron esperando por la Av. Universidad) subieran hasta Miraflores. Los disparos de los hombres de azul hirieron en ese momento a varias personas, entre ellas a Jorge Recio, fotógrafo que quedó paralítico tras recibir una bala en la columna.

Fue entonces cuando los Defensores de Llaguno contraatacaron.

La PM no pudo subir a la Av. Urdaneta, gracias a Dios. De haber sido así, quien sabe qué habría pasado. Tal vez los muertos de aquel día se contarían por cientos, y yo no estaría escribiendo estas líneas ahorita.


V

Las pruebas fueron determinantes: los Defensores de Llaguno no mataron ni hirieron a nadie. El argumento de defensa propia fue respandado por vídeos y pruebas sólidas, entre ellos el testimonio de los periodistas Delvalle Canelón (Globovisión) y Luis Alfonso Fernández (Venevisión), este último ganador del Premio "Rey de España" por un vídeo que fue descontextualizado por la macabra voz de Manuel Saenz, quien sigue siendo profesor de la Universidad Central de Venezuela, para desgracia de la Casa que se ha dejado Vencer por las Sombras.

Porcierto, los del premio ya dijeron que pudieron haberse equivocado.

¡Doble victoria!

14 de septiembre de 2003

Winston, ¡bienvenido a Venezuela! Los medios te necesitan... y Súmate también

En la novela "1984" de George Orwell, su protagonista, llamado Winston, trabajaba en el Ministerio de la Verdad. Su labor consistía en buscar en la hemeroteca de su país (llamado Oceanía) y bajo órdenes de sus superiores, diversos recortes de periódicos archivados. Debía entonces cambiarlos según se le instruyera, para hacer ver que la historia del pasado concordaba con las mentiras que decían los gobernantes en el presente.

Ello porque el gobierno (una dictadura bastante férrea) acostumbraba cambiar los hechos cada cierto tiempo, para poder justificar medidas y mantener su poder sobre la población.

De esa forma, el gobierno cambiaba la verdad: "ya no estamos más en guerra con Eurasia, sino con Asia Oriental. Peor aún: ¡siempre hemos estado en guerra con Asia Oriental! Eurasia siempre ha sido nuestro aliado, y jamás hemos peleado con ellos. ¡Ay de quien diga lo contrario!" Pero para reforzar esa "verdad", era necesario modificar los archivos de las hemerotecas del país y dejar en claro que nunca ha habido una guerra con Eurasia.

Las razones por las cuales Eurasia, Oceanía y Asia Oriental (los tres únicos megapaíses que formaban el mundo orwelliano) hacían esto son largas de explicar... prefiero más bien que consigan y lean esta excelente novela clásica, y se enteren ustedes mismos.

Pero había algo muy peculiar: si bien al principio la gente sabía que el gobierno les estaba mintiendo, a los pocos meses nadie recordaba que hubo una guerra con Eurasia. Gracias a algo llamado "doblepensar", todos los habitantes aceptaban como una verdad la mentira que esparcía el gobierno, y no sólo eso: con el tiempo, todos olvidaban que se les había mentido. Incluso denunciaban ante la "Policía del Pensamiento" a cualquier persona que aún recordaran que "la verdad" era en realidad una mentira.

Winston conseguiría un excelente trabajo en Venezuela, contratado por los medios de comunicación privados. Fíjense: ¡los medios llevan días tratando de convercernos de que Súmate no es una empresa, sino una asociación civil! Quieren hacernos olvidar que, durante todo el paro cívico de diciembre y enero, la describieron como "una empresa".

En la prensa, leemos a diario cosas como: "la asociación civil Súmate respondió al gobierno..." o "Corina Machado, directora de la asociación civil Súmate...". Peor aún, en una rueda de prensa que dio esta semana Iván Rincón, Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia, un periodista le preguntó: "¿Qué opina usted de las denuncias que se hacen -decía muy rápidamente- contra la asociación civil Súmate?", dijo ya mucho más despacio, con un gran énfasis en la frase "asociación civil".

El trabajo de Winston, por ejemplo, sería corregir cosas como estas:

http://www.eluniversal.com/2003/02/07/07022003_45279.html
El diputado Oscar Pérez denunció esta tarde que funcionarios de la alcaldía de Sucre intentaron allanar por la fuerza la sede de Súmate, empresa encargada de depositar y verificar las rúbricas recogidas en "El firmazo".


http://www.elnorte.com.ve/2003_febrero/08/Portada1718.html
En un hecho aún no explicado por las autoridades municipales, funcionarios de la Alcaldía del municipio Sucre intentaron allanar, por segunda vez, la sede de la empresa Súmate, ubicada en Boleíta, Caracas, donde se encuentran parte de las firmas ...

http://www.elnorte.com.ve/2003_febrero/20/Nacionales176.html
Según cifras de Súmate, empresa encargada de la auditoría, para la enmienda constitucional se recolectaron el 2 de febrero ...

http://www.globovision.com/nacionales/2003.02/07/sumate/index.shtml
Funcionarios de la Alcaldía del Municipio Sucre, acompañados de efectivos de PoliSucre, intentaron allanar la sede de le empresa Súmate, donde se encuentra parte de las firmas recopiladas el pasado 2 de febrero durante la realización del "firmazo". (...) Poco tiempo después, se agolparon en las adyacencias de Súmate gran número de vecinos que se presentaron a defender la sede de la empresa. (...) La funcionaria lamentó los niveles de agresividad de la población. Señaló que, si algún directivo de la empresa los hubiera recibido para explicarles lo que se realizaba en dichas instalaciones, no habrían pasado todos estos inconvenientes.


Winston, ¡bienvenido a Venezuela! Espero que los medios golpistas te paguen bien.

A los nacionalistas

Soy fanático de las películas de animación por computadora... sobre todo de las bien hechas. Y si bien "Dinosaurio", de Walt Disney, no es una de las mejores, sin embargo los primeros 20 minutos constituyen una secuencia de animación que combina tomas filmadas en algunos de los lugares más hermosos del mundo, con gráficos generados por computadora que quedaron muy bien acabados e integrados con las escenas.

Y entre los lugares utilizados están Nueva Zelandia y nuestra hermosa Venezuela. Lo que ellos hacen con nuestros paisajes es asombroso y lo llena a uno de orgullo, aunque más me enorgullecería que nuestros cineastas hicieran su parte también. ¡Chalbaud, en tí confiamos!













Les recomiendo a todos alquilar esta película, o comprarla en su buhonero de confianza :)

Entre cacerolas

Otro día más.

I

Adecos en la Plaza Bolívar entregándole un tributo al Libertador... o asegurándose más bien de que esté bien muerto, como cantaba Alí Primera. Los chavistas, eternos custodios de la plaza, protestaron la inesperada intromisión. Lacrimógenas, tiros, el espectáculo de Globovisión y luego el descubrimiento de que las tres personas que disparaban eran adecos. Los chavistas exigían la salida de Globovisión, mientras el camarógrafo se esforzaba en buscar al más feo y desdientado para enfocarlo.

Claro que eso no le extraña a nadie en Venezuela. Todos sabemos la fama que tienen los cabilleros de AD, y todos recordamos las armas que esgrimían los adecos incluso en marchas recientes.

Mientras tanto, en Maracaibo la oposición fascista rodeaba la casa de Francisco Carrasquero, el presidente del CNE, y hacían un cacerolazo. Era de esperarse que lo declararan chavista. Y también era de esperarse que la reportera de Globovisión encabezara la manifestación, en un acto que parecía más de propaganda que de información.

En Caracas, en la entrada de la UCV, José Vicente Rangel, el otro "jefe de los violentos", encabezó un homenaje al ex-presidente chileno Salvador Allende, al conmemorarse el pasado jueves treinta años de su caída a manos de Pinochet y otros militares chilenos.

II

VTV ha hecho un magnífico trabajo reproduciendo documentales sobre el gobierno y la caída de Salvador Allende. Los paralelos son innumerables: los pobres apoyándolo, la pudiente clase media en su contra. Expresiones fascistas de odio y rencor, igualitas a la de la escuálida de Santa Inés que gritaba "¡Púdrete, muérete, ojalá que los quemen!" desaforadamente aquel 12 de abril de 2002. Por culpa de esa desconocida he tenido problemas con otros habitantes de Santa Fe, incluyendo a una compañera de trabajo. Simplemente me los imagino a todos igualitos, aunque sé que no es así... bueno... creo.

Otros paralelos: el camarógrafo chileno que murió filmando al general que le disparaba... recordándome mucho al camarógrafo italiano que filmó cuando un policía metropolitano le disparó en el pie en agosto de 2002. La huelga de los mineros del cobre en "El Teniente", idéntica a las dos huelgas petroleras venezolanas. Las protestas de minorías ucevistas y de algunas universidades privadas, apoyando al golpismo. Las obstrucciones que hacía el Congreso contra Allende. Y muchísimas más.

III

De resto, el día ha sido algo de trabajo, atender a mis peces y a mi gordita, con quien he peleado un poco porque no me ha dejado trabajar.

13 de septiembre de 2003

Son la misma especie

En el Jerusalem Post, leemos bajo el editorial "Kill Arafat":

The world will not help us; we must help ourselves. We must kill as many of the Hamas and Islamic Jihad leaders as possible, as quickly possible, while minimizing collateral damage, but not letting that damage stop us. And we must kill Yasser Arafat, because the world leaves us no alternative.


En MilitaresDemocraticos.com leemos bajo "Opinión del Pueblo":
CABRONES, LAME ALPARGATAS
CON PERDÓN DE LOS VENEZOLANOS DIGNOS: CARRASQUERO, TÚ FORMAS PARTE DE LOS CABRONES,CABRONES, CABRONES, LAME ALPARGATAS YA SABEMOS QUE HAY EN VENEZUELA UNA DICTADURA INSTAURADA, HASTA CUÁNDO NOS VAN A HUMILLAR, MALDITOS, YA VERÁN, VENEZUELA, SE VA A ALZAR EN ARMAS Y YO ESTOY DISPUESTO A MATAR MONOS POR COÑAZOS

...

cARRASQUERO SE QUITO LA CARETA,SE cuadrò con Isaias,Amundarain,Ruffian,Mari sol,Cabrerita,Ivàn y el otro Rincòn.Es uno mas,que lo veremos en un JALo Presidente,al lao de Izturiz y Forruco,rièndole los chites al Caudillo....quedò desnudo

...

CUAL CARETA?? LA DE INDIO DE MIERDA?
O A CASO SON CIEGOS? CUANDO VAN A APRENDER QUE EN ESTE PAÍS NO SE PUEDE CONFIAR NI EN NEGROS,NI ZAMBOS NI INDIOS?? CARRASQUERO ES LO PEOR QUE HAY EN EL CNE! YA VERAN...



El problema no es Chávez. Creo que esto lo deja muy en claro.

Tristeza y desilusión

Caracas, 4.45 pm. El vagón del Metro estaba atestado de gente que regresaba a sus hogares. Rostros cansados, mulatos y sudorosos ponían los ojos en el techo mientras una señora de unos 80 años, con acento chileno, pasaba entre las personas pidiendo una colaboración.

"¿Y qué carajo hace una señora de 80 años en el Metro pidiendo plata?", se piensa uno imaginando que una señora con un rostro tan tierno como ella de seguro debía tener hijos y nietos que vieran de ella. País contradictorio es este, donde el oro negro no basta para ayudar a las blancas canas a vivir mejor.

"A ese maldito Chávez hay que matarlo", repetía alguien con insistencia a su compañero de viaje.

La frustración y la rabia se manifestaban sin bacilación en los opositores al gobierno de Hugo Chávez Frías este viernes 12 de septiembre de 2003. Sólo hace minutos el presidente del Consejo Nacional Electoral, Francisco Carrasquero, anunciaba sin titubeo la invalidez de las firmas que la oposición había introducido días atrás, donde solicitaban sacar al Primer Mandatario de la Presidencia a través de un referendo revocatorio.

La oposición decidió recoger las firmas el 2 de febrero de 2003, cuando Venezuela salía de un paro petrolero de 62 días que buscaba la salida del Presidente Constitucional. Aquel día, El Firmazo llenó las pantallas de los medios durante casi todo el día, mientras unas modestas colas de gente (que no se comparaban con las aglomeraciones que se forman los días de elecciones) se agrupaban en las proximidades de algunos centros educativos para estampar su rúbrica. Y no era una, sino entre 9 y 16 planillas, dependiendo del estado, pues también se estaban llenado planillas para salir de gobernadores, alcaldes y diputados "oficialistas", para pedir una constituyente y para darle poderes supraconstitucionales a los medios de comunicación.

Pero en medio de la emoción del momento, con una mente obtusa y nublada después de ser bombardeados por más de 17 mil comerciales a través de 5 canales comerciales, a los redactores de los textos de las planillas se les olvidó hacer las cosas bien. Redactaron equivocadamente el texto de la planilla, convirtiéndola en una proclama política más que en una solicitud formal ante el CNE.

Esa fue solo una de las causas por las cuales se anularon las firmas. Otra de las causas fue que una empresa privada, Súmate C.A., fue la que recolectó, verificó y empastó las firmas. Con ello buscaban aparentemente escaparse de las atribuciones de la Ley de Partidos Políticos, que exigía a todos los payasos del circo (léase: partidos políticos) indicar de dónde venían sus fondos, y les prohibía recibir fondos provenientes del extranjero.



II

"Dios te reprenda por esa lengua... ¡a nadie se le desea el mal, porque lo que tú le desees a los demás, eso se te devolverá!", le gritó la viejita chilena al escuálido, que dejó de ser deprimido y frustrado para pasar a ser un escuálido deprimido, frustrado y regañado.

Pero es que los chilenos saben mucho de muerte. Más de 10 mil muertos y desaparecidos en 13 años de dictadura pinochetista eran más que suficientes para dejarles una sentida lección en sus corazones, a pesar de que algunos le dan las gracias al General por hacerles el favor de convertir al país en uno "muy desarrollado".

Pero es que los escuálidos no son los únicos que piden muerte hoy día. "Kill Arafat", decía. Y no era un triste israelí; era el editorial de un importante periódico israelí, el Jerusalem Post. Parece que Dios decidió aplicarle un cruel castigo a Hitler, y decidió que reencarnara como judío. Pero nazi es nazi así se vista de seda, o así se ponga pinta de judío.


III

Los opositores a Chávez seguían deambulando deprimidos; se les malveía por todos lados. Por Las Mercedes, por Chacao, por Altamira. Cada rostro era un poema distinto. Y tal vez el problema ya no era Chávez... el problema era que, si los líderes de la oposición eran tan torpes que no podían recoger bien ni siquiera unas firmas, ¿qué se puede esperar si algún día llegan a gobernar? Como decía la mamá de Mingo: "iremos al poder, y a los tres años nos volveremos a ir porque no sabremos gobernar, y Chávez volverá a ganar."

La depresión continuaba a pesar de los intentos de los medios de hacer parecer la derrota como victoria. "¡Qué bueno que nos rechazaron las firmas", parecían decir. Pero sus subditos no se comían la coba, y sabían que habían sido derrotados... una vez más.

Esta noche no hubo cacerolas. Los medios no dieron las órdenes de tocarlas, a diferencia del día anterior, cuando la gente salió a cacerolear sin objetivo ni motivo real, más que para cumplir las órdenes que se les transmitían a través de la telepantalla.


IV

"Pídanle a Dios que esto se resuelva bien, y en paz", decía la señora mientras se aproximaba a la puerta del vagón para salir de él. Eso es lo que uno desea; sin embargo, la conmemoración de los 30 años del golpe contra Allende llenó las pantallas de VTV y de History Channel de programas especiales que mostraban la crueldad de la derecha chilena... crueldad que recuerda mucho a lo que vivimos en Venezuela en abril de 2002. Ya tenemos nuestros propios Pinochets, comenzando por generales como García Tamayo, González González o Medina Gómez. Por fortuna, estos nunca llegaron al poder.

Los bolivarianos en su mayoría esperamos que esto se resuelva por la vía pacífica. Pero un pequeño y creciente grupo -con el cual no estoy de acuerdo- comienza a razonar que sólo con mano dura se podrá aplastar a la derecha. O sino, esta nos aplastará a nosotros.

Y si bien no estoy de acuerdo con ellos, cada día tengo menos argumentos para rebatirlos.